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CORAZONES REBELDES

CORAZONES REBELDES

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor a primera vista / Triángulo amoroso / Colegial dulce amor / Melodrama / Chico Malo
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

Entre los secretos de un pasado enterrado que la marcó para siempre y las manipulaciones de una élite dispuesta a devorarla, Ángela deberá descubrir si es capaz de romper los hilos de su propia dinastía antes de que la obliguen a vender el resto de su vida al mejor postor.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Es mi vida, mis decisiones

...CAPÍTULO 20...

...----------------...

...ANGELA SALLES...

Sarah tenía razón. Si me subía a ese avión con Max, estaría firmando mi sentencia de regreso a la jaula en Londres, aceptando que él era el dueño de mis decisiones.

No iba a volver a ser esa chica sumisa. Con su ayuda y su testarudez, me convenció de quedarme en la isla y me prometió que movería cielo y tierra con los contactos de su marca para sacar a Max de nuestro mapa.

Me encerré en el baño y pasé casi media hora frente al espejo, usando capas minuciosas de corrector de alta cobertura y base para hacer desaparecer el moretón del pómulo y disimular la hinchazón del labio. Cuando terminé, peiné mi cabello de lado para cubrir la zona sensible de la cabeza y me puse un vestido fresco.

La fachada de la heredera perfecta de los Alistair-Thorne estaba de vuelta.

Sarah y yo íbamos saliendo de la suite, listas para enfrentar el día, cuando el sonido de mi teléfono nos detuvo.

Miré la pantalla: era una videollamada entrante de mi papá.

Le hice una seña a Sarah y deslicé el dedo para contestar, forzando de inmediato mi mejor sonrisa.

—¡Hola, papá! —saludé, intentando que mi voz sonara lo más ligera y animada posible.

—¡Ángela, mi vida! Qué alegría verte —la voz de mi padre resonó desde el altavoz, pero apenas pude escucharlo porque de fondo se oía un estruendo rítmico, caótico y ensordecedor—. ¡Hijo, baja un poco el ritmo, campeón, que estoy hablando con tu hermana!

En la pantalla apareció la imagen de mi papá en la sala de la casa, y justo atrás se alcanzaba a ver a mi hermanito, completamente concentrado, dándole con todas sus fuerzas a una batería electrónica. Estaba en esa fase de aprendizaje donde todo era puro entusiasmo y cero coordinación musical.

—¿Cómo estás, papá? Veo que la casa sigue siendo un centro de conciertos —bromeé.

—¡Ni me lo digas! Lleva tres días con esa bendición de batería y ya me sé todos los ritmos de memoria —se quejó mi papá con una risa resignada, pasándose una mano por el cabello—. Pero cuéntame tú, ¿cómo estás? ¿Cómo la estás pasando en tus vacaciones en las Bahamas? Espero que estés descansando de la universidad y de los negocios de Londres. Te lo mereces, hija.

Sostuve el teléfono con la mano izquierda para que no notara la venda elástica en mi muñeca derecha, sintiendo un nudo de culpa en la garganta.

Él era el único que de verdad se preocupaba por mí en esta extraña familia.

—Estoy muy bien, papá. La isla es hermosa y el clima está increíble —mentí con sutileza, mirando de reojo a Sarah, que esperaba pacientemente junto a la puerta—. Sarah y yo nos estamos divirtiendo mucho. Hacía falta un respiro.

—Me alegra tanto escuchar eso, mi amor. Disfruta mucho, come rico y no pienses en nada de Inglaterra hasta que regreses. Te quiero, hija. Te mando un abrazo gigante. ¡Dile adiós a tu hermana, hijo! —le gritó a mi hermano, quien solo levantó una baqueta en el aire sin dejar de pegarle al platillo.

—Un abrazo, papá. Los amo, dales un beso —respondí antes de colgar.

Solté un largo suspiro, guardando el teléfono en el bolso. Hablar con él siempre me daba un cable a tierra, pero también me recordaba lo mucho que tenía que proteger mi fachada para no preocuparlo.

—Bien, ahora sí, salgamos de aquí —le dije a Sarah, acomodándome las gafas de sol.

Caminamos por el pasillo exterior de las villas hacia el área común. Me detuve un segundo a revisar algo en mi bolso, y cuando me acerqué de nuevo a Sarah para continuar caminando, una silueta alta y conocida nos bloqueó el paso.

Asher estaba ahí, esperándome. Llevaba una mirada seria, fija en mi rostro, analizando meticulosamente cada milímetro de mi maquillaje.

—¿Por qué estás defendiendo a ese imbécil, Ángela? —me soltó a bocajarro, sin rodeos, con una voz grave que vibraba de frustración—. Yo sé perfectamente que él te hizo lo que claramente estás intentando ocultar con todo ese maquillaje de ahora. ¿Desde cuándo lo hace? ¿Desde cuándo permites que te toque así?

Me quedé helada por un segundo, pero la rabia de que invadiera mi privacidad me hizo reaccionar rápido. Me crucé de brazos, mirándolo con frialdad por encima de mis gafas de sol.

—¿Y eso a ti qué demonios te importa, Asher? —le respondí con un tono cortante y seco—. Métete en tus propios asuntos. No tienes ningún derecho a venir a cuestionar mi vida ni lo que hago con ella.

De reojo, vi que Sarah se llevaba una mano a la barbilla, poniendo una cara cómplice y divertida de "Jumm... el hombre hasta se preocupa por ti, amiga", disfrutando del drama silencioso. La fulminé con la mirada para que callara esos pensamientos, y di un paso hacia el frente dispuesta a ignorar a Asher y seguir de largo.

Pero no me dejó. Asher estiró el brazo y me tomó suavemente del antebrazo, deteniéndome con firmeza, obligándome a clavar mis ojos en los suyos.

—Sí, sí me importa, Ángela —dijo, y su voz bajó de tono, perdiendo la agresividad y llenándose de una honestidad brutal que me desarmó por completo—. Porque tú me importas. Aunque ya no tengamos un vínculo romántico, aunque hayan pasado seis años y las cosas hayan cambiado, sigues siendo mi amiga. Fui la persona que mejor te conoció, y me preocupa mucho, de verdad mucho, ver que estás pasando por esto. No te voy a dejar sola en este desastre.

Las palabras de Asher se me clavaron en el pecho. Quise gritarle que no se metiera, que su vida con Verónica ya era lo suficientemente complicada como para cargar con mis problemas, pero la firmeza en su mirada y la presión suave de sus dedos en mi brazo me hicieron entender que no me dejaría ir tan fácil.

—Asher tiene razón, amiga —intervino Sarah, dando un paso al frente—. No vamos a solucionar esto escondiéndonos detrás de un corrector de alta cobertura. El imbécil de Cavendish está abajo esperándote como si fueras un trofeo que puede meter en una caja. Si vamos a sacarlo de la isla, tiene que ser ahora.

Miré a Sarah, luego a Asher.

—Está bien —dije, acomodándome las gafas de sol con firmeza—. Vamos a acabar con esto de una vez por todas.

Caminamos los tres juntos por el sendero principal del resort hacia el vestíbulo. El contraste era absoluto: la luz brillante del mediodía caribeño contra la tormenta que estábamos a punto de desatar.

Al llegar al lobby de techos altos, lo vi. Max estaba de pie cerca de la recepción, impecable, mirando su reloj de pulsera con impaciencia mientras dos botones sostenían un par de maletas que ni siquiera eran mías; eran las que él había ordenado preparar. Su guardaespaldas esperaba unos pasos más atrás.

En cuanto nos vio entrar, Max avanzó con paso firme, pero se detuvo en seco al notar que no solo venía con Sarah, sino que Asher caminaba a mi lado, con los hombros tensos y una expresión que prometía un puñetazo si daba un paso en falso.

—Te dije una hora exacta, Ángela —soltó Max, ignorando a los demás, aunque sus ojos azules chispearon de furia al ver a Asher de nuevo—. El auto nos espera para ir a Eleuthera. Muévete.

—Ella no va a ir a ningún lado contigo, Cavendish —intervino Asher, dándose un paso al frente, interponiéndose parcialmente entre Max y yo. Su voz de trueno hizo que un par de personas de la recepción se giraran a mirar.

Max soltó una risa seca, acomodándose los puños de la camisa.

—¿Otra vez tú, muerto de hambre? No te metas en los negocios de las familias que sostienen tu maldito país. Ángela es mi prometida, firmó un acuerdo y...

—¡Ya basta, Max! —lo corté, dando un paso al frente y saliendo de la protección de Asher para encararlo directamente. Me quité las gafas de sol, dejando que viera, a pesar del maquillaje, la sutil inflamación de mi pómulo—. ¡Se acabó! Mírame bien, porque es la última vez que vas a tener el privilegio de hacerlo.

Max entrecerró los ojos, intentando usar esa mirada calculadora que siempre me reducía en Londres.

—Estás cometiendo el peor error de tu vida, Ángela. Piensa en tu madre, piensa en las acciones...

—¡Me importan un carajo las acciones y me importa un carajo lo que pienses tú o tu desagradable padre! —le siseé con los dientes apretados, liberando por fin todo el veneno que me había guardado—. Eres un maldito infiel, un cobarde que solo sabe levantarle la mano a una mujer cuando tu orgullo de aristócrata se ve pisoteado. No te tengo miedo, Max. Ya no más.

Sarah dio un paso al frente, sosteniendo su teléfono con una sonrisa gélida.

—Y por si se te ocurre intentar llevártela a la fuerza, querido Max, acabo de hablar con el director general del resort y la seguridad local. Además, si das un solo paso en falso, mañana mismo la prensa en Londres tendrá las fotos de lo que le hiciste anoche a la heredera de los Alistair-Thorne. Destruiste tu compromiso, no destruyas las acciones de tu propia empresa por un berrinche.

Max miró a Sarah, luego a Asher, quien no le quitaba los ojos de encima, listo para romperle la mandíbula si se acercaba un centímetro a mí.

Finalmente, clavó su mirada en la mía. Vio la determinación absoluta en mis ojos, la ausencia total de la chica sumisa que solía pedirle perdón por sus propios errores. Supo que había perdido el control, y para un Cavendish, no tener el control era la peor derrota.

Max apretó la mandíbula con tanta fuerza que los músculos de su cuello se tensaron, y por un segundo pensé que se abalanzaría contra todos.

Se acomodó el saco del traje con un movimiento lento, recuperando su máscara de frialdad.

—Te vas a arrepentir de esto, Ángela —dijo en un susurro cargado de veneno—. Tú y tu familia.

—Lárgate, Max —le respondí, manteniendo la voz firme, sintiendo cómo un peso gigante se desprendía de mis hombros—. Lárgate y no me vuelvas a fastidiar la vida nunca más.

Max me sostuvo la mirada por última vez, dio media vuelta y, haciéndole una seña brusca a su guardaespaldas, caminó hacia la salida del hotel sin mirar atrás. Las puertas de cristal se cerraron detrás de él, y con ese sonido, el aire pareció volver a mis pulmones.

Sarah me rodeó con un brazo de inmediato, soltando un grito ahogado de alivio, mientras yo dejaba escapar un suspiro largo, hondo, sintiendo por primera vez en dos años que está tortura, había terminado.

Giré la cabeza y me encontré con los ojos de Asher, que me miraban con una mezcla de orgullo y un alivio tan profundo que me hizo comprender que, a pesar de los seis años de distancia, algunas cosas jamás se borraban del todo.

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Maria Elena Martinez Lazaro
Por favor Yazz , que la historia de Sofía y Nathan no se repita en ellos porfis
Maria Elena Martinez Lazaro
Vuelvo y digo ya esto no me está gustando Angela se encuentra a Mark hasta en la sopa, mientras que Asher se está alejando que será lo que irá a pasar entre ellas
Maria Elena Martinez Lazaro
Ya esto no me está gustando, le va a llegar competencia a Asher. Será que Angela le va pasar lo mismo que Sofía ella también se tropezó con Alari en la universidad . ojalá que no se repita la historia
Maria Elena Martinez Lazaro
excelente que buena está la historia , gracias querida Dios te bendiga
Maria Elena Martinez Lazaro
Pero como cambia la plata a las personas si Sofía también era una muerta de hambre que trabajaba con el cuñado si no fue porque conoció a. Alarith no hubiera conseguido lo que tiene ahora y eso que no digo de lo soberbia y altiva que es porque eso siempre lo ha sido creyéndose más que otros y que Nathan
Yausmira Alvarez Herrera
sofia que triste ver en lo que te convertiste mas con tu hija y ese hombre que tanto te amado solo por apariencias
😜 Betsy 🇻🇪
Q le pasa a Sofía ps' no puedes llegar con esa soberbia no joda así se habla Ángela un peo con los errores del pasado 😡
😜 Betsy 🇻🇪
Jajajaja Sarat tu y tus locuras 😜 menos mal q es una novela 😉 porq mi mamá me decía q si me tragaba el chiche se me quedaba pegado del culo 🤣😂🤣😂🤣😂
😜 Betsy 🇻🇪
No joda se te tenía que decir y se dijo 👏👏 así se habla Alaric
😜 Betsy 🇻🇪
Entiendo tus miedos Sofía pero asfixia a Ángela todos cometemos errores pero cada quien como sus propios errores eso es inevitable
😜 Betsy 🇻🇪
Hay Sofía tu cómo siempre 😵‍💫😵‍💫 cuando te enteres q serás abuela te va a dar un soponsio y q vas hacer un coño 😡
😜 Betsy 🇻🇪
A bueno ahora falta Sofía 🫣🫣
😜 Betsy 🇻🇪
Así es mi Nathan 🥰 jajajaja como q raro vas hacer un excelente abuelito 😜 al caracolito no le faltará amor ❤️❤️
😜 Betsy 🇻🇪
Excelente palabras Chloe 👏👏👏👏👏
😜 Betsy 🇻🇪
Bueno no va hacer facil lo q les esperan pero pa' Lante es paya 💪💪
😜 Betsy 🇻🇪
Hay q bellos 🥰 y con su futuro caracolito 🥰
😜 Betsy 🇻🇪
Muy bien dicho Ángela 👏👏👏
😜 Betsy 🇻🇪
Me encanta Nathan siempre un padre comprensivo 😜
😜 Betsy 🇻🇪
No joda así se habla carajo 👏👏👏👏 ahora sí tienes los pantalones bien puesto 👏👏👏
😜 Betsy 🇻🇪
No joda Ángela te tardaste en hablar y ya se te adelantaron 😬😬
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