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Inseminada Por Venganza

Inseminada Por Venganza

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Romance / CEO
Popularitas:22.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yoisy Ticliahuanca Huaman

Una venganza despiadada cambiaron el destino de Ania para siempre. Convertida en víctima de una inseminación artificial, se descubrió embarazada de un completo desconocido, sin comprender cómo la crueldad humana había llegado tan lejos.
Rechazada y repudiada por su familia, no tuvo más opción que huir hacia las sombras.

Años después, el tiempo ha borrado a la joven indefensa: Ania regresa transformada en una mujer inquebrantable, sin saber que el destino le tiene preparado es un giro inesperado, en su camino se cruzará con el del verdadero padre de sus gemelos, un hombre de un poder inimaginable que jurará hacer arder a quienes se atrevieron a lastimarla.

Jairo Velarde jamás imaginó que la sangre de su sangre corría por las venas de dos pequeños inocentes. Sin embargo, al caer rendido ante el misterio y la belleza de Ania, descubrirá una verdad tan impactante que sacudirá los cimientos de su vida.

NovelToon tiene autorización de Yoisy Ticliahuanca Huaman para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 16: Primer encuentro

El amanecer se instaló sobre la capital...

Ania se despertó con el timbre de la alarma perforando el silencio. Con una disciplina que hace tres años acomodo, se levantó y alistó a los gemelos con esmero, vistiéndolos con prendas cómodas para el día de juegos que les esperaba.

Juan, actuando como el abuelo devoto que era, los cargó en brazos y los condujo al desayunador para que tomaran sus porciones de fruta y avena mientras Ania se alistaba para un día de oficina.

Frente al espejo, la mujer de veintitrés años que devolvía la mirada era una fuerza de la naturaleza.

Ania seleccionó un traje sastre de corte italiano en tono marfil que delineaba su silueta estilizada con una elegancia ejecutiva.

Recogió su cabellera dorada en un moño pulcro que dejaba al descubierto las líneas perfectas de su cuello y maquilló sus labios con un sutil pero imponente tono rojizo. Ya no había rastro de la niña indefensa de los Carrillo; era una deidad de los negocios.

Tras un desayuno rápido, Margarita y la nueva institutriz privada se quedaron al frente custodiando a los gemelos.

Mientras que Juan, Ania y Pía abordaron el vehículo blindado con destino a la empresa del nuevo socio.

Al descender en la entrada del edificio corporativo del Grupo Velarde, Leo ya los aguardaba con la espalda recta y el rostro compuestamente profesional.

Sin mediar palabras innecesarias, los guió hacia el ascensor privado.

Las puertas se abrieron en el último piso, revelando una antesala de cristales templados que ofrecía una panorámica de trescientos sesenta grados de la ciudad.

Leo empujó las hojas de madera noble de la sala de juntas principal “Adelante, por favor. Los están esperando”

Juan avanzó primero, inflando el pecho, seguido de cerca por sus dos hijas “Buenos días” pronunció el patriarca de los Gallegos.

Los miembros del consejo de administración de los Velarde se pusieron en pie de inmediato, rindiendo un saludo cargado de un respeto reverencial.

Los apretones de manos se sucedieron en una coreografía de formalismos... hasta que llegó el turno de los líderes.

Jairo Velarde dio un paso al frente, extendiendo la mano hacia la vicepresidenta de Automotriz Gallegos.

Cuando los dedos de Jairo se cerraron alrededor de la mano de Ania, el universo entero pareció sufrir un detenimiento.

El pulso del CEO de los Velarde se congeló. Sus dedos se aferraron a la piel de ella con una fijeza casi posesiva, negándose a romper el contacto.

Jairo se quedó completamente inmóvil, mudo, atrapado en las redes de una fascinación que jamás había experimentado.

Su mirada recorrió de forma obsesiva la cascada de su cabello dorado, la profundidad abismal de sus ojos, la longitud imposible de sus pestañas, la simetría perfecta de sus labios rojizos y esa piel clara que parecía tallada en porcelana.

Había poseído a mujeres de una belleza espectacular a nivel internacional, pero colocarlas en la misma balanza que la mujer que tenía enfrente era un insulto a la inteligencia.

Estaba completamente desarmado...

Ignacio, percibiendo el silencio sepulcral y la fijeza indecorosa de su jefe, carraspeó con fuerza y, por debajo de la mesa de caoba, le plantó una patada certera en la espinilla a Jairo.

El impacto obligó al CEO a reaccionar, tragándose un quejido de dolor genuino mientras soltaba la mano de Ania con reticencia.

“Disculpen... bienvenidos. Por favor, tomen asiento para dar inicio a la orden del día” articuló Jairo, aclarándose la garganta para camuflar el vuelco que le había dado el corazón.

………..

La sesión se prolongó durante tres horas de un debate técnico extenuante. Se analizaron los porcentajes de absorción de mercado, las funciones de la cadena de suministro y las estrategias de distribución de la nueva planta automotriz.

Durante el receso programado para el servicio de catering, las tensiones se trasladaron a los pasillos del salón.

Ignacio Martínez se situó cerca de Juan, fingiendo revisar unos gráficos en su tableta, pero sus ojos no se despegaban de las facciones del viejo magnate.

Sentía una familiaridad punzante, una cercanía con ese hombre que lo perturbaba en lo más hondo de su ser, aunque no lograba ponerle nombre a la sospecha.

Jairo, en cambio, operaba bajo el influjo de otra obsesión. Desde su posición, no le quitaba los ojos de encima a Ania.

La forma en que desarmaba los argumentos de los abogados de la firma, la seguridad felina de sus movimientos y la inteligencia afilada con la que defendía los intereses de su padre lo tenían completamente subyugado.

Ania, en un instante de la pausa, sus miradas colisionaron en el espacio de la sala. Ninguno de los dos bajó la vista.

Los ojos oscuros e intensos de Jairo ejercían una fuerza de gravedad sobre ella; el porte impecable del hombre, su barba perfectamente perfilada y esa mandíbula tensa le resultaban de un atractivo devastador.

Sentía el peligro corriendo por sus venas, pero por primera vez en tres años, su cuerpo reaccionaba ante un hombre.

Pía, que poseía el radar de una cazadora experta, observó el intercambio con una sonrisa de absoluta picardía.

Se inclinó sutilmente hacia el oído de su hermana, cubriéndose la boca con una carpeta.

“Disimula un poco, por el amor de Dios...” le susurró al oído con malicia pura “El tipo está para comérselo vivo y pedir repetición, pero al menos espera a que los abogados firmen el acta de cierre”

Ania sintió una oleada de calor subirle por el cuello, tiñendo su piel de porcelana con un rubor encendido.

“Cállate la boca, Pía... estás alucinando cosas donde no las hay” le siseó de vuelta, intentando recuperar la compostura.

Pía estuvo a punto de soltar una de sus características carcajadas escandalosas, pero la mirada de advertencia de Juan desde el otro extremo de la mesa la contuvo a tiempo.

“Ya encontraste la cura para la abstinencia de tantos años, hermanita...” remató Pía en un hilo de voz, muerta de la risa interna.

Jairo vio el secreteo de las hermanas desde la distancia, profundamente intrigado por descifrar el misterio que provocaba ese rubor en las mejillas de la mujer que ya se había adueñado de sus pensamientos.

La junta se extendió por tres horas más, puliendo el acuerdo internacional.

Al estampar la última firma, Jairo se puso en pie, cerrando su carpeta de piel.

“Bien, señores... las bases de la mayor alianza automotriz de la región están oficialmente establecidas. Gracias a todos por su extraordinario tiempo y visión” anunció el CEO, desatando una ovación de aplausos unánimes en la sala.

“Un negocio de esta magnitud merece una celebración a la altura” propuso Juan Gallegos, poniéndose de pie con la prestancia de un conquistador.

“No podríamos estar más de acuerdo, señor Gallegos” secundó Jairo, sin quitar los ojos de Ania “Nos dirigiremos de inmediato a uno de los restaurantes privados de mi familia”

Mientras el grupo comenzaba a recoger los botes y a enfilar hacia la salida, Juan caminaba al lado de sus hijas con el pecho henchido de orgullo legítimo.

El imperio Velarde era el trampolín perfecto para la consolidación de su apellido.

Sin embargo, más allá de los millones que sumaría a sus cuentas bancarias, el fuego de la justicia se avivaba en sus entrañas.

Estaba de regreso en la arena de los lobos. No descansaría un solo día hasta dejar en ruina a los miembros de la familia Carrillo que tres años atrás se habían atrevido a profanar la dignidad de su hija.

…….....

El restaurante privado del Grupo Velarde hacía honor a su reputación de exclusividad.

Un discreto salón de paredes revestidas en madera de nogal y techos altos los cobijó de inmediato, aislando el bullicio de la ciudad.

El diseño combinaba la sofisticación contemporánea con una calidez casi mística: lámparas de luz ámbar que proyectaban destellos dorados sobre la cubertería de plata, el eco lejano y sutil de un piano de cola interpretando melodías instrumentales, y unos imponentes ventanales de piso a techo que regalaban una panorámica deslumbrante de la capital.

Apenas tomaron asiento, Jairo hizo una señal al sumiller, quien se acercó portando con extrema reverencia una botella de vino de reserva de las bodegas más exclusivas de la firma.

Mientras el líquido carmesí era vertido pausadamente en las copas de cristal, permitiendo que el aroma a frutos negros, madera y especias inundara el aire, los comensales abrieron las cartas de alta cocina.

Confortablemente instalado y sintiendo el peso del éxito de la jornada, Juan Gallegos tomó la palabra.

Con voz profunda y pausada, comenzó a desgranar la historia oculta detrás del nacimiento de Automotriz Gallegos.

Su relato transmitía cada punzada de los inicios: las noches en vela en tierras extranjeras, las barreras idiomáticas, las traiciones iniciales, los sacrificios financieros y, por encima de todo, el trabajo que él y sus dos hijas habían realizado para levantar un imperio de la nada, transformándolo en el gigante corporativo que hoy desafiaba al mercado.

Ignacio Martínez no apartaba los ojos de Juan, completamente absorto en cada palabra, cada gesto y cada inflexión de su voz.

Cuanto más escuchaba al viejo magnate, más crecía en su pecho una admiración ciega e instintiva. Había una gravedad en el aura de Juan que a Ignacio le despertaba un respeto sagrado, una confianza que jamás había experimentado con ningún otro socio de la firma.

En su fuero interno, una curiosidad punzante comenzó a florecer; sentía el impulso irrefrenable de preguntarle sobre su vida personal, sus orígenes, el pasado de su familia... pero la prudencia ejecutiva lo obligó a morderse la lengua.

Apenas se conocían. Ya habría tiempo más adelante.

Jairo, por su parte, escuchaba la crónica de Juan con una sonrisa ladina y de profunda aprobación.

Lo que le dio la certeza absoluta de que firmar aquella colaboración había sido la decisión más brillante y lúcida de toda su gestión como CEO.

Admiraba la resiliencia de Juan y sus hijas, cada vez que sus ojos oscuros se posaban en Ania, Jairo experimentaba una necesidad de conocer a la mujer detrás del traje.

Jairo Velarde, el hombre codiciado, el soltero inalcanzable de la alta sociedad, sabía que estaba completamente flechado.

Jamás, en todos sus años de vida, una mujer le había provocado semejante nivel de fascinación y curiosidad.

Ania no era ajena, percibía la intensa mirada de Jairo. Aquella atención desmedida le provocaba un delicioso y agónico nerviosismo que le aceleraba el pulso, al mismo tiempo, encendía una chispa de placer que creía muerta en su interior.

Sin embargo, los fantasmas del pasado y las cicatrices del trauma no tardaron en reclamar su espacio en su mente.

Mientras la conversación fluía, Ania se reprendió severamente a sí misma en el silencio de sus pensamientos. «¿Qué estás haciendo, Ania? Reacciona», se castigó, obligándose a bajar la vista hacia el plato.

Se autoconvenció de que estaba cometiendo la estupidez de ilusionarse como una adolescente inexperta.

Un hombre con el porte, la riqueza y el poder de Jairo Velarde seguramente ya tendría una esposa perfecta esperándolo en una mansión, o un desfile de mujeres de la alta sociedad disputándose.

Además, la realidad de su propia vida la golpeó con la fuerza de un balde de agua fría. Ella era madre soltera de veintitrés años con dos gemelos de dos años a su cargo.

“¿Se encuentra bien, señorita Ania?” la voz profunda y aterciopelada de Jairo interrumpió sus pensamientos, trayéndola de vuelta al salón “La noto un poco distante. Espero que el vino sea de su agrado”

Ania forzó a sus labios a dibujar una sonrisa serena, sosteniendo la mirada del CEO con toda la dignidad que había construido en esos tres años.

“Es un vino extraordinario, señor Velarde. Solo estaba admirando la imponente vista de la ciudad desde este ventanal. Es una capital hermosa... y compleja” respondió.

“Hermosa, sin duda” secundó Jairo.

La rigidez del protocolo empresarial terminó de desmoronarse por completo. Las copas continuaron llenándose, las risas estallaron con naturalidad ante las anécdotas corporativas de Ignacio y las respuestas ingeniosas de Pía, y la velada fluyó con una ligereza asombrosa.

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ana luisa
parece que esta plataforma las dueñas son Betty Isabel Alvarado y Mariela porque nunca lo va siempre son lo mismo ahorita escribe Mariela ella la dejan de primera y de baja y yo soy de tercera eso siempre lo hacen porque ya son las dueñas de esta plataforma no respetan
ana luisa
si escribe de primera me ponen de segunda y si escribo de segunda me ponen de segunda no puede ser que esta plataforma no respete los comentarios de las demás personas no bajan sino que deja permanente a una persona desde allí no puede ser en todas las novelas me pasen todas las novelas
mariela
Están tan desesperados los Carrillos que Roberto descargo su furia con Celina cuando le reclamo que era culpa de el por andar haciendo negocios sucios y lo que recibió fue una bofetada y la indiferencia de su hija Ana.
Elena y Antonia por andar humillando a Ania Juan Gallego les tendrá su buena sorpresa 😮😮
Orlando y Jairo la traición la tienen metida en su casa Olga la marioneta de Vidal será la involucrada en todo lo que hagan.
Vidal vil, asqueroso y manipulador y Rachel una putizorra, desnaturalizada y putizorra tener relaciones con ese monstruo que asco.
ana luisa
Ya y tiene de segunda y no de primera plataforma es de mentira en vez de que su comentarios bajen no siempre tiene que ser de primera beta y saber Alvarado y Mariela no puede ser en
ana luisa
Esta plataforma siempre en todas las novelas me ponen de segunda o de última no puede ser y pero mientras que a Betty Saavedra Alvarado y a Mariela siempre la ponen de primera no pueden en todas las novelas en todas
ana luisa
Po de segunda esta plataforma no puede no no baja no baja bien es que por qué ah y Betty saber Alvarado siempre de primera no puede ser la primera soy yo no joda
ana luisa
Me encantó el capítulo está muy bueno Mateo y los niños muy inteligentes y ya fueron rescatados ya
mariela
Dicen que al que no le gusta el caldo se le dan 3 tazas Elena con tu prepotencia y arrogancia fuistes a parar a un hospital público para que se te vayan bajando los humos y sigas haciendo maldades porque el karma no perdona ay pobrecita Antonia le dieron las espalda sus supuestas amistades de sociedad 🤣😂🤣😂🤣😂 bien merecido lo tienes por haberle dado ese batido para mandarla al hospital y ser inseminada todavía no han probado la pobreza y tener que trabajar para no pasar hambre les tocará.
ana luisa
Me me encantó el capítulo está bueno que los carrillos sufran y que Juan logre todo su venganza y Jairo se vengue y descubre que su tía es una es una vendida
ana luisa
por qué de segunda porque de segunda no puede ser yo voy a comentar algo y yo siempre tengo que bajar bajar esta plataforma no no puede no puede ser correcta como otras plataformas
ana luisa
ojalá que esta vez pueda estar de primera no puede ser que Betty se adhiera Alvarado o sea de primera
Betty Saavedra Alvarado
Vidal tu vida acabará sin pena ni gloria Jairo hará justicia a su manera por sus padres b abuela el secuestro de sus hijos por todos tus delitos junto a Rachel y todos los cómplices que no se detuvieron ante nada no les importo la vida dolor sufrimiento pronto acabará parece una pesadilla Jairo sus padres y abuela descansarán para siempre en paz Su abuelo también aunque sufra por su hijo ambicioso y cruel
ana luisa
que de segunda y Betty Saavedra Alvarado de primera yo debe de ser de primera no ella con chale esta plataforma no no sirve para los comentarios para bajar las personas
ana luisa
Me encantó está buenísima Elena está pagando lo que hizo con su sobrina que pague y la hija también
ana luisa
por qué de último y María de primera no puede ser ah no puede ser que esta plataforma no puede ser como otra normal para los comentarios
ana luisa
Me encantó el capítulo está muy bueno Juan se vengó de cada uno de ellos se merecía tanto el viejo Ana y la y y la hermana de Ana tenían que vengarse
Betty Saavedra Alvarado
Yoysi un capítulo como en la vida real emocionante con la señal que Mateo envío fueron encontrados por Jairo y Ania ahora .ya están a salvó están con su madre y guardaespaldas Jairo todavía tiene una deuda pendiente con Vidal el no le perdonara nada hará justicia ahora le toca el turno a Cintia
mariela
Bien merecido lo que les está pasando y pasarán a los Carrillos porque no tienen dinero como mantenerse ya salieron huyendo las primeras ratas Roberto, Celina y Ana pero Elena con sus ínfulas de dama de sociedad casada con un banquero que le dejó las cuentas vacías y se fue como rata cuando se hunde el barco que hará afrontará a la prensa eso te pasá por haberle hecho daño a Ania pero sabrán el sabor del desprecio y la pobreza.
Betty Saavedra Alvarado
Mateo eres un niño que protege a tus hnos eres inteligente observador organizaste un plan todo salió bien con la ayuda de tus hnos ahora Jairo pronto los rescatará están en peligro por la furia de los sicario o los puede picar cualquier animal que no les pase nada Vidal fue por lana saldrá trasquilados y preso junto con sus complices
Sandra Maritza Mesa
yo sabía que esos niños no son tontos 🤣 lo hicieron pelearse
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