NovelToon NovelToon
Eternos

Eternos

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Pareja destinada / Reencarnación
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

La primera vez que se encontraron, murieron.

La segunda vez, también.

Y aun así volvieron a buscarse.

A lo largo de tres vidas, tres épocas y tres historias distintas, dos almas destinadas a amarse desafiarán al tiempo, a la muerte y al destino para volver a encontrarse.

No recuerdan quiénes fueron.

No recuerdan cómo se perdieron.

Pero sus corazones sí.

Porque algunas conexiones son más fuertes que el olvido.

Más fuertes que la distancia.

Más fuertes incluso que la muerte.

ETERNOS es una historia sobre almas gemelas, segundas oportunidades y un amor capaz de atravesar siglos enteros.

Porque hay amores que terminan.

Y hay otros que duran para siempre.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Atrapado

Caleb

Me quedo inmóvil detrás del árbol.

Ni siquiera respiro cuando sus ojos miran en mi dirección.

¿Cómo demonios...?

He sido silencioso y precavido.

La joven sigue cortando plantas como si nada hubiera ocurrido. Como si no acabara de dirigirse exactamente hacia mí.

—Si vas a seguir escondiéndote, al menos podrías ayudarme.

Mi corazón se estrella contra mis costillas.

Me descubrió.

Me descubrió.

Me descubrió.

Maldición.

Miro a mi alrededor buscando una vía de escape.

Quizás todavía no me ha visto. Quizás solo está adivinando.

Quizás...

—Curioso.

Su voz vuelve a sonar. Ligera y divertida. Como si estuviera hablando con un amigo invisible. No con un extraño escondido entre los árboles.

Permanezco inmóvil.

Porque no sé qué hacer.

Jamás me había escondido detrás de un árbol observando a una mujer. Tampoco me habían descubierto haciéndolo.

La joven deja escapar una pequeña risa. Y entonces ocurre algo todavía más extraño. Toma una flor silvestre y la deja sobre una roca.

—Pero si vas a observarme todo el día, al menos llévate algo bonito.

Frunzo el ceño.

¿Está hablando conmigo?

¿De verdad está hablando conmigo?

La observo alejarse por el sendero.

Su cesta golpea suavemente contra su cadera mientras desaparece entre los árboles.

Y yo sigo allí. Como un idiota. Mirando una flor… Una simple flor. Durante varios segundos, quizás minutos. No estoy seguro.

Finalmente abandono mi escondite.

El bosque parece distinto cuando salgo de las sombras.

Más brillante.

Más cálido.

Más real.

Me acerco a la roca. La flor sigue allí.

Pequeña.

Amarilla.

Completamente insignificante. Y, aun así, me descubro tomándola entre mis dedos.

Mi padre diría que es una trampa. Que las brujas siempre dejan trampas. Que el demonio utiliza pequeños regalos para atraer a los hombres.

Bajo la vista hacia la flor.

Luego hacia el sendero por donde desapareció. Y es cuando entiendo algo terrible.

No quiero regresar al pueblo.

Quiero seguirla.

La idea me golpea con tanta fuerza que casi dejo caer la flor. Porque no tiene sentido. No la conozco. No sé quién es.

Ni siquiera sé su nombre.

Y sin embargo... La curiosidad me consume.

Más que las estrellas. Más que los libros prohibidos. Más que cualquier pregunta que haya intentado responder.

Miro la flor una última vez.

Luego la guardo entre las páginas de mi cuaderno. Sin saber por qué lo hago, pero sintiendo la necesidad de tener algo de ella.

De poseer algo que ella haya tocado.

Quizá papá tenga razón y esa mujer sea una bruja. Una poderosa bruja. Porque es lo único que puede explicar esta fuerza que me obliga a seguirla.

Froto mis dedos mientras observo el sendero por donde desapareció.

Debería marcharme.

Debería regresar al pueblo. Debería cumplir con la tarea que me fue encomendada. Sin embargo, mis pies no se mueven.

Porque no temo lo que pueda encontrar en el bosque. Temo lo que ocurrirá si la vuelvo a ver.

*****

La punta del carbón se desliza sobre la página.

Tauro.

La constelación aparece poco a poco bajo mis dedos.

Es la tercera vez esta semana que intento dibujarla. Y la tercera vez que termino pensando en ella.

Frunzo el ceño.

Borro una línea y la vuelvo a trazar.

No sirve de nada.

Cada vez que cierro los ojos veo la laguna. Su sonrisa. Su cabello flotando sobre el agua. Su voz cantando en una lengua que todavía no comprendo.

Maldición.

Ni siquiera sé su nombre.

—La estrella está mal ubicada.

El carbón se me cae de los dedos cuando la voz me sobresalta.

Me pongo de pie tan rápido que golpeo mi cabeza contra la rama sobre mí.

Un dolor agudo atraviesa mi cráneo, pero apenas lo noto.

Ella está ahí.

A menos de tres pasos.

Observándome.

Mis mejillas arden. Mi corazón intenta escapar de mi pecho. Y durante un segundo entero me quedo mirándola como un completo idiota.

La luz del sol atraviesa las hojas y se enreda en sus rizos oscuros.

Sus ojos son verdes.

No simplemente verdes.

Verdes como las hojas nuevas después de una tormenta. Verdes como las esmeraldas que describían los libros que leía mi madre.

Nunca había visto unos ojos así. Nunca había visto una mujer así.

—Así que de verdad me estabas siguiendo.

La diversión en su voz me atraviesa como una flecha.

Abro la boca.

La cierro.

Vuelvo a abrirla.

No sale nada. Absolutamente nada.

Ella arquea una ceja.

—¿Eres mudo?

—No.

Mi respuesta sale demasiado rápido. Demasiado fuerte.

Ella sonríe. Y esa sonrisa termina de destruir cualquier pensamiento coherente que pudiera quedarme.

—Entonces sí puedes hablar.

Maldición.

Maldición.

Maldición.

—Yo no...

—¿No me estabas siguiendo?

Bajo la vista hacia el cuaderno abierto.

Luego hacia la flor seca que sobresale entre las páginas. La misma flor que ella me dejó hace tres días.

Cuando vuelvo a mirarla, está sonriendo más todavía.

Me descubrió por completo.

—Yo...

—Eres terrible mintiendo.

Siento que mis orejas están ardiendo.

Ella da un paso hacia mí. Solo uno. Y el aire abandona mis pulmones, porque nunca había estado tan cerca.

La había visto a la distancia, entre los árboles y junto a la laguna. Pero esto es distinto.

Ahora puedo ver las pequeñas pecas sobre su nariz. Las sombras verdes escondidas dentro de sus ojos. La curva de sus labios.

Es demasiado.

Simplemente demasiado.

—¿Quién eres? —pregunta.

Y por alguna razón absurda esa pregunta me asusta más que todas las historias de brujas que he escuchado en mi vida.

Abro la boca.

La cierro.

Intento hablar otra vez.

—Caleb.

Ella espera.

Cuando comprende que no voy a añadir nada más, arquea una ceja.

—¿Caleb qué?

El pánico atraviesa mi cuerpo.

No sé por qué.

Es una pregunta sencilla. Una pregunta normal. Sin embargo, algo dentro de mí se resiste. Como si pronunciar mi apellido fuera romper algo.

—Solo Caleb.

La diversión ilumina sus ojos.

—¿Solo Caleb?

Asiento.

—Eso es extraño.

—¿Qué cosa?

—Que alguien siga a una mujer durante días y luego se niegue a decirle su apellido —dice levantando su barbilla y mirándome con intensidad.

El calor vuelve a mis mejillas.

—No me niego.

—Claro que sí —responde y una sonrisa hace que las esquinas de sus labios suban.

Quedo mirándola como si estuviera viendo el amanecer… simplemente pasmado ante tal gloriosa belleza.

—Pero está bien —prosigue—. Todos tenemos secretos.

La palabra golpea algo dentro de mí.

Secretos.

Si ella supiera.

Si supiera quién es mi padre.

Si supiera por qué estoy aquí.

Si supiera lo que los hombres del pueblo dicen de las mujeres del bosque… Probablemente no me estaría sonriendo.

—Interesante —susurra.

—¿Qué… qué es interesante? —pregunto con torpeza mientras el calor quema mi rostro por su cercanía.

Empuño mis manos cuando el calor de su cuerpo comienza a calentar el mío… es cálido, sublime, como el primer rayo de sol de la mañana.

—Que solo replicaras respecto a tu nombre —responde—. Eso quiere decir que me estás siguiendo —declara y se cruza de brazos.

Sus pechos se levantan y me pregunto si de cerca serán más hermosos.

—Yo…yo…

Sus dedos acarician mi barbilla cuando la sube, provocándome un temblor que recorre toda mi espalda.

—Mis ojos están acá arriba —suelta con una sonrisa que hace cosas extrañas a mi cuerpo.

—Yo…—tomo mi cuaderno—, estaba dibujando… Eso. Solo dibujando.

—¿Qué tan ingenua crees que soy? —devuelve.

Rasco mi cabeza, sin saber qué decir o hacer.

La mujer suspira.

—Supongo entonces que… comenzó la caza de brujas de la temporada.

Me congelo y puedo sentir como toda la sangre abandona mi cuerpo.

—¿Miembro de la iglesia? ¿O eres un enviado del juez?

—Yo…no… no…

La mujer sonríe y mira el cielo. —Es impresionante como justifican sus delitos con Dios… Allá arriba hay solo estrellas y planetas. Nada más. Además, si existe un ser superior estoy seguro de que debe ser una mujer, ¿no lo crees?

—Yo… no…no… no lo sé —consigo tartamudear.

—Somos las mujeres quienes creamos vida, ¿no? Si yo fuera Dios le daría el poder de dar vida al ser que se me asemejara más… no a un hombre que ni siquiera tiene la capacidad de calmar a un bebé —suelta como recordando algo desagradable—, y tampoco se la daría a alguien capaz de lastimar a otro ser vivo.

Pienso en mi padre y asiento.

—Creo… creo que tienes razón.

Su mirada se dulcifica y toma mi mano.

—Veo que todavía hay esperanza contigo —susurra mientras mi cuerpo arde—. Nos vemos, solo Caleb.

Aprieta mi mano una última vez y luego se marcha.

No vuelve la vista atrás. No parece preocupada ni asustada. Ni siquiera parece interesada en comprobar si la sigo.

Simplemente se aleja.

Como si supiera que volveré a buscarla.

Como si nunca hubiera considerado otra posibilidad.

Permanezco inmóvil mucho después de que desaparece entre los árboles.

Observando el lugar donde estuvo. Recordando la calidez de sus dedos. La confianza de su voz. La forma en que hablaba del mundo. La forma en que hablaba de Dios… La forma en que me miraba.

Como si pudiera ver cosas dentro de mí que ni siquiera yo conozco.

Y por primera vez desde que aprendí a leer... Me descubro deseando que alguien me enseñe algo.

1
Erika Badel
excelente
patry
estoy 😭😭😭😭
patry
ese bastardo tiene que morir 😡
patry
hay noooo 😭😭😭
patry
que bueno que le cuente
Erika Badel
super interesante
patry
gracias querida autora me encantó como va la historia
patry
se quiere comer 🤣🤣🙈
patry
gracias por este increíble capítulo
patry
bien sabe quien manda 🤣
patry
hay que porquería de basura
patry
eso es cierto
patry
que asco de padre
patry
no quedará saberlo
Esther Grace
que maldito desgraciado 🤬🤬🤬
patry
hay me encanta esta futura parejita
Elcy Milena ❤️
😭😭que sufrimiento para alguien tan indefenso.
Patricia Spaltro
ya te cautivó mi rey
Patricia Spaltro
ya lo creo que es así
Patricia Spaltro
si que es atrapante me encanta
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play