El antiguo Lycan King ha muerto en batalla, su lugar ha sido tomado por aquel que lo asesino. Una raza nunca antes vista. Los susurros hablan de un hombre con un poder tan grande como un dios, con un aura que logra pisotear a cualquiera que tenga la desdicha de estar ante el. Ha sido nombrado el nuevo King.
King Enigma.
Solare Billao es la Lider Alfa de la manada Eclipse. Una Alfa que ha sido reconocida entre las manadas del este como la mejor guerrera, ningun alfa antes ha logrado traspasar las barreras de su manada sin morir en el intento.
King Enigma ha llegado para apoderarse de todo lo que en el esté habita.
Y Solare es parte de ello.
Una batalla por el orgullo y el honor, ninguno dejara que el otro pisotee su ego.
Solare nunca se ha arrodillado ante nadie.
Un enigma nunca ha conocido el rechazo.
Pero siempre hay una primera vez para todo.
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Capitulo 5: El Harem del Rey
La luz del sol me desperto esa mañana, parpadee estirandome, me sentia con energias renovadas esa mañana y hubiera sonreido de felicidad si el aroma que me rodeaba no me hubiera recordado en donde estaba y porque.
Me levante con rapidez buscándolo, pero no estaba, en cambio habia una mujer de pie en la puerta, pequeña, de cabellos marrones y mejillas abultadas.
—Buenos dias, Alfa Solare.
—Buenos dias —conteste confundida— ¿Quien eres? ¿Donde esta el enigma?
La joven sonrio acercandose a la cama.
—Sere su doncella de ahora en adelante, mi nombre es Mary y el rey se encuentra ya en el comedor, debe levantarse para llevarla a tomar el desayuno.
Por su falta de aroma pude identificar que era beta.
Asenti suspirando, tenia hambre, y tenia muchas cosas de que encargarme.
Tenia que encontrar una manera de que soltara a Damon. De traerle paz a la gente de este lugar. Un lugar que habia sido refugio para tantas personas.
Habia sido manchado por la codicia.
Despues de ducharme con la ayuda innecesaria de Mary, ella me consiguio un vestido, muy hermoso y muy molesto.
¿Quien acostumbraba a ir tan arreglado en su propio hogar?
Me arreglo el cabello adornandolo con broches de oro que pesaban como si llevara 10 kg de oro encima.
—¿Estos accesorios son necesarios? Me parece ridiculo todo esto —bufe.
Mary seguia con la misma sonrisa que habia tenido desde que llego.
¿Acaso no le dolian las mejillas ya?
—Como la futura reina debe llevar estos accesorios.
Aquello tenso cada musculo de mi cuerpo.
—Estos accesorios… No son los accesorios de la antigua Reina omega ¿Cierto? —pregunte con miedo de su respuesta.
Ella rio y nego.
—El rey pidio que todo lo que pertenecia a los antiguos reyes estuviera fuera. Estas joyas las trajo el rey desde lejos.
—¿Lejos donde?
—Donde viviamos antes de venir aquí.
La observe con sorpresa.
—Tu… ¿Viniste con el?
Ella asintio.
—Todos vinimos con el.
—¿Todos? ¿Quienes todos?
—Los que viviamos lejos.
—¿Lejos en donde?
Mary sonrio.
—Creo que eso deberia preguntarselo al rey, Alfa Solare. Ahora ya esta lista, vamos.
Mary me llevo por el camino hacia el comedor, esta vez fuimos por el otro lado, seguro para evitar que lo viera.
Las puertas del comedor estaban entreabiertas y adentro se escuchaba gente hablando.
Me asome en silencio, adentro habia una mesa larga completamente llena de personas, en la punta de la mesa estaba el.
—¿Quienes son esas personas? —susurre inclinadome hacia Mary.
—Es el harem del Rey, Alfa Solare.
—¿Como que un Harem? —replique casi gritando.
Mary no me dejo seguir hablando, no dijo nada mas. Abrio las puertas y todo dentro se quedo en silencio, todas las miradas fueron a nosotros
Me enderece en mi lugar pasando la mirada por los rostros en la mesa.
Mujeres. Altas. Bajas. Morena. Blancas. Pelirrojas. Alfas. Omegas. Betas.
Parece que el enigma come lo que le pongan.
Imbecil.
Mary me tomo del brazo llevandome hasta la otra punta de la mesa en donde practicamente me obligo a tomar asiento.
Estabamos frente a frente y lo primero que vi fue su rostro, la sonrisa egocentrica en sus labios.
—Buenos dias, mi reina, te estabamos esperando ¿Dormiste bien?
—Hubiera dormido mejor en mi cama y en mi casa, pero se hace lo que se puede.
Todas las miradas se clavaron en mi con sorpresa.
Parecen que todos le lamen las patas al enigma en este lugar.
Su risa ronca lleno el espacio.
Se inclino hacia adelante tomando la copa de la mesa, sus largos dedos acariciaron el tallo de vidrio.
—Mary, haz que traigan el desayuno de mi reina.
Mary asintio alejandose hacia las puertas, luego volvio a mi lado.
Deje mi mirada en la del enigma. La forma en que me miraba tan seguro de su poder. De que estaba bajo sus malditos deseos.
Queria patearle el rostro con todas mis fuerza y destrozarle esa estupida y hermosa nariz.
Tome la copa delante de mi y bebi el contenido. Vino. Un vino que sabia a rosas y miel.
Que vino mas raro.
—Ustedes —dijo llamando la atencion de las mujeres en la mesa— Presentense. Solare sera mi reina, asi que ahora se hara cargo del harem.
Casi escupo el vino, tosi ahogándome, Mary llego a mi lado casi corriendo, palmeando mi espalda.
Cuando al fin pude respirar lo observe.
—¡¿Que yo que?!
El me miraba tranquilo, demasiado calmado.
—Te encargaras del Harem, estaran bajo tu cuidado.
—A mi que carajos me importa lo que hagan estas mujeres. ¡Ni las conozcos! Si quieres tener amantes cuidalas tu.
—Es tu deber como reina —solto sonriendo divertido.
—Pues si estan a mi cuidado entonces yo ordeno que cada una haga lo que le de la gana y no me molesten.
Su risa ronca vibro en mi piel, como si me tocara.
—Entonces si ellas desean gastarse todo nuestro dinero ¿Las dejaras?
—¿No deberias tener un administrador para que se encargue de eso?
—¿Administrador? Claro que no.
—Bueno contrataras a uno, porque no pienso cuidar de estas mujeres como si fueran mis hijas.
—Es lo que haria una reina
—Entonces busca otra reina y yo tranquilamente volvere a mi territorio.
Subio la ceja, con una sonrisa de medio lado, jugueteando con el arete en su labio, luego levanto la copa hacia mi.
—Bien jugado mi reina… Entonces ¿Confiaremos en que ellas sabran comportarse?
—Confiaras tu. No son mis amantes, no me gustan las mujeres.
—Entonces ¿Que haremos, mi reina?
—¿Que haras?… No lo se, te lo dejo de tarea, King Enigma
—Prefiero que me llames por mi nombre —murmuro paseando la lengua por el arete en su labio.
—¿Y cual es su nombre?
—Isei Aren.
—Isei —susurre probando su nombre en mis labios— Entonces quieres que te llame por tu nombre.
El sonrio —Preferiria que me llames mi amor, mi vida, cariño, etc. Me conformo con Isei por ahora.
Rei apretando con fuerza la copa en mi mano, sintiendo el calor en mi pecho.
—Soñar es gratis, Isei.
—Claro Solare —respondio divertido.
Tan gracioso… Imbecil.