Creció entre miedo y humillaciones, aferrándose a la ilusión de que algún día él sería su salvación.
Pero la verdad fue mucho más cruel: el corazón del hombre que amaba siempre le perteneció a otra.
Un embarazo inesperado los obligó a casarse, convirtiendo su matrimonio en una jaula hecha de silencios, desprecios y heridas. Cada día a su lado era una batalla perdida… hasta que un día decidió desaparecer.
Huyó con su hijo y dejó atrás una mentira perfecta: su propia muerte.
Lejos de él reconstruyó su vida desde las cenizas. Aprendió que merecía respeto, paz… y quizá incluso amor. Pero cuando alguien aparece dispuesto a darle todo lo que nunca tuvo, su corazón vuelve a temblar ante la posibilidad de confiar otra vez.
Entonces el pasado regresa.
El hombre que la destruyó ha descubierto la verdad… y está dispuesto a recuperarla a cualquier precio.
Pero esta vez ella no es la misma.
Porque ya no es la mujer que él rompió.
Y ahora será ella quien decida quién merece quedarse en su vida.
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Una tía de verdad.
Estoy en la habitación de mi hijo y no sale de mi cabeza lo que ocurrió está noche.
Esa mujer estuvo a punto de golpearme.
¿Por qué creyó que su novio y yo?.
Solo niego.
Y lo de Karina me tiene mal también, es algo que necesito hablar con ella, ella fue la que eligió los nombres.... ¿tenía que ponerle a mi hijo el nombré de su hermano?
Me acuerdo del celular que me dió y lo tomo llamando dónde está su nombre.
—¿Bueno?
Una voz adormilada me contesta del otro lado.
—Hola, lamento despertarte.
—¿Que ocurre?
—Necesito que vengas mañana.
Le digo ya que quiero hablar con ella personalmente.
—Claro, mañana estoy en tu casa, descansa.
Bosteza y la llamada termina.
Me voy al baño donde me baño y me pongo una pijama.
Tocan la puerta y salgo, mi padre dijo que saldría pero creo que ya regreso.
—Hola, ¿por qué no duermes en tu habitación?
—Estoy bien con Matías.
Le digo y sonríe.
—Le pedí a Karina que ella elijiera los nombres ya que yo ya estoy viejo y ella joven.
—Quizas podamos cambiarlo.
—No se puede ya fue el segundo cambio, levantaríamos sospechas.
— Entonces que se quede así.
Mi padre asíente.
— ¿Alguien te ha intimidado? O ¿faltado al respeto?
—No, nadie.
—Si alguien lo hace no dudes en decirme.
—Muchas gracias descansa.
Le digo y me da la espalda haciendo que yo cierre la puerta.
Me acuesto a un lado de Mati y acaricio su cabello.
Me quedo dormida más rápido y a la mañana siguiente Mati me despierta.
—Mami, ¿estamos de viaje verdad?
Me pregunta ya que yo le había dicho así.
—¿Mi papá vendrá?
—no, este es un viaje tuyo y mío.
Asiente y lo llevo al baño donde lleno la bañera y lo baño, lo seco con una toalla y lo dejo arreglado.
Me meto yo a bañar y me pongo uno de los tantos vestidos que compré, me llega hasta los tobillos y con unas sandalias bajas salgo de la habitación.
—Ya llegué la mejor niñera del mundo.
Dice Karina entrando.
Mati corre hacia ella abrazandola.
Y ella lo carga dándole un beso.
—Perdoname.
Me dice haciendo un puchero.
—¿Te gusta tu nuevo nombre?
Le pregunta a Matti y mi hijo grita que si.
—¿Viste? Ya perdón, vine por ustedes, está niñera quiere llevar al pequeño Dante a un área de juegos, investigue cual es el más grande y ya trace la ruta.
Mi padre baja las escaleras.
—Llevaré a Dante a una plaza para que juegue.
—Claro, yo tengo cosas que hacer.
—Karina me dió un celular, pon tu número.
Le digo dándoselo y el lo anota devolviéndolo.
—Tu y yo tenemos que hablar.
Le dice a Karina quien le sonríe.
—Ya se.
Salimos con ella y volvemos a subir a su carro.
Está vez atrás ya que iremos lejos y Mati lleva su cinturón de seguridad.
Llegamos a la plaza y ella corre con Matías al área.
Paga y la veo entrar a los juegos.
La gente la mira y a ella no le importa ya que se ríe con Matías a carcajadas.
—Mami te amo.
Me grita Matías mientras salta y lo veo tan feliz, que sonrió.
Le aviento un beso pero el celular sonando me sorprende.
Ya que nadie tiene este número.
—Karina, ¿dónde mierda estás?
Dicen y no tengo que adivinar quien es.
—Su hermana está ocupada.
Le digo y la llamada se queda en silencio por segundos.
—Ok, ¿dónde están?
—En una plaza.
Le digo y la llamada se corta.
Karina llega agitada cuando le hago señas que se acerque.
—Llamo tu hermano.
—¿Que dijo?
—Pregunto por ti.
—¿El si se puede ir y yo no? Dejalo siempre está ocupado para mí pero no para las mujeres con las que se ve.
—¿Se ve con más mujeres?
Le Pregunto sin poder detener la pregunta.
—No quise decir eso, osea cuando tienen novia como Sabrina las respeta pero como ahora que anda soltero casi no lo veo.
Solo asíento y me contengo de preguntar más cosas, no despegó mi mirada de Mati.
Ella toma agua y regresa a jugar.
Me cruzo de brazos pero la persona que camina hacia mi repara de pies a cabeza.
—Hermano, mira lo que hago.
Grita Karina saltando en el brincolín con Mati y le avienta besos provocando una sonrisa en mis labios.
—Sal de ahí.
Le dice entre dientes cuando las personas lo miran.
—Si viniste a regañarme vete.
Le dice ella y mis ojos lo reparan, trae una gabardina oscura y una bufanda suelta.
Usa pura ropa oscura es lo que he notado.
Levanta una ceja y dejo de verlo.
Sus ojos quedan en el celular que tengo en la mano y no tiene que decir nada para entender que era de Karina.
—Ella me lo prestó, pero se lo regresare......
—Ella puede hacer lo que quiere con sus cosas.
Dice ajustandose el reloj que brilla cuando mueve la muñeca con elegancia.
—Tu hijo se parece mucho a ti.
Dice de un momento a otro y sonrió sin poder evitarlo.Me pone nerviosa.
—Es hermoso.
Le digo sin saber que más decir, sonríe y me doy cuenta de lo que acabo de dar a entender.
—Al pequeño Dante y a mi ya nos dió hambre.
Dice Karina llegando con Mati y me acomodo mi bolso, ella se pone los zapatos y yo siento en un banco a mi hijo, le ajusto los zapatos y camino con el de la mano.
Entramos a un lugar de comida rapida.
—Yo quiero pizza.
Me dice y pido pizza para el y papas con una hamburguesa para mi.
Karina ordena y ocupamos una mesa, por un momento creo que Dante se irá pero termina sentándose.
Mi hijo no deja de verlo y le digo que coma.
Muerdo mi hamburguesa y Karina sonríe, me pasa una servilleta y me limpio, todo bajo la mirada de Dante, ¿que no tiene cosas que hacer? Pienso.
—¿Tu no tienes cosas que hacer?
Le dice Karina y me sorprende por qué es como si hubiera leído la mente.
—Tengo una reunión cerca de aquí en media hora.
Dice viendo su reloj.
Muerdo las papas y tomo de la soda, a mi hijo le pasó una botella de agua.
Me termino todo y por primera vez quedó satisfecha ya que con Rodrigo solo se comía lo que la cocinera cocinaba.
—Yo iré por más tacos, ¿tu quieres?
Me pregunta Karina y niego.
—Tia, yo quiero uno.
Dice Mati dejándome sorprendida y Karina se ríe.
—Porfin se lo que se siente ser tía, ya puedo morir en paz por qué Dante no creo que me haga tía.
—Muy bien sobrino ya te lo traigo.
Dice alejandose con una sonrisa.
Mati se acaba su pizza y me sonríe.
—¿Puede ser mi tía.....de verdad? no como mi tía Olivia que se daba besos con papá.
Dice y siento como algo frío recorre mi cuerpo por lo que Matías acaba de decir y sobre todo enfrenté de alguien como Dante.
Quien solo observa en silencio.
bueno autora las historias no son para todas dices pero yo a un que me enoje y diga que las actividades de los personajes no me gusta siempre es un deleitó leer historias gracias por esta que sin dudar estuvo de 100