Lucas Romano es uno de los hombres más jóvenes y con más dinero en el país, es un magnate que lo tiene todo, dinero para tirar para arriba, una carrera exitosa con varias empresas a las que les va muy bien, un garaje con más de una docena de autos de colección, unos padres que lo aman mucho y también un Hermano que a pesar de la distancia siempre está para el, Pero sobretodo tiene su manzanita como el le llama cariñosamente a su prometida Lorena, Lucas tiene todo lo que siempre soño pero lo que no sabe es que un abrir y cerrar de ojos su vida puede cambiar para siempre
El día que tanto había estado esperando llegó por fin, subió al auto con una gran sonrisa en el rostro, hoy al fin se casaría con la mujer que lo vuelve loco, pero un terrible accidente le cambió la vida para siempre, Lucas sufrió grandes quemaduras en su rostro, manos y otras partes del cuerpo a la vez que perdió la movilidad de sus piernas, fue un golpe duro del que no se sabe si se podrá reponer..
NovelToon tiene autorización de Tamara D para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
TE PREOCUPAS DEMASIADO POR ÉL
...Renata...
Abro los ojos con cuidado acostumbrándome a la brillante luz que entra por la ventana, el silencio y el terrible olor a desinfectante me hacen querer levantarme de inmediato Pero un pinchazo en mi brazo me detiene, observo con cuidado y es cuando me doy cuenta de que estoy en una habitación de hospital
- Al fin despiertas cariño, nos tenías muy preocupados - me dice Jimena acariciando mi mejilla
Me siento como si hubiera dormido un millón de años, me siento más descansada que nunca
- ¿Cuántas horas dormí? - pregunto mientras intento sentarme en la camilla
- ¿Horas? Mi amor has dormido por tres días enteros - por poco y me da algo cuando escucho a Jimena decirme eso
¿Cómo pude dormir tanto?
- Mi papá, tengo que ir a ver a mi papá - dijo intentando quitarme el suero pero Jimena me detiene
- No, Renata debes descansar estás muy débil, tus análisis salieron muy mal cariño - dice mientras acaricia mi cabello con ternura - tienes una anemia muy grande Renata, ahora solo debe de importarte tu misma, estar bien y recuperarte
- Pero tengo que ir a ver a papá - digo con un nudo en la garganta
- Tu padre está bien, ha respondido muy bien y pronto lo sacarán de cuidados intensivos - siento como si una mochila de plomo se cayera de mis hombros
- Gracias a Dios - murmuró con una sonrisa
- Tienes una relación muy extraña con tú padre cariño - me dice mi suegra y yo la miro sin poder comprenderla
- No se a que te refieres Jimena
- A que te preocupas demasiado por él, te abandono desde que eras una niña para beber, no te dió una infancia o adolescente feliz, lo único que has hecho toda tu vida es trabajar para mantener los vicios de tu padre, cuando es al revés, el tendría que haberte dado una vida digna, pero mírate Renata estás aquí internada por una anemia severa que podría matarte y se podría haber evitado si tú padre no te hubiera abandonado de niña para emborracharse
Mis ojos se llenan de lágrimas porque se que lo que dice Jimena es cierto, muchas veces la única comida al día era una taza de té con pan del día anterior que me daba mi vecina, los pocos pesos que papá ganaba haciendo alguna changa los gustaba en alcohol pero que puedo hacer? No puedo odiar a papá, no puedo...
- Renata sabes que te veo como una hija, se que eres una buena chica y lo que te voy a decir es porque a pesar que te conozco hace poco tiempo ya te quiero - Jimena camina hasta su cartera y saca una tarjeta la miro sorprendida cuando lo leo de lo que es...
- Su nombre es Carla, es una gran amiga mía, Pero sobre todo una gran psicóloga especializada en relaciones familiares, cuando salgas de la clínica me gustaría que la visitarás
Asiento sin saber que decir, supongo que visitarla no me matará
Por la tarde me encontraba mirando la blanca pared, cuando la puerta se abrió bruscamente y entro Lucas y Patricio quien empujaba su silla
- Me alegra verte bien - me dijo con sinceridad - estaré afuera cuando me necesites me llamas - le informo Patricio a Lucas y este asintió
Nos quedamos en silencio por un largo rato parecía que ninguno quería hablar primero, yo aún me sentía avergonzada por el beso que lucas me dió en el hospital aquella vez y el por su parte se negaba a verme a los ojos, me preguntó que bicho le pico a este loco ahora?
- Vas a decir alguna palabra o solo has venido de adorno? - pregunté después de más de diez eternos minutos en silencio
- Cómo estás? - pregunto mientras se aflojaba el nudo de la corbata
- Bien supongo...
- Renata hay algo que debo decirte - me dijo Lucas y por un minuto me alegre pensando en que me daría el divorcio, que al fin se dio cuenta de que este matrimonio es una verdadera payasada
- Te escucho - dije ansiosa y emocionada por escuchar lo que tanto deseo
Estaba nervioso, Lucas nunca estaba nervioso siempre se había mostrado como un hombre frío y despreocupado, como si nada le afectara, será que le pasó algo a mi padre? ¿O querrá divorciarse de mi para volver con la culebra que lo abandonó?
- No sé cómo decirte esto... - dijo frotando sus manos con desesperación
- Solo dilo Lucas...
Y justo cuando Lucas iba a decirme eso que lo tiene tan nervioso entro la enfermera junto al médico y después de algunas revisiones decidieron darme el alta, supongo que tendré que esperar a llegar a la mansión de mi esposo ficticio para saber que es lo que me quiere decir y que lo tiene tan nervioso..