Ella reencarna en un nuevo mundo y está decidida a cambiar el futuro de un duque.. que además, le encanta.
*Todas las novelas son independientes*
**Esta novela pertenece a un mundo mágico**
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Oscuridad 2
Despúes la oscuridad le mostro mas imágenes..
Entonces apareció otra mujer.
Era hermosa.
No de esa manera delicada y convencional que hacía pensar en muñecas de porcelana, sino con una belleza que parecía llamar la atención incluso cuando permanecía inmóvil.
Tenía una figura elegante, una expresión melancólica y unos ojos que parecían guardar demasiados secretos.
Estaba rodeada de numerosos primos.
Primos por todas partes.
Primos que llegaban a visitarla, la acompañaban a los paseos, le enviaban cartas y parecían dispuestos a ofrecerle consejos sobre cada aspecto de su existencia.
Ella observó aquello con creciente desconcierto.
[¿Cuántos primos tiene esta mujer? ¿Su familia se reproduce por correspondencia?].
Pero pronto comprendió que aquellos familiares no eran lo más importante.
La mujer había conocido al duque.
Había compartido con él conversaciones, encuentros y momentos que parecían haber dejado una huella profunda en su corazón.
Y, sin embargo, mientras él vivía, ella nunca había hecho nada para acercarse verdaderamente a él.
No lo había visitado cuando enfermó.
No había buscado una forma de ayudarlo.
No había intentado averiguar qué estaba ocurriendo en su matrimonio.
Se había mantenido a una distancia prudente, protegida por sus propios temores, sus obligaciones y las innumerables opiniones de sus familiares.
Solo cuando recibió la noticia de su muerte, se permitió llorar.
Lloró en silencio.
Lloró frente a una ventana.
Lloró mientras sostenía una carta antigua.
Y la protagonista, que había pasado de la indignación a la tristeza, volvió a indignarse.
[¡¿AHORA LLORAS?!].
La mujer apretó la carta contra el pecho.
[¡Ahora resulta que era el amor de tu vida! ¡Pues haber ido a verlo cuando estaba vivo, querida! ¡Un poquito de iniciativa! ¡Una sola visita! ¡Algo!].
Era consciente de que la situación no era tan sencilla como parecía. Aquel mundo estaba lleno de normas sociales, diferencias de clase y obligaciones familiares.
Pero aun así...
¡AUN ASÍ!
[¡La gente de estas novelas tiene una capacidad extraordinaria para complicarse la existencia!].
La mujer continuó llorando.
Pasaron los meses.
Después los años.
Los primos se casaron, formaron sus propias familias y comenzaron a visitar la isla con menos frecuencia.
Las cartas dejaron de llegar.
Las reuniones familiares se hicieron escasas.
Y aquella mujer, que había sido tan hermosa y había estado rodeada de tanta gente, terminó viviendo prácticamente sola.
En la isla de Vagur.
Así se llamaba aquel lugar.
Vagur era una isla hermosa, con colinas verdes, acantilados azotados por el viento, pequeños puertos y pueblos de tejados oscuros. El mar rodeaba sus costas como un muro de plata, y las mansiones de las familias nobles se alzaban entre jardines y bosques.
Pero, lo que mas destacaba eran las vides, las parras, los vinos y los quesos.
Era un territorio rico, orgulloso de sus tradiciones y gobernado por familias que llevaban generaciones acumulando títulos, tierras y secretos.
Un lugar donde la magia existía.
Un lugar donde algunas personas nacían con dones extraordinarios.
Y un lugar donde aquella mujer, a pesar de su belleza y su posición social, había terminado sola.
La imagen de ella apareció por última vez.
Estaba sentada junto a una ventana, observando el mar.
Ya no lloraba.
Su expresión era tranquila, pero había una tristeza en sus ojos que la protagonista no supo interpretar.
Después, todo desapareció.
La oscuridad regresó.
Y, por primera vez desde que había comenzado a contemplar aquellas escenas, la protagonista no tuvo ganas de hacer una broma.
[Qué vida tan extraña].
Se quedó pensando.
Había visto la historia de un duque asesinado por su esposa.
Había visto a una mujer llorar por un hombre al que no había buscado a tiempo.
Había visto una isla.
Un mundo de magia.
Una época diferente.
Y no entendía absolutamente nada.
[¿Por qué me están mostrando todo esto? ¿Es una especie de película antes de morir? ¿Una advertencia? ¿Una prueba para entrar al cielo?].
Hizo una pausa mental.
[Espero que no sea una prueba. Nunca fui buena con las pruebas de desarrollo personal].
Entonces sintió algo.
Un tirón.
Una presión en el pecho.
Y, de pronto, un dolor agudo en la cabeza.