Esta historia hablara sobre un amor que empieza un poco complejo, pero que con el tiempo se calmara, serán una pareja, que a pesar de llevarse unos años se lleva bastante bien, pero después de un tiempo se enfrentarán a un gran desafío.
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Capítulo 19: El inicio de clases.
Dante: Pareja de Roxana.
Roxana: Protagonista.
Jacob: Amigo de Roxana.
Alejandro: Amigo de Roxana.
Jade: Compañera de Roxana.
Me desperté ya hasta las cuatro de la madrugada, me aliste, salí a correr un rato para que se me bajaran los nervios que tenia de tener que conocer a gente nueva, maestros nuevos, y no saber si estoy con alguno de mis amigos. Cuando termine de correr, entre corriendo a la regadera, me bañe lo más rápido que pude, busque algo que me hiciera sentir cómoda pero elegante, y me acabe poniendo unos jeans azules, con una blusa blanca, me amarre el pelo, me puse zapatos, tome mi mochila, y mi teléfono, y baje a acabar de alistarme. Cuando ya estaba más tranquila, me puse a ver el teléfono mientras desayunaba, y me di cuenta de que Dante me había mandado un mensaje, igual que Alejandro.
Dante: “¿Qué paso linda?, ¿fue por algo que dije?”
Alejandro: “¿Ya estas saliendo de tu casa?, es que hace un frío, y no tengo ganas de salir”
Primero le conteste a Dante.
Roxana: “Nos peleamos porque le pedí que no te interrogara, no quería que te sintieras presionado, o que por algo así tu y yo tuviéramos broncas”
Después le conteste a Alejandro.
Roxana: “Ya en unos minutos salgo para ir a la escuela, ¿te veo haya?”
Dante no me contesto al momento, pero Alejandro sí.
Alejandro: “¿No quieres venir por mí?”
Roxana: “Va a estar hasta su madre el metro, y tú quieres que salga y vuelva a entrar?”
Alejandro: “Si, ándale, por favor”.
Roxana: “Esta bien, pero me das 10 varos”
Alejandro: “Va”
Después de eso, me apure, acabe de desayunar, tome mis cosas, y me fui a la escuela. Y cabe aclarar que Alejandro se la vive en el metro, pero los primeros días prefiere llegar acompañado, ya que no le gusta sentir que no conoce a nadie.
Cuando llegue a la estación de Alejandro, me baje del metro. Y después de un rato buscándolo, lo encontré y ambos nos fuimos en el metro, algo ansiosos por el primer día.
Cuando ya íbamos a llegar a la estación del metro sentí que me había llegado un mensaje, y en parte eso era mentira, porque me llego mensaje de Jacob y de Dante.
Jacob: “¿Ya van a llegar?”
Jacob sabía que los primeros días nos hacíamos compañía Alejandro y yo, para no sentir tanta ansiedad.
Dante: “Sería un idiota si me alejara de alguien tan hermosa solo por unas preguntas, las cuales son de alguien a quien le preocupas, además de que no me gustaría ser motivo de pelea entre ustedes, así que espero que hablen más tranquilas hoy y no acabe en pelea”.
Cuando leí el mensaje de Dante sentí que si la había regado y gacho con mi madre. Así que primero le conteste a él.
Roxana: “Tienes razón amor, al rato hablo con ella, ¿ya te vas a trabajar?”
Y después le conteste a Jacob.
Roxana: “Ya estamos a una estación para llegar”
En eso me contestan ambos.
Dante: “Ya casi reina, solo acabo de hacer unas cosas y ya me voy a trabajar, ¿y tú?
Jacob: “Pues córranle que me estoy muriendo de frío”.
Le conteste primero a Dante.
Roxana: “Suerte en tu trabajo amor, yo ya estoy llegando a mi escuela”
Y después le mande mensaje a Jacob.
Roxana: “Ya casi llegamos”.
Salimos del metro y nos apresuramos a llegar con Jacob, al llegar buscamos nuestros grupos y salones, Jacob se fue al área 2, el área de la medicina, mientras que Alejandro se fue a área 3, el área de las ciencias políticas, y yo me fui a área 4, el área de artes y humanidades. Y aunque en algunas estaba junto a Alejandro, como en la clase de literatura, en las demás al ser de áreas diferentes estábamos en grupos separados.
Cuando llegue al salón me di cuenta que solo conocía a una persona, Jade, ella era una de las chavas que me intento hacer la vida imposible en primero, y alguien que no me toleraba, cuando entre al salón ambas pusimos mala cara, y nos sentamos lo más alejadas posible.
Primero tuve mi clase historia de la cultura, después vino mi clase de literatura, y después tuve mi clase de matemáticas.