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Gorda, Abogada Y.....¡¿EMPERATRIZ?!

Gorda, Abogada Y.....¡¿EMPERATRIZ?!

Status: En proceso
Genre:Grandes Curvas / Reencarnación / CEO
Popularitas:13.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Traicionada por el Emperador en el campo de batalla, la temible y soberbia soberana de la dinastía del norte jura venganza antes de morir. Pero el destino tiene un sentido del humor retorcido: despierta en el futuro, atrapada en el cuerpo de Valentina, una brillante pero insegura abogada con talle XL que acaba de colapsar por culpa del bullying de su oficina.
¿Sin carruajes, sin guardias reales y con una bata de hospital barata que no le cierra atrás? No importa. Con una mente de acero y una dignidad inquebrantable, la Emperatriz usará el código penal como su nueva espada. ¡Pobre de aquel que intente humillarla por su físico! Desde el rival arrogante de su buffet hasta el CEO más frío de la ciudad, todos aprenderán que sus curvas imponen respeto y que Su Majestad ha dictado su sentencia. ¡Una comedia romántica con una venganza de talle grande!

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17: Escuela de "Moderno" para Su Majestad

Al día siguiente, la majestuosa oficina presidencial de Valentina se convirtió en un auténtico campo de entrenamiento lingüístico. Thiago entró al recinto pisando fuerte sobre las alfombras, cargando una pizarra acrílica portátil que le había robado a los pasantes del subsuelo y un juego de marcadores de colores fluorescentes. Con un movimiento digno de un director de teatro, se plantó frente al imponente escritorio de caoba, se acomodó los lentes de sol sobre la cabeza y golpeó la pizarra con el marcador rosa.

—¡Buenos días, Su Majestad! —exclamó Thiago, arrastrando las palabras con todo el dramatismo del que era capaz—. A partir de este preciso segundo, me autoproclamo oficialmente tu tutor lingüístico, tu gurú del vocabulario y tu salvavidas social. Si no querés que la gente del buffet empiece a llamar al manicomio o que Alexander piense que te escapaste de una feria medieval, tenemos que resetear ese chip de reina del siglo quince. Así que, saquemos los cuadernos, porque la clase intensiva de "Moderno" acaba de empezar.

Valentina, que vestía un sastre entallado en color amarillo mostaza que Thiago le había seleccionado para proyectar un intelecto radiante, lo observó desde su sillón de cuero con una soberbia que habría congelado el mismísimo desierto. Apoyó sus manos regordetas sobre la mesa y arqueó una ceja perfecta.

—Agradezco tu entusiasmo, esclavo de la moda, pero dudo que la lengua de mis ancestros necesite una corrección de tu parte —dictó la Emperatriz, inflando su imponente pecho —. Mis palabras poseen el peso del acero y la tradición. Son los plebeyos de esta era los que deberían educar sus oídos para comprender los decretos de su soberana.

—¡Primer error! ¡Tarjeta roja, mi amor! —chilló Thiago, haciendo sonar un silbato imaginario mientras tachaba el aire con el marcador rosa—. ¡Prohibido decir "plebeyo"! Valen, si le decís "plebeyo" al juez o a un cliente multimillonario, te van a mirar como si tuvieras un brote psicótico. A partir de hoy, esa palabra se borra de tu diccionario.

Valentina golpeó el escritorio con la palma de la mano, visiblemente indignada ante semejante afrenta a su autoridad.

—¡Esto es un absoluto ultraje! —protestó la Emperatriz, con las bonitas facciones blancas encendidas por la molestia—. ¿Cómo pretendes que me dirija a la masa ignorante que deambula por los pasillos? ¡¿Y qué se supone que haga con mis términos de justicia?! Si un socio de la firma ose traicionar mis designios, ¿cómo debo anunciar su castigo? ¡¿Acaso tampoco puedo exigir su decapitación en la plaza pública?!

Thiago se tapó la cara con ambas manos, soltando un gemido de desesperación teatral que resonó en todo el recinto corporativo.

—¡No, Valentina! ¡No podés decapitar a nadie! —exclamó el diseñador, al borde de un ataque de risa—. Si decís la palabra "decapitación" en una reunión de negocios, vas a tener a recursos humanos y al FBI metidos en tu oficina en cinco minutos. En este siglo, a la gente que te cae mal no se le corta la cabeza; se le manda una carta documento, se le hace un escrache en redes o se le inicia una auditoría fiscal. Tampoco podés decir "mis aposentos" cuando te referís a esta oficina, ni "mi carruaje" cuando hablas de un auto. Estás en el año 2026, reina. ¡Actualizá el software!

Valentina se cruzó de brazos, resoplando con un desdén que habría hecho temblar a un batallón entero. La transición lingüística le resultaba sumamente incómoda y restrictiva. Para su mente de gobernante, despojar al idioma de sus términos imperiales era como desarmar a un caballero antes de enviarlo a la batalla.

Thiago, ignorando los gestos de desprecio de su amiga, se giró hacia la pizarra y comenzó a escribir una lista de equivalencias con letras enormes y prolijas.

—Vamos con los modismos básicos, los que usás cada cinco minutos para humillar a la gente —explicó Thiago, señalando la pizarra—. El primer cambio obligatorio: tu famosa frase de cabecera, *"Tu presencia ofende mis ojos"*. Valen, suena divino para una película, pero acá es un espanto. A partir de ahora, cuando veas algo que no te gusta o a alguien que te caiga mal, vas a decir: *"Es un espanto"*, o en su defecto, *"Es de terror"*. ¿Entendido?

Valentina arrugó la nariz, asqueada por la vulgaridad del término.

—*"Es un espanto"* —repitió la Emperatriz, arrastrando las sílabas con una elegancia tan exagerada que la frase terminó sonando como una sentencia de exilio—. Carece de la fuerza mística del rechazo real, Thiago. Es una expresión para damiselas asustadas, no para una monarca.

—Te aguantás, mi vida. Es lo que hay —la cortó él, señalando el siguiente renglón—. Segundo cambio crucial: la palabra *"Súbdito"*. Cada vez que te referís a los directores del buffet o a los hombres que trabajan para Alexander, decís "súbditos". ¡Gorda, esa gente te paga el sueldo o te puede meter un tiro! A partir de hoy, se dice *"Cliente"*, *"Asociado"* o *"Equipo de trabajo"*. A ver, repetí conmigo: *"El cliente siempre tiene la razón"*.

Valentina se irguió en su sillón, entornando sus ojos oscuros con una malicia que hizo que Thiago diera un paso atrás por puro instinto.

—Jamás pronunciaré semejante blasfemia —sentenció Valentina, con una voz profunda que vibró con la autoridad de mil ejércitos—. Un soberano jamás concede la razón a un subordinado por puro capricho mercantil. Si el... *"cliente"* se equivoca, se le corrige con la rigidez de la ley, no se le adula como a un infante malcriado. Tu idioma moderno es una miseria de términos débiles, esclavo de la moda. Carece por completo de poesía imperial. Es una lengua diseñada para mercaderes cobardes, no para conquistadores de imperios.

Thiago soltó una carcajada limpia, completamente fascinado por la forma en que ella devoraba cada palabra.

—Bueno, si tanto extrañás la poesía, vamos a practicar los insultos modernos, pero con tu toque de perra fría —propuso el diseñador, frotándose las manos con entusiasmo—. Imaginate que el abogado arrogante del buffet rival te cruzó en el pasillo y te tiró un comentario mala leche. En lugar de mandarlo a las mazmorras, tenés que destruirlo socialmente. Podés decirle que es un *"inepto corporativo"* o que su estrategia es *"un fracaso absoluto"*. A ver, ensayá un insulto en moderno.

Valentina guardó silencio unos segundos, procesando la estructura lingüística de este siglo en su mente de estratega. Se acomodó las solapas de su saco amarillo mostaza, se inclinó hacia adelante y clavó su mirada felina en Thiago. Cuando abrió los labios, su voz fluyó con una cadencia lenta, melancólica y de una elegancia tan devastadora que el insulto moderno terminó sonando como una auténtica poesía trágica, una elegía fúnebre para el orgullo de cualquiera.

—Su capacidad intelectual es un páramo desprovisto de toda luz de entendimiento —pronunció Valentina, modulando cada palabra con una perfección quirúrgica—. Un ser cuya existencia en este buffet no es más que un desperdicio crónico de recursos financieros y oxígeno. Su estrategia legal es un monumento al fracaso absoluto, una criatura deforme nacida de la incompetencia que merece ser enterrada en el olvido más profundo del derecho corporativo. Es... un espanto de profesional.

Thiago se quedó mudo, con el marcador rosa congelado a mitad de camino y la boca abierta por la sorpresa. Un escalofrío genuino le recorrió la espalda. La abogada XL acababa de combinar la jerga de oficina con la frialdad asesina de una monarca antigua, logrando que un simple "sos un inepto" sonara como una maldición gitana capaz de arruinarle la carrera a cualquiera.

—¡Ay, por el amor de Dios! —exclamó Thiago, abanicándose el rostro con la mano mientras soltaba un suspiro dramático—. No sé si aplaudirte o salir corriendo a esconderme debajo del escritorio. Valen, te juro que sos de terror cuando te lo proponés. Ese insulto fue arte puro. Si le decís eso a alguien, lo mandás al psicólogo por tres años mínimo.

Valentina esbozó una sonrisa gélida, calculadora y sumamente complacida, saboreando el impacto de sus nuevas armas verbales.

—Te lo he dicho, estratega de las telas —concluyó la Emperatriz, tomando nuevamente su bolígrafo de oro—. Una verdadera soberana domina el dialecto de los territorios que pretende conquistar. Seguiremos con tus lecciones... pero admitirás que mi elegancia eleva la ordinariez de tu siglo. La clase ha terminado por hoy.

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Sofia Chavez Gutierrez
magistral, excelente
Sofia Chavez Gutierrez
sumamente divertido 🤣👏
valeska garay campos
jajajaja el león se quedó sin habla frente a la matriarca 🤭
tithy
he reído tanto, tanto, que hasta lágrimas me han salido. buenísima, buenísima. añoro todos los días nuevos capítulos
valeska garay campos
thiago eres genial 🤭
Alejandra Mabel Miño
Huy esto se ca poner bueno ya me imagino 🤣🤣🤣
Gleirys Carolina
Me has dejado con la intriga, y supongo que será muy buena 🤣
Gleirys Carolina
Que lindo, saldrá a cazar y llevárselos como regalos de cortejo a su emperatriz 😂
Gleirys Carolina
El nivel de desconfianza lo lleva a mil por hora, le dará algo cuando lea ese informe😂
Gleirys Carolina
Esas clases fueron muy fructíferas, tanto así, que tendrán igual.impacto de las anteriores😂
valeska garay campos
veremos que tipo de venganza van a hacer 🤭👀
valeska garay campos
ya cayó el león de oro en redes del amor 💘
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Valentina así se habla jjajan
valeska garay campos
se volverá loco el plebeyo 🤭🤭🤭🤭
valeska garay campos
🤭🤭🤭🤭🤭 le va a enseñar el vocabulario moderno
Bianca Shirley Riquelme
🤣😂🤣🤣🤣 Thiago 🤣😂🤣
Kathy Roma
mi querido león el que se encarga será otro 🙊🤣
mariela
Esta muy divertida Emperatriz con ese lenguaje coloquial y ahora Thiago su amigo gay que le cambiara su vestimenta que sea mas actual, atrevida y mas empoderada cuando la vean la quijada les llegara al piso.
mariela
Valentina tendrá que aprender el lenguaje actual para que no crean que esta loca aunque con su aura de Emperatriz su postura y autoritarismo deja a las de uno callado ahora quien esta fascinado es Alexander ese magnetismo que ella inspira con autoridad lo atraen.
Federico se te fue la gallina de los huevos de oro se te acabó tu suerte
no se te ocurra acercarte porque no sabes de lo que pueda ser capaz.
mariela
Valentina con la mente de una Emperatriz de una época con carruajes, lacayos y plebeyos 🤣😂🤣😂 aquí vetemos como se da cuenta que esta renacida en el cuerpo de una abogada 🤣😂🤣😂
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