Mi vida ya era un desastre antes de que él apareciera.
Estoy endeudada, vivo en un apartamento horrible y trabajo en una cafetería donde apenas sobrevivo y entonces llega mi nuevo vecino.
Alto, atractivo, arrogante… Y probablemente un asesino serial.
Todas las noches hace ruidos extraños, aparece cubierto de sangre y actúa como si quisiera matar a cualquiera que se acerque a mí.
Pero mientras más intento evitarlo, más comienzan a cambiar las cosas.
Sueños extraños.
Secretos ocultos.
Y una peligrosa verdad sobre mí que nunca debió despertar.
NovelToon tiene autorización de Gena Jim para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo:07
AMELIA:
—¿Si? ¿Qué pasa?
Frunzo el ceño sintiendo mi voz un poco más fina de lo normal y extrañamente coqueta... ¿Qué me está pasando?
—Tu aroma... ¿Por qué estás excitada?
Me pregunta y siento como mi pobre rostro se calienta de la vergüenza... ¿Excitada yo? Primero muerta antes de admitirlo.
Me aclaro la garganta con fuerza intentando desesperadamente recuperar mi tono de voz normal y no el de una protagonista de película de bajo presupuesto.
—A ver Tarzán de vecindario, vamos a calmarnos.
Digo apuntándole con un dedo acusador mientras me enredo la sábana hasta la barbilla como si fuera un escudo medieval.
—En primer lugar, no estoy excitada... Lo que pasa es que tengo una condición médica muy seria llamada «pánico absoluto porque acabo de ver a Drácula y me secuestró un gigantón»... Esto último no lo digo en voz alta... El miedo da calor, ¿Sabes? La adrenalina produce... Sudoración ¡Es ciencia básica!
Ese Asher ni siquiera parpadea, se queda estático mirándome con una ceja alzada y esa maldita sonrisita de lado que me dan ganas de borrarle a almohadazos. Sus ojos grises brillan con una diversión oculta que me pone los pelos de punta.
—Los lobos no nos confundimos con el olor del miedo, Amelia.
Responde dando un paso lento, pero letal hacia la cama y yo solo pienso que nada debería de sorprenderme... Vampiros, lobo... ¿Qué más va a aparecer frente a mí?
—El miedo huele amargo y tú... Tú hueles jodidamente dulce en este momento.
—¡Pues es el desodorante de vainilla del supermercado!
Le grito sintiendo que mis mejillas van a estallar de la vergüenza «Trágame tierra y escúpeme en una playa sin hombres lobos, vampiros o lo que sea» Le ruego mentalmente al universo.
—Además ¿Qué clase de superpoder mutante es ese de andar olfateando las hormonas de la gente? ¡Eso debería ser ilegal! Es una violación a mi privacidad aromática.
Él suelta un bufido que suena casi como una risa baja, un sonido ronco que me hace vibrar el vientre bajo... Maldito cuerpo traidor de verdad.
El tipo me está intimidando y mis hormonas están organizando una fiesta de bienvenida.
—Si yo fuera tú, me preocuparía menos por mi olfato y más por controlar tus reacciones.
Dice deteniéndose a solo unos centímetros del colchón y su tamaño me eclipsa por completo.
—Porque si tu aroma sigue inundando mi habitación de esta manera, a mi lobo le va a importar muy poco tu teoría sobre el desodorante de vainilla, él está muy emocionado contigo.
Me quedo tiesa, tragando saliva ¿Dijo su lobo? O sea ¿Son dos personas diferentes que conviven en un mismo cuerpo.
—¿Eso es una amenaza?
Pregunto en un susurro que vuelve a salir sospechosamente fino y arrugo el ceño no muy feliz conmigo misma.
—Es una advertencia.
Responda él fijando su mirada en mis labios por un milisegundo que me corta la respiración.
—Descansa Amelia, luego hablaremos de lo que eres y por tu propio bien... Intenta pensar en cosas aburridas... A mí me ha funcionado.
Se da la vuelta y antes de que pueda lanzarle una almohada a la cabeza, sale del cuarto cerrando la puerta con una suavidad exasperante.
Me dejo caer de espaldas contra el colchón, ahogando un grito de frustración contra las almohadas.
—Eres una ridícula, Amelia... Oficialmente la reina de las ridículas.
Me regaño a mí misma en voz alta, mirando al techo.
—El hombre lobo millonario te salva la vida y tú decides oler a pecado frente a él... Mañana mismo me busco un psicólogo... Si es que los vampiros no me comen primero o un lobito por ahí... No sé, pero me gustaría conocer ese lobito que menciono Asher.
Ya volví, ahora estaré activa con las actualizaciones.