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La Reencarnación De La Heredera Millonaria

La Reencarnación De La Heredera Millonaria

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Romance / CEO
Popularitas:4.1k
Nilai: 5
nombre de autor: La Griss

Para asegurar su presidencia de la prestigiosa compañía de chocolates familiar, el arrogante Gerson accedió a unir su vida legalmente a la de Hellen. Ella era una heredera millonaria a quien él y su madre despreciaban profundamente por considerarla ingenua, pero cuyo capital era indispensable para sus ambiciones. Sin embargo, el destino cambió de rumbo aquella mañana, cuando Hellen se desplomó inexplicablemente tras beber un té que su propia suegra le había preparado...

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Capítulo 11

Hellen:

​El recuerdo del trono antiguo seguía vibrando en mi mente cuando el reloj marcó las siete de la noche. Vestida con mi vestido rojo, una cola lata y mis labios pintados de rojos carmesí impecable, le di un último vistazo a la tarjeta de invitación sobre mi tocador. Estaba lista para salir a esa cena y asegurar el contrato internacional.

​Sin embargo, al cruzar el pasillo, una sombra alta me cortó el paso. Antes de que pudiera reaccionar, los brazos fuertes de Gerson me levantaron en vilo. Me arrastró contra mi voluntad hasta la biblioteca de la mansión y cerró la puerta de golpe, pasándole el doble cerrojo.

​—¡¿Te volviste loco, Gerson?!

Le grité, golpeando la madera con los puños, sintiendo una furia ciega

— ¡Abre esta puerta ahora mismo!

​—¡No vas a ir a ninguna parte, Hellen!

su voz resonó desde el otro lado, ruda y cargada de una posesividad salvaje

— Te quedas ahí dentro hasta que pase la hora de tu cita. No voy a permitir que salgas con ese hombre.

​Me aparté de la puerta, respirando con dificultad. La Hellen de antes habría llorado, destrozada por el abuso de su esposo. Pero yo no. Una risa limpia, despectiva y helada brotó de mi garganta, haciendo eco en las paredes.

​Caminé hacia el gran sillón de cuero y me senté, cruzando las piernas con una elegancia que me nació desde las entrañas.

​—¿Me vas a encerrar como a una prisionera?

le grité, manteniendo un tono de voz gélido

—Qué patético te ves. Te casaste conmigo por obligación, por los beneficios de empresa de chocolatede. Ni un beso nos une, pasaste la noche de bodas en la cama de otra.. ¿y pretendes gobernar mi vida con un candado? No tienes ningún derecho sobre mí.

El silencio que siguió a mis palabras fue sepulcral, espeso, casi asfixiante. Las paredes de madera de la biblioteca parecían cerrar el espacio alrededor de nosotros. Gerson se quedó completamente inmóvil, con las manos aún apoyadas en los brazos de mi sillón, manteniéndome acorralada bajo su imponente figura. Podía escuchar el sonido errático de su respiración y ver cómo la vena de su cuello pulsaba con fuerza.

Sus ojos oscuros recorrieron mis facciones una y otra vez, buscando desesperadamente un rastro de la Hellen sumisa, de la mujer que derramaba lágrimas en silencio por sus desprecios. Pero no encontró nada. Solo topó con la superficie pulida y fría de mi nueva mirada.

—No te reconozco...

Susurró finalmente, y por primera vez, su voz no sonó arrogante, sino quebrada por una profunda incertidumbre.

Dio un paso atrás, rompiendo la cercanía, como si de repente mi presencia le causara una sutil punzada de temor. Se pasó una mano por el cabello, frustrado, caminando de un lado a otro de la alfombra de la biblioteca mientras su orgullo de presidente se desmoronaba en pedazos ante mis ojos. Verlo así, perdiendo el control de la situación, me provocó una oleada de satisfacción salvaje que me embriagó por completo.

—Vete

soltó de repente, deteniéndose en seco y dándome la espalda. Su voz tembló ligeramente

—Vete a tu maldita cena con ese inversionista. Haz lo que quieras, Hellen. Si tantas ganas tienes de demostrarme que ya no te importo, la puerta está abierta. No voy a rebajarme a rogarte.

Escuché el clic definitivo del cerrojo. Gerson caminó hacia su propio escritorio, dándome la espalda por completo, fingiendo una indiferencia que sus puños apretados desmentían por completo.

Me puse de pie con una parsimonia ensayada, acomodando las solapas de mi traje sastre sin prisa alguna. El camino estaba libre. El chofer del inversionista probablemente seguía esperando abajo, listo para llevarme a un restaurante de lujo donde yo tendría el control de las cartas. Era mi victoria perfecta. Había doblegado la voluntad del hombre que me humilló.

Sin embargo, al dar el primer paso fuera de la biblioteca, algo dentro de mi pecho se contrajo. Una pesadez extraña, un cansancio tan antiguo como el tiempo mismo, me asaltó de golpe. Ya no quería ir a esa cena. El impulso de salir y brillar ante extraños se extinguió, reemplazado por una necesidad imperiosa de estar a solas conmigo misma.

Ignorando el camino hacia la salida principal, giré en los pasillos y me dirigí a paso firme hacia mi habitación. Cerré la puerta detrás de mí, pasé el pestillo y me apoyé contra la madera, dejándome resbalar lentamente hasta quedar sentada en el suelo, en medio de la penumbra de la estancia.

La adrenalina del enfrentamiento comenzó a disiparse, y fue entonces cuando el verdadero terror se instaló en mi garganta.

Me miré las manos en la oscuridad. Me temblaban. Pero no era un temblor de miedo hacia Gerson, sino de pavor hacia mí misma.

¿En quién me estaba convirtiendo? Pasé mis dedos por mis labios, recordando la risa cruel y despectiva que le había lanzado a mi esposo unos minutos antes. Esa no era yo. Hellen no era una mujer que disfrutara del sufrimiento ajeno, no era alguien capaz de mirar con tanto desprecio al hombre que, a pesar de todo, estaba empezando a amar.

—¿Qué me está pasando?

murmuré al aire, y mi propia voz me sonó ajena, como el eco lejano de un extraño.

Crucé los brazos sobre mis rodillas y hundí la cabeza en ellos. Mi mente se convirtió en un torbellino caótico. Los reflejos de los sueños de la noche anterior regresaron a mi memoria con una nitidez aterradora: el trono de piedra, el olor a hierro y sangre, las órdenes militares que dictaba con una sabiduría corporativa y estratégica que yo jamás estudié en ninguna academia. Esa brillantez impecable con la que manejé los chocolates Evans, esa frialdad para aplastar a la competencia en las juntas... no provenía de mis libros de contabilidad. Venía de otra parte. De un lugar oscuro, profundo y sepultado dentro de mi propio ser.

Sentía como si una fuerza invisible estuviera empujando mi verdadera personalidad hacia el fondo, tomando el control de mis cuerdas vocales, de mis gestos, de mis decisiones. Era una sabiduría real, majestuosa pero aterradora, que me dictaba cómo ganar cada guerra, pero que al mismo tiempo me estaba arrancando la humanidad.

Me quedé allí, en el suelo frío, atrapada en un limbo donde ya no sabía dónde terminaba Hellen y dónde empezaba la sombra de ese rey de la antigüedad que reclamaba mi mente. La cena con el inversionista había quedado en el olvido, Gerson estaba encerrado en su propia furia, y yo... yo estaba perdiendo la batalla más importante de todas: la de saber quién era yo en realidad.

La noche cayó por completo sobre la mansión, dejándome a oscuras, con una pregunta incompleta latiendo en mi cabeza y el presentimiento latente de que, muy pronto, el secreto de mis sueños terminaría por devorarme por completo.

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Clenise GUERRIER
Ahora, que va hacer está loca
CRIS E: 🤣🤣🤣 quien sabe
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Clenise GUERRIER
punto para hellen🤭
CRIS E: siii🤣
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Carlos luis Brito
Eso hallen erres brillante 👌
Carlos luis Brito
Ella sigue 😶 pero la doña no es facil
CRIS E: Es dura 🤣
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Carlos luis Brito
Pobre gerson🙃 ya lo tienen domaito😶
CRIS E: 🤣 y el ni cuenta
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Carlos luis Brito
Hallen 😶 va a logar, ser la feja
Carlos luis Brito
esta callando un soldado😶
CRIS E: poco a poco
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Carlos luis Brito
Así mismo hellen👌
Carlos luis Brito
esa suegra no me cae nada bien😶
CRIS E: A nadie 🤭
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Lorena Itriago
espero que ella no se enamore de él
CRIS E: Esperamos 🤭
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Yolanda milagros Cardona
me encanta la novela 🥰
Carlos luis Brito: hay siii☺️ me encanta hallen
total 2 replies
inuyasha/ Tomoe🦊
meh Gerson ni arrastrando te por el piso llegas a comparar a Hellen la mejor venganza es que ella sea feliz con otro y el vea lo que se perdió
CRIS E: te imaginas 🤭
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Clenise GUERRIER
No te dejes seducir mi potra👏
CRIS E: 🤭por favor hellen
total 1 replies
Clenise GUERRIER
Esa señora no aprende, que no puede con hellen🤣
CRIS E: ay nooo🤣
total 1 replies
Clenise GUERRIER
Ese gerson ya está rendido a los pies de mi potra 👏 eso hellen
CRIS E: 🤭🤭🤭 nuestra potra
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Clenise GUERRIER
Que siga, soñando Hellen quiere obtener el control 👏
CRIS E: ☺️ yess
total 1 replies
inuyasha/ Tomoe🦊
la amo a hellen pero no quiero que esté con el esposo, ella se merece algo muchísimo algo exitoso y fiel
Carlos luis Brito: Verdad que no, ojalá 😶 quede con el otro
total 2 replies
Clenise GUERRIER
me encanta Hellen carcula cada movimiento 👏
Clenise GUERRIER
Pobre suegra🤣 ella solita se lo busco
Clenise GUERRIER
se está enamorando ☺️
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