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El Silencio De Zonia

El Silencio De Zonia

Status: En proceso
Genre:Romance / Traiciones y engaños
Popularitas:16.7k
Nilai: 5
nombre de autor: pitufina

una niña arrancada de su casa, un silencio que duele a todos los que la conocen y un secreto que se esconde bajos las propias narices del jefe de la mafia Alemana.

NovelToon tiene autorización de pitufina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Las sombras del invierno

El amanecer llegó cubriendo los bosques de Polonia con un espeso manto blanco. La nieve había caído durante toda la noche, transformando los jardines de la mansión Kowalski en un paisaje silencioso y sereno, tan hermoso que parecía imposible imaginar que, más allá de aquellos árboles, el peligro comenzaba a abrirse camino.

Zonia fue la primera en despertarse.

Con apenas tres años, cada mañana era una nueva aventura. Se incorporó en su pequeña cama, abrazó con fuerza su viejo conejo de tela y caminó descalza hasta la ventana. Sus pequeños dedos apartaron la cortina y sus ojos verdes se iluminaron al descubrir que todo el jardín estaba cubierto de nieve.

—¡Mamá! ¡Papá! ¡Nevó!

Su voz infantil resonó por el pasillo antes de que la puerta se abriera.

Helena apareció con una sonrisa cálida.

—Buenos días, mi princesa.

La pequeña corrió hacia ella y la abrazó por las piernas.

—¡Quiero salir!

—Después del desayuno.

—¿Ahora?

—Después del desayuno.

Zonia hizo un pequeño puchero que duró apenas unos segundos. Sabía que discutir con su madre nunca cambiaba las cosas.

Mientras Helena la ayudaba a vestirse con un abrigo de lana color crema y unas pequeñas botas forradas, acariciaba con delicadeza el largo cabello negro de su hija.

—Cada día estás más hermosa.

—¿Como vos?

Helena sonrió.

—Muchísimo más.

La niña soltó una risita antes de tomarla de la mano.

Bajaron juntas al comedor, donde Jan ya las esperaba.

Vestía un traje oscuro impecable, aunque las marcadas ojeras bajo sus ojos delataban que apenas había dormido.

Aun así, al ver entrar a su hija, toda preocupación desapareció de su rostro.

—Buenos días, señorita Kowalski.

Zonia hizo una pequeña reverencia, imitando a las institutrices.

—Buenos días, señor papá.

Jan rió con ganas.

—¿Se puede saber quién te enseñó eso?

La niña señaló a una de las empleadas.

—La señora Anna.

—Tendré que agradecerle.

El desayuno transcurrió entre risas y pequeñas historias inventadas por Zonia, que aseguraba haber visto un conejo gigante caminando por el jardín durante la noche.

Nadie tuvo el corazón para decirle que seguramente solo había sido un sueño.

---

Mientras la niña jugaba junto a la chimenea con bloques de madera, Jan se retiró discretamente hacia su despacho.

Dos de sus hombres ya lo aguardaban.

Al cerrar la puerta, el ambiente cambió por completo.

Uno de ellos extendió un mapa sobre el escritorio.

—Anoche volvieron a ver vehículos cerca de la propiedad.

Jan permaneció en silencio.

—¿Cuántos?

—Tres.

—¿Reconocieron las matrículas?

—Eran falsas.

El otro hombre tomó la palabra.

—También encontramos huellas en el bosque. Alguien estuvo observando la mansión durante varias horas.

Jan apoyó ambas manos sobre el escritorio.

Durante años había aprendido a escuchar aquello que otros ignoraban.

Y todo le decía que aquello no era una simple coincidencia.

—Dupliquen la vigilancia.

—Ya está hecho.

—No basta.

Los hombres intercambiaron una mirada.

—Quiero hombres apostados en el bosque durante toda la noche.

—Sí, señor.

—Y nadie entra a la propiedad sin que yo lo autorice personalmente.

Cuando ambos abandonaron el despacho, Jan permaneció inmóvil mirando por la ventana.

Desde allí podía ver a Zonia riendo mientras intentaba construir un muñeco de nieve junto a su madre.

Una sonrisa triste apareció en su rostro.

Aquella imagen era todo lo que había construido durante su vida.

Y también era lo único que realmente temía perder.

---

Helena notó el cambio en su esposo apenas regresó al jardín.

—¿Ha ocurrido algo?

Jan negó con suavidad.

—Solo trabajo.

Ella lo conocía demasiado bien para creer aquella respuesta.

—¿Están amenazando a la familia?

Él guardó silencio unos segundos.

—No voy a permitir que les ocurra nada.

Aquellas palabras, en lugar de tranquilizarla, aumentaron su preocupación.

Se acercó hasta tomar sus manos.

—Prométeme que, si el peligro aumenta, nos iremos.

Jan la miró fijamente.

Sabía que ella tenía razón.

Pero también sabía que un hombre como él nunca dejaba atrás su territorio.

—Lo pensaré.

Helena sonrió con tristeza.

Era la respuesta que esperaba.

---

Ajena a todo aquello, Zonia caminaba entre los árboles del jardín siguiendo unas pequeñas huellas sobre la nieve.

Estaba convencida de que pertenecían a un zorro.

Uno de los guardaespaldas la seguía a pocos metros.

—Señorita, no se aleje demasiado.

Ella levantó la vista.

—¿Vos tenés miedo?

El hombre sonrió.

—Un poquito.

—No tengas.

La niña tomó una pequeña flor seca que sobresalía entre la nieve y se la entregó.

—Las flores dan suerte.

El guardaespaldas recibió aquel regalo como si fuera una condecoración.

—Entonces la voy a guardar.

—Así ningún monstruo te va a encontrar.

El hombre sintió un nudo en la garganta.

Ojalá la vida fuera tan sencilla como ella imaginaba.

---

Esa misma tarde, un automóvil negro permanecía detenido a varios kilómetros de la mansión.

En su interior, dos hombres observaban la propiedad con binoculares.

—La seguridad aumentó.

—Era de esperarse.

—¿Seguimos adelante?

El hombre del asiento trasero permaneció unos segundos en silencio.

—Sí.

—¿Y la niña?

La respuesta llegó fría.

—Nadie debe quedar con vida.

Los tres permanecieron en silencio.

Ninguno imaginaba que aquella orden cambiaría los planes que llevaban meses preparando.

---

Al caer la noche, la mansión recuperó la calma.

Los sirvientes encendieron las lámparas de los pasillos mientras el aroma de la cena comenzaba a extenderse por toda la casa.

Jan decidió permanecer junto a su familia.

No aceptó reuniones.

No recibió llamadas.

Solo quería escuchar la risa de su hija una noche más.

Durante la cena, Zonia habló sin parar sobre el enorme muñeco de nieve que quería construir al día siguiente.

—Va a ser más alto que papá.

Jan arqueó una ceja.

—Eso será difícil.

—Entonces igual que papá.

—Eso ya suena mejor.

Helena observaba a ambos con una ternura imposible de ocultar.

Durante unos minutos consiguió olvidar todas sus preocupaciones.

Después de cenar, Jan cargó a Zonia sobre sus hombros y recorrió con ella los largos pasillos de la mansión.

La pequeña extendía los brazos imaginando que podía tocar el techo.

—¡Soy gigante!

—La gigante más hermosa del mundo.

Las carcajadas de la niña resonaron por toda la casa.

Algunos empleados se detuvieron un instante únicamente para contemplar aquella escena.

Nadie lo dijo en voz alta.

Pero todos sentían que aquellas risas eran un regalo.

---

Cuando llegó la hora de dormir, Helena acomodó las mantas sobre la cama de Zonia.

La niña abrazó su conejo de tela.

—¿Mamá?

—¿Sí, mi amor?

—¿Mañana hacemos el muñeco?

Helena besó su frente.

—Claro que sí.

—¿Y papá también?

—Si el trabajo se lo permite, estará con nosotras.

Zonia sonrió satisfecha.

Cerró los ojos lentamente mientras su madre le cantaba una antigua canción de cuna en polaco.

Pocos minutos después ya dormía profundamente.

Helena apagó la luz y salió de la habitación.

Antes de cerrar la puerta, volvió a mirar a su hija una vez más.

No sabía por qué.

Pero aquella noche sintió la necesidad de memorizar cada detalle de su rostro.

Cada respiración.

Cada mechón de cabello.

Cada instante.

Muy lejos de allí, oculto entre la oscuridad del bosque, un hombre observaba la mansión con la paciencia de un depredador.

Las luces seguían encendidas.

La familia continuaba reunida.

Y el plan estaba casi listo.

Las sombras del invierno ya habían llegado.

Solo faltaba que encontraran el momento perfecto para golpear.

1
Carolina A²V
pero recordar es vivir7 🤔
Carolina A²V
así es cuando menos acuerdes no te dolerá tanto te entristecera pero ya no dolerá 🥹
Carolina A²V
/Whimper/
Carolina A²V
exagerado el cementerio está cerca 🤭😁
Carolina A²V
eso es buena señal durmió poco pero tranquila
Carolina A²V
/Whimper/
Carmen Palencia
esté capitulo me encantó te felicito por qué cada capítulo es mejor que el anterior
Liliana Torres
lloré 😔😔que capítulo 😔
Rossana🥰
zonia encontraste tu tesoro, fuiste alguien q tuvo mucho amor, ahora, 🥰🥰🥰
Carmen Palencia
me encantó estos capitulos está novela es demasiado hermosa
Carolina A²V
hermoso capitulo 😍🥰🥰
Carolina A²V
casi casi
Carolina A²V
Lo imagine de Helena 🥹
Carolina A²V
seguro tiene hambre pobrecito 🤭🤭🤭
Carolina A²V
que bueno Zonia podrá saber mucho de su pasado gracias a esas personas 😊🥰
Carolina A²V
me dio esa impresión 🥹🥹
Carmen Palencia
hermosa novela 👏👏
Carolina A²V
no pueden haber recuerdos dónde la mente está bloqueada
Carolina A²V
esa no es respuesta 🤔
Carolina A²V
/Whimper/
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