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Renacer Entre Mentiras

Renacer Entre Mentiras

Status: Terminada
Genre:CEO / Romance / Malentendidos / Completas
Popularitas:490.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yajaira MG

Un amor roto por mentiras renace entre el deseo y el rencor. Aura regresa con un secreto que lo cambia todo: un hijo. Mauricio nunca dejó de amarla, pero el engaño los separó. Entre pasiones, verdades ocultas y una rival obsesiva, el destino los enfrentará nuevamente.

NovelToon tiene autorización de Yajaira MG para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15: Lo que no se firmó

La puerta se cerró tras la salida de Adrián.

Mauricio permanecía de pie, mirando hacia el ventanal, con la taza de café aún en la mano. Ricardo lo observaba desde la silla, estudiándolo como pocas veces se atrevía.

—¿Te das cuenta…? —empezó Ricardo, rompiendo el silencio—. Casi le dices que tenías una relación con Aura.

Mauricio no se giró.

—¿Y qué?

Su tono fue seco.

—Aún es mi esposa.

Ricardo frunció el ceño.

—¿De qué hablas?

Ahora sí, Mauricio se giró.

Sus ojos estaban oscuros.

—No firmé los papeles del divorcio.

El golpe fue directo.

—¿Qué?

—Los envió —continuó, con una calma tensa—. Firmados. Y se fue… sin mirar atrás. Sin importarle nada.

Ricardo se levantó lentamente.

—Mauricio…

—Daba la vida por ella —interrumpió—. Quería formar una familia.

Su mandíbula se tensó.

—Y fue capaz de engañarme… e irse con otro.

—¿Y nunca firmaste? —preguntó Ricardo, incrédulo.

—No.

—Entonces… —Ricardo exhaló—. Ella cree que están divorciados.

Mauricio soltó una risa sin humor.

—Ese no es mi problema.

—Claro que lo es —replicó Ricardo, más firme—. Te estás escuchando, está claro que aún la amas.

Mauricio lo miró con dureza.

—No la amo.

Pausa.

—La odio.

Sus palabras salieron cargadas.

—Quiero que pague por todo el dolor que me causó.

Ricardo negó con la cabeza.

—Eso no suena a odio.

Mauricio apretó los puños.

—Fui un idiota —continuó—. Creí en ella.

El aire se volvió espeso.

—Entonces habla con ella —insistió Ricardo—. Aclaren las cosas...

......................

La puerta se abrió de golpe.

Ambos giraron.

Silvana entró.

—¡Mauricio!

Su voz temblaba.

Se acercó rápidamente.

—Esa mujer… —empezó—. Me agredió.

Ricardo alzó una ceja.

Mauricio frunció el ceño.

Silvana llevó una mano a su rostro.

—Mira cómo me dejó.

Las marcas estaban ahí.

Mauricio la observó.

Su expresión no cambió de inmediato.

Pero algo en sus ojos…

se endureció.

—¿Qué hiciste? —preguntó finalmente.

—¿Cómo que qué hice? —replicó, indignada—. Yo no hice nada.

Ricardo cruzó los brazos.

—Solo se me fue encima.

—Vete a casa —dijo finalmente, frío.

Silvana se quedó inmóvil.

—¿Qué?

—Que te vayas.

Su tono no admitía discusión.

—Luego hablamos.

Silvana apretó los labios.

No era la reacción que esperaba.

Giró sobre sus talones y salió.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

El auto avanzaba con suavidad entre el tráfico.

Adrián mantenía la vista al frente, una mano sobre el volante, la otra relajada. Aura miraba por la ventana, con la mente en otra parte.

—Así que trabajabas para el Grupo Luzuriaga… —dijo él finalmente, rompiendo el silencio.

Aura no respondió de inmediato.

—Por eso no querías venir a presentar la propuesta —añadió con calma.

Aura giró apenas el rostro.

—No quiero hablar sobre eso.

—Lo siento.

Pausa.

—¿Qué te parece si un día de estos vamos a cenar?

Aura frunció el ceño.

—No… no sería correcto.

Lo miró.

—Es mi jefe.

Adrián sonrió de lado.

—Me interesas de otra forma.

El aire cambió.

Aura lo sostuvo con la mirada, sin titubear.

—Lo siento, señor Ferrer. Pero en este momento de mi vida… el único que tiene cabida es mi hijo.

Adrián giró levemente el rostro hacia ella.

—¿Tienes un hijo?

—Sí.

—Vaya… —murmuró—. ¿Eres casada?

Aura negó.

—Lo estuve hace años.

Pausa.

—Pero ya no.

Volvió a mirar por la ventana.

—Ahora solo es mi hijo.

Adrián guardó silencio unos segundos.

—Si cambias de opinión… —dijo finalmente—. ¿Me darías una oportunidad?

Aura giró el rostro con firmeza.

—No.

Su voz fue clara.

Sin espacio para interpretaciones.

—Y si vuelve a mencionar el asunto… renunciaré.

El golpe fue seco.

Adrián no sonrió esta vez.

Solo asintió lentamente.

—Entendido.

Volvió la mirada al camino.

Pero algo en sus ojos…

se volvió más oscuro.

Más interesado.

Más peligroso.

Porque un “no” como ese…

no lo alejaba.

Lo desafiaba.

Y Aura…

sin saberlo completamente…

acababa de entrar en otro juego.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

Mensajes a distancia...

La hacienda estaba en silencio.

El viento movía las hojas, y Gabriel miraba su teléfono con una sonrisa ladeada.

Del otro lado…

Camila estaba en su oficina.

Rodeada de papeles.

Pendientes.

Y cero paciencia.

El teléfono vibró.

Gabriel: ¿Cuándo me vas a dar una oportunidad, mi morenita?

Camila rodó los ojos.

Camila: Nunca. Eres un problema… y además estás lejos.

Gabriel soltó una risa baja.

Escribió de inmediato.

Gabriel: Eso no es excusa. Las distancias se acortan cuando hay ganas.

Camila negó con la cabeza, pero una pequeña sonrisa traicionó sus labios.

Camila: Tú lo que tienes es demasiado tiempo libre.

Gabriel: Tengo tiempo para pensar en ti… que no es lo mismo.

Camila se quedó mirando la pantalla un segundo más de lo necesario.

Y luego respondió, más rápida de lo que debía.

Camila: Deja el drama.

Gabriel se incorporó, apoyando los codos en las rodillas.

Gabriel: Hablo en serio, Camila. Te quiero… para que seas mi esposa.

Pausa.

Escribió otra línea.

Gabriel: Y me des unos hijos lindos iguales a ti.

Camila se quedó quieta.

El mensaje tardó más en llegar.

—Este hombre… —murmuró.

Pero su pulso había cambiado.

Camila: Deja de molestarme.

Gabriel sonrió.

Sabía leer entre líneas.

Gabriel: Dame una oportunidad.

El cursor parpadeó en la pantalla de Camila.

Respiró hondo.

Y escribió.

Camila: Jamás.

Envió.

Se recostó en la silla.

Como si con eso cerrara el tema.

Gabriel leyó el mensaje.

Y en lugar de molestarse…

sonrió.

Gabriel: Perfecto.

Camila frunció el ceño al instante.

Camila: ¿Perfecto?

Gabriel: Sí.

Pausa.

Gabriel: Porque las mujeres como tú… no dicen “jamás”… dicen “convénceme”.

Camila apretó los labios.

Intentando no sonreír.

Intentando no responder.

Pero el teléfono…

no dejó de importarle.

Y eso…

ya era un problema.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

La llamada...

La tarde avanzaba tranquila.

Aura revisaba unos informes en su escritorio, concentrada, intentando mantener la mente ocupada… lejos de todo lo que había pasado ese día.

El teléfono sonó.

Número desconocido.

Frunció el ceño.

—¿Sí?

—Buenas tardes, ¿hablo con la señora Aura Valentín?

La formalidad en la voz la hizo enderezarse.

—Sí, soy yo.

—Le hablamos del colegio El amanecer, hubo un inconveniente con Christopher Valentín.

El corazón le dio un vuelco.

—¿Qué pasó?

Hubo una breve pausa.

—Necesitamos que venga a buscarlo.

Aura ya estaba de pie.

—¿Está bien? ¿Le pasó algo?

—Está bien —respondió la voz, intentando calmarla—. Pero tuvo un incidente con otro niño.

El aire se volvió pesado.

—¿Un incidente?

—Se pelearon.

Silencio.

Aura cerró los ojos un segundo.

Como si procesara algo más profundo que la simple noticia.

—Voy en camino —dijo con firmeza.

Colgó.

Tomó su bolso con rapidez.

Las manos le temblaban apenas.

No por la pelea.

No solo por eso.

Sino porque algo en su interior…

le decía que aquello no era casual.

......................

Minutos después, ya iba de camino.

El corazón acelerado.

La mente llena de preguntas.

Y una sola certeza creciendo dentro de ella…

Christopher estaba empezando a reaccionar.

A todo.

A lo que no tenía.

A lo que no entendía.

A lo que ella había callado.

Y eso…

ya no podía seguir ignorándolo.

1
Natalia Cm
Quiero saber que fue lo que pasó?
Natalia Cm
Interesante, comencemos!!!
Edith Zenteno
en esta novela faltan los guardaespaldas, guardias en la entrada etc.
Edith Zenteno
definitivamente una novela laaargaaaa y tediosa dándose vuelta en lo mismo lo único que falta es que la sicopata de Silvana se junte con el Sicopata de Adrian
Edith Zenteno
típico 2 tóxicos
Edith Zenteno
porque la autora dilata tanto el conocer al niño bastaba con mostrarle una foto tantas vueltas aburre
Yajaira: Querida, prueba dejar de leerla y problema resuelto y me disculpa ☺️🫂
total 1 replies
audelina barra guzman
FELICIDADES 💐💐💐💐💐💐💐🎂 gracias excelente historia de dolor de esfuerzo de Amor 🙏❤️❤️😊 gracias
audelina barra guzman
gracias autora 👏👏👏
audelina barra guzman
me caí mal Mauricio tan mal que trataba a Aura pero se puso bueno se reunieron entonces autora que vuelva a la vida para que disfrute de su familia y su nueva hija porfa que no se muera 🤭
audelina barra guzman
noooo me niego a que este sea el final todo por una zorrita tóxica autora piensa bien el final por favor
audelina barra guzman
Autora muy feo que no le dijeran el estado de Mauricio creo que sí le pasa algo Aura los odiara porque ocultar si ella es su esposa vallan a buscarla para eso tienen autos
audelina barra guzman
que zorrita más tóxica 🤭🤭🤭
audelina barra guzman
no me gustó este capítulo auto ya de una vez que se digan todo que de aclare la verdad que Mauricio no sea un desgraciado 😈😈😈😈
audelina barra guzman
ojalá que se cuenten todos los secretos que Aura le diga todo lo que iso la zorrita 🤭🤭🤭
audelina barra guzman
que mujer tan tóxica y mala no se aprecia a si misma Mauricio la trata mal la rechaza son 7 años ya para Silvana eres muy zorrita 🤭🤭🤭
audelina barra guzman
me gustaría saber porque se separó del marido y porque se fue por tanto tiempo y un hijo ? gracias
Lorena Angulo
hermosa bb 😍
Maria Guadalupe Chavez Buenrostro
Me encanto, muchas felicidades.
Silvana Termesana
hermosa historia felicitaciones Escritora 💕
Silvana Termesana
Me encantó la novela felicitaciones Escritora fue muy emotiva realmente disfrute mucho leyéndola gracias 💕
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