Después de morir por exceso de trabajo termine en una historia donde soy la esposa de un hombre temido y conocido por su tiranía. Aunque está vida para la chica era un infierno para mí era todo lo contrario, ya que tenía sirvientes a mi disposición, no tenía que levantarme temprano a trabajar y era rica asquerosamente rica simplemente era el cielo
Claro eso fue lo que pensaba hasta que conocí a mi dichoso esposo y mi felicidad desapareciera por completo
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Capitulo 4
Estaba aún perdida en mis pensamientos cuando siento como me echan brisa, Hugo a un lado movía las palmeras
Hugo: ¿Está bien señora? Está muy roja - Asiento aún en completo aturdimiento - El sol se posa en usted, tal vez por eso la señora está roja. Vayamos bajo la sombra - Asiento aún perdida en mis pensamientos y dejo que me guíe hasta la sombra del árbol, este pone un agua en mis manos - Beba señora. ¿El señor la molesto? - Yo niego y tomo el agua dejando que está agua helada enfríe mis pensamientos
Luego de ese intercambio de palabras no volví a ver a mi esposo hasta la hora de la cena, que llegaron unos mensajeros con carta para él. Cómo Thomas no estaba por allí y los demás sirvientes estaban ocupados en sus labores no me quedo otra opción que ser yo la responsable de llevar la carta que se me fue entregada
Toco la puerta suavemente con miedo a despertar a la bestia interior que tiene ese hombre por dentro
Damián: HE DICHO QUE NO DESEO VER A NADIE - Escucho como lanzan algo contra la puerta, haciendo que brinque en mi lugar. Aprieto los puños y calmo mis emociones para no entrar e insultarlo por su pésima actitud
Valeria: Esposo soy yo, le ha llegado una carta - Luego de mis palabras no se escucha nada, unos segundos que parecieron eternos la puerta se abre - T...te llegó una carta - Digo poniendo la carta en mi cara para no tener que verlo a los ojos, no después de lo que pasó por mi mente después de el intercambio de palabras en el jardín
Damián: Pasa - Dice haciéndose a un lado y dejándome entrar, yo lo veo sin creer lo que dice. (¿Por qué simplemente no toma la carta y ya?) - Pasa - Vuelve a decir y yo lo hago rápidamente con pánico a que estalle de nuevo. Él entra se sienta en su lugar y comienza a leer la carta de vez en cuando alzaba la mirada para verme, aunque yo estaba mirando el lugar podía notar su mirada puesta en mí
Valeria: ¿Buenas o malas noticias? - Él me pasa la carta y al ver que pida que la lea la toma y abro los ojos - ¡Oh una invitación a un baile! ¿Vamos a ir? Yo quiero ir - Pregunto emocionada, mientras sujeto su mano - ¿Podemos ir? ¿Sí? Por favor
Damián: Es una invitación real, es imposible decir que no - Salte de alegría y él solo baja la mirada a mis manos que sostenían su brazo, al ver eso me alejo de él
Valeria: Bien tenemos tres días para preparar todo. Yo me encargo de la ropa que usaremos, así que no debes preocuparte por nada - Él asiente y en eso veo la hora - ¡Oh mira eso! ¿No vas a cenar? - Este se levanta y acomoda los papeles para luego abrirme la puerta - Bien - Digo con una sonrisa para salir
Estábamos caminando en silencio hasta el comedor, pero me doy cuenta que se está comportando bastante agradable Dada la personalidad de este hombre. Me doy la vuelta y comienzo a caminar de espaldas, con mis brazos atrás mientras lo veo fijamente
Damián: ¿Que sucede? - Pregunta con mucha curiosidad y yo solo le sonrió
Valeria: Es que me di cuenta que hoy mi esposo se está comportando muy bien - Él me ve con cejo fruncido - Solo Digo que estás siendo amable
Damián: ¿Me estás diciendo que soy un gruñón? - Asentí repetidamente y el al ver esto soltó una pequeña risa dejándome por completo desconcertada. Iba a decir algo más, pero él me jala del brazo y pega a él - Ten cuidado y ve por donde caminas - Miro hacia atrás y note que casi choco con un florero
Valeria: Eso antes no está allí - Vuelve a soltar una risa y yo lo empujó alejándolo de mí - Ah bueno continuemos - Digo rápidamente para empezar a caminar rápido y llegar al comedor (Mierda, cuando ríe es aún más guapo. Ahg, odio ser tan débil a las caras bonitas)
En cuanto nos sentamos nos sirvieron la comida, podía notar como todas las miradas estaban puestas en nosotros y Damián parece que también lo noto porque hizo un seña con su mano y estos se fueron dejándome sola en ese lugar con él. Mi ahora esposo comía con una forma elegante y delicada, no se comparaba con esa actitud de él, al parecer noto mi mirada porque alzo la vista y se encontró con mis ojos en él
Damián: ¿No comerás? - Pregunta al ver que no había tocado mi plato - Come este - Dice poniendo su plato ante mi y llevándose el mío. Veo el plato y noto que había cortado la carne en pedazos pequeños listos para ser comidos
Valeria: Gracias esposo - Digo con una sonrisa (Bueno creo que este matrimonio no estará tan mal)
A la mañana siguiente me despierto y voy al comedor donde encuentro a Damián hablando con Thomas de un tema que parecía bastante serio, pero como no era de mi interés me lanzo a su espalda y lo abrazo fuertemente de sueño cuello
Damián: ¿Que haces? - Pregunta sujetando mis manos
Valeria: Hoy me prometiste acompañarme a comprar ropa para la fiesta del palacio - Este asiente y le dirige una mirada a Thomas - Buenos días, Thomas
Thomas: Buenos días, señora - Dice haciendo una reverencia y luego otra a Damián para así irse
Damián: ¿Ya estás lista? - Asiento con una gran sonrisa y me bajo de su espalda. Al ver que no era tan malo como pensaba, pensé en llevarme mejor con él por eso estamos en esta situación. Fue en lo que quedamos ayer en la noche después de una plática
Acomodo mi vestido y empiezo a caminar a la salida, estaba loca por salir desde que llegué, pero los guardias le habían dejado claro que no tenía permitido salir
Valeria: Vamos esposo, apúrate - Este solo me sigue y cuando llega a mi lado yo me cuelgo de su brazo - Será divertido ¿Tienes algún color para el traje?
Damián: Lo que elijas está bien - Asiente muy feliz de salir y de que este ogro se esté portando bastante decente. Es guapo y si sigue comprando así no creo que sea tan malo este matrimonio, aunque eso ya lo dije
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Valeria Whitney de Blanwood 19 años
Damián Blanwood 27 años
jajjajajaja