NovelToon NovelToon
La Reina De La Mafia

La Reina De La Mafia

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Mafia / Completas
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Rocío Duque

Sinopsis: Él pensó que se casaba con un monstruo. Ella pensó que compraba un peón. Ninguno imaginó que el verdadero peligro no vendría de sus enemigos en las calles de Sicilia, sino de la irresistible tensión de compartir la misma cama. Una viuda poderosa, un esposo indomable y una mano derecha celosa dispuesta a todo por destruirlos.
¿Estás lista para conocer a La Reina de la Mafia? Una nueva y adictiva historia de la escritora Rocío Duque.

NovelToon tiene autorización de Rocío Duque para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Peón con garras de Rey

La habitación asignada a Alex en el ala oeste de la mansión Lombardi era un reflejo de su nueva realidad: una jaula de oro con muebles de época, alfombras pesadas y ventanas blindadas que daban a los viñedos de Sicilia. Habían dejado su equipaje sobre la enorme cama, pero él no había deshecho las maletas. Se mantenía de pie junto al ventanal, con los brazos cruzados, observando el perímetro. Alex no tenía un pelo de tonto. Sabía perfectamente que haber salvado la vida de su padre lo colocaba en el centro de un nido de víboras, y su mente astuta ya estaba analizando las salidas, las rutinas de los guardias y el poder real de la mujer con la que se iba a casar.

El sonido de la puerta al abrirse lo sacó de sus pensamientos. No hubo un toque de cortesía. Por el umbral entró Matías, arrastrando una presencia imponente y una mirada cargada de un veneno que pretendía ser intimidante. El ejecutor cerró la puerta detrás de sí y se apoyó en ella, recorriendo a Alex con desprecio.

—Disfruta del lujo mientras puedas, muchacho —soltó Matías, con una sonrisa ladeada y peligrosa—. En este mundo, los civiles que juegan a ser reyes terminan bajo tierra antes de aprenderse los nombres de los sirvientes. Estás aquí como una maldita transacción, y no eres más que un capricho político de Donna Victoria. No te confundas: para ella eres un peón, y para mí, un estorbo que estoy deseando quitar del camino.

Cualquier otro hombre en la posición de Alex, sabiendo quién era el carnicero que tenía enfrente, habría palidecido. Pero Alex ni siquiera parpadeó. Sus ojos claros se clavaron en los de Matías con una calma gélida que descolocó por completo al mafioso.

Alex se separó del ventanal con parsimonia. Su cuerpo robusto y de hombros anchos se tensó, pero sus movimientos mantuvieron una seguridad asombrosa. Dio unos pasos hacia el ejecutor, acortando la distancia hasta quedar a pocos centímetros de él, obligando a Matías a sostenerle la mirada desde una altura similar.

—He conocido a muchos tipos como tú, Matías —dijo Alex. Su voz grave y profunda sonó dolorosamente tranquila—. Perros guardianes que ladran fuerte para convencerse a sí mismos de que son los dueños de la casa. Pero la realidad es otra, ¿no?

Matías frunció el ceño, apretando la mandíbula mientras su mano bajaba instintivamente hacia su chaqueta, donde guardaba el arma.

—¿Crees que estás a mi nivel, infeliz? Te puedo romper el cuello aquí mismo y decir que intentaste escapar.

—No lo vas a hacer —replicó Alex con una sonrisa astuta y afilada que destilaba pura valentía—. No lo vas a hacer porque le tienes pavor a tu Reina. Ella te dio una orden, y por lo que veo, tu único propósito en esta vida es ser su lamebotas de confianza. Limpias su estrado, le cuidas la espalda y sueñas con lo que nunca vas a tener. Victoria prefirió casarse con un "donnadie" antes que poner los ojos en ti, y eso es lo que de verdad te está carcomiendo las entrañas.

Las palabras de Alex cayeron como ácido sobre el orgullo de Matías. El ejecutor dio un paso al frente, pero Alex no retrocedió ni un milímetro; al contrario, ensanchó los hombros, listo para responder si la situación se iba a las manos.

—Mídeme bien, Matías —sentenció Alex en un susurro gélido, señalando el pecho del mafioso con el dedo—. No me subestimes. No soy un mafioso, pero tampoco me asusto con juguetes ni con matones a sueldo. Si quieres intentar algo conmigo, hazlo cuando quieras, pero asegúrate de no fallar... porque yo no lo haré. Ahora, sal de mi habitación. Tengo un contrato que repasar con mi futura esposa.

Matías se quedó congelado por una fracción de segundo, masticando la humillación. Esperaba encontrar a un cordero asustado y se había topado con una muralla de acero. Sabiendo que un altercado físico en ese momento arruinaría sus planes y desataría la furia de Victoria, dio un paso atrás, clavándole una última mirada asesina.

—Esto no se va a quedar así —masculló Matías antes de dar la vuelta y salir de la habitación, azotando la puerta.

Alex soltó el aire despacio, relajando los músculos. Había ganado el primer asalto y marcado su territorio. Sin embargo, no hubo tiempo para celebrar; la puerta lateral que conectaba con las habitaciones principales se abrió suavemente.

Allí, apoyada en el marco con una elegancia impecable y una copa de vino en la mano, estaba Victoria. Había presenciado y escuchado la última parte de la discusión desde las sombras. Una sonrisa enigmática, mezcla de sorpresa y sutil admiración, bailaba en sus labios perfectos. Su peón acababa de demostrar que tenía garras de rey.

Victoria dio un par de pasos elegantes hacia el centro de la habitación, sin apartar la mirada de Alex. El tintineo del hielo contra el cristal de su copa fue el único sonido que llenó el espacio que Matías acababa de dejar impregnado de hostilidad.

—Vaya... —moduló ella, con su voz suave y melodiosa, pero cargada de esa ironía aristocrática que la caracterizaba—. Parece que el cordero que mi deudor trajo al matadero sabe cómo morder.

Alex se giró hacia ella con calma, sin dejarse deslumbrar por la belleza imponente de la Reina ni por la suntuosidad de su vestido. Mantuvo la misma postura firme que había usado para doblegar al ejecutor.

—No soy el cordero de nadie, Donna Victoria —respondió Alex, sosteniéndole la mirada clara de forma directa—. Y si su guardaespaldas confunde la humildad con la debilidad, ese es un problema de su organización, no el mío. Mi padre cometió un error, y yo estoy aquí para saldarlo con mi libertad, pero no con mi dignidad.

Victoria se detuvo a un metro de él. Lejos de molestarse por la falta de sumisión, la astucia en los ojos de Alex y su capacidad para desarmar psicológicamente al hombre más peligroso de su guardia le generaban una fascinación genuina. Había esperado a un hombre asustado al que manejar con hilos; en su lugar, se encontraba con un desafío viviente.

—Matías es un hombre letal, Alex. Ha enterrado a hombres por mucho menos de lo que le acabas de decir —le advirtió ella, dando un sorbo a su copa—. Pero admito que has tocado su fibra más sensible. Nadie en esta casa se atreve a recordarle su lugar de la manera en que tú lo has hecho.

—Alguien tenía que decírselo —replicó Alex, con una leve sonrisa que acentuó las líneas de su barba—. Los hombres que solo saben obedecer órdenes y lamer la bota que los pisa son los primeros en traicionar cuando el dueño se da la vuelta. Debería vigilarlo más a él que a mí.

Victoria arqueó una ceja, complacida por la agudeza de su observación. Se acercó un paso más, lo suficiente para percibir la presencia robusta y el calor que emanaba de él.

—Me alegra saber que tus ojos claros no solo sirven para mirar, sino para ver el panorama completo —sentenció ella, dejando la copa sobre una mesa auxiliar y sacando un documento de hojas pulcras—. Mañana firmaremos el acuerdo ante el consejo. Serás mi esposo ante la ley y ante la Iglesia, pero aquí dentro, las reglas las dicto yo. No habrá lazos reales, no habrá intimidad, y tu única función será mantener esa fachada de acero para que los clanes rivales vean que la Reina tiene un consorte que no se arrodilla ante nadie.

Alex miró el papel y luego regresó a los ojos felinos de Victoria.

—Acepto las condiciones de su contrato, Reina —dijo él, enfatizando la última palabra con un matiz de ruda confianza—. Pero recuerde una cosa: un peón puede proteger a su reina en el tablero, pero si le pone garras de rey... tarde o temprano el juego cambia.

Victoria sintió un sutil escalofrío, una mezcla de peligro y una expectación que hacía mucho tiempo no experimentaba. El trato estaba cerrado, pero ambos sabían que la línea entre el control y el caos acababa de volverse peligrosamente delgada.

1
Rocío Duque
Si, Alexander es en verdad Lucas Galiano
yuyis
Alex es lucas Galiano?
yuyis
ella terminará enamorada del peón
Rocío Duque: "¡Me encanta que analices así a los personajes! 😉 Digamos que Victoria es una mujer difícil de leer, pero cuando dos personas tan fuertes chocan... cualquier cosa puede pasar. ¡Gracias por estar tan conectada con la historia! ✨"
total 1 replies
yuyis
esperemos como sigue está novela
Rocío Duque: "¡Muchas gracias por leer! Qué alegría contar contigo desde el primer capítulo. ¡Espero que disfrutes mucho lo que viene!"
total 1 replies
Rocío Duque
Nota de la autora: ✨
¡Llegamos a uno de mis capítulos favoritos! Quería que sintieran esa mezcla de peligro, deseo y desconfianza absoluta que rodea a Victoria y Alexander. Llegar hasta aquí con ustedes, ver cómo reaccionan y cómo se sumergen en este romance oscuro está siendo un viaje increíble. Gracias por leer, por apoyar mis letras y por ser cómplices de este imperio. ¿Qué les pareció este encuentro? 🖤
Rocío Duque
​👑 ¡Buen día a todos los cómplices de esta historia!
​Detrás de cada imperio hay secretos oscuros, y detrás de cada capítulo de La reina de la mafia, hay horas de entrega, pasión y un trozo de mi alma. Ya hemos dejado atrás 9 capítulos; hemos visto la frialdad, el poder, los conflictos internos y la tensión que rodea a nuestra reina y su entorno.
​Solo quiero decirles: GRACIAS. Gracias por no dejarla sola en este camino tan peligroso, por morderse las uñas conmigo y por apasionarse con este universo tanto como yo. Su apoyo es el motor que me empuja a seguir escribiendo el destino de los Lombardi.
​Prepárense, porque lo que viene va a sacudir los cimientos de todo lo que creen saber... Que tengan un día increíble. ☕🌹
Rocío Duque: "¡Eso es! 👏 Ya me dirás qué opinas de este cierre, ¡prepárate para los giros! 😉"
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play