Ignorada por años , viví en la sombra de mi hermana mayor desde que tengo memoria, solamente porque creían que ella sería la luna de la Manada.
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8
El colapso en el gran salón de ceremonias era total, un auténtico terremoto social que sacudía los cimientos mismos de la jerarquía de la Sombra Plateada. Los murmullos de los dignatarios y miembros de la manada se habían convertido en un zumbido ensordecedor, una mezcla de cotilleo voraz, incredulidad y juicios despiadados que rebotaban contra los muros de piedra pulida.
En el centro de la escena, el caos estallaba con la fuerza de una tormenta desatada. Selene, la hasta hace unos segundos intocable y perfecta futura Luna, permanecía petrificada. Su vestido de gasa plateada parecía pesarle como plomo, y su rostro había perdido todo vestigio de color. Miraba a Brenda —su leal sombra, su confidente más cercana, la chica a la que siempre había tratado con condescendencia— con una mezcla de horror y traición indescriptible. Brenda, con los ojos anegados en lágrimas y temblando de pies a cabeza bajo la abrumadora descarga del vínculo de compañeros destinados, apenas podía sostener la mirada del joven Alfa. El heredero, por su parte, tenía la mandíbula tensa y la mirada perdida, atrapado entre el deber político con la familia principal y la llamada irresistible de su verdadera compañera.
En la primera fila, los padres de ambas temblaban de furia y humillación. La madre de Valerie se cubría el rostro con un pañuelo de encaje, incapaz de soportar las miradas de reojo de los demás clanes, mientras su padre apretaba los puños con tanta fuerza que las nudillos se le habían vuelto completamente blancos, a punto de estallar en un grito de cólera que avergonzaría aún más a la estirpe.
Y en la penumbra, arrimada a los pesados cortinajes de terciopelo que enmarcaban el extremo del salón, se encontraba Valerie.
A sus dieciséis años, con los brazos cruzados sobre el pecho y una expresión de fría y absoluta indiferencia, observaba el espectáculo con detenimiento. Su loba blanca, acurrucada en los rincones más profundos de su mente, emitía un ronroneo de pura satisfacción ante la ironía del momento.
—Mira nada más cómo se derrumba su perfecto castillo de naipes —murmuró su loba en su conciencia, con una voz cargada de una fría diversión—. Tantos años presumiendo un destino escrito en piedra, tantos años despreciándonos por ser un supuesto "error", solo para descubrir que la graciosa cúspide de su poder era una farsa sostenida por alfileres.
—La arrogancia siempre ciega a los débiles —respondió Valerie en sus pensamientos, sin apartar la vista de su hermana, quien ahora intentaba contener las lágrimas de rabia frente a toda la manada.
Para Valerie, el drama que se desarrollaba frente a sus ojos ya no tenía el peso asfixiante de antaño. Durante dieciséis años había cargado con el estigma de ser la sombra invisible, la anómala que no encajaba en los rígidos moldes de la Sombra Plateada. Había aguantado las burlas, el desprecio sistemático de sus padres y la crueldad calculada de Selene en los pasillos de la academia. Pero todo eso, en esa misma noche, se había vuelto irrelevante. La gran farsa de la familia principal se había desmoronado por su propio peso, demostrando que las jerarquías por las que tanto mataban no eran más que ilusiones frágiles.
Mientras el salón entero continuaba sumido en el escándalo y nadie reparaba en la presencia de la menor de los hermanos, un leve y vibrante zumbido interrumpió el hilo de sus pensamientos.
Valerie frunció ligeramente el ceño. Con un movimiento lento y discreto, deslizó la mano hacia el bolsillo de su falda oscura y extrajo su teléfono celular. La pantalla se iluminó en la penumbra, arrojando un reflejo azulado sobre su rostro.
Era una notificación de correo electrónico.
Su corazón dio un vuelco repentino, un golpe sordo en el pecho que rompió por un segundo su absoluta compostura. Contuvo la respiración y, deslizando el dedo por la pantalla, abrió la aplicación de mensajería institucional. El asunto del correo oficial de la universidad humana de la gran ciudad vecina brillaba en letras negritas: Resultados de Admisión - Facultad de Arquitectura.
Valerie abrió el mensaje con los dedos ligeramente fríos, recorriendo rápidamente las líneas del texto digital hasta detenerse en las palabras clave que había estado esperando durante meses:
Estimada Valerie Petrov
Nos complace informarle formalmente que, tras evaluar su puntaje en las pruebas de aptitud y su portafolio de proyectos espaciales, ha sido aceptada con éxito en la Facultad de Arquitectura para el próximo período académico en la ciudad humana.
La pantalla se mantuvo estática frente a sus ojos, pero para Valerie, el tiempo pareció detenerse por completo.
La arquitectura había sido su refugio secreto durante años. Mientras el resto de los jóvenes de la manada entrenaba garras, estudiaba tácticas de caza y competía por rangos de poder en un mundo cerrado y primitivo, ella pasaba horas enteras dibujando planos, estructurando volúmenes, imaginando edificios y ciudades donde las estructuras no dependían de la fuerza bruta, sino de la lógica, la belleza y la libertad. Era su vía de escape, su manera silenciosa de construir un mundo propio donde ella no fuera una sombra insignificante.
Y ahora, la oportunidad de escapar de verdad se encontraba allí, escrita en un correo electrónico oficial. La ciudad humana. Un lugar bullicioso, caótico, libre de jerarquías de lobos, de marcas territoriales, de miradas despectivas y de la sombra asfixiante de su familia. Un lugar donde nadie conocía el apellido Petrov donde nadie sabía qué era un Alfa, un Beta o una loba destinada, y donde ella podría empezar desde cero, siendo dueña absoluta de su propio destino.
Una ola de una inmensa e incontenible liberación recorrió cada una de sus venas. No era solo la alegría de estudiar lo que amaba; era la llave de la puerta trasera que la sacaría de esa jaula dorada donde su talento y su existencia habían sido sistemáticamente ignorados.
—¿Lo has visto? —la voz de su loba sonó en su mente con un brillo de orgullo indomable, resonando con una fuerza vibrante—. La Diosa no solo nos dio poder y un camuflaje perfecto; nos está abriendo el camino hacia el exterior. Este mundo se les queda demasiado pequeño, Valerie. Es hora de volar hacia donde las reglas de estos lobos ignorantes ya no tengan jurisdicción.
Valerie exhaló un suspiro lento, cerrando los ojos por un instante para asimilar la magnitud de lo que acababa de leer. Cuando volvió a abrirlos, el reflejo del caos en el salón principal —los gritos ahogados, el llanto frustrado de Selene, la furia contenida de su padre y el desconcierto general— se veía diminuto, casi patético, como una obra de teatro de mala calidad que ya no merecía ni un segundo de su atención.
Bloqueó la pantalla del celular y volvió a guardarlo en el bolsillo de su ropa con una absoluta y gélida serenidad. Su rostro no delató la tormenta de emociones que estallaba en su interior; mantuvo la misma fachada inexpresiva, la misma postura de muchacha callada y distante que la había protegido durante toda su adolescencia.
Pero por dentro, las piezas ya estaban colocadas en su lugar.
El escándalo de la noche les daría a sus padres semanas enteras de distracción, de vergüenza pública y de intentos desesperados por reparar los pedazos rotos de su orgullo familiar. Nadie notaría los preparativos silenciosos de una chica de dieciséis años que planeaba su partida. Nadie sospecharía que la sombra invisible, la anómala sin valor, estaba a punto de desaparecer de la Sombra Plateada para conquistar el mundo humano con un plano arquitectónico en una mano y una loba de ojos violeta rugiendo en su interior.
Valerie dio media vuelta, despegando su espalda de los pesados cortinajes de terciopelo, y comenzó a caminar con paso firme y silencioso hacia la salida del salón. Mientras el mundo a su alrededor se derrumbaba en medio de gritos y reproches, ella dio el primer paso hacia su verdadera libertad.
como que su apellido es BETUCCI , si en el capítulo 8 en email que recibió de la universidad dice textualmente:
"Estimana Valerie Petrov"
🙄🙄🙄🤔🤔🤔
"LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA...AYYYY DIOS!"