NovelToon NovelToon
Vínculo En La Tormenta

Vínculo En La Tormenta

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Omegaverse
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: nezhaN

⚠️ Contenido exclusivo para mayores de 18 años | Omegaverse

Liam es un omega humilde que lucha día y noche para pagar los tratamientos médicos de su hermana enferma, sin tiempo ni energías para nada más. Hasta que la desesperación lo lleva a cruzarse con Dante Ferrero: el alfa dominante, frío y poderoso CEO que jamás creyó en los vínculos ni en el amor.

Un encuentro intenso y prohibido cambia sus vidas para siempre. Al descubrir que lleva su hijo, Liam huye sin decir nada para no ser una carga y proteger a los suyos, luchando solo contra la pobreza, el miedo y la soledad hasta que nace su bebé y su hermana logra recuperarse.

Cuando el destino los vuelva a reunir, Dante tendrá que enfrentar todo lo que dejó escapar, luchar por su lugar en esa familia y demostrar que su fuerza solo sirve para cuidar, proteger y amar.

NovelToon tiene autorización de nezhaN para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 6: EL SILENCIO ENTRE NOSOTROS

El grito del señor Tomás se quedó atrapado en el aire, y el mundo pareció detenerse en ese preciso instante. No escuché el ruido de los pájaros, ni el chapoteo del agua en los charcos, ni el latido de mi propio corazón. Solo existían esos ojos oscuros que me miraban fijamente, ojos que había soñado y temido por igual durante meses, que ahora me veían a mí, a mi vientre abultado, a todo lo que había intentado ocultarle a toda costa.

Dante dio ese paso hacia mí, lento, como si temiera que me desvaneciera si se movía demasiado rápido. Sus manos colgaban a los costados, sin intentar agarrarme, sin exigirme nada, pero vi cómo le temblaban ligeramente los dedos. Yo me quedé inmóvil detrás de las cajas, las manos apretadas contra la madera áspera, sintiendo cómo el bebé se movía con fuerza dentro de mí, como si también él supiera que su padre estaba allí, a pocos metros.

—No te vayas —dijo él, y su voz sonó ronca, quebrada, nada parecida a la voz firme y autoritaria que recordaba—. Por favor. No huyas más.

Mis piernas no me respondían. Quería correr, esconderme, desaparecer entre las calles del pueblo como había hecho en la ciudad, pero al mismo tiempo sentía que si me iba ahora, algo en mí se rompería para siempre. Respiré hondo, me aparté de las cajas y salí despacio a la vista, manteniendo una mano sobre mi barriga como un escudo. El aire húmedo se me pegó a la ropa, y sentí la mirada de Dante recorrer mi cuerpo, deteniéndose largamente en el bulto que marcaba la tela de mi camisa.

—¿Es verdad? —preguntó en un susurro, dando otro paso corto hacia mí—. ¿Es mío?

Las lágrimas se me escaparon sin que pudiera detenerlas.

—No quería mentirte —dije con la voz entrecortada—. Tenía miedo. Pensé que dirías que te lo robé, que quería tu dinero... que me lo quitarías. No tenía nada, solo a Mia y a él... o a ella. No podía arriesgarme a perderlos.

Dante se detuvo a un metro de mí, y por primera vez vi cómo sus ojos se llenaron de agua. Extendió una mano muy despacio, como si pidiera permiso, y cuando yo asentí casi sin darme cuenta, posó suavemente la palma sobre mi vientre. Sentí el calor de su piel atravesar la tela, y al instante el bebé respondió, dándole un golpe fuerte justo donde él tenía la mano. Dante soltó un sollozo ahogado, y cerró los ojos con fuerza.

—Nunca... nunca te quitaría nada —dijo con dificultad—. Nunca pensaría eso de ti. Te busqué durante meses. No sabía tu nombre, no sabía dónde estabas, solo sabía que te necesitaba. Que nos faltabas tú.

El señor Tomás se acercó despacio desde la puerta de la panadería, nos miró a los dos y asintió con comprensión.

—Aquí dentro estarán más cómodos, chicos —dijo bajito—. Nadie los molestará.

Entramos en el pequeño almacén tras el mostrador, donde el olor a harina y pan recién hecho llenaba el aire. Nos sentamos en un banco de madera, y yo no aparté la vista de él: su traje caro estaba manchado de barro en los bajos, tenía ojeras profundas bajo los ojos y la barba sin recortar, como si no hubiera descansado ni un solo día desde que nos separamos. Le conté todo: la noche en el bar, el miedo al despertar sola, el embarazo, la enfermedad cardíaca de Mia, la huida, los meses difíciles en el pueblo. No le oculté nada. Él escuchó en silencio, apretando mi mano todo el tiempo, sin interrumpirme, sin juzgarme.

—Yo no sabía nada de tu hermana —dijo cuando terminé—. Si hubiera sabido, te habría ayudado sin pedirte nada a cambio. Nunca te vi como una carga, ni como un error. Eres la única cosa que no he podido encontrar en ningún otro lado.

En ese momento escuché unos pasos más firmes, y la puerta se abrió despacio. Mia se asomó, apoyándose en el marco con cuidado por su salud, y miró a Dante con curiosidad y un poco de cautela. Era más alta que yo, con rasgos muy parecidos a los nuestros, aunque su palidez mostraba lo delicado de su estado. Dante se puso de pie despacio, se acercó a ella con respeto y habló con tono suave:

—Hola, Mia. Soy Dante. No voy a hacerles daño a ti, ni a tu hermano, ni al pequeño que viene en camino. Lo prometo.

Mia lo miró fijamente un rato, luego estiró la mano y tocó su manga con calma.

—Mi hermano dice que hemos salido adelante solos todo este tiempo —dijo ella bajito—. Pero tú pareces muy agotado, como si hubieras recorrido mucho camino. ¿Te quedas a tomar algo caliente con nosotros?

Dante soltó una risa tierna y sincera, y asintió con la voz emocionada.

—Sí —dijo mirándome a mí, con una sonrisa que iluminó todo su rostro—. Me quedo. Si ustedes me dejan.

Yo asentí, sintiendo por primera vez en meses que el nudo apretado en mi pecho se deshacía poco a poco. Afuera, el sol empezó a salir entre las nubes, iluminando los charcos mojados y pintando el pueblo de luz dorada. No sabíamos qué pasaría después, ni qué dificultades nos esperaban todavía, pero ya no estábamos solos.

FIN DEL CAPÍTULO 6

1
Teresa Castillo
creo que ya son muchos capítulos de lo mismo no avanza el tiempo siempre dicen que faltan 4 meses completos y se supone que llevan varios días ahí ojalá y avance luego
nezhan: Hola Teresa! Gracias de verdad por tomarte el tiempo de escribir esto, me ayuda mucho a mejorar ❤️
Tienes completamente la razón: en esa parte de la historia el tiempo se siente estancado, porque necesitaba cerrar todos los cabos y subir la tensión antes de que estalle todo.
Pero te adelanto que ya viene el cambio GRANDE: en muy pocos capítulos pasan de "faltan 4 meses" a la batalla final, el nacimiento de los tres bebés y un salto de tiempo de un año entero.
Sigue un poquito más, que lo mejor está por llegar! 😊
total 1 replies
Teresa Castillo
maldita vieja no merece perdón 😡😡
Teresa Castillo
maldita bruja porque no deja ser feliz. a su hijo que se quede con todo su dinero que es lo que más le importa 😡
Teresa Castillo
que alguien los ayude no merecen ese sufrimiento
Teresa Castillo
maldita vieja porque no los deja tranquilos 😡😡
Teresa Castillo
que esa vieja los deje tranquilos no merecen sufrir siempre huyendo
Teresa Castillo
😡😡😡
Teresa Castillo
vieja desgraciada merece quedar sola por idiota
Teresa Castillo
nooo😡😡😡
Teresa Castillo
me encanta historia Dante es un amor con su Omega merecen toda la felicidad del mundo 🥰🥰🥰
Teresa Castillo
lloré de emoción Dante es tan tierno 🥰🥰
Teresa Castillo
espero todo sea felicidad de aquí en adelante 👏🥰
Teresa Castillo
ay me encanta Dante es tan tierno con el chico👏👏👏
Teresa Castillo
que hermoso 🥰🥰
Teresa Castillo
🥰🥰🥰
Teresa Castillo
por fin el reencuentro 🥰🥰
Teresa Castillo
que lo encuentren luego y su vida pueda ser feliz 🥰🥰
Teresa Castillo
me encanta la historia 👏👏
Teresa Castillo
comenzando está historia espero sea buena 🥰
Oly-chan
Me gusta 💖
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play