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PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Mafia / Amor prohibido / Completas
Popularitas:262.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Un golpe familiar, una traición lleva a Maya Velini a la quiebra, literal casi a la calle. Pero un hombre más que peligroso le propone un trato. Un matrimonio, la Joven rica de apellido aristocrático lavaría la sangre de un mafioso salido de la nada. Dante Caruso

¿Quien gana? ¿Quien pierde?

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 10 EL DIA DEL ENTIERRO O MATRIMONIO.

Fue pasada la medianoche cuando Dante la llevó de regreso al departamento.

El viaje de vuelta fue más silencioso que el de ida, si eso era posible. Dante no puso música. No encendió la radio. No habló. El coche se deslizaba por las calles vacías como un fantasma mecánico, y Maya se quedó mirando por la ventanilla, los dedos todavía manchados de tinta del bolígrafo de plata.

Antes de bajarse, Dante la detuvo con una mano en el brazo. El contacto fue breve, casi imperceptible, pero Maya sintió el calor de sus dedos a través de la tela de su chaqueta.

—Mañana a las nueve —dijo—. La espero en el juzgado.

—¿Cómo sabrá que voy a ir?

Dante la miró. Por primera vez en toda la noche, algo brilló en sus ojos grises. No era calidez. No era amabilidad. Era certeza.

—Porque no tiene otra opción.

Y tenía razón. No la tenía.

Maya subió al departamento caminando como un autómata. Las escaleras le pesaban más que nunca. El olor a basura del callejón le golpeó en la cara cuando abrió la puerta. El colchón de su madre crujió cuando se sentó en el borde.

Renata dormía. Su respiración seguía siendo entrecortada, pero al menos respiraba. Maya le acarició el pelo, suavemente, para no despertarla.

—Todo va a salir bien, mamá —susurró—. Te lo prometo.

No sabía si era verdad. No sabía si tenía derecho a hacer esa promesa. Pero era lo único que podía decir.

*_*

Apenas durmió dos horas.

El reloj marcaba las cuatro de la madrugada cuando Maya se rindió a la evidencia de que el sueño no iba a llegar. Se levantó, fue a la ventana y miró la calle. El barrio seguía vivo, incluso a esa hora. Alguien discutía en el departamento de abajo. Un coche pasó con la música a todo volumen. Un perro ladró a la luna.

Maya se sentó en el alféizar de la ventana, las piernas colgando hacia el vacío, y se quedó mirando el horizonte. En algún lugar, al otro lado de la ciudad, estaba la mansión de Dante Carusso. En algún lugar, su padre dormía en una celda. En algún lugar, su tío Mateo celebraba su triunfo sin saber lo que se avecinaba.

Se preguntó si había tomado la decisión correcta.

Se preguntó si estaba condenando su alma.

Los rumores sobre Dante Carusso eran aterradores. Decían que había matado a su primer rival a los diecinueve años, a navajazos, en una pelea callejera. Decían que había incendiado el almacén de una banda rival con gente dentro.

Decían que sus manos estaban manchadas de sangre que nunca se iba a lavar. Decían, decían, decían. En la alta sociedad, todos hablaban de él en susurros, como si nombrarlo en voz alta pudiera convocarlo.

Pero también decían que nunca había roto una palabra. Que los que trabajaban para él eran leales hasta la muerte porque él era leal a ellos. Que había salido de un hogar de acogida, que había pasado hambre, que había dormido en la calle, y que por eso era implacable.

Los que no tienen nada que perder son los más peligrosos, había dicho una vez su padre, refiriéndose a alguien que ya no recordaba. Ahora entendía a quién se refería.

Maya apoyó la frente en el vidrio frío.

Dios mío, pensó, no sé qué estoy haciendo. No sé si esto es valentía o locura. Pero no tengo otro camino. No tengo nada. No tengo a nadie.

Y ese hombre, Dante Carusso, es lo único que se interpuso entre mi padre y la oscuridad.

Solo rezo para que no sea el monstruo que dicen que es. Solo rezo para que esto no consuma mi alma.

Porque ya había perdido su casa. Su fortuna. Su futuro. Su reputación. Sus amigos.

Pero su alma... su alma era todo lo que le quedaba.

*_*

El sol empezaba a asomar cuando Maya oyó un ruido en la puerta.

Al principio pensó que era su imaginación. Pero el ruido se repitió. Tres golpes secos, pausados, seguros.

No era la policía. Los policías tocaban con violencia, con autoridad. No era un vecino. Los vecinos no tocaban, gritaban. No era el abogado. El abogado llamaba por teléfono, no se presentaba en persona a las seis de la mañana.

Maya se levantó despacio, con los músculos entumecidos por la mala postura y la falta de sueño. Cruzó la sala a tientas, esquivando el sofá, la mesa plegable, las cajas de cartón que todavía no había deshecho. Puso la mano en el picaporte, dudó un segundo, y abrió.

Dante Carusso estaba en el umbral.

Traje nuevo, gris oscuro, impecablemente planchado. El pelo negro peinado hacia atrás, la cicatriz de la ceja blanca bajo la luz mortecina del pasillo. En la mano, una carpeta de cuero negro. La misma de la noche anterior.

—Las nueve —dijo, como si fuera la respuesta más obvia del mundo—. No quería que llegara tarde.

Maya parpadeó. Miró el reloj de pared de la cocina: las seis y cuarto de la mañana.

—Faltan dos horas y cuarenta y cinco minutos.

Dante se encogió de hombros.

—Soy puntual.

Maya estuvo a punto de sonreír. No lo hizo. Pero estuvo a punto.

—Necesito vestirme.

—La espero abajo.

Dante se giró y bajó las escaleras sin mirar atrás. El eco de sus pasos resonó en el hueco del ascensor roto, perdiéndose poco a poco hasta desaparecer.

Maya cerró la puerta. Se quedó un momento apoyada en la madera, el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. Esto es real, pensó. Todo esto es real. Me voy a casar con un mafioso. Mi padre va a salir de la cárcel. Mi madre va a vivir en una mansión. Y yo... yo voy a ser la señora Carusso.

Se miró en el espejo roto del baño. Su reflejo estaba fragmentado, dividido en pedazos desiguales. Una Maya miraba hacia arriba. Otra hacia abajo. Otra estaba torcida, distorsionada, irreconocible.

Tomó aire. Se cepilló el pelo con los dedos. Se puso la ropa menos arrugada que encontró en su bolsa.

—Vamos, Maya —se dijo a sí misma, con una firmeza que no sentía—. No hay vuelta atrás.

Salió del departamento, cerró la puerta con llave, y bajó las escaleras.

Afuera, el Maserati negro la esperaba con el motor encendido.

Dante Carusso estaba apoyado en la puerta del acompañante, con la carpeta bajo el brazo y una expresión que podría haber sido paciencia o podría haber sido aburrimiento. Era imposible distinguirlo.

—¿Lista? —preguntó.

Maya levantó la barbilla.

—No. Pero vamos igual.

Dante asintió, como si esa fuera la respuesta que esperaba. Abrió la puerta, y Maya se subió al coche por segunda vez en menos de doce horas.

Cuando el Maserati arrancó y se perdió en las calles del barrio todavía dormido, Maya no miró atrás. No quería ver el departamento. No quería ver el barrio. No quería ver nada que le recordara lo que estaba dejando.

Porque adelante, en algún lugar entre la corte de justicia y un registro civil, la esperaba una vida nueva.

Una vida que había elegido por desesperación.

Una vida de la que aún no sabía si iba a salir viva.

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Paula
muy hermosa hisotria la ameee❤️
Paula
😍😍😍 amo esta pareja hermosa
Maria Elena Gomez
Bueno
Ricardo Ramon Carrizo
excelente felicitaciones 👏
soy Maria...
Ursula
creo que Alessandro pidio perdón porque tiene algo que ver con eso🤔🤔
Yudith Hernández
está bonita , me gusta
Yudith Hernández
oh eso significa que ya quiere mas🥰🥰🥰🤭
monita
cómo siempre otra obra excelente.... gracias por compartir
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que buena la novela, les costó encontrar su camino pero lo lograron, muchas felicidades escritora y gracias por compartirla 👏👏👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Valoralo Maya, no dejes que una zorra desgraciada venga a hacerte dudar, después de todo lo vivido con él 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Buen hecho Maya, él es tu marido y elka es solo una zorra que quiere dinero 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que hermosa la novela, felicidades escritora 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que lindos, ojalá no salgan esos desgraciados infelices 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Sabía que escondía algo, pero no me imagine eso 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
La vez pasada igual estaba rara esta sra, sera que sabe algo mas y no lo a contado 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Hay don Ernesto espero que este obrando bien y que no le pase nada a él ni su familia 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que mas tendran que enfrentar, espero que este caballero los ayude de verdad 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que hermoso capitulo, el Amor definitivamente es lo mejor que les puede pasar 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Hay señor Carrusso, usted si sabe lo que quiere, y Maya no se queda atrás, esta muy buena 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Yo no la habría escuchado siquiera, porque se supone que las amigas están en la buenas y malas, ella no es tu amiga 👏👏👏
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