Nicolás Falcón fue humillado por Alessia Duval y su familia.
Años después, él regresa convertido en un millonario implacable… justo cuando Alessia lo pierde todo.
Su madre al morir le confiesa algo que ella se cuestióna si es verdad o mentira.
Él la acorrala solo para que se case con el, no por amor, sino para vengarse y hacerla pagar cada una de las humillaciones y el acto más cobarde que una mujer puede hacer.
Entre el odio, la convivencia, el dolor y los secretos, ambos empiezan a sentir algo que creían extinto.
Lo que él no esperaba…
era que verla rota despertara sentimientos que pensaba muertos.
Lo que ella no imaginaba.
era descubrir que detrás del hombre frío y cruel que ahora la domina, aún vive aquella persona buena al que ella hirió.
Entre venganza, culpa, deseo, odio y un gran
secreto capaz de destruirlos, terminan atrapados en un matrimonio donde el amor se convierte en la venganza más peligrosa.
Novela no apta para todo público.Contiene +18 y Maltrato emocional.
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Enterarme de la peor manera.
Narrado por Alessia.
Apagó la televisión en la sala de mi casa con la imagen grabada en mis pupilas.
Sonrío en silencio ya que es el......Nicolás falcón.
—Es un hombre totalmente diferente.
Tocan la puerta y me levanto a abrir. Mi padre salió a poner los papeles de la casa en regla.
Hoy cuando sali del trabajo mi padre me dijo que vendrán a ver la casa así que segura abro pero quien está parado es Néstor.
Me mira con tristeza y sonrió ya que no lo culpó.
—Espere que se te pasará el coraje.
Me dice pero sonrío negando.
—No pasa nada te entiendo.
—Demasiado tranquila.
me dice medio molesto.
—Te engañe y me engañaste, no te debo nada y tu tampoco me debes nada.
le digo y parece que se vuelve otro cuando entra azotando la puerta.
—Yo te amaba, e incluso sigo amándote, pero no te perdono eso, te acostaste con el y a mí no me dejabas siquiera tocarte, te entregaste a ese pobre imbécil. Me pedías tiempo pero nunca ví que si quiera lo intentarás.
Me grita y me cruzo de brazos.
—Si es todo lo que tienes por decir puedes irte.
—Ya veo que te gusta comer basura, te gusta revolcarte en el estiércol, te mezclas con la mierda.
Me grita y lo callo con una cachetada.
—Siempre fuiste una puta tapada, fingiendo educación pero te dejaste coger por un maldito muerto de hambre.
Me dice y se calla cuando ve a mi padre entrando.
— Señor Néstor, haga favor de irse de mi casa y no vuelva acercarse a mi hija.
Dice mi padre y el me da una última mirada yéndose.
—¿Es verdad eso?
Me pregunta mi padre cuando quedamos solos, y yo solo pienso como se responde a eso.
—Ustedes aceptaron mi relación con el, me entregue al hombre que amaba.
La cachetada que me da mi padre me calla.
—Crei que te habíamos inculcado valores.
—Eso no tiene nada que ver cuando amas en verdad.
—¿Le llamas amar a la persona que te abandono?, ¿Aquíen te dejo sola? ¿destruida?
—Yo lo engañe, estaba comprometida con Néstor por qué así tenía que ser, más no por qué lo amará, pero ese día hice de todo para que me odiara. Por ustedes por qué sabía cuál era mi deber.
Le digo y mi padre mira hacia otro lado.
—Solo te dejamos por qué te veías feliz con el chófer pero nunca permitiriamos que te quedarás con el y es simplemente por qué mereces más.
—Mirame ahora, ¿esto es merecer más?
Le grito por primera vez y el se pasa las manos por el rostro.
—Lo hecho, hecho está, por eso te mandamos lejos para que olvidarás todo, se te dió un año para que superarás al imbécil.
Solo niego sin tener nada más que decir.
Subo las escaleras yendo a mi habitación.
Mi celular suena con el mensaje del investigador privado, leo y escribo explicandole lo que necesito.
Dejo mi celular aún lado y la puerta se abre cuando mi padre entra.
Miro hacia otro lado con la nariz roja.
—Lamento hacerte pegado, jamás lo había hecho y jamás volverá a pasar.
Me dice y suspiro limpiando mi nariz con una toallita.
—Saldremos a comer a un restaurante.
—No tengo hambre.
—Hay que festejar, en un momento llegará la persona que comprará la casa y brindaremos por la compra venta.
—Que bien vayan a festejar, yo buscaré dónde vivir en cuanto la casa sea entregada, tu puedes irte a vivir con Mara y su hija.
—Tu vendrás con nosotros.
—Yo tengo algo por hacer y es lo mejor por qué no quiero que te hagan daño.
—Nadie me hará daño mi amor.
Me dice sonriendo y suspiro, no se cómo decirle lo de Nicolás.
—La casa la compraré a tu nombré, tu serás la única dueña y el dinero que sobre quiero poner un puesto de algo que igual será tuyo y así lo administraras ¿que piensas?
—Nicolas regresó.
Le suelto y el me mira sin entender.
—¿Quien?
—El.....
—¿El que te abandono? ¿Regreso?
—Y viene con algo en mente, a destruirnos.
—Suerte con eso por qué, ¿que más pueden hacernos.?
Me dice y el timbre suena abajo.
—Ya llego el comprador, arréglate que iremos a cenar.
Me dice y como puedo me arreglo, me pongo la ropa que encuentro primero y bajo escuchando las voces de abajo.
Me acomodo las tiras del vestido y cuando levanto la vista tengo enfrente a Nicolás.
Tiene un traje a la medida, justo como lo ví en la noticia de la mañana.
Su mirada es tan penetrante que me incomoda.
—Señor Falcón le presento a mi hija, Alessia.
Dice mi padre y todo el ambiente cambia, Nicolás extiende su mano en mi dirección y se la doy.
Solo el contacto de nuestras manos me eriza la piel.
La puerta se abre y entra la mujer que lo acompaño en la entrevista.
Ella nos saluda, creo que se llama paola y entrelaza su brazo con el de el que no se molesta en quitar.
— Usted elige el restaurante, nosotros los seguiremos.
Le dice a mi padre y camino al lado de mi padre sintiendo la misma mirada que sentí cuando fui por mi padre a la empresa.
Subo al carro de mi padre mientras ellos nos siguen en su carro, no dejo de ver por el retrovisor.
—¿Te gusto?
Me pregunta mi padre y nerviosa sonrío negando.
Llegamos al restaurante que solíamos ir con mi madre.
Tomamos asiento en una mesa y se que será una noche larga cuando el entra con ella del brazo y ella sonríe hablándole, ambos se ven muy animados y Nicolás sonríe como solía hacerlo conmigo.