Una oficinista es atropellada por un camión después de descubrir que su esposo le es infiel con su mejor amiga. Al despertar una vez más, se da cuenta de que renació en otro mundo.
Solo que en este mundo ya pasó la legendaria batalla contra el Rey Oscuro, ahora solo queda una supuesta paz de final feliz.
De la misma manera, su hermana menor, una idol que fue explotada por la industria del espectáculo, cae en cama por comer un pastel al cual es alérgica y renace en el mismo mundo, volviendo a ser otra vez la hermana menor.
Ahora las hermanas Harper, deberán sobrevivir en un mundo post-rey Oscuro, donde nuevas amenazas van a aparecer.
Como el príncipe Kir, un príncipe demonio que busca matarlas por cosas que hicieron en sus vidas pasadas.
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Capitulo #10: Amor Prohibido de una Sirena
Mi hermana me había arrastrado a su repostería favorita para descubrir el misterio de la sirena que estaba buscando uno de nuestros compañeros de la academia. Según el reporte que había dejado en el pizarrón de las misiones, una sirena cantaba cada mañana sin falta sobre su amor prohibido.
—¿Y bien? Señorita Rubriks ¿Cree que pueda hacernos un favor?
—Sí, adelante ¿Qué puedo hacer por ustedes?
—Queremos saber quién es la persona que canta aquí todas las mañanas sin falta
—Uhm… bueno esa chica es una clienta frecuente, tiene una hermosa voz tanto que parece una sirena al cantar
—¿Huh? ¿No es una sirena? —dijo mi hermana ladeando la cabeza—
—Sino es una sirena, entonces… ¿Qué es?
—Hoshi, puedo hablar en privado sin tu hermana, es algo que sólo puedes saber tú si es que quieres encontrar a la Sirena —me dijo la señorita Rubriks con una expresión risueña y juguetona—.
No entendía muy bien porque la señorita Rubriks no quería decirme quién era esa chica frente a mi hermana menor pero asentí y la seguí al almacén mientras Cassy se quedó en una de las mesas comiéndose unos cuantos pasteles.
—No lo entiendo ¿Por qué no decirlo frente a mi hermanita? —me quejé en voz baja entrando al almacén y cerrando la puerta detrás de mí—.
—Eso es porque la chica que canta está secretamente enamorada de ella
—¡¡¿Qué?!! —grité con toda la fuerza de mis pulmones y pegando un salto que me golpee contra la puerta—.
La señorita Rubriks soltó varias carcajadas al ver mi reacción y mi cara al enterarme de que mi hermana tenía un admirador secreto y que ese admirador, era una mujer.
—Veo que hasta tú te sorprendiste, a mí casi me da un infarto
—Pobre chica, está perdida. Mi hermana es pésima en el amor, con decir que cada chico que se le acerca acaba ignorado de una forma tan dolorosa que terminan llorando, no me quiero imaginar sí es una chica —dije sintiendo lastima por la admirada secreta y recordando a todos los chicos que mi hermana rechazaba en esta y en la Tierra—.
—Lo sé pero ese no es el problema, Hoshi
—¿Huh? ¿Entonces cuál es el problema?
—La chica es la hija del Rey ese, es una chica de primero y la que últimamente todos en la academia…
—¿Huh? No he oído hablar de ella, como no estoy metida en los chismes de esta estúpida academia, no…
—Es la hermana menor del príncipe Henry
Al entender de quién era hermana me quedé hecha una estatua de piedra, sentía como si el mundo se detuviera para después caerse a pedazos frente a mi.
“La admiradora secreta de esa glotona era la hermana… la hermana… ¡¡La hermana del chico más bueno de la escuela!! ¡¡Es el 100 de una competencia de 10!! ¡¡Es imposible que Dios me esté dando esta oportunidad!!” Pensé totalmente petrificada, con la boca abierta y con los ojos bien abiertos
—Ahora lo entiendo, el problema es que su hermano es tan bueno que es imposible que ella guste de alguien tan estúpido, tan glotona, y tan nada fina como mi hermana
—No, ese no es el problema. El problema es que esos dos son de un lugar muy radical y puede traer problemas
—Ya veo, es lo refinada que es esa gente y nosotras no. ¡Podemos tener poca elegancia! ¡Y robarle la comida a los profesores tal y como nuestra madre nos enseño! ¡¡Pero nadie más que yo desprecia a mi hermana por tener menos clase!!
—¿Eh? No, no, jaja, no me refiero a la clase, además… Gumi y tú son las hijas del héroe que derrotó a God, técnicamente ya están al nivel de la realeza solo por eso.
—Jaja ¿Verdad? Es que ser Harper es una cosa buena por estos días, entonces… si no son los aristócratas ¿Qué es?
—Es el hecho de que Gumi es mujer y la princesa también, ese el problema, la relación amorosa de dos mujeres
—Ah, entiendo. Así que a eso se refiere con radical y no se preocupe por nosotras, aunque no lo parezca, venimos de una familia bastante peculiar
“Mm, sí, en la Tierra, ambas tuvimos dos mamás, por lo que ese tipo de relación no es rara para nosotras” pensé dando un suspiro al entender el problema con la sirena
—Sí, dime, ¿se te ocurre algo para ayudar a la princesa? Ella se ve muy abatida por no ser capaz de amar a alguien sin sentirse mal y pensaba que tal vez si hacemos que se enamore de alguien más, la hagamos feliz
—Sí, podría funcionar, hay muchas chicas que les gusta ambos géneros, pero si me ayuda a llevarla a un sitio
—Podría hablar con ella, aunque dime, ¿a qué sitio la llevarías?
—La llevaré al club de cocina, ahí hay alguien que quiere conocerla, es un chico enamorado de ella, de hecho fue él quien nos pidió encontrarla
—¿Huh? Ese club… ¿Ahí no está tu hermana también? No hay problema con eso
—No, ¿por qué habría problema con eso?
—B-Bueno, la princesa podría no concentrarse en el chico por estar pendiente de Gumi
—Pff, eso va a pasar, además ella de seguro olvidará a mi hermana tarde o temprano y no pasará nada
—Okey, entiendo —suspiró la señorita Rubriks—. Confío en ti, Hoshi
Decididas a terminar esta misión con éxito, y con la ayuda de la señorita Rubriks, nos reunimos con la hermana del chico más apuesto de la academia; la princesa de los elfos, era toda una lindura más cuando sus orejas se movían cuando estaba nerviosa.
—Huhm, así que tú eres la sirena, a decir verdad, no pareces una sirena —susurré frotando mi barbilla con mis dedos—.
—Ah… eh… Jaja, S-sí, la… la señorita Rubriks me dijo… me dijo que iban a presentarme a alguien —nos dijo la princesa elfa evitando mirarnos, con las manos jugando con el dobladillo de su falda y con unas vendas rodeando una de sus piernas—.
—Oye ¿Estás bien? —le pregunto Cassy ladeando la cabeza—. Pareces asustada
—¡S-sí! ¡Ja! Jaja —le respondió a mi hermana estando tan nerviosa que sus ojos se llenaron de pequeñas lágrimas y sus orejas se movían de forma frenética—.
—No te pongas nerviosa, quien te espera es mil veces mejor que cualquier persona de la cual estás enamorada —le dije dándole empujones en la espalda para que entrara dentro del Club de cocina—.
—S-sí, entiendo —jadeo cojeando y caminando hacia el club de cocina, aún con su pierna vendada—.
Dentro del Club de cocina estaba el presidente esperando a la princesa de la cual estaba perdidamente enamorado, en cuanto entramos, el presidente del Club de Cocina se quedó paralizado al ver a su sirena, en mi mente esos dos ya se habían a enamorado a primera vista pero al voltear a la princesa me di cuenta de que las cosas no salieron como pensaba.
—¡¡Tarán!! ¡¿No es hermosa?! Ella es la famosa sirena que canta en la repostería, Superior Grika
—Ah… ah… es… es hermosa —jadeó acercándose a la princesa—. M-Mi nombre es Grika y soy uno de los príncipes del viento, el sucesor a ser el próximo Rey de mi pueblo
—Sí, mucho gusto, soy la princesa Rashel Mochi —se presentó sin el más mínimo nerviosismo—.
—¿Huh? Qué raro
“¿Por qué no está nerviosa? No debería haberse enamorado del príncipe Grika” pensé confundida al notar su indiferencia
—Como sea…
“No es como si me importará si esto sale bien o no, yo solo buscaba cumplir nuestra misión, ya los sentimientos de la princesa se apagaran y será feliz con otro” pensé suspirando agotada
—Oye, príncipe Grika, ¿nos vas a dar la recompensa? —le pregunté mientras Cassy le enseñaba la nota que él había puesto en el pizarrón de misiones—.
—¡Queremos nuestra recompensa! ¡Presidente Grika! —añadió Cassy ansiosa y babeando por la recompensa—.
—¿Recompensa? —jadeó Rashel confundida—.
—Ah, sí, por supuesto, les daré la recompensa por encontrar a la sirena
—¡¡Sí!! No puedo creerlo, lo hicimos… ¡¡Lo hicimos, Cassy!! —celebré estando realmente emocionada—
—¡¡Pudimos obtener el festín!! —celebró con las manos en las mejillas y riendo sin parar por la emoción—
—¡¡Y completamos nuestra primera misión escolar!! —gritamos y celebramos juntas saltando y abrazándonos—
—Que linda… —suspiró la princesa Rashel Mochi viendo perdidamente a mi hermana menor—.
—Sí, que linda… —suspiro el príncipe Grika viendo a la princesa Rashel—.