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El Secreto del Matrimonio del Doctor

El Secreto del Matrimonio del Doctor

Status: Terminada
Genre:Doctor / Hijo/a genio / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:71.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Buna Seta

Camila era enfermera y estaba casada con el hombre que creía perfecto: el doctor Santiago, un ginecólogo-obstetra brillante y respetado. Pero detrás de la puerta de su mansión, la realidad era otra. Santiago la trataba con una frialdad glacial, jamás le tocó el vientre durante los nueve meses de embarazo y se negó a atenderla la noche en que rompió aguas. Su bebé no sobrevivió. O eso le dijeron.

Tres años después, Camila ha reconstruido su vida como enfermera pediátrica. Un día ingresa de urgencia un niño de tres años llamado Mateo, con traumatismo craneal y una fractura abierta. Necesita una transfusión de sangre A-negativo —un tipo rarísimo— y Camila resulta ser compatible. Le dona su propia sangre y le salva la vida. Al despertar, Mateo la mira fijamente y la llama *Mamita*.

Lo que parece el capricho inocente de un niño asustado se convierte en un vínculo imposible de romper. Mateo se niega a comer, a dormir y a dejarse curar por nadie que no sea Camila. Pero Mateo tiene una madre: Luna, una actriz glamurosa que abandonó a su hijo por su carrera, y un padre cuya identidad Camila aún desconoce.

Cuando la verdad salga a la luz —sobre el bebé que Camila creyó muerto, sobre la sangre que comparte con Mateo, sobre el fraude que lo arrancó de sus brazos— nada volverá a ser como antes. Ni para ella, ni para Santiago, ni para el niño que siempre supo quién era su verdadera madre.

NovelToon tiene autorización de Buna Seta para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 28

—Está bien; voy a construir una casa primero. En unos tres meses nos mudamos de aquí, Luna —cedió Santiago, antes que seguir con un dolor de cabeza escuchando a Luna hablar de lo mismo.

—¿Tres meses? Es demasiado tiempo, cariño. Por eso mejor vivamos en la casa de tu exesposa —dijo Luna, impaciente de esperar tanto.

—No vuelvas a mencionar esa casa; ya es de Camila.

—¿Para Camila? ¿Entonces sigues en contacto con ella, cariño? —interrumpió Luna, volviendo a exaltarse y sentándose de golpe. Se quedó sentada en la cama mirando a Santiago con los ojos rojos.

Santiago no respondió; no iba a abrir la boca para decir que la enfermera Camila era su exesposa. Si Luna llegaba a saberlo, seguramente echaría a Camila de esa casa.

—¡Pregunto algo y te quedas callado! —protestó Luna.

—¿Qué te pasa, Luna? Antes te invité a vivir en esa casa y no quisiste, ¿o me equivoco? —dijo Santiago cambiando de tema. Le desconcertaba el comportamiento de su esposa. La razón por la que Luna no quería vivir en la casa antigua era que no quería vivir con el fantasma de Camila; y ahora resulta que insistía en vivir en esa casa.

—No es eso, cariño; es que no quiero perderte a ti ni a Mateo —dijo Luna volviendo a recostarse al lado de Santiago. Silencio en el cuarto; nadie hablaba. Poco después Luna escuchó el ronquido suave de Santiago.

Luna bajó despacio de la cama y subió al tejado. Activó el teléfono buscando el nombre de alguien y luego presionó el botón de llamada.

—Hola... —dijo la voz de un hombre desde lejos.

—Hola; busca a una mujer llamada Camila; cuando la encuentres, repórtame.

—Sí, niña.

En otro lugar, Camila acababa de terminar de cenar; cargó a Mateo saliendo del restaurante seguida de Gabriel. Camila acomodó su chaqueta ligera para abrigar el cuerpo de Mateo porque el aire de la noche ya empezaba a enfriar. El doctor Gabriel, que estaba a su lado, levantó un poco la mano señalando la dirección del coche estacionado no muy lejos de ahí.

—Perdona que la cena haya sido tan breve; me llegó un mensaje del hospital de que hay un paciente que necesita revisión esta noche —dijo Gabriel abriendo la puerta del coche para Camila.

Camila asintió con una sonrisa cálida. —Yo tampoco puedo quedarme muy tarde, doctor; Mateo es quien sufre —dijo Camila mirando a su hijo en los brazos.

Cuando los dos entraron al coche y el motor arrancó con un sonido suave, Gabriel condujo con cuidado porque la niebla empezaba a cubrir la carretera. Las calles nocturnas de la ciudad todavía estaban bastante transitadas con vehículos que iban y venían, aunque no tan concurridas como de día.

—¿Cómo reaccionó Luna cuando supo que eras la exesposa de Santiago? —Gabriel se había olvidado de preguntarlo.

—Creo que Luna todavía no sabe quién soy, doctor —dijo Camila. A propósito no le había dicho nada a Luna; a menos que Santiago se lo contara. De todas formas, todavía esperaba que volviera la señora Patricia.

—Ah, sí. ¿Y cuándo regresa la señora Patricia a Indonesia? —En realidad Gabriel quería que los problemas de Camila se resolvieran pronto.

—Ayer la llamé; todavía no puede volver porque la salud del señor Mendoza no se ha recuperado, doctor —dijo Camila; ya se había comunicado con la señora Patricia.

—Camila, ¿cuándo me vas a aceptar como esposo? Te amo, Camila —dijo Gabriel con total sinceridad.

Camila se volvió rápidamente y miró a Gabriel, que estaba concentrado en el volante. —Lo siento, doctor; si de verdad estamos destinados el uno para el otro, en algún momento habrá un camino para llegar ahí. Pero lo siento; por ahora no puedo aceptarte, doctor —dijo Camila con firmeza.

Gabriel solo asintió; esperaría. El médico sabía qué era lo que preocupaba a Camila; no era fácil para ella confiar rápidamente en otro hombre, incluido él, después del daño tan grande que había recibido.

El coche avanzaba con estabilidad; Camila miraba el paisaje de las calles por la ventanilla. Las farolas de la calle alineadas iluminaban a los vendedores ambulantes que seguían vendiendo comida caliente, y también a algunas familias que paseaban tranquilamente por la acera. Gabriel de vez en cuando compartía alguna anécdota ligera sobre sus experiencias en el hospital, mientras Camila lo escuchaba con atención, respondiendo de vez en cuando con calidez.

Poco después el coche entró en el conjunto residencial donde vivía Camila. Gabriel detuvo el coche justo frente a la puerta de esa gran casa. —Hasta mañana, Camila; no te olvides de tomar vitaminas para que te mantengas sana —dijo Gabriel con tono preocupado.

—Gracias por traerme y por preocuparte por mí, doctor —respondió Camila abriendo la puerta del coche. Después de despedirse con una sonrisa, Gabriel condujo y se marchó, mientras Camila entraba a la casa con el corazón un poco más tranquilo. El doctor Gabriel resultaba ser no solo médico pediatra sino también capaz de calmarle el corazón a Camila.

Después de abrir la puerta de la casa con cuidado para no hacer ruido, Camila cargó a Mateo, que seguía profundamente dormido sin haberse despertado en todo el trayecto hasta llegar a casa. Sus pies avanzaron lentamente por el pasillo hacia el cuarto del niño; pero de repente la luz de la sala se encendió, lo que sobresaltó un poco a Camila.

Ahí estaba Luna, con los ojos fulminando a Camila, los brazos cruzados sobre el pecho.

—¡Camila! ¿Cómo se te ocurre sacar a Mateo a esta hora de la noche?! ¡Apenas se está recuperando del accidente, y tú lo sabes! —dijo Luna en voz alta pero conteniéndola para no despertar a Mateo.

Camila frunció el ceño; se anticipó a las palabras de Luna al mismo tiempo que ajustaba el cuerpo para que Mateo no se perturbara. ¿Cómo se atrevía esa mujer a decir eso, si alguna vez le había importado cuando Mateo tuvo el accidente y estuvo hospitalizado? —Señora Luna, cálmese... Sí lo saqué, pero solo un momento, señora. El doctor Gabriel dijo que Mateo ya está recuperado —respondió Camila con palabras suaves, sin querer que Luna sospechara que era la madre biológica de Mateo.

—¡Tendrías que haberme pedido permiso antes de tomar decisiones por tu cuenta! —dijo Luna cada vez más alterada, avanzando un paso. —¡Estoy agotada de cuidarlo durante más de tres años, y tú lo sacas así nomás sin avisar nada! ¿Quién te crees que eres? ¿La madre biológica de Mateo?

Camila contuvo la risa. —Sí que soy su madre biológica, señora —pensó para sus adentros, mirando a Luna y fingiendo sentirse culpable. —Perdone, debí haberle avisado, señora. Pero en ese momento Mateo lloraba queriendo venir, y pensé que no había problema porque el doctor Gabriel estaba con él. Y de paso para animarle el ánimo a Mateo por lo del muslo que alguien le pellizcó; me preocupaba que le quedara trauma, señora —le lanzó Camila con sutileza.

Luna se enfureció aún más. —Ten cuidado; si Mateo se enferma de nuevo, no me voy a andar con rodeos y te echo de aquí —dijo Luna dando un pisotón y alejándose de Camila.

—No hace falta que me eches; yo sé lo que tengo que hacer, Luna —murmuró Camila; pero Luna ya no estaba. Camila siguió su camino hacia el cuarto. Sin embargo, al pasar frente al cuarto de Luna e Santiago, los oídos de Camila captaron la voz enfurecida de Luna desde adentro.

—¡Ya no aguanto más, cariño! ¡El caso es que nos tenemos que llevar a Mateo! ¡Si tú no quieres, yo me lo llevo sola!

Camila siguió hacia el cuarto y acostó a Mateo en la cama. Después de cambiarse con la bata más cómoda para dormir, cerró la puerta del cuarto con llave y se recostó abrazando a Mateo.

El tiempo fue avanzando hacia la madrugada; el llamado a la oración del alba retumbó desde la mezquita cercana al conjunto residencial. Camila se levantó enseguida, se bañó y cumplió con su deber de orar. Pero cuánta fue la sorpresa de Camila al ver que Mateo ya no estaba en la cama.

—¡Mateo! —gritó Camila; sin quitarse el velo de la oración, entró en pánico buscando a Mateo.

Continuará…

1
Fannny Castro
Excelente
Fannny Castro
Que desgraciado
Marisol
Me imagino que luna por dañar su figura no keria hijo y la abuela le exigía un heredero y uso a Camila 😡y luego le robó a su niño haciéndole pasar por muerto autora solo espero que ella no lo perdone ni quede con el
Marisol
Le fingió la muerte de su hijo ese bastardo 😡espero que ella nunca lo perdone 😡
Gómez Martínez juaniss
tengo dudas de quién de los dos le robaron al bebé a CAMILA si fue Santiago o Luna
Mary Cabrera
acaso la quieren obligar a que lo perdone si se portó tan mal ,además la hizo sufrir más al hacerla creer que su hijo murió y robarcelo para dárselo a esa otra que no lo quiso si no era solo por quedar bien con sus suegros, pero no le dió amor al niño y se portó mal 😏 por favor así el se haya arrepentido no significa que ella no tenga esa herida grande
Mary Cabrera
este tipo lo que hizo fue que ella se embarazara, le robó el bebé para dárselo a la otra tal vez por la riqueza de la abuela y por qué esa otra era bonita y de la clase de ellos🤔🫤
Tere Jimenez
gracias hermoso final felicidades
Tere Jimenez
gracias por compartir tu novela estuvo muy hermosa al principio un poco triste pero la protagonista increíble espero sigas escribiendo con sabiduría y entendimiento.muchad gracias
Tere Jimenez
cuál es el misterio cuéntanos por favor
Tere Jimenez
que desgraciado que paso en realidad con el bebé
Tere Jimenez
será su hijo y se lo robó su esposo al nacer
Tere Jimenez
muy triste pero interesante la novela gracias por compartir
Primi Mendez
pobre Santiago parece que no va a consumar el matrimonio 🤣🤣🤣🤣
Primi Mendez
porque la novela es de historia Musulmana habla de mezquita a mi me gusta el desarrollo de la novela pero no de Musulmanes
Iris Villavicencio
que lástima que la protagonista lo perdona, ese fue el error de la novela lo siento escritora
Iris Villavicencio
que lástima que la protagonista lo perdona, ese fue el error de la novela lo siento escritora
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