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ERES MIA, AUNQUE TU NO LO SEPAS.

ERES MIA, AUNQUE TU NO LO SEPAS.

Status: Terminada
Genre:Venganza de la Esposa / Ella Mayor Que Él / CEO / Completas
Popularitas:210.8k
Nilai: 5
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

La noche del cumpleaños número dieciocho de su hija, el mundo de Alma Montoya se derrumba frente a trescientas personas.

Su esposo entra al salón tomado del brazo de otra mujer.
Y no llega solo.

A su lado viene una joven de dieciocho años… idéntica a él.

La misma edad que Lucía.

La misma edad de la mentira que acaba de destruir veinte años de matrimonio.

En cuestión de horas, Alma pierde mucho más que un esposo. Descubre que el hombre al que amó le robó la clínica de su familia, su fortuna y cada cosa que construyeron juntos mientras llevaba una doble vida a sus espaldas. Pero lo peor llega cuando Lucía, su hija enferma del corazón, colapsa en medio del escándalo.

Traicionada, humillada y sin un lugar al que ir, Alma cree haber tocado fondo… hasta que un desconocido aparece bajo la lluvia.

Máximo Salas es joven, poderoso y peligrosamente observador. Un hombre que conoce demasiado sobre ella, sobre Darío y sobre la trampa que destruyó su vida. Lo que Alma no sabe es

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2

El salón no se calló.

Pero lo pareció.

Alma sintió que el aire se volvía denso, que las trescientas personas se congelaban en sus sitios con las copas a mitad de camino y las conversaciones muertas en la boca. Nadie se movió. Nadie dijo nada. Solo miraban, porque eso es lo que hace la gente cuando huele sangre: se queda quieta y mira.

— Darío. — Alma bajó la voz. Veinte años de quirófano le habían enseñado que los momentos críticos no se gritan, se controlan. — Este no es el lugar. Es el cumpleaños de tu hija. Si quieres hablar, hablamos, pero no aquí, no así.

— Ya tomé la decisión. No hay nada que hablar.

— Hay trescientas personas mirándonos.

— Y ninguna me importa.

Antes de que Alma pudiera responder, la rubia dio un paso al frente.

Alma la miró por primera vez de cerca. Cuarenta y tantos, bien conservada, de esas mujeres que invierten más en el exterior que en todo lo demás. Sonrisa de quien lleva años esperando este momento y por fin lo tiene.

— Perdona que me meta — dijo, con un tono que dejaba claro que no pedía perdón por nada — pero llevamos demasiado tiempo esperando esto. Ya era hora de que las cosas se dijeran como son.

Ángela abrió la boca.

Alma le puso la mano en el brazo sin mirarla.

— ¿Y usted quién es? — preguntó Alma. Fría. Quieta.

— Lucrecia. — Lo dijo como quien presenta un título. — La mujer que le da a Darío lo que tú nunca pudiste darle.

El silencio que siguió duró exactamente dos segundos.

— Zorra — dijo Ángela, con esa voz suave que usaba justo antes de soltar algo letal — solo con verte es fácil deducir, lo que usted le dio a Darío.

— Ángela — dijo Alma.

— Déjame desgreñarla por tí.

Alma negó con la cabeza y con los ojos le dijo déjame manejarlo, aunque ella no sabía bien como.

—El nunca te amo — dijo Lucrecia, mirando a Alma. —Veinte años siendo la esposa perfecta de un hombre que nunca te quiso y ni cuenta te diste. ¿Cómo se siente?

Alma no respondió. No porque no tuviera qué decir. Sino porque en ese momento escuchó la voz de Lucía detrás de ella.

— Papá. — La voz de su hija sonaba diferente. Pequeña. Asustada. La voz de cuando tenía ocho años y despertaba en el hospital sin entender qué pasaba. — Papá, ¿qué está pasando? ¿Quién es esta señora?

Darío miró a su hija. Por un segundo, solo un segundo, algo cruzó su cara. Luego desapareció.

— Lucía, después te explico.

— No, ahora. — Lucía tenía los ojos llorosos. — ¿Por qué hablan así? ¿Por qué dijiste que quieres divorciarte? ¿Qué está pasando aquí?

Fue entonces cuando la chica que había entrado pegada a Darío se movió. Se acercó a Lucía con una sonrisa que no tenía nada de amable.

— Hola, hermanita. — Pausa. — Hoy también es mi cumpleaños.

El mundo se detuvo.

Alma la miró. La miró de verdad, por primera vez desde que había entrado. Dieciocho años. La mandíbula de Darío, los ojos de Darío, la edad de Lucía.

Hizo el cálculo sin querer, porque era médica y los números le salían solos. Dieciocho años. Ella y Darío llevaban veinte casados. A los dos años del matrimonio, cuando ella estaba en el consultorio o en el quirófano o rezando para quedar embarazada porque su cuerpo no cooperaba y ella lloraba sola en el baño para que Darío no la viera débil, Darío estaba construyendo otra familia.

Otra hija.

De la misma edad que la suya.

— Darío. — Su voz sonó diferente. Ella misma lo notó. — Llevas dieciocho años mintiendo.

— Alma, firmemos los papeles y terminemos esto como adultos.

— ¿Como adultos? — Algo se rompió adentro. O tal vez se abrió. — ¿Me estás pidiendo que actúe como adulto tú, que apareciste en el cumpleaños de tu hija con tu amante y la hija que tuviste mientras yo perdía embarazos llorando sola?

— No hagas una escena.

— Ya la hiciste tú.

— Eres una fracasada — intervino Lucrecia, que claramente había venido con tarea — siempre lo fuiste. Un hombre como Darío necesita una mujer de verdad, no una que viva metida en un hospital jugando a ser importante.

Ángela soltó el brazo de Alma y dio un paso.

— Oye, rubia oxigenada — dijo, con rabia contenida— le recomiendo que cierre la boca antes de que yo le ayude a cerrarla.

— ¿Me está amenazando?

— Le estoy dando un consejo médico y gratis.

— Basta. — Darío levantó la mano. — Alma, firma el divorcio. Tienes dos días. Después de eso, mi abogado se encarga de todo y te aseguro que no va a ser tan amable como yo.

Alma lo miró.

Veinte años. Este hombre. Esta cara que había dormido en su almohada, que había estado en el paritorio cuando nació Lucía, que había sostenido su mano en los peores momentos y en los mejores. Esta cara que en este momento le resultaba completamente extraña, como si lo estuviera viendo por primera vez y lo que veía no le gustara nada.

Le cruzó la cara con la mano abierta.

El sonido fue seco, limpio, contundente.

Darío no se movió. Se llevó los dedos a la mejilla despacio, sin dejar de mirarla, con esa expresión de quien acaba de confirmar algo que ya sabía.

— Muy bien — dijo en voz baja — ya verás lo que eso te cuesta.

— Mami.

La voz de Lucía sonó rara.

Alma giró.

Su hija estaba blanca. No el blanco del susto sino ese otro blanco, ese que Alma conocía demasiado bien, el que antecedía siempre a lo peor. Tenía la mano en el pecho y los ojos demasiado abiertos y respiraba de una manera que a Alma le heló la sangre porque era médica y sabía exactamente lo que significaba esa respiración.

— Lucía. — Se movió hacia ella. — Lucía, mírame.

— No puedo... mami, no puedo...

Lucía se fue al suelo.

Alma la atajó antes de que golpeara, la bajó ella misma, se arrodilló a su lado con las manos ya buscando el pulso, la cabeza encendida y el corazón desbocado, todo lo demás borrado, Darío borrado, Lucrecia borrada, las trescientas personas borradas.

— ¡Que alguien llame a una ambulancia! — gritó. Y luego, sin levantar la voz, sin apartar los ojos de su hija — Todos fuera. Todos.

Nadie se movió.

— ¡He dicho que todos fuera!

La gente empezó a retroceder. Ángela ya estaba al teléfono. Darío no se había movido del sitio.

Alma levantó los ojos hacia él. Solo un segundo. Solo el tiempo suficiente para que él entendiera lo que había en esa mirada.

— Esto — dijo, con una voz que no temblaba porque ya no le quedaba nada que perder — no te lo perdono nunca. Nunca en la vida.

Y volvió a su hija.

Porque su hija era lo único que importaba.

Lo único que siempre había importado.

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luz dary cárdenas lenis
Me preocupa algo, este sera el juez qué compraron?
Zaida Sanchez
que bueno mujer, está embarazada 🥰🥰🥰🥰
Isabella Varela
Debiste aumentar la edad me máximo. y disminuir la de Alma ,estas a tiempo ,según Elena ella quiere tener nietos y el está perdidamente enamorado de Alma
Mirla Loyo
jajaja ahora resulta que Alma no tiene 48 ? tiene 64🤷😂😂😂.. desde el principio dijo que las 2 tenían la misma edad..cuando el tiempo corrió para la pobre Angela y se congeló para alma?🤦‍♀️😂😂😂
Mirla Loyo
por lo menos les diste cacahuate a los malos, aunque no me gustó el final de Darío, me hubiese gustado verlo destruído y pagando en una cárcel 🤷
Mirla Loyo
😂😂 que loquera, la verdad le perdí interés a la novela, tantas incoherencias juntas 🤷.. ahora sales con que Lucrecia vivía con Alma y Lucrecia..ella Lucrecia ya sabía que Augusto andaba detrás de Darío y que también lo mató, Augusto nunca le dijo que fue a buscarla porque la quería, la buscó, le ofreció un negocio por el transplante y ya.. porqué enredas la novela tan pateticamente 🤷🤦‍♀️
Mirla Loyo
coño autora no nos vas a salir con que Lucia se va a volver mala como la donante, con que Lucrecia se la lleva xq la va a considerar hija x el corazón, etc etc 😂😂😂 porque capaz sos con tantas incoherencias!🤦‍♀️
Mirla Loyo
🤷como que le habló a una muerta?😂😂😂😂😂🤦‍♀️
Mirla Loyo
porqué las autoras de ésta aplicación para alargar las novelas dicen tantas incoherencias? de que enemistad habla ..cómo la clínica se llama Montoya si es de alma y fué fundada por el abuelo de alma?😂😂🤦‍♀️
Mirla Loyo
sigue enredando todo la autora, la que estuvo sola en su matrimonio fue alma, a la que engañaron fue a alma, la que le hizo daño a alma fue Darío y Lucrecia 😂😂 pa' ve si la historia vuelve al carril 🤷‍♀️
Mirla Loyo
qué vaina cuando las autoras se empeñan en dañar la trama con los incoherencias 🤷desde que empezó a repetir capitulos ya venia mal 😡
Mirla Loyo
va si está muerta como es que el corazón le funcione? talvez otros órganos, pero el corazón?🤦‍♀️
Mirla Loyo
capaz y el donante sea el padre 😂😂🤷
Mirla Loyo
ésta novela la enredó la autora, de que herencia habla? será el papá de Vanessa?🤦‍♀️🤷
Mirla Loyo
jajajaja con escoltas las 3 veces y no actúan?🤦‍♀️🤷
Mirla Loyo
va pues no y que no tenía un centavo??🤔 ósea que el desgraciado la hizo abortar?🤷
Mirla Loyo
autora que te pasó? estás escribiendo muchas inconsistencias..🤷 alma fue la que vivió en en ésa puesto que era de ella, no la Lucrecia, según contaste ella llegó a vivir hace días..no tiene lógica tampoco que la clínica y mansión entre en los bienes bienes adquiridos dentro del matrimonio, siendo que era la herencia de ella 🤷
Mirla Loyo
cómo que 17 viviendo en ésa mansión,si supuestamente es la casa de alma?🤦‍♀️
Nilda María Ovelar Zarate
Me gustó!
Mirla Loyo
van a secuestrar a Lucia 😱
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