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EL PERDIÓ TODO, EXCEPTO MI AMOR

EL PERDIÓ TODO, EXCEPTO MI AMOR

Status: Terminada
Genre:Romance / Enfermizo / Completas
Popularitas:225.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Él nunca supo que ella lo amaba.
Ella nunca imaginó que terminaría viviendo con él.
Ninguno de los dos esperaba un milagro imposible.

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 12

La terapia de forma intensiva comenzó un lunes a las ocho de la mañana.

Mariana había madrugado para preparar a Ricardo, ayudarlo a bañarse, vestirlo con ropa cómoda, prepararle un desayuno que él apenas probó porque los nervios le cerraban el estómago. No dijo nada, pero ella lo notaba. La mandíbula tensa. Los dedos golpeteando el reposabrazos de la silla. La mirada perdida en la ventana.

—Va a estar bien

dijo ella, arrodillándose frente a él para ajustarle los cordones de los tenis.

— Es solo la primera sesión.

—Dijo que iba a doler

respondió él, sin mirarla.

—Va a doler. Pero tú eres más fuerte que el dolor.

Él bajó la vista. La miró. En sus ojos cafés había miedo, pero también una chispa de determinación.

—Quédate conmigo

 pidió.

—En la sesión.

—Eso iba a hacer aunque no me lo pidieras.

Llegaron al centro de rehabilitación veinte minutos antes. Era un edificio moderno, con amplios ventanales y olor a limón y alcohol. La sala de espera era acogedora, con revistas viejas y una pecera con peces de colores. Mariana empujó la silla de Ricardo hasta la recepción.

—Ricardo Méndez

dijo la recepcionista, revisando su computadora.

— Primera sesión con el licenciado Federico Pérez. Pase por el pasillo, la tercera puerta a la derecha.

Federico los recibió con una sonrisa que parecía ensayada pero al mismo tiempo genuina.

Era alto, de cabello rubio oscuro y ojos de un azul tan claro que parecían casi transparentes. Tendría veintiséis o veintisiete años, y su cuerpo delataba horas de gimnasio, hombros anchos, brazos musculosos, una mandíbula que parecía tallada en piedra. Vestía una camiseta blanca que se ajustaba a su torso y pantalones deportivos negros.

—Ricardo, bienvenido

dijo, extendiendo la mano con firmeza.

— Soy Federico. Voy a acompañarte en este proceso.

Ricardo le devolvió el apretón. Neutral. Cortés. Ni frío ni cálido.

—Mucho gusto

dijo, y su tono dejaba claro que no estaba seguro de eso.

Federico giró la cabeza hacia Mariana. Y ahí fue cuando algo cambió.

Sus ojos azules la recorrieron de arriba abajo con una lentitud que a ella le pareció casual, pero que Ricardo notó al instante. El terapeuta sonrió, y esta vez la sonrisa fue diferente. Más brillante. Más intencionada.

—¿Y usted es?

preguntó, aunque ya lo sabía por la ficha.

—Mariana

respondió ella, extendiendo la mano.

—Soy

Hizo una pausa. Aún no sabía cómo definirse. ¿Amiga, Novia, Cuidadora?

—Soy su pareja.

La palabra sonó más grande de lo que esperaba. Pareja. Como si fueran un equipo. Como si compartieran algo más que una casa y una cama.

—Qué bien

dijo Federico, estrechando su mano con un segundo de más.

— Siempre es mejor tener apoyo. ¿Te quedarás en la sesión?

—Si no es molestia.

—Para nada. Al contrario. Me gusta que los familiares participen.

Ricardo observaba la escena con el ceño ligeramente fruncido. No dijo nada, pero sus dedos se enredaron en los de Mariana y los apretaron con fuerza.

La terapia fue tan dura como el doctor Mendoza había advertido.

Federico comenzó con ejercicios de estiramiento. Movió las piernas de Ricardo en todas las direcciones, flexionando las rodillas, rotando los tobillos, estirando los músculos que llevaban meses sin uso. Ricardo apretó la mandíbula, pero no se quejó.

—¿Duele?

preguntó Federico.

—Un poco

mintió Ricardo.

—No me mientas. Necesito saber la verdad para ajustar la intensidad.

—Sí

admitió él, con los dientes apretados.

— Duele.

Federico asintió y continuó. Luego vinieron los ejercicios de carga, intentar ponerse de pie con apoyo, aunque solo fuera un segundo. Ricardo lo intentó una vez. Dos veces. Tres. En la cuarta, sus brazos temblaban y un gemido escapó de su garganta.

—Ya

interrumpió Mariana, dando un paso al frente.

— Ya está bien por hoy.

—Aún quedan quince minutos

dijo Federico, sin apartar la mirada de Ricardo.

—Ha sido suficiente

insistió ella, con un tono que no admitía réplica.

Federico la miró. Esa vez no fue una mirada de coqueteo. Fue una mirada de respeto.

—Está bien

cedió.

— Lo dejamos aquí. Pero la próxima semana, completamos la sesión.

Ayudó a Ricardo a volver a la silla de ruedas. Mientras lo hacía, sus manos rozaron los brazos de él, y Ricardo sintió la fuerza de sus dedos. Era fuerte. Más fuerte que él ahora.

—Buen trabajo hoy

dijo Federico, dándole una palmada en el hombro

— Vas a mejorar. Te lo prometo.

Luego se giró hacia Mariana.

—Y tú

—Dijo, con esa sonrisa otra vez.

—Cuídalo. Pero también cuídate. Esto puede ser duro para el cuidador.

—Lo sé

respondió ella, cortés pero firme.

— Gracias.

Salieron de la consulta. En el pasillo, Ricardo iba en silencio. Mariana empujaba la silla y sentía la tensión en el ambiente.

—¿Estás bien?

preguntó.

—Sí

respondió él, demasiado rápido.

—No me mientas.

—¿Viste cómo te miraba?

soltó Ricardo, de repente.

—¿Quién?

—Federico. El terapeuta de ojos de hielo. No dejaba de mirarte.

Mariana soltó una risa corta.

—¿Estás celoso?

—No estoy celoso

dijo él, pero su voz era un puño cerrado.

— Solo no me gustó.

—Ricardo, solo fue amable.

—No fue amable. Te estaba evaluando. Como si fueras… no sé. Un premio.

Ella se detuvo. Dio la vuelta a la silla para quedar frente a él. Se agachó hasta quedar a su altura.

—Mírame

dijo.

— Yo estoy contigo. Yo te elijo a ti. No importa cuántos hombres miren en mi dirección. ¿Entendiste?

Ricardo la miró. Su mandíbula seguía tensa, pero algo en su expresión se suavizó.

—Perdón

murmuró.

— Es que… desde el accidente, me siento menos. Y ver a un tipo así, que puede caminar, que puede hacer todo lo que yo ya no…

—Tú puedes hacer cosas que él no

lo interrumpió Mariana.

— Puedes hacerme reír cuando estoy triste. Puedes escucharme cuando necesito hablar. Puedes amarme. ¿Eso lo hace él?

Ricardo negó con la cabeza.

—Entonces

dijo ella, besándole la frente.

—No hay competencia.

Él esbozó una sonrisa pequeña. La primera desde que entraron al centro de rehabilitación.

—Eres muy convincente

dijo.

—Estudio medicina. Sé de anatomía. Y sé de ti.

Lo besó en los labios. Un beso corto, pero cargado de promesas. Y luego lo llevó de regreso a casa, donde la noche los esperaba con sábanas limpias y un amor que ningún terapeuta de ojos claros podría amenazar.

Pero esa noche, mientras Mariana dormía a su lado, Ricardo no pudo cerrar los ojos. Federico seguía ahí, en su cabeza. Y algo le decía que no sería la última vez.

1
julietha galiano
que desesperante
julietha galiano
pero es que también fue irresponsable Ricardo, porque el sabía que Juancho estaba borracho y de hecho el también estaba tomado, entonces fue culpa de el tambien
Elena Cabrera
buenisimoooooooooooooo!!!
Isabella Varela
Que novela tan hermosa ,el amor puro y sincero fue la fuerza que los sostuvo que los levantó, el personaje de Mariana es maravilloso ,lo mismo el de Ricardo,felicitaciones a la autora ,una trama excelente, descripción de escenas de sexo pero muy limpias y llenas de amor
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
gracias de verdad Hermosa llena de resiliencia, empatía, amor y apoyo de una pareja que se amo por encima de toda dificultad 🥰🥰🥰🥰
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
maravillosa muy diferente y original. 🥰🥰🥰🥰
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
un capítulo muy tierno y muy hermoso lleno de amor y esperanza
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
Ya todo empezó a enderezarse que bueno
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
porque siempre repite la frase.

lo que nunca se había visto en su mirada después del accidente..esperanza.

que nunca había visto, esperanza está frase la a repetido mucho y se vuelve repetiriva
ʚ֟፝֟፝ɞ Ҡվօҟօ ට.φ ʚ֟፝֟፝ɞ: es que me gusta 🫣 la frase
total 1 replies
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
se les olvidó el cambio a los padres de Mariana..se les olvidó la mudanza y demás
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
enos mal Juancho no cargaba armas y todo resultó mejor para ellos
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
pues les cayó el frutero completo a esta pareja
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
ojalá vayan de día deberían poner a espiar que el este en la universidad y luego ir a buscarla.
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
Mariana
no pasa nada. y nunca pusieron la denuncia. por.confiada le pasó eso.
y por porfiada también
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
Mariana deja de ocultar las cosas mija Se va a perder algo muy importante la CONFIANZA y si fuera Ricardo el que oculta sería el malo
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
Ricardo está a la deriva sin apoyo ni de sus padres y mucho menos de sus suegros.🤨 y para rematar se sumo este loco
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
han pasado de todo Mariana monte dejes vencer. porque estás dudando. me da la impresión que va a pasar algo y callaras tu embarazo a Ricardo
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
Mariana se que tienes un peso enorme pero no ocultes las cosas.
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
para mí acá los padres tiene la cuchara metido. porque apareció de la nada el culpable y está cobrando una deuda.
🇻🇪❤️‍🔥Degne❤️😍
por lo menos así la carga es más liviana y más fácil de llevar dos personas rotas pueden hacer un puente firme y así al cruzarlo sería más bonito una amistad ayuda mucho en momentos difícil y el amor de tu vida de tu parte más y mientras el signo + sume más posibilidades hay de triunfar.🥳🥳🥳🥳🥳 vamos Ricardo Vamos Miguel. epa tengo una duda que paso con los amigos del accidente 🤨 desaparecieron

por eso digo en los momentos así se creen los que están contigo
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