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Marcada Por El Error

Marcada Por El Error

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Secretos de la alta sociedad / Madre soltera / Enfermizo / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.8
nombre de autor: MisterG028

Natalia Harrison vivía feliz en su mundo perfecto, siendo la hija menor y consentida de una poderosa familia de Manchester. Rodeada de lujos y protegida por reglas estrictas, nunca había tenido que enfrentarse a las consecuencias reales de sus decisiones.

Pero todo cambia cuando, tras una pelea con su novio, comete un error impulsivo con Alejandro Foster, el joven y enigmático socio de su padre. Lo que parecía un simple desliz se convierte en un secreto imposible de ocultar.

Cuando descubre que está embarazada, su mundo se derrumba: su familia le da la espalda, y Alejandro, atado por su propia realidad, no puede estar a su lado. Natalia tendrá que enfrentarse sola a una verdad que lo cambia todo, dejando atrás la vida perfecta que alguna vez creyó tener.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: Una noche que lo cambió todo Parte 1

Natalia llevaba horas encerrada en su habitación, con el corazón hecho pedazos. Las imágenes de Lindsay y Steven juntos no dejaban de repetirse en su mente. Se sentía traicionada, humillada y profundamente tonta.

Cuando su teléfono vibró sobre la cama, vio un mensaje en el grupo de la universidad:

“Fiesta esta noche en casa de Marcus. Hay alcohol, música y buena vibra. ¡Todos están invitados! 🔥”

Natalia nunca había sido de fiestas. Siempre se contenía, siempre llegaba temprano a casa, siempre obedecía las reglas de sus padres. Pero esa noche algo dentro de ella se rompió. Ya no quería ser la “niña buena”, la “princesa” que todos esperaban que fuera.

Le escribió a Eloise:

Natalia: Voy a la fiesta. ¿Vienes conmigo?

Eloise: ¿Estás segura? Después de lo que pasó hoy…

Natalia: Necesito salir de aquí. Por favor.

Eloise aceptó.

A las diez de la noche, Natalia se puso un vestido negro corto que rara vez usaba, se maquilló más de lo habitual y salió de casa sin decir nada a sus padres. Se encontró con Eloise en la puerta de la mansión y ambas se dirigieron a la fiesta.

La casa de Marcus estaba llena de gente, música alta y luces de colores. Apenas entraron, Natalia sintió un nudo en el estómago. En una esquina del salón principal estaban Lindsay y Steven, besándose descaradamente frente a todos. Lindsay la vio y sonrió con malicia, como si quisiera restregarle su victoria en la cara.

Natalia sintió que la rabia y el dolor la invadían.

—Tráeme algo de beber —le dijo a Eloise con voz temblorosa.

Empezó con un vaso de vodka con jugo. Luego otro. Y otro más. Bebía como si quisiera borrar con alcohol todo el daño que le habían hecho. No estaba acostumbrada a beber, así que el efecto fue rápido y brutal.

—Nat, creo que ya es suficiente… —intentó detenerla Eloise después del cuarto vaso.

Pero Natalia ya no escuchaba. Bailaba descontrolada, reía sin razón y luego lloraba mientras seguía bebiendo. El mundo comenzó a girar a su alrededor.

Eloise, que había tomado solo un par de tragos, se dio cuenta de que la situación se estaba saliendo de control.

—Está bien, se acabó. Nos vamos —dijo con firmeza.

Llamó al chofer de su familia para que las recogiera. Durante todo el camino de regreso, Natalia iba recostada contra la ventana del auto, hablando sin parar con voz pastosa.

—Alejandro… —murmuraba una y otra vez—. Es tan guapo… y serio… y sus ojos son verdes… tan verdes. Me dijo que quien me quisiera no me presionaría… ¿Por qué él me entiende y Steven no? Alejandro…

Eloise la miraba confundida.

—¿Alejandro? ¿Quién es Alejandro, Nat? Nunca me habías hablado de él.

—Es el socio de mi papá… Está viviendo en la cabaña de invitados… Es italiano… o algo así… tan guapo… —seguía balbuceando Natalia, con los ojos entrecerrados.

Cuando el auto llegó a la mansión Harrison, ya eran casi las dos de la madrugada. La casa principal estaba completamente a oscuras. Eloise ayudó a Natalia a bajar del coche, pero esta apenas podía mantenerse en pie.

De pronto, una figura alta y elegante apareció caminando por el sendero que venía desde la entrada principal. Alejandro Foster acababa de regresar de una cena con antiguos compañeros de universidad que estaban de paso en Manchester. Llevaba un traje oscuro y el cabello ligeramente despeinado por el viento.

—¡Alejandro! —gritó Natalia con voz ebria y alegre al verlo.

Él se giró bruscamente, sorprendido. Al reconocerla, frunció el ceño y se acercó con pasos rápidos.

—¿Natalia? —preguntó, mirando su estado—. ¿Qué demonios…?

Eloise lo miró con los ojos muy abiertos al comprender quién era.

—Tú debes ser Alejandro… —dijo ella—. Natalia no ha parado de mencionar tu nombre en todo el camino. Está completamente borracha. La saqué de una fiesta porque empezó a beber como loca al ver a su exnovio con su supuesta mejor amiga.

Alejandro observó a Natalia, que se tambaleaba y sonreía tontamente. Sus ojos azules estaban vidriosos y su maquillaje corrido por las lágrimas anteriores.

—Estoy bien… —balbuceó Natalia, intentando mantenerse derecha—. Solo quería olvidar…

Alejandro suspiró profundamente y se pasó una mano por la cara.

—Yo me encargo de ella —dijo con tono serio, mirando a Eloise—. Puedes irte tranquila. La llevaré adentro.

Eloise dudó un segundo, pero al ver que Natalia apenas podía caminar, asintió.

—Está bien. Cuídala, por favor. Mañana la llamo.

Eloise subió de nuevo al auto y se marchó. Alejandro pasó un brazo por la cintura de Natalia para sostenerla.

—Vamos, Natalia. Te llevo a tu casa.

Ella negó con la cabeza con vehemencia, casi cayéndose.

—No… no puedo entrar así. Mis papás… me van a ver… van a saber que bebí. Por favor… llévame a tu cabaña. Solo un rato… hasta que se me pase un poco.

Alejandro se detuvo, dudoso. Miró hacia la mansión oscura y luego hacia la cabaña de invitados que estaba a unos metros, iluminada tenuemente.

—Natalia, no es una buena idea. Estás muy ebria.

—Por favor… —rogó ella, mirándolo con ojos suplicantes y llenos de lágrimas—. No quiero que me vean así… Solo un rato. Te prometo que me portaré bien.

Alejandro apretó la mandíbula. Sabía que era un error, pero verla en ese estado tan vulnerable le impidió negarse.

—Está bien —cedió finalmente—. Pero solo hasta que te calmes un poco. Después te llevo a tu habitación.

La condujo con cuidado hacia la cabaña. Natalia se apoyaba pesadamente en él, hablando sin filtro.

—Steven y Lindsay… me traicionaron… Me dijeron que era mi culpa por no acostarme con él… Pero tú… tú me dijiste que no debía dejar que me presionaran… Eres tan diferente… tan guapo… ¿Por qué eres tan guapo, Alejandro?

Alejandro abrió la puerta de la cabaña y la ayudó a entrar. La luz suave de las lámparas iluminó el rostro de Natalia, que lo miraba con una mezcla de inocencia y dolor.

—Siéntate aquí —dijo él con voz calmada, llevándola hasta el sofá—. Voy a traerte un vaso de agua.

Mientras él iba a la cocina, Natalia se quitó los zapatos y se recostó, sin dejar de murmurar:

—Alejandro… no te vayas… quédate conmigo… Por favor…

Alejandro regresó con el agua y se quedó de pie frente a ella, observándola con una expresión seria pero cargada de algo más profundo. Verla así, tan rota y tan hermosa al mismo tiempo, estaba removiendo cosas dentro de él que prefería no sentir.

—Bebe esto —le ordenó suavemente—. Y trata de descansar un poco.

Natalia tomó el vaso con manos temblorosas y lo miró a los ojos.

—Gracias… por no juzgarme esta vez.

Alejandro no respondió. Solo se sentó en el sillón frente a ella, preguntándose cómo diablos había terminado cuidando a la hija ebria de su socio en su propia cabaña.

Ninguno de los dos imaginaba que esa noche marcaría el punto de no retorno.

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Mary Cabrera
además se supone que Elías no sabía que era su hijo, hasta ahora se entera, y claro que engañaron a Víctor todo lo que hicieron pero ella fue la que más daño hizo 🤨
Mary Cabrera
por favor una persona en ese estado no se le deben decir cosas que le pueden causar daño eso es peligroso, y por qué no decirle a Natalia ella sufre mucho 🤨
Mary Cabrera
no y ahora que 🤨
Mary Cabrera
por qué siempre callar y no hablar con la verdad
Mary Cabrera
no pero está mujer si hizo y decizo, daño a sus esposos,a sus hijos, terrible 🤨
Alicia Barletta
si autora estoy muy sensible que no muera Alejandro lo siento en mi pecho como si me. pasara a mi
Mary Cabrera
😭😭😭😭😭 muy triste
Mary Cabrera
😭😭😭😭
Mary Cabrera
😢 doloroso 😭
Mary Cabrera
por qué Antonio no le dice, un sicólogo urgente es el que necesita
Mary Cabrera
lo que tiene es que ir a un sicólogo para que le enseñe a abrir su corazón y su mente y hablar , para sacar todo el dolor que tiene guardado
arelys beleño
me encantó gracias🥰🥰🥰🥰
Mary Cabrera
bebe 😱
Patricia Ayala
si, ya le habían dicho que era su padre biológico desde antes del trasplante y ahora resulta que no lo sabe/Grimace/
Patricia Ayala
es una estupides,no decir la verdad
Malu Zapata
jajaja la novela es buena, pero la narrativa es muy incongruente, y le quita emoción y fluidez a la historia
Malu Zapata
acaso no se lo dijeron cuando estaba en la clínica y por eso tuvo la crisis que lo dejo en coma
Patricia Ayala
ha ya de verdad, ya fastidia, que le digan la verdad, ellos siguen con sus mentiras y siguen dañando a la gente
Malu Zapata
está narración es un poco confusa autora
Patricia Ayala
ya autora cambia esa parte, ya que se sepa la verdad ☺️
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