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Las últimas vacaciones de mi esposo

Las últimas vacaciones de mi esposo

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Completas
Popularitas:56.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Leni Anita

Camila lo dio todo por su matrimonio. Durante tres años cocinó, limpió y cuidó la casa —su propia casa— mientras su esposo Adrián y toda su familia la trataban como sirvienta. Cada fin de año, ellos se iban de vacaciones a Cancún y la dejaban encerrada. Sin dinero. Sin voz. Sin salida.

Pero esta vez será diferente.

Mientras Adrián y los suyos disfrutan del sol y la playa, Camila toma la decisión que cambiará todo: vender la casa, recuperar su carrera, y cobrarles una por una cada humillación que le hicieron vivir.

Lo que Adrián y su familia no saben es que esas vacaciones en Cancún serán las últimas que disfruten juntos.

NovelToon tiene autorización de Leni Anita para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

11

El destartalado transporte público en el que viajaban Adrián y su familia se detuvo frente a la casa vieja. Adrián le había pedido al chofer que los dejara justo en la puerta, porque llevaban demasiadas cosas. Tuvo que pagarle de más por el servicio.

—Adrián, ¿de verdad vamos a vivir aquí? —preguntó Valeria, mirando la fachada de la casa con los ojos muy abiertos.

—¿Y dónde más? ¿Se te ocurre otro lugar?

—¿No sería mejor rentar algo? Esta casa lleva años abandonada. Si llueve fuerte, se nos mete el agua por todos lados.

—Si tienes dinero, adelante. Yo ya no tengo nada. Se me acabó todo pagando las vacaciones en Cancún —respondió Adrián.

No quiso discutir más. Arrastró su maleta hasta la entrada y empujó la puerta, que chirrió al abrirse como si llevara años sin moverse. El techo tenía goteras por todas partes, las paredes estaban descascaradas y cubiertas de salitre.

Una capa gruesa de polvo se había asentado sobre cada mueble. La casa estaba asquerosa, convertida en madriguera de ratas. Quisieran o no, esa noche y quién sabe por cuánto tiempo tendrían que quedarse ahí.

—Adrián, esta casa ya no se puede habitar. ¿Qué vamos a hacer si llueve? Nos vamos a empapar. Mira el techo: está todo agujerado y lleno de musgo —dijo doña Teresa.

—¿Y qué quiere que haga, mamá? Ya no tengo dinero. Todo se fue en el viaje. Nos quedamos aquí hasta que yo encuentre a Camila y le exija que se haga cargo.

—Adrián, yo no puedo vivir en este muladar —volvió a quejarse Valeria.

—Pues entonces vete. Tú tienes marido, ¿no? Pídele a Diego que te consiga un lugar para ti y para tu hija.

Valeria torció la boca. Diego, su esposo, no dijo ni una sola palabra. Estaba pegado al teléfono, completamente ajeno al problema que tenían enfrente.

—Adrián, ¿tú sabes dónde vive Camila ahora? —preguntó doña Teresa.

—No, mamá. No tengo idea.

—¿Y no tendrá alguna amiga? ¿Conoces a alguien cercano a ella?

—No. Nosotros mismos nos encargamos de que nunca saliera a ver a nadie. Solo la dejábamos ir al mercado, y de ahí no pasaba.

—Pero yo estoy segura de que alguien la está ayudando, Adrián. Tú sabes que Camila no tiene a nadie en la ciudad. Sus papás viven en el pueblo, igual que el resto de su familia —intervino Valeria.

—A lo mejor Camila se fue con sus papás —aventuró doña Teresa.

—Puede ser, mamá. Quizá se regresó al pueblo, porque aquí en la ciudad no tiene a quién recurrir. ¿A dónde más se iría si no es con sus papás? —dijo Valeria.

—Es posible. Voy a llamar para preguntar si está allá —dijo Adrián con un amago de sonrisa.

Sacó el teléfono y marcó al número de don Roberto. En tres años de matrimonio con Camila, nunca había llamado a sus suegros ni una sola vez.

—Buenas tardes, don Roberto. ¿Cómo están? —saludó Adrián cuando le contestaron.

—Adrián, qué sorpresa. Bien, gracias. ¿Y tú, cómo estás? —respondió don Roberto.

—Bien, todo bien. Don Roberto, le quería preguntar algo.

—Dime.

—¿Camila está allá con ustedes?

—No, hijo. ¿No está contigo? —don Roberto fingió no saber nada.

—Sí, claro. Es que ella me había comentado que quería ir a visitarlos, por eso le pregunto.

—Ah, ya veo. Pues no, Camila no está aquí. Tampoco ha venido —contestó don Roberto.

—Bueno, gracias, don Roberto.

Adrián colgó y se volvió hacia su madre.

—¿Y bien, Adrián? ¿Dónde está Camila? —preguntó doña Teresa.

—No está allá. Y su papá dice que ni siquiera ha ido a visitarlos —Adrián se sintió un poco más tranquilo al saber que los padres de Camila, al parecer, no estaban enterados de la situación.

—Entonces Camila sigue en la ciudad. Tienes que encontrarla, Adrián. Esa mujer tiene que responder por todo lo que nos hizo —volvió a insistir doña Teresa.

El estómago de Adrián rugió tan fuerte que todos lo oyeron. No habían comido desde antes de abordar el avión, y hasta ese momento seguían sin probar bocado.

—Espérenme aquí. Voy a salir a comprar algo de comer —dijo Adrián.

Con lo poco que le quedaba de sus ahorros, salió a buscar comida. Él mismo se moría de hambre. Ahora se veía obligado a buscar un puesto barato, porque si gastaba de más en comida se arriesgaban a pasar hambre el resto del mes.

—Camila, te voy a encontrar. No te me vas a escapar. ¿Qué puedes hacer tú sin mí? No eres más que un ama de casa. Sin mi dinero, vas a pasar hambre allá afuera —murmuró para sí con una sonrisa amarga.

Lo que Adrián no sabía era que Camila no era ni la mujer tonta ni la mujer pobre que él creía. Cada mes, sus padres le enviaban una cantidad importante de dinero. Las plantaciones de don Roberto producían lo suficiente como para repartir las ganancias entre Camila y su hermano Marcos.

La parte de Camila se depositaba cada mes en una cuenta que Adrián y su familia desconocían por completo. Ese mismo dinero era el que Camila había usado durante tres años para cubrir todos los gastos del hogar que el miserable presupuesto de Adrián no alcanzaba a cubrir.

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jacquelinne reyes
y hasta cuando la Camila repite lo mismo que la casa es mia y hay cuando no hace nada para defenderse de verdad que la novela fastidia con los mismo
Mariana Posternak
me encantó como Camila se desiso de esa familia por momentos quería matar a todos 🤣🤣🤣🤣 felicidades autora 👏💕
Yailyn Mugica Oña
Muy buena ,cada quien con su castigo
Arelys Jimenez
Camila es la marioneta de esta historia? Aquí todo es obligarla,no entiendo de verdad de lo único que tiene la culpa es de aguantarse esa bandada de sinverguenzas como gafa. Ningún amor lo vale.
Arelys Jimenez
La madre del año pues, era lo que faltaba 🙄
Arelys Jimenez
No me jodas 🙄🙄🙄🙄
Arelys Jimenez
Definitivamente esta historia es un chiste, en qué universidad se ve eso? En que lugar de trabajo importa si el esposo te engaña? Si los despidieran o expulsarán por infieles que sería de este mundo? 🤭🤭🤭🤭
Daiana Martínez
linda novels
🇻🇪Jennifer Rodríguez🇻🇪
Todos obtienen lo que siembran ☺️
🇻🇪Jennifer Rodríguez🇻🇪
Perfecto eso es Venganza 😈
🇻🇪Jennifer Rodríguez🇻🇪
Que señora tan gafa con una disculpa se ablanda, sin pensar en todo el mal que le hicieron a su hija 🔥
Daiana Martínez
te pasas de tarada Camila sabiendo la lacra que son no haces nada que cortar con esa gente
Graciela Galiano
este hombre está loco,me pone nerviosa!!!!
Graciela Galiano
,está novela parece cómica,como esas porquerias la van a tratar así,y le quieren sacar todo lo qué es de ella?
Arelys Jimenez: de acuerdo contigo, no tiene sentido.y más teniendo ella una familia que la respalda y que tienen una posición económica mucho mejor que la de los anormales con los que vivió tres años.
total 1 replies
veritoo❤️
está todo BN q sean tan ignorantes y ciegos sinverguenzas y cara duras ..pro no saber atender a una criatura?..no se nace con un libro para eso y más la vieja ..quien le crío a los hijos d ella entonces...el viento??
Maria Antonieta Benitez Raygoza
cu ando se harán responsables de sus propios errores...como abusaron de Camila bien por ella por fin de libro de semejantes parásitos
Hilda Estrada
que mentalidad,cero cerebro,pobre estupido 🫢
La gordita
Escritora me disculpa pero su novela es un enredo
Arelys Jimenez: Un reality Show... hasta aquí llegué.
total 1 replies
Hilda Estrada
la familia de Adrián son sanguijuelas
Hilda Estrada
😂😂😂
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