NovelToon NovelToon
FUERA CUCARACHO LA HEREDERA GORDITA YA NO TE QUIERE

FUERA CUCARACHO LA HEREDERA GORDITA YA NO TE QUIERE

Status: Terminada
Genre:Grandes Curvas / Traiciones y engaños / Reencarnación / Completas
Popularitas:7.9k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

En mi primera vida, amé a Julián con todo mi corazón.

Le entregué mi confianza, mi fortuna y hasta la casa de mi familia.

¿Y cómo me lo agradeció?

Me asesinó.

Junto a Lucía, mi supuesta mejor amiga, me hizo firmar los documentos que necesitaban y después puso veneno en mi sopa. Morí creyendo que había perdido al amor de mi vida.

Pero desperté diez años antes.

Tengo diecisiete años. Estoy de nuevo en la escuela. Mi fortuna sigue intacta y el cucaracho que me mató todavía cree que puede manipularme.

Esta vez, no.

No necesito adelgazar para ser valiosa. No necesito comprar amor. Y definitivamente no necesito salvar a un hombre que solo quiere hundirme.

Voy a recuperar mi vida, proteger mi fortuna y descubrir quién soy lejos de ellos.

Porque en esta segunda oportunidad, Julián aprenderá una verdad muy sencilla:

La heredera gordita ya no lo quiere.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

NO NECESITO SALVARTE

El murmullo indignado de los alumnos se alejaba a nuestras espaldas mientras Mateo me guiaba con delicadeza fuera del patio central. Caminamos en silencio por el corredor que llevaba a los jardines traseros, lejos del caos, la policía que recién llegaba a la entrada principal y la humillación pública de Julián y Lucía.

En cuanto doblamos la esquina del edificio de talleres, fuera de la vista de todos, detuve mi paso.

Me limpié las mejillas con la manga del uniforme, eliminando cualquier rastro de las lágrimas fingidas. El sollozo ahogado desapareció de inmediato, reemplazado por una respiración pausada y una mirada tan fría como el hielo.

Mateo se giró para verme. Al notar la transformación instantánea en mi rostro —de la paloma asustada a la estratega implacable—, se detuvo y se apoyó contra la pared de ladrillos con los brazos cruzados. Una chispa de diversión descarada brillaba en sus ojos oscuros.

—Menuda actuación, "pobre e inocente" Sofía —dijo Mateo, ladeando la cabeza con una sonrisa de lado—. Casi me la creo yo también. Por un momento pensé que de verdad ibas a desmayarte de la pena.

Le dediqué una mirada tranquila, acomodándome el cuello del uniforme.

—Si no lloras un poco, la gente busca culpables en ti —respondí en un tono suave pero firme—. Si lloras, la gente destruye al que te hizo daño por ti. Es matemática social básica, Mateo.

Mateo dejó escapar una risa baja, un sonido grave que resonó en el pasillo solitario.

—Increíble. Tienes a todo el colegio queriendo linchar a Julián mientras te tratan como a una santa frágil... y la que apretó el gatillo fuiste tú de principio a fin.

Me acerqué un par de pasos hacia él. Aunque mi postura se mantenía erguida, bajé la voz, dejando de lado la máscara de flor blanca por un instante.

—Gracias por seguirme el juego con la captura del reporte —dije con sinceridad—. Y... perdón por usarte como mi héroe sin preguntarte. Sé que a ti no te gusta llamar la atención.

Mateo dejó de sonreír y me miró fijamente. Su expresión se volvió más profunda, más atenta.

—No me usaste, Sofía. El video es real —repuso con voz serena—. Y si dije algo frente a todos, fue porque me daba náuseas ver cómo ese tipo llevaba un año pavoneándose con un mérito que no era suyo, exprimiéndote hasta el último centavo.

Me quedé en silencio un segundo. En mi vida pasada, pasé diez años creyendo que le debía mi existencia a mi asesino. Descubrir que el chico que arriesgó su vida por mí estuvo siempre a unos metros, sin pedir recompensa ni exigir nada a cambio, me provocó un pequeño nudo en la garganta. Esta vez, un sentimiento genuino.

—Mateo... en el video te veías tan decidido —murmuré, alzando la vista para encontrarme con sus ojos—. El fuego estaba muy avanzado. Podías haber esperado a los bomberos. ¿Por qué entraste por mí?

Mateo se encogió de hombros con sencillez, como si salvar una vida fuera la cosa más natural del mundo.

—Escuché un golpe adentro. Sabía que alguien se había caído por el humo. No iba a quedarme parado contando los minutos mientras alguien se sofocaba ahí dentro.

—Y cuando desperté en la enfermería... ¿por qué no dijiste nada? —pregunté, dando un paso más hacia él—. Julián se tomó fotos con la prensa, mi papá le dio un auto y tú solo te quedaste en silencio. ¿Por qué dejaste que él se atribuyera todo?

Mateo bajó la mirada un instante, mirando sus propios tenis antes de volver a fijar sus ojos en los míos. Su respuesta fue tranquila, desprovista de cualquier ego.

—Porque en ese momento tú estabas sonriendo, Sofía. Parecías tan feliz de ver a tu novio al lado de tu cama que pensé que interrumpiéndolos solo te causaría problemas. Además... yo no entré a ese laboratorio para ganarme un auto o la gratitud de una heredera. Entré porque era lo correcto. No necesito que me salven, ni tampoco necesito andar salvando gente para que me deban algo.

Aquellas palabras rebotaron en mi pecho con la fuerza de un impacto.

"No necesito que me deban algo."

La diferencia entre el parásito de Julián y el hombre que tenía enfrente no podía ser más abismal. Julián usaba cada favor como una cadena para atarme; Mateo regalaba su valentía sin exigir ataduras.

—Pero te debía la vida —susurré.

—No me debes nada —corrigió Mateo con firmeza suave—. Ver cómo te estás defendiendo sola ahora... ver cómo le quitaste la máscara a ese tipo y recuperaste tu dignidad... eso paga cualquier cosa. No necesito salvarte, Sofía. Ya aprendiste a salvarte tú misma.

Un calor extraño y reconfortante se extendió por mi pecho. No era la ilusión enfermiza que sentía por Julián en el pasado; era un respeto mutuo, una conexión limpia y transparente entre dos personas que se reconocían como iguales.

Sonreí, y por primera vez en mucho tiempo, la sonrisa fue limpia, franca y sin ninguna estrategia detrás.

—Aún así... gracias, Mateo. De verdad.

Mateo esbozó esa media sonrisa que me transmitía tanta paz, metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón.

—De nada, florcita. Ahora vuelve a poner cara de víctima, porque el director viene caminando hacia acá y va a querer consolar a la "pobre chica con el corazón roto".

Dejé escapar una risita contenida, bajé la mirada, parpadeé un par de veces para humedecer mis ojos y, en un segundo, volví a adoptar la postura de la heredera más dulce, ingenua y frágil del Instituto San Jorge.

El juego continuaba, pero esta vez, no estaba sola en el tablero.

1
Nancy Monterrosa
bien hecho
EspirituCreativo: 🤭 Hay lectora jojo
total 1 replies
Natu Iriart
es una gran historia, excelente desarrollo y redacción. No me gusta q se refiera a sí misma en 3ra persona pero esos son mis gustos, la verdad no afecta la historia. Mucha suerte 💯
EspirituCreativo: Gracias lectora...
total 1 replies
Enn Gómez
Un título poco peculiar 🤣 Me encantó.
EspirituCreativo: Jeje gracias lectora
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play