NovelToon NovelToon
¡Auxilio! Mi profesor vive conmigo

¡Auxilio! Mi profesor vive conmigo

Status: Terminada
Genre:Romance / Maestro-estudiante / Amor platónico / Completas
Popularitas:15k
Nilai: 5
nombre de autor: maria

Valentina Torres acaba de graduarse, tiene veintidós años y necesita encontrar dónde vivir antes de que termine el día. La última persona de quien espera recibir ayuda es Martín Herrera, su antiguo profesor de literatura… y el hombre del que lleva enamorada en secreto desde que entró a la universidad.
La solución parece sencilla: compartir temporalmente el departamento 302 y respetar cinco reglas pegadas en el refrigerador.
Nada de invadir el espacio del otro.
Nada de confundir la convivencia con algo más.
Y, sobre todo, nada de enamorarse.
El problema es que Martín recuerda cada uno de sus gustos, cocina para ella cuando está cansada y guarda silencios que dicen mucho más que sus palabras. Mientras Valentina intenta ocultar lo que siente, una caja de madera cerrada con llave demuestra que quizá ella no sea la única que lleva años esperando.
Entre rumores universitarios, cenas improvisadas, secretos familiares y sentimientos imposibles de contener, ambos descubrirán que compartir un hogar es fácil. Lo difícil será fingir que sus corazones no llegaron allí mucho antes que ellos.

NovelToon tiene autorización de maria para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5

...Valentina...

Tengo que confesar algo vergonzoso.

Martín Herrera Solís, profesor de Literatura, investigador con estancia en Cambridge, autor de tres artículos publicados en revistas internacionales… no sabía usar stickers de WhatsApp.

Lo descubrí el cuarto día de convivencia, cuando se sentó a mi lado en el sofá con su tableta y me dijo, con la misma seriedad con la que analiza a Neruda:

—Necesito que me enseñes a usar las redes sociales.

Lo miré como si me hubiera pedido que le enseñara a respirar.

—¿En serio?

—Mis alumnos mencionan cosas que no entiendo. Allen dice que necesito «presencia digital» si quiero que mis conferencias tengan alcance. —Frunció el ceño—. No sé qué significa eso.

Me mordí el labio para no reírme.

Así empezó la clase más surrealista de mi vida. Yo, Valentina Torres, dándole clase al Profesor Herrera. Sobre Instagram.

—Esto es un «me gusta» —le expliqué, señalando el ícono—. Doble toque en la foto.

Él tocó la pantalla dos veces con la precisión de un relojero. Apareció el corazón.

—Entendido. ¿Y para qué sirve?

—Para… decirle a alguien que te gusta su contenido.

—¿Solo el contenido? —me miró. Esos ojos castaños, directos, sin pestañear.

—S-sí. Solo el contenido.

Tosí. Cambié de tema.

Le enseñé a publicar. Su primera foto fue un plato que había cocinado esa mañana: huevos revueltos con hierbas, tostadas y un café negro. La foto era ridículamente artística para ser su primera vez.

—¿Qué pongo de pie de foto? —preguntó.

—Algo casual. «Rico desayuno» o «Buen provecho».

Escribió: «El desayuno es el primer acto de cuidado del día. Hoy: romero del jardín, huevos de rancho, el silencio de las siete de la mañana.»

Lo miré boquiabierta.

—¿Qué? —dijo.

—Nada. Solo… eso es lo menos casual que he leído en mi vida.

—¿Lo cambio?

—Ni se le ocurra. Es perfecto.

Publicó. En diez minutos tenía treinta y siete «me gusta» y cuatro comentarios de alumnas que incluían corazones con ojos.

Luego llegamos a los stickers.

—Esto es un paquete de stickers —le mostré la sección—. Puedes guardarlos y enviarlos en los chats. Son como… emojis con personalidad.

Él observó la pantalla con el ceño ligeramente fruncido, como si estuviera leyendo un manuscrito antiguo. Pasó los stickers despacio: un perro bailando, un gato con sombrero, un cactus sonriente.

Y entonces apareció ése.

Un gatito rosa, con los ojos brillantes y las patitas juntas, con un globo de texto que decía:

«¡Te quiero~!»

Me congele.

Intenté pasar de largo, pero mi dedo se trabó, y el sticker quedó en pantalla completa. Rosa. Brillante. Con un corazón flotando encima. «¡Te quiero~!»

Se me cayó la tableta.

Bueno, casi. Martín la atrapó antes de que llegara al suelo. Su mano se cerró sobre la pantalla, y al hacerlo, sus dedos quedaron sobre los míos.

Contacto.

Piel tibia contra piel tibia. Sus nudillos largos cubriendo mis dedos cortos. La tableta suspendida entre nuestras manos unidas, con el sticker del gatito rosa brillando entre los dos como una declaración de amor involuntaria.

No respiré.

No parpadeé.

No existí por aproximadamente cuatro segundos.

Él soltó la tableta con calma. La dejó en la mesa. Y preguntó, con esa voz que no delataba absolutamente nada:

—¿En qué contexto se usa ese sticker?

—E-en… contextos… amigables —tartamudeé—. Amigos. Entre amigos. Para amigos que son amigos. Amigablemente.

Dije «amigos» cinco veces. Quería morirme.

Él asintió. Tomó la tableta. Tocó la pantalla un par de veces.

Mi celular vibró.

Bajé la vista.

Era un mensaje de Martín. En WhatsApp. Con el sticker del gatito rosa.

«¡Te quiero~!»

El corazón se me detuvo.

Levanté la vista hacia él. Estaba mirándome con una expresión perfectamente neutra, como si acabara de enviar un informe académico y no una bomba nuclear emocional.

—Práctica de la primera lección —dijo.

—¿…Qué?

—Me dijiste que los stickers se usan entre amigos. Estoy practicando. ¿Lo hice bien?

Lo miré. Él me miró. El gatito rosa me miraba desde la pantalla con sus ojos brillantes y su «¡Te quiero~!» que me estaba matando lentamente.

—Sí —logré decir—. Lo hizo… perfecto.

—Bien. —Se puso de pie—. Voy a preparar la cena.

Y se fue a la cocina como si no acabara de destruir mi sistema nervioso.

Me quedé en el sofá, con el celular en la mano, mirando el sticker. Lo miré durante un minuto entero. Después lo miré otro minuto más.

Luego lo guardé en favoritos.

Porque soy patética. Y porque, por un segundo, quise creer que no era solo práctica.

...Martín...

Esperé a que ella entrara a su cuarto.

Cuando escuché la puerta cerrarse, saqué mi celular y abrí nuestra conversación de WhatsApp. El sticker del gatito rosa seguía ahí, entre mis mensajes.

«¡Te quiero~!»

Lo miré un momento.

Después abrí el cajón. La caja de madera. Saqué la foto del primer día. La de ella arrodillada bajo el sol, ayudando a un desconocido sin pensarlo dos veces.

Pasé el pulgar por el borde.

Cuatro años de silencio. De verla a la distancia sin cruzar límites. De conservar los pequeños recuerdos que el tiempo había dejado a mi alcance.

Un separador con una flor de jacaranda prensada. Una nota de agradecimiento. Una fotografía del día de inscripción.

Y ahora, un sticker de gatito rosa.

«Esto apenas empieza —pensé, guardando la caja—. Tengo toda la paciencia del mundo.»

Cerré el cajón con llave.

En la cocina, el agua empezó a hervir. Fui a preparar la cena. Mientras cortaba las verduras, escuché su risa amortiguada al otro lado de la pared.

Se estaba riendo. Probablemente mirando el sticker otra vez.

Sonreí.

Que se ría. Que no tenga que descifrar nada antes de estar lista.

Yo puedo esperar.

He esperado cuatro años. ¿Qué son unos meses más?

Y si algún día damos el siguiente paso, será porque ambos lo elegimos. Sin prisas. Sin presión.

1
Cristina Gomez
Gracias porque muy pocas veces me sorprende darme cuenta que sonrío mientras leo y está vez me pasó.
Vanessa Soto Garcia
que hermosa novela ☺️
Cristina Gomez
que hermosa novela,este el tipo de amor que todas buscamos y muy pocas logramos encontrar.
Vanessa Soto Garcia
😂😂😂😂😂😂
Helizahira Cohen
Es bonita, diferente pero se me hizo muy larga, la voy a terminar porque esta muy bien narrada
Helizahira Cohen
Es bonita pero muy lenta y veo que es larga
Helizahira Cohen
pero ya que avance
Helizahira Cohen
ya pueden hablar, no son profesor y alumna, ambos lo quieren
Alesi Mendiola
Que tierno un hombre que recuerde asta el mas mínimo detalle
Flor Perez: en donde encuentro un profesor así 🤭🤭🤭
total 1 replies
Sofy Solis
🥰🥰🥰 Qué lindo que es él!!!
Tere Jimenez
gracias por compartir tu novela hermosa un poquito larga pero muy hermosa espero sigas escribiendo tan hermoso muchas bendiciones y muchos éxitos más
Tere Jimenez
hermoso final felicidades
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play