NovelToon NovelToon
Detrás De Las Mentiras

Detrás De Las Mentiras

Status: En proceso
Genre:Elección equivocada / Traiciones y engaños / Matrimonio arreglado
Popularitas:18k
Nilai: 5
nombre de autor: @ngel@zul

Tras un accidente todos creen que Clara ha perdido la memoria. Ella permite que así sea luego de darse cuenta de que su reciente esposo y la supuesta amiga de él parecen haber estado engañandola desde antes del matrimonio.
Pero lo peor no es eso, lo peor viene cuando se da cuenta de que han tramado una red de mentiras entre las cuales existe un "esposo" del que ella no tiene idea.

NovelToon tiene autorización de @ngel@zul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Hombres posesivos

​La mansión Salvatierra se había transformado en un hervidero de opulencia e hipocresía. Faltaban apenas veinticuatro horas para la boda del año, y los salones de la planta baja bullían con la llegada de los primeros invitados de la alta sociedad, fotógrafos de revistas exclusivas y un ejército de organizadores que pulían hasta el último candelabro de plata. El murmullo de las risas falsas y el chocar de las copas de cristal de champán subían por la gran escalinata, colándose en la suite donde el ambiente era radicalmente opuesto.

​En la penumbra de la habitación, Clara se miraba al espejo. Lucía había insistido con una insistencia casi sádica en que asistiera a la cena de gala de esa noche previa; quería exhibir su triunfo, lucir su vestido de diseñador y, de paso, recordarles a todos sin posición de "Señora de la casa". Clara vestía un elegante vestido de seda verde botella, cuyo corte dejaba al descubierto sus hombros y la línea de su cuello, pero la cremallera trasera permanecía abierta.

​Matías estaba de pie detrás de ella, al ver que no podría alcanzar el cierre, Clara le pidió ayuda. Sus manos, habitualmente firmes en su trabajo de restauración, temblaron sutilmente cuando sus dedos rozaron la delicada piel de la espalda de Clara para subir el cierre. La cercanía en el espejo era demoledora. Matías podía oler su perfume, notar la calidez de su cuerpo y, a través del reflejo, ver esos ojos que lo buscaban con una vulnerabilidad que le partía el alma.

​Los celos internos de Matías, cocinados a fuego lento durante semanas, eran ya una llaga viva. Era consciente de que al día siguiente su hermano Julián se pararía frente a un altar para casarse con Lucía, consolidando una farsa que mantenía a la mujer que amaba atrapada en una red de mentiras de la que él mismo era carcelero. Se sentía un miserable. Subió la cremallera con una lentitud dolorosa, dejando que sus nudillos rozaran la columna de Clara un segundo más de lo permitido.

​—Estás... hermosa, Clara —susurró Matías, con la voz rota por la culpa y el deseo contenido, obligándose a dar un paso atrás para romper el hechizo—. Vamos. Los invitados ya están abajo y no podemos tardar.

​Media hora después, el gran salón este era un despliegue de etiqueta y protocolo. Clara se mantenía un tanto apartada, sentada en un rincón del salón principal. Matías se había alejado apenas unos minutos para recibir a unos inversores de la fundación, una distracción que Marcos aprovechó de inmediato.

​El fisioterapeuta, invitado formalmente a la velada bajo el pretexto de monitorear a la convaleciente ante la prensa, se acercó a ella con una copa en la mano y su habitual caminar relajado, desentonando con la rigidez de los esmóquins que lo rodeaban. Se inclinó sutilmente hacia Clara, simulando una consulta médica de rutina.

​—Veo que el circo está en su apogeo. —murmuró Marcos con voz baja, observando a Julián y a Lucía reír con un grupo de empresarios—. Mañana es el gran día. Dime una cosa... ahora que sabemos que el acta oficial dice que estás casada con Matías y no con el futuro novio, ¿cómo te sientes con esta inminente boda? ¿Ver a Julián dar el sí no te mueve nada?

​Clara levantó la vista, sosteniendo la mirada gris de su aliado. En su rostro no había confusión, solo una determinación gélida. El desconcierto por el documento oficial seguía en su mente, pero su objetivo no flaqueaba.

​—No siento absolutamente nada, Marcos —confesó Clara en un susurro de acero—. Desde que desperté y supe que toda la felicidad que recordaba a su lado había sido solamente una mentira... cualquier sentimiento hacia Julián desapareció por completo. No queda nada. Solo el deseo de verlos caer.

​Marcos esbozó una sonrisa ladina, impresionado por la frialdad de su respuesta. Estaba a punto de replicar cuando una sombra alta y masiva cortó la luz entre ellos.

​Matías había regresado. Desde el otro extremo del salón, sus ojos oscuros no habían perdido un solo movimiento de la interacción. Ver a Marcos inclinado sobre Clara, compartiendo susurros y miradas de complicidad en medio de la fiesta, había terminado por pulverizar su desgastado autocontrol. Matías se interpuso entre ambos, rompiendo la distancia de seguridad con una brusquedad que hizo que Marcos diera un paso atrás.

​—Doctor Salles —dijo Matías, su voz vibrando con una hostilidad peligrosa, una nota posesiva que nunca antes se había atrevido a mostrar en público—. Creo que su horario laboral terminó hace horas. Mi esposa está cansada y no necesita evaluaciones médicas en medio de una recepción familiar.

​—Solo me aseguraba de que la postura de Clara fuera la adecuada para su columna, señor Salvatierra —respondió Marcos con una calma exasperante, entornando los ojos con diversión al leer los celos desbocados del hermano menor—. Pero tiene razón. Los dejo disfrutar de la noche.

​Marcos se retiró con una leve inclinación de cabeza. Matías se giró de inmediato hacia Clara, colocándose frente a ella de una manera tan protectora y absorbente que bloqueaba la vista de cualquier otro invitado. Su mano se posó en la cintura de ella con firmeza.

​—No me gusta que hables con él a solas, Clara. —siseó Matías, con la mandíbula apretada y los ojos encendidos—. No confío en ese hombre.

​Clara lo observó, asimilando la deliciosa intensidad de su reacción. La posesividad de Matías ya no era interna; estaba desbordándose, rompiendo las costuras de la farsa.

​Sin embargo, ellos no eran los únicos que observaban.

​A unos metros de distancia, Julián sostenía su copa de champán a medio camino de los labios. Había visto toda la escena: la mirada de león enjaulado de Matías, la forma en que cruzó el salón para apartar al médico y la manera casi violenta en que ahora cercaba a Clara, como un hombre defendiendo su propiedad más preciada. Julián entrecerró los ojos, una expresión de fría sospecha cruzando sus facciones. Matías estaba cruzando una línea que ponía en riesgo sus planes.

​Sin levantar la voz, Julián se acercó a su hermano y le dio una palmada firme en el hombro, un gesto que en apariencia era fraterno pero que llevaba la fuerza de una advertencia.

​—Matías, acompáñame un segundo. Necesito que revisemos un detalle del brindis de mañana. —dijo Julián, con una sonrisa falsa dirigida a los invitados cercanos, pero con los dedos enterrándose en el saco de su hermano.

​Matías miró a Clara una última vez antes de dejarse guiar por Julián hacia el pasillo trasero, lejos del bullicio. En cuanto la puerta de cristal se cerró, la sonrisa de Julián desapareció por completo, siendo reemplazada por una mirada de desprecio absoluto. Se giró hacia su hermano, acortando la distancia de un salto.

​—¿Se puede saber qué demonios te pasa, Matías? —exigió Julián, su voz baja pero cargada de veneno—. Te estuve observando en el salón. ¿Qué fue ese numerito con el fisioterapeuta? Parecías un maldito animal marcando territorio.

​—Ese hombre no me da buena espina, Julián, solo cuido a Clara... —intentó defenderse Matías, sintiendo que la culpa lo ahogaba de nuevo.

​—¡Me importa un demonio el médico! —lo interrumpió Julián, dándole un empujón leve en el pecho para enfatizar sus palabras—. Lo que me importa es tu actitud. Estás mostrando demasiada posesividad con ella. Te recuerdo cuál es tu maldito papel en esta casa, hermano: eres el guardián de la enferma, el que sostiene la farsa.

​Julián se inclinó, clavando sus ojos en los de Matías con una fijeza letal.

​—Baja las revoluciones y mantén las distancias. No olvides que, aunque esté durmiendo en tu habitación con una amnesia de conveniencia, Clara es mi mujer. Mañana me caso con Lucía, pero Clara sigue siendo de mi propiedad. No te confundas.

​Matías apretó los puños ocultos en los bolsillos de su pantalón, sintiendo un impulso salvaje de estampar su puño en el rostro de su hermano. El asco hacia Julián —y hacia sí mismo— alcanzó un punto de no retorno. Salió del despacho sin responder, dejando a Julián solo en la penumbra.

​Mientras tanto, en el salón, Clara permanecía sentada, observando el umbral por el que los hermanos habían desaparecido. Una sonrisa gélida y perfecta se dibujó en sus labios. Las piezas se estaban despedazando entre sí, y la boda del siguiente día sería el escenario perfecto para el colapso.

1
Carmen Palencia
gracias por actualizar este hermoso capítulo esta novela está súper emocionante por favor puedes regalarnos más capitulos de esta hermosa novela
Cristina Grah
la historia esta muy buena lastima que no está completa hace 2 dias que no publicas capítulos
Jesus Castro Montero
Maravilloso capítulo me encanta lo que escribes felicidades escritora
Carmen Palencia
excelente capitulo por favor puedes regalarnos más capitulos seguidos de esta hermosa novela
Jesus Castro Montero
Escritora muy corto el capítulo por favor más capítulos 👏❤️😅😂😘❤️
Gladys Muñoz
hasta ahora no entiendo porque Julián se casó con la otra si parece q la quiere ni q tuviera herencia
Pris
No entiendo porque se casó son clara
Maria Drpic Gallardo
es una pena haber quedado con la historia inconclusa, quizás cuando van continuarla,, estaba muy buena 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🇨🇱🇨🇱🇨🇱
Maria Drpic Gallardo
es una pena haber quedado con la historia inconclusa, quizás cuando van continuarla,, estaba muy buena 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🇨🇱🇨🇱🇨🇱
Carmen Palencia
excelente novela por favor denos más capitulos que estoy ansiosa por seguir leyendo más de esta hermosa historia
Angela Maria Londoño Rojo
Bueno Matías habla claro con Clara y así juntos puedan acabar con ese par de joyas 😡😡
Jesus Castro Montero
Clara en que terminará todo esto Matías se ga enamorado de ti pero tu quieres venganza hojala llegues a descubrir toda ka verdad y hacer pagar aquellos que de verdad te hicieron tanto daño
Carmen Palencia
gracias por actualizar esta hermosa novela
SORAYA AGUILERA RONDON
no le hagas daño a matias ayudalo a el también tanto el hermano como el padre lo utilizan merece una ayuda también tanto emocional y entre los ayúdense a salir del lado de esa gente
Jesus Castro Montero
Clara protege a Matías el se ha enamorado de verdad de ti no permitas que Julián lo amenaza y lo deje en paz por que tu también estás en peligro por esa familia
Jesus Castro Montero
Que nada malo les pase a Clara y Matias que Julián y Lucía se pudran
Miriam Perilla
super fabulosa 🙏🙏🙏🙏
Carmen Palencia
excelentes capitulos por favor denos varios capitulos seguidos de esta hermosa novela que está súper emocionante
Nena
Por que presiento, que cuando ella consiga su venganza, está le va a saber amarga 🤨
Gladys Muñoz
niña protege al chico de la familia no escuchaste q lo tienen chantajeado y as hora está enamorado es tonto pero bueno nada es perfecto 🤣
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play