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Espinas

Espinas

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Posesivo / Completas
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

🚩⚠️🔞Azael, CEO de una firma exclusiva. Creció bajo el yugo de padres controladores que trataban su vida como un negocio; por eso, él ahora controla todo a su alrededor para nunca volver a ser vulnerable. No tolera que nada que considere "suyo" escape de sus manos.
Bastian, un pasante de último año en la empresa. Trabaja bajo una presión brutal porque necesita el dinero y los contactos para costear el costoso tratamiento médico de su madre.
NO APTO PARA PERSONA SENSIBLES Y NO TIENE UN FINAL COLOR DE ROSAS. Están advertidos.🔞⚠️🚩

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Oscura y asfixiante

El reloj digital del despacho marcó las ocho de la noche. Para Bastian, las últimas horas habían sido una tortura de silencio absoluto y vigilancia constante. Cada vez que movía una carpeta, cada vez que suspiraba por el cansancio, sentía los ojos de Azael fijos en su nuca. Trabajar bajo esa presión lo había dejado exhausto, con los músculos del cuello rígidos y una molesta capa de sudor frío pegada a la piel.

—Puedes retirarte por hoy, Bastian —la voz de Azael rompió el silencio con la elegancia fría de siempre—. Josh te espera en el sótano para llevarte a la clínica a ver a tu madre.

—Gracias, señor —respondió Bastian, sintiendo un alivio momentáneo que casi lo hace sonreír.

Desesperado por salir del campo de visión de su jefe, Bastian se puso de pie con rapidez. Llevaba todo el día con el traje formal de pasante, sintiéndose asfixiado por las estrictas normas del lugar. Con un movimiento torpe pero liberador, se desabrochó los dos primeros botones de la camisa y se aflojó la corbata, buscando desesperadamente un poco de aire.

Azael lo observó desde su escritorio. Sus ojos escanearon la línea expuesta del cuello de Bastian, siguiendo el movimiento de su manzana de Adán cuando el joven pasó saliva. Había una fijeza peligrosa en la mirada del director, una atención tan absorbente que parecía querer registrar cada poro de la piel de su nuevo asistente.

Bastian, incómodo por la intensidad de la atmósfera, se acomodó la mochila al hombro con prisa.

—Buenas noches, director —dijo Bastian, caminando hacia la salida.

—Buenas noches, Bastian —susurró Azael, con la mandíbula ligeramente apretada y los dedos cruzados sobre su escritorio de madera oscura.

Bastian subió al ascensor y bajó directamente al estacionamiento subterráneo del edificio corporativo. El lugar estaba semioculto por las sombras de las enormes columnas de concreto y los vehículos de lujo alineados. El eco de sus propios pasos sobre el cemento pulido lo ponía nervioso; el sótano siempre se sentía demasiado frío. Buscó con la mirada el auto negro de Josh, pero antes de que pudiera encontrarlo, una figura conocida salió de detrás de un pilar.

—¡Bastian!

Bastian dio un salto del susto, pero su expresión de pánico cambió al reconocer la silueta. Era Robin. Tenía el cabello alborotado, la ropa de la universidad algo desarreglada y una expresión de angustia pura en el rostro. Había estado esperando allí abajo durante horas, esquivando hábilmente a los guardias de seguridad del perímetro.

—¿Robin? ¿Qué haces aquí? Te dije por teléfono que no vinieras —dijo Bastian en un susurro histérico, mirando nerviosamente hacia las cámaras del techo.

—No me iba a quedar de brazos cruzados, amigo —Robin avanzó rápido y lo tomó con firmeza por los hombros, sacudiéndolo levemente con frustración—. Ese tipo, tu jefe, me habló como si fuera el dueño de tu vida. Me dio una espina pésima. Dime la verdad, ¿qué está pasando? ¿Por qué te cambiaron de oficina tan rápido? ¿Te está amenazando por lo que pasó?

—No, no es eso, te lo juro —mintió Bastian, sintiendo que un nudo de pánico le oprimía la garganta. Si Josh los veía, Azael se enteraría de inmediato—. Es solo un trabajo muy exigente. El director es muy estricto con las reglas de la empresa. Por favor, vete, Robin. Si nos ven juntos aquí abajo, las cosas se van a complicar para los dos.

—No me voy a ir si veo que estás temblando —insistió Robin con terquedad. Al ver el estado de pánico y vulnerabilidad de su amigo, Robin se acercó aún más. En un gesto de puro afecto, protección y familiaridad, lo rodeó con un abrazo fuerte, apretándolo contra su pecho y acariciando su espalda para calmarlo.

Bastian se congeló. El contacto de su amigo de toda la vida era cálido, pero en su mente resonó la advertencia de Azael. Sabía que la cercanía de Robin estaba cruzando una línea invisible y letal.

De repente, el sonido ensordecedor de unos neumáticos chirriando contra el suelo de cemento rompió la atmósfera. Un auto deportivo de color negro satinado apareció de la nada a toda velocidad, frenando a escasos metros de ellos con una violencia brutal que hizo que las luces delanteras los cegaran por completo.

La puerta del conductor se abrió de golpe.

Azael bajó del vehículo. No venía con su habitual calma ejecutiva ni su cortesía fingida. Sus ojos brillaban con una furia posesiva e irracional que paralizó a Bastian en el sitio. El director caminó hacia ellos con pasos largos, pesados y decididos, emanando una energía tan dominante y peligrosa que el aire pareció desaparecer del estacionamiento subterráneo.

—Suéltalo —ordenó Azael. Su voz no fue un susurro esta vez; fue un mandato frío y potente que retumbó en las paredes de concreto.

Robin, asustado por la imponente presencia del millonario pero intentando mostrar valentía para proteger a su amigo, no soltó a Bastian de inmediato. Se colocó un paso por delante de él, intentando cubrirlo con su propio cuerpo.

—Señor, solo estoy hablando con mi amigo. La jornada de la oficina ya terminó —dijo Robin, aunque la voz le tembló notablemente al final de la frase.

Azael no se dignó a responderle a Robin. Ni siquiera lo miró a la cara. Su atención total estaba clavada en el hecho de que ese chico se había atrevido a abrazar a Bastian. Ver a otra persona tocar y dar consuelo a lo que él ya consideraba de su propiedad despertó un monstruo incontrolable en su interior.

En un movimiento cegadoramente rápido, Azael tomó a Robin del brazo con una fuerza física descomunal y lo apartó de un tirón, empujándolo con rudeza contra el cofre del auto deportivo. Antes de que Robin pudiera reaccionar o defenderse, Azael se interpuso entre ambos, agarró a Bastian fuertemente por la muñeca y lo jaló hacia su propio cuerpo con una violencia posesiva.

Bastian chocó de frente contra el pecho firme de Azael. Pudo sentir los latidos acelerados del director, la tensión extrema de sus hombros y la respiración caliente que golpeaba su frente.

—Le advertí a tu amigo esta mañana que no volviera a acercarse a ti —dijo Azael, mirando finalmente a Robin con una promesa de destrucción absoluta en sus ojos—. Josh.

De las sombras del estacionamiento, Josh apareció de inmediato, moviéndose como un fantasma. Se colocó detrás de Robin y lo sujetó por los brazos con una técnica impecable, inmovilizándolo por completo.

—¡Suéltame! ¡Bastian, corre! —gritó Robin, forcejeando inútilmente contra la fuerza superior de Josh.

—¡Señor Brinkman, por favor, deténgase! ¡No le haga nada! —suplicó Bastian con lágrimas de terror en los ojos, intentando inútilmente zafarse del doloroso agarre en su muñeca.

Azael ignoró por completo los ruegos. Con un movimiento dominante, abrió la puerta del copiloto de su auto y empujó a Bastian al interior, activando el cierre centralizado de seguridad de inmediato desde el control. Bastian golpeó el cristal desde adentro con desesperación, viendo con horror a través del vidrio tintado cómo Azael se giraba hacia Robin.

Azael se acercó al compañero de universidad de Bastian. Se inclinó sutilmente hacia él, hablándole con una voz tan baja y cargada de veneno que solo Robin y Josh pudieron escucharla.

—Si vuelves a tocarlo, si vuelves a mirarlo o si respiras cerca de su espacio, me encargaré personalmente de que tú y tu familia terminen en la calle antes del amanecer. La universidad cancelará tu matrícula mañana por la mañana bajo cargos falsos y no encontrarás trabajo en ningún lugar de esta región. Él me pertenece ahora. ¿Entendiste?

Robin, completamente pálido y temblando bajo el frío agarre de Josh, solo pudo asentir con la cabeza, paralizado por el terror real que infundía el director ejecutivo.

—Déjalo ir, Josh. Asegúrate de que no vuelva a pisar el perímetro del edificio —ordenó Azael con desprecio.

El director se dio la vuelta sin mirar atrás, subió al auto y encendió el motor con un rugido potente que resonó en todo el sótano. Salió del estacionamiento a toda velocidad, dejando atrás a un Robin derrotado y a un Josh cumpliendo sus órdenes con una eficiencia aterradora.

Dentro del auto, el silencio era asfixiante, pesado como el plomo. Bastian estaba pegado contra la puerta del copiloto, temblando de rabia, impotencia y miedo, mirando el perfil rígido y los nudillos blancos de Azael mientras conducía de manera agresiva por las calles oscuras de la ciudad.

—Es un monstruo —susurró Bastian, con la voz rota por el llanto contenido—. Robin no estaba haciendo nada malo. Usted está completamente loco.

Azael no respondió. Condujo durante diez minutos en un silencio que aumentaba el suspenso, hasta que desvió el auto hacia el estacionamiento privado de un complejo residencial de súper lujo: su ático personal. Estacionó el vehículo en una zona aislada, apagó el motor y las luces, dejando el interior en una penumbra total.

Por primera vez en todo el trayecto, Azael se giró lentamente hacia Bastian. Su mirada brillaba con una intensidad devoradora en la oscuridad.

—¿Te dolió ver cómo lo apartaba? —preguntó Azael. Su voz había vuelto a ser baja, un susurro ronco que erizó cada vello del cuerpo de Bastian—. Me dio asco verlo tocarte, Bastian. Ver cómo te abrazaba como si tuviera algún derecho sobre ti.

—Él es mi amigo… —alcanzó a decir Bastian de manera desafiante, aunque su propia respiración agitada y la forma en que su corazón latía desbocado delataban que la cercanía salvaje y el aura dominante de Azael lo estaban afectando de una manera retorcida y magnética.

Azael se inclinó sobre el espacio del copiloto, atrapando a Bastian contra el asiento. Su rostro quedó a milímetros del suyo, obligándolo a respirar su mismo aire.

—Ya no —sentenció Azael, fijando sus ojos en los labios temblorosos del joven—. Desde la noche en que decidiste robar para salvar a tu madre, cada segundo de tu vida y cada centímetro de tu atención me pertenecen. Y si tengo que aislarte del mundo entero para que lo entiendas, lo haré sin dudarlo.

Bastian lo miró fijamente en la penumbra, atrapado entre el pánico absoluto de perder su libertad y una adicción oscura y asfixiante que empezaba a consumirlo desde adentro. El juego ya no tenía retorno, y la jaula se había cerrado por completo.

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Dalia Lara
excelente historia muy recomendable para los q gustan del romance oscuro
Dalia Lara
me hubiera gustado otro final pero igual muy buena historia
Skay P.: Gracias cielo. No olvides calificarnos 🫣😘
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Mxr
espero q bastian se libere de este monstruo 😭😭😭😭 no me gusta verlo así. Q se fuge
Dalia Lara
mucho traqueteo y toqueteo pero no se lo mete me tiene al niño loco
Skay P.: 🫣lo tendremos en cuenta...
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Dalia Lara
Este tipo ya escalo a un nuevo nivel de locura es excesivo
Natali Lopez Camarena
me encanta como escribe, pero ya no hay mas capítulos y me encantan sus historias
Skay P.: ¡Gracias amor! Actualizamos todos los días. Sigue el perfil para más historias 😋✨️🫰
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Dalia Lara
estoy entre dos sentimientos la pena y la envidia,soy terrible leer muchas de estas novelas me tiene trastornada🤣🤣
Skay P.: ¡Ay mi amor! Y lo que se vieneeee🫣😋🌠
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Dalia Lara
hay dios mio los más locos siempre son los más calientes y sexis
Skay P.: Tienes toda la razón 🫰😈
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Dalia Lara
nada mas le falta controlar el pipi y la caca jjjj
Skay P.: ¿Y si te dijera que, sí lo hace?🫰😈
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Dalia Lara
me encantan los guapotes obsesionados🤣🤣
Skay P.: ¡Ay no! A mi me encantan😈🫰✨️
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Dalia Lara
estoy encantada con tu manera de escribir,ya me he leído varias de tus historias ,son cortas pero muy bien escritas con personajes complicados, amo las historias de dominación y eres experta en ellas,ya estoy cautiva de esta nueva historia🥰🥰
Skay P.: ¡Muchas gracias, Chickis! Es un honor tener tu compañía. No olvides calificar.✨️🫰😈 Seguiremos subiendo variedad en contenido. 🤗👑
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Dalia Lara
soy una trastornada jjj ,me encantó el capítulo y espero pronto más
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