NovelToon NovelToon
La Asistente Del Diablo.

La Asistente Del Diablo.

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Malentendidos / CEO
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Ybet Renú

Él es el hijo del hombre que destruyó a mi familia.
Yo soy la mentira que duerme en su cama.

Entré a BlackStone Corp para vengarme.
No para enamorarme de *Adrian BlackStone*.

Pero él me dio su chaqueta cuando tuve frío.
Me salvó la vida hace 15 años y no se acuerda.
Y ahora me mira como si fuera *Luna* la única mujer del mundo.

El problema:
Si descubre quién soy, me va a odiar para siempre.
Y si no lo hago... traiciono a mi padre.

NovelToon tiene autorización de Ybet Renú para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La elección.

Un mes., había transcurrido ya.

30 días desde que entré a la oficina de Victor y salí viva.

30 días desde que alguien se llevó mis fotos y decidió que no era "la" Giraldi.

30 días de sonreírle a Adrian en las reuniones y morir por dentro cada vez que me decía "buen trabajo, Luna".

Hoy era diferente.

Hoy Adrian cumplía 30.

--- 8:00 PM - MANSIÓN BLACKSTONE ---

La casa estaba llena. Cristales, música clásica, 200 personas.

Todos esperaban al cumpleañero.

"¿Ya llamó alguien a Adrián?", preguntó la madre de Adrián, nerviosa.

"Nadie" dijo Victor, sirviendo whisky. "Dijo que tenía trabajo."

Mentira. Yo sabía dónde estaba.

En la oficina. Solo. Como siempre en su cumpleaños.

Porque hace 15 años, el día que cumplió 15, fue el día que salvó a una niña del río.

Y el día que perdió a su mejor amigo... a mí.

"Voy a buscarlo" dije, dejando la bandeja de canapés.

"Gracias, Luna" sonrió la señora BlackStone. "Siempre tan atenta."

Ella sabía que Luna no existía, porque mi verdadero nombre era otro.

No quería venir, pero su padre insistió que debía estar presente.

Subí al auto de la empresa. Lluvia fina.

--- 7:45 PM - BLACKSTONE CORP, PISO 40 ---

La oficina estaba oscura. Solo la luz de su escritorio.

Adrian estaba ahí. Corbata floja. Whisky. Mirando por la ventana.

"Feliz cumpleaños" dije bajito.

Se giró. Sorprendido.

"¿Qué haces aquí? Se supone que estás en la fiesta."

"Su madre me mandó por usted" mentí. "Todos lo esperan."

Adrian se rió. Sin ganas.

"No voy. Odio las fiestas sorpresa."

"Lo sé" susurré.

Se quedó callado. Luego se levantó.

"Vámonos. Te llevo a casa."

Bajamos por las escaleras de emergencia. El ascensor estaba en mantenimiento.

Piso 35. Piso 30.

En el piso 25 resbalé.

El tacón. El piso mojado.

Grité.

Adrian me atrapó por la cintura en el aire.

Pero el impulso nos jaló a los dos.

Caímos.

Yo encima de él. En las escaleras.

Su espalda contra el mármol. Yo contra su pecho.

"¡Mierda! ¿Estás bien?" me gritó al oído.

Me dolía el tobillo. Mucho.

"Creo... creo que me lo torcí" susurré, con lágrimas en los ojos.

Adrian no lo pensó. Me cargó en brazos.

Como hace 15 años.

Subió 25 pisos. Hasta el ático.

Hasta su habitación.

Me dejó sobre su cama king size. Sábanas negras. Olor a él.

"Quédate quieta" ordenó, arrodillándose en el piso.

Me quitó el zapato con cuidado. Me tocó el tobillo.

Sus manos eran grandes. Cálidas. Temblaban un poco.

"Está hinchado" dijo. "Necesitas hielo."

Fue al baño y volvió con una toalla y hielo.

Me lo puso con una delicadeza que me rompió.

Durante 10 minutos nadie habló.

Solo el sonido de la lluvia en los ventanales y su respiración.

"Luna" dijo por fin. Sin mirarme.

"¿Qué?"

"Hoy cumplo 30" dijo. "Y lo único que quiero... es estar aquí. Contigo."

Se me cortó la respiración.

"Adrian, tu familia te espera abajo. Es tu fiesta."

"Que esperen" contestó. Y por fin me miró.

Sus ojos color miel estaban oscuros. Cansados. Verdaderos.

"Hace un mes" continuó. "Después de la cena. En el ascensor. Te pregunté si nos conocíamos. Y mentiste."

Mi sangre se heló.

"No sé de qué habla" susurré.

Adrian se levantó. Fue a su clóset. Sacó algo.

Mi chaqueta.

La chaqueta negra que le di hace 15 años. La que guardó.

"La encontré hace años en una caja en el ático de mi casa" dijo. "Huele a ti. A río. A lluvia."

Se acercó. Se sentó en la orilla de la cama. Muy cerca.

"No sé si eres ella" dijo bajito. "Pero estar cerca de ti me hace sentir cosas que no debería sentir. Me hace incapaz de ser indiferente."

Me tomó la mano.

"Y hoy tengo que elegir, Luna. Elegir entre seguir siendo el CEO de BlackStone Corp... o ser el chico que salvó a una niña y nunca la olvidó."

El teléfono sonó. Insistente. Era Victor.

Adrian lo ignoró.

"¿Y qué eliges?" pregunté, con la voz rota.

Adrian se inclinó. A centímetros de mis labios.

Podía sentir su aliento. Su calor.

"Elijo..." empezó.

La puerta del ático se abrió de golpe.

"¡ADRIAN!"

La voz de Victor.

Adrian se separó de golpe. Como si lo hubieran quemado.

Victor estaba ahí. Con 3 guardias. Y en su mano...

Un arma. Porque no respondes.

--- SILENCIO ---

 

"¡QUE RAYOS PASA ENTRE USTEDES DOS!"

La voz de Victor hizo temblar los ventanales.

Entró como una tormenta. Traje mojado, corbata chueca.

En la mano: su arma.

Pensé que algo les sucedió" dijo, escaneándome de pies a cabeza. Yo en la cama de Adrian, con el tobillo hinchado y vendado.

"Sabes que tengo enemigos, Adrian. Y estar solo te hace vulnerable."

Adrian se interpuso entre Victor y yo. Espalda recta.

"No pasó nada, padre. Se cayó en las escaleras. Me torcí trayéndola aquí."

Victor caminó hasta el ventanal. Miró la ciudad. Luego a Adrian.

"Me preocupé" dijo más bajo. "En la mansión hay 200 personas. Prensa. Inversionistas. Y mi hijo no aparece. Aparece 40 minutos después... con su asistente en brazos, encerrado en su habitación."

Se giró.

"No me importa qué pasó. Pero no puedes dar que hablar. La gente habla, Adrian. Y nosotros no podemos darnos el lujo de escándalos."

"¿Eso es todo?" preguntó Adrian, frío.

"Por ahora" contestó Victor. Y me miró a mí directo.

"Tú. Cuídalo. Es todo lo que tengo. Y si alguien quiere hacerle daño, que pase por encima mío primero."

No era una amenaza. Era un acuerdo.

Salió sin esperar respuesta. Los guardias detrás.

La puerta se cerró.

Quedamos solos otra vez.

Adrian exhaló como si hubiera estado aguantando la respiración todo este tiempo.

Se pasó la mano por la nuca.

"¿Estás bien?" me preguntó por fin.

Asentí. Aunque me temblaba todo.

Se acercó. Se sentó en la orilla de la cama. Lejos. Como si quemara tocarme.

"Hoy cumplo 30" dijo. "Y odio las fiestas"

Se rió. Sin ganas.

"El destino tiene un humor de mierda."

"Adrian..."

"Shh" me cortó. Me acomodó la toalla con hielo en el tobillo. Con cuidado. Como si fuera de cristal.

"No digas nada ahora."

Se quedó ahí, a centímetros. Mirándome.

"Hoy tuve que elegir, Luna. Entre irme a la fiesta... o quedarme aquí contigo."

"¿Y qué elegiste?" pregunté.

Me sostuvo la mirada.

"Ya sabes la respuesta."

En la mansión, la música de la fiesta seguía.

Adentro, nosotros dos. Con un amor que podía destruir a los BlackStone.

Y por primera vez, no me dio miedo.

 

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play