NovelToon NovelToon
PESADOS POR EL DESTINO

PESADOS POR EL DESTINO

Status: Terminada
Genre:CEO / Posesivo / Grandes Curvas / Completas
Popularitas:439.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Ella tiene curvas que esconde y un promedio impecable. Él es el hombre perfecto que la observa en secreto. Una noche, un plan macabro los une. ¿El resultado? Una mentira, un bebé y un amor que lo arriesgará todo.

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 13

Romina

Una semana después de aquel día en que vi a Camila salir de la oficina de Geovanny, Ernesto me llamó a su despacho.

—Romina, necesito que acompañe a Geovanny a un viaje de negocios

dijo, sin levantar la vista de unos papeles.

— Es una reunión importante con unos inversionistas del sur. Quieren conocernos, evaluar una posible alianza millonaria. Y quiero que usted esté allí.

Mi corazón dio un vuelco.

—¿Yo?

pregunté, intentando que mi voz no delatara el terremoto interno

— ¿No sería más apropiado alguien con más experiencia?

Ernesto levantó la vista y me miró con esa mezcla de autoridad y calidez que lo caracterizaba.

—Usted tiene la experiencia que importa, Romina. Sabe de números, sabe de negocios, y tiene una cabeza prodigiosa para los detalles. Además

sonrió.

— Geovanny necesita a alguien en quien confiar plenamente. Y yo confío en usted.

Confiar en mí. Plenamente.

Ojalá él supiera que lo que realmente quería era confiar en que podría pasar dos días enteros con su hijo sin morir en el intento. Sin hacer el ridículo. Sin que mi cuerpo traicionara cada uno de mis propósitos.

—Está bien

asentí.

— ¿Cuándo partimos?

—Mañana a primera hora. Vuelo a las siete. Geovanny le dará los detalles.

Salí de su despacho con las piernas temblorosas. Laura me esperaba en el pasillo, con una sonrisa cómplice.

—¿Y bien?

—Viaje de negocios

susurré.

— Con Geovanny.

Laura abrió los ojos como platos y luego soltó una risa baja.

—Esto se pone interesante.

—No es gracioso, Laura. Está prometido. Tiene una modelo perfecta esperándolo en casa.

—¿Y?

encogió los hombros.

— Puedes viajar con él, es el jefe, que puede pasar?. Eres profesional, ¿no?

Claro que lo era. Pero mi cuerpo, mi estúpido cuerpo, no siempre entendía de profesionalismo.

Esa noche no pude dormir. Otra vez. Ya empezaba a convertirme en experta en pasar las noches en vela pensando en Geovanny Valverde.

–––––

El aeropuerto a las seis de la mañana era un lugar fantasmagórico. Luces fluorescentes, viajeros con ojos hinchados, el olor a café recalentado. Llevaba mi mejor traje, chaqueta negra entallada, pantalón de vestir, y una blusa de seda color marfil que Laura me había obligado a comprar. Por si acaso, dijo con picardía.

Lo vi antes de que él me viera a mí. Estaba en la fila de facturación, con una bolsa de viaje colgada al hombro y un café en la mano. Vestía un traje azul marino, impecable, el cabello negro peinado hacia atrás, la mandíbula cuadrada más pronunciada que nunca. Parecía sacado de una película.

Cuando me acerqué, sus ojos grises me encontraron y algo cambió en su expresión. Un destello. Una chispa. Luego, la máscara profesional volvió a su lugar.

—Buenos días, Romina

dijo, con esa voz que me desarmaba.

—Buenos días

respondí, sosteniendo su mirada.

El vuelo fue tranquilo. Hablamos de trabajo, de la reunión, de los inversionistas. Todo muy profesional, muy correcto. Pero cada vez que nuestras manos se rozaban al pasar documentos, cada vez que su pierna accidentalmente tocaba la mía en el estrecho espacio del avión, una corriente eléctrica recorría mi cuerpo.

Aterrizamos en una ciudad del sur, cálida, con olor a mar y a libertad. Un coche nos esperaba para llevarnos directamente a la reunión.

Pero el destino, caprichoso, tenía otros planes.

—¿Cómo que se canceló?

preguntó Geovanny, con el ceño fruncido, sosteniendo el teléfono contra su oído.

Yo esperaba junto a él, en la recepción del edificio donde debía ser la reunión. El sol del mediodía calentaba con fuerza.

—Sí, entiendo... No, no se preocupe... Mañana a primera hora, entonces.

Colgó y se volvió hacia mí con una expresión que no supe interpretar.

—El señor Méndez tuvo una emergencia familiar. Su madre está en el hospital. Reagendamos para mañana a las nueve.

—Oh

dije, procesando la información.

— Entonces... ¿nos quedamos?

—Nos quedamos.

Hubo un silencio. Un silencio que de repente se llenó de posibilidades, de tensiones, de todo lo que habíamos estado evitando.

—Buscaré un hotel

 dijo él, sacando su teléfono.

— Dos habitaciones, por supuesto.

—Por supuesto

 repetí, como una idiota.

Llegamos al hotel era precioso. Boutique, con vistas al mar, habitaciones amplias y una terraza que invitaba a quedarse. La mía y la suya eran contiguas. Separadas solo por una puerta. Una puerta que, según me informó la recepcionista con una sonrisa, se podía abrir desde ambos lados si lo deseaban.

No lo deseábamos. Claro que no.

Después de instalarnos, pasamos la tarde trabajando en la habitación de él, repasando los detalles de la reunión, preparando la presentación. Todo muy profesional. Todo muy correcto.

Pero cuando el sol comenzó a caer, cuando el cielo se tiñó de naranja y rosa, Geovanny cerró su portátil y me miró.

—¿Cenamos?

preguntó.

— Hay un restaurante en el hotel. Dicen que es bueno.

Mi estómago rugió en ese preciso momento, traicionándome.

—Parece que mi cuerpo ya respondió por mí

dije, sonrojándome.

Él sonrió. Una sonrisa pequeña, genuina, que iluminó todo su rostro.

—Entonces vamos.

–––

El restaurante estaba en la terraza, con vistas al mar. Mesas con manteles blancos, velas, una brisa suave que movía las cortinas. Demasiado romántico. Demasiado peligroso.

Pedimos vino. Yo solo una copa, porque el alcohol y yo no nos llevábamos bien. Geovanny pidió una botella para él.

Durante un rato, hablamos de trabajo. De la reunión, de los inversionistas, de las proyecciones. Todo muy seguro. Todo muy profesional.

Pero entonces, en un momento de silencio, mientras el camarero servía el primer plato, Geovanny me miró de una forma diferente.

—¿Puedo preguntarte algo personal?

dijo, y el tuteo me sorprendió. Hasta ahora, todo había sido, usted, formal, distante.

—Claro

respondí, correspondiendo al tuteo.

—¿Por qué administración de empresas? Quiero decir, con tu promedio, podrías haber estudiado cualquier cosa.

Sonreí, recordando.

—Siempre me gustaron los números. Desde pequeña. En mi pueblo, ayudaba a mi papá con las cuentas del taller. Él tiene un taller mecánico, pequeñito, pero siempre estaba hecho un lío con los números. Un día me senté con él y le organicé todo. Facturas, ingresos, gastos, impuestos. Cuando terminé, me miró como si hubiera hecho magia.

Me reí suavemente.

— Desde entonces, supe que quería hacer eso. Ayudar a la gente a entender sus números. A organizar el caos.

Geovanny me observaba con una intensidad que me hacía difícil sostenerle la mirada.

—Eso es hermoso

dijo.

— Tener claro lo que quieres desde pequeña. Yo... yo nunca supe qué quería. Solo sabía lo que se esperaba de mí.

—¿Y qué se esperaba de ti?

Bebió un trago de vino antes de responder.

—Ser perfecto. Ser el hijo que mi padre necesitaba. El que cargara con la empresa, el que no diera problemas, el que siempre estuviera ahí.

 Su voz se volvió más baja, más íntima.

— Mi madre murió cuando yo era niño. Mi padre... bueno, mi padre siempre estuvo ausente. Cuando volvió a casarse y nació León, todo fue para él. Yo solo era el que debía mantener las cosas en orden.

—Eso suena muy solitario

dije, sin pensar.

Me miró. Directamente a los ojos. Y por un instante, vi algo en su mirada que me partió el alma. Una vulnerabilidad que no esperaba.

—Lo fue

admitió.

— Lo es.

Continuara...

1
Maru
Al contrario 🤔💭el silencio 🤫 te hace cómplice
Maru
Geovanny me parece un hombre apocado a su edad y con su preparación académica debería estar blindado sobre el minúsculo afecto de su padre buscar la aprobación paterna a esas alturas es un absurdo; en otro orden de ideas, nadar entre dos aguas me parece mal si tanto ama y desea a Romina que luche por ella y no le de esperanzas a la otra
Maru
Romina muchacha tienes el suficiente potencial para gustarle a tu jefe a tu suegro y todos los que te conocen pero... debes empezar gustando de ti misma 🤩
Maru
🤔💭Las piezas del rompecabezas 🧩 empiezan a encajar
Francisca Letycia MirandaGarcia
para mí estuvo perfecta su historia, es muy raro que un ceo renuncie a todo lo que tiene, por lo regular siempre tratan de salvar su éxito que han logrado, gracias por su tiempo
Francisca Letycia MirandaGarcia
aquí lo triste es que el padre de Giovanni no lo fue a buscar, prefirió su orgullo
Francisca Letycia MirandaGarcia
y su otro abuelo lo irá a conocer, Giovanni ya no lo hace presente en su vida, será pq en realidad nunca estuvo
Francisca Letycia MirandaGarcia
quer hermoso con los ojos grises
Edith Villamizar
me gustó mucho la historia
El final estuvo bueno, no siempre tiene que ser final de ricos y herederos
fué diferente ellos construyeron una familia humilde pero llena de amor
No me gustó que el papá no se le ocurrió visitar a su hijo y pedir una oportunidad para ser abuelo ya que no fué buen padre
Edith Villamizar
Ni porque se fueron lejos, los dejan ser felices juntos
Son malos, inventan que el papá está grave y llevárselo quien sabe que pensaban hacer con Giovanni
Francisca Letycia MirandaGarcia
hasta que tomó esa determinación, darle una lección a su padre y probar que él no lo necesita para salir adelante
Francisca Letycia MirandaGarcia
no es posible que el padre haya pedido eso, por eso los hijos son asi
Francisca Letycia MirandaGarcia
lo importante que tiene unos padres comprensivos
Francisca Letycia MirandaGarcia
pues haber si no se la pone difícil Camila
Francisca Letycia MirandaGarcia
debería estar feliz pq la ama y a su bebé también
Maria Gudiño
que paso con el papá de Geovanny,por lo demás una excelente novela, felicitaciones para la escritora 👍👌👏👏
Francisca Letycia MirandaGarcia
por muy dormida que este como no darse cuenta que nos están dando duro contra el colchón jajajaja
Liliana Flores
me gusta la trama, pero la estás haciendo demasiado inocente a está chica no puede pensar que es un sueño 🤭🤭
Liliana Flores
hasta ahora me está pareciendo muy interesante y me intriga lo que seguirá sucediendo
Francisca Letycia MirandaGarcia
el padre no puede quedar sin interarse de la fichita que es su hijo leon
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play