Nicolás Falcón fue humillado por Alessia Duval y su familia.
Años después, él regresa convertido en un millonario implacable… justo cuando Alessia lo pierde todo.
Su madre al morir le confiesa algo que ella se cuestióna si es verdad o mentira.
Él la acorrala solo para que se case con el, no por amor, sino para vengarse y hacerla pagar cada una de las humillaciones y el acto más cobarde que una mujer puede hacer.
Entre el odio, la convivencia, el dolor y los secretos, ambos empiezan a sentir algo que creían extinto.
Lo que él no esperaba…
era que verla rota despertara sentimientos que pensaba muertos.
Lo que ella no imaginaba.
era descubrir que detrás del hombre frío y cruel que ahora la domina, aún vive aquella persona buena al que ella hirió.
Entre venganza, culpa, deseo, odio y un gran
secreto capaz de destruirlos, terminan atrapados en un matrimonio donde el amor se convierte en la venganza más peligrosa.
Novela no apta para todo público.Contiene +18 y Maltrato emocional.
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Sin derecho de juzgar.
Narrado por Alessia
—Pasaremos la noche en un hotel, ya mañana hay que conseguir dónde nos quedaremos, le pagué a la mudanza extra para que nos guarden las cosas hasta mañana.
Nos informa mi padre mientras conduce y a su lado va Mara.
—Yo opino que hay que pagar el hotel con el dinero que tiro ese desgraciado.
Dice Mina sacando el dinero que recogió.
—Niña esa boca, cuida lo que dices.
La regaña su madre y ella asiente obediente.
—Con que yo le diga desgraciados a los desgraciados no quiere decir que deba escucharte a ti decir esas palabras.
Le dice su madre y Mina sonrie, su madre acomoda el espejo retrovisor y me sorprende que ponga su mirada en mi.
Es una mujer bastante seria.
Noto como intenta agarrar la mano libre de mi padre pero el la quita disimuladamente, y yo finjo que no lo ví ya que mi padre busca mi mirada, ella mira hacia la ventana del carro.
Llegamos al hotel y mi padre pide dos habitaciones.
—Mina compartirás una habitación con tu madre, Alessia tu una mi amor y yo me quedaré en uno de los sillones del lobby.
dice y niego.
—Me da solo una habitación.
Pido al joven que atiende y nos ve mal pero no me importa.
Pago y me entrega la llaves y mi padre niega.
—Padre solo necesitamos donde pasar la noche, así que vamos que nos acomodaremos en la habitación.
Le digo y seguimos al que nos guia, la habitación es bastante grande, tiene una cama enorme y varios sillones.
—Aqui hay un sofá cama.
Dice Mina y le levantó el pulgar.
—Bien Mina y su madre dormirán en la cama, mi padre en el sofá cama y yo en el sillón.
Hablo y todos se quedan callados.
—Tu y Mina duerman en la cama, tu padre en el sofá cama y yo en el sillón.
dice Mara sería.
—Madre recuerda tus problemas de columna, yo dormiré en el sillón.
Dice Mina y suspiro ya que parece que no llegaremos a ningún acuerdo.
Agarro un par de sábanas y dejo una en el sofá cama y me llevo una para mi que me acomodo en el sillón y es que en los hoteles hay de buena calidad, solo me acuesto para que no les quede de otra que acostarse dónde les dije pero quedó completamente dormida.
Despierto ya que necesito hacer pipí y el sillón es tan bueno que es como si girara en una nube, suave y no hace ruido, me levanto y ni así hace ruido.
Camino hacia el baño pero unas voces que vienen del balcón me detienen, son susurros apenas se logran entender.
—¿Cuando le dirás?
Le dice ella y mi padre suspira.
—Su madre acaba de fallecer, ¿que quieres que le diga?
—¿Crees que no lo sé? estos años que estuvo grave yo te apoyé, le servi a tu esposa sin ganar nada a cambio, todo lo hice por ti por qué se que ella era muy importante para ti, pero ya no está y tú debes seguir con tu vida
—Yo te ofrecí un pago y no lo aceptaste.
—Tu tenías que pagar tus cosas y las de Alessia, yo trabajo en ese hospital y no me costaba nada atender a tu esposa, cinco años Alex, cinco años que la prioricé a ella, varias veces puse en riesgo mi trabajo por mostrar más preferencias a un paciente que a los que pagaban para recibir mejor servicio.
—Lo hubieras hecho Mara, yo nunca te exigí más de lo que podías dar.
Le grita mi padre y como mujer me duele escuchar como mi padre le habla y me sorprende que ella no se doblegue.
—Te confesé que me gustabas.
—Y yo te dije que tenía esposa e hija.
—Y aún así deje a un lado mis sentimientos y seguí ayudandote sin nada a cambio.
Mi padre suspira haciendo una pausa.
—Mara eres joven, muy joven y eres hermosa, yo he visto como te miran los que trabajan en ese hospital, doctores, cirujanos y los demas.....
—No me importan los demás, te quiero a ti, fue tu culpa yo ya me había hecho a la idea que no podíamos llegar a tener nada pero ese día que me besaste todo cambio, así que dime si te darás una oportunidad conmigo.
—No es fácil,¿que crees que dirá Alessia?
—No lo sé, ¿pero tú crees que no se ha dado cuenta que algo ocurre?
—No quiero que ella me mire diferente, no quiero decepcionarla.
Dice, Mara suspira y al no escuchar nada decido pasar casi corriendo al baño, entro cerrando rápido y hago mis necesidades.
Me preparo para salir pero Mara está en la puerta, noto sus ojos rojos y termino de salir haciendo que ella entre.
Mi padre no está y ya me imagino dónde está, en el área de juego del hotel.
Escucho cuando Mara sale del baño y se acuesta con su hija. Todo está en completo silencio.
—¿Otra ves estás triste?
Le pregunta su hija.
—Duermete que mañana nos espera un día muy largo.
Le dice su madre dejando un beso en su frente.
Trato de dormir hasta que se escucha golpes en la puerta y Mara se enrolla una bata abriendo la puerta.
Noto que son las cinco de la mañana.
Dos de seguridad del hotel entran con mi padre golpeado.
—¿Ustedes le hicieron eso?
Les grita Mara y ellos niegan rápido.
—Hizo un escándalo en el área de juego, está muy tomado y se peleó con varias personas.
Le dicen yéndose y Mara acuesta a mi padre en la cama, Mina va por el botiquín.
—Ayudame con los zapatos.
Me dice Mara y asíento agachandome para quitarle los zapatos y calcetas a mi padre.
Mara lo mira con amor.
Mina le entrega el botiquín a su madre y mi padre me busca diciendo mi nombre, me acerco y el levanta el brazo acariciando mi rostro.
—Perdon por todo lo que estas pasando, mereces mucho, mucho mas, perdón si te he decepcionado.
Me dice y sujeto su mano.
—Nunca me has decepciónado, sigues siendo mi superhéroe preferido.
Le digo y el sonríe cerrando los ojos.
—Madre Alessia y yo iremos por un café, ¿quieres algo?
Le pregunta Mina a su madre y ella niega.
Salimos con Mina y ella se cuelga de mi brazo.
Salímos del hotel ya que aquí está todo caro, hay un puesto de hotdog a unas calles y la panza me ruge.
Ella sonríe ya que también tiene hambre y ordenamos, nos sentamos a comer y cuando acabamos pagamos ella pide uno para su mamá.
Entramos al hotel pero no nos dejan entrar.
—No pueden ingresar con comida de afuera.
Nos dice el de seguridad.
Mina está por tirarlo pero no lo permito.
—Muestreme el reglamento ya que no es la primera vez que venimos y siempre hemos metido comida.
Le digo sería sin importarme que la gente nos mire.
—El hotel cambió de dueño y por lo mismo las reglas cambiaron, no son las mismas que hace unos años.
Suspiró y tomo la mano de Mina para que camine sin importarme que el de seguridad nos hable, total en unas horas nos iremos de aquí.
llegamos y Mina abre los ojos viendo a la cama para luego verme
Y ya se a que se debe, Mata y mi padre están acostados abrazados y ella con su cabeza en su pecho.
—No es lo que crees.
Me susurra ella y no soy nadie para decir que está mal y que está bien ya que yo he cometido error tras error.