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La Sirvienta Del Rey Lycan.

La Sirvienta Del Rey Lycan.

Status: En proceso
Genre:Época / Viaje a un mundo de fantasía / Hombre lobo
Popularitas:7.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Luego de descubrir una cruel traición y caer en un profundo coma en su mundo, transmigró al cuerpo de una sirvienta en el reino del Rey Lycan.

Ella sólo quiere entender como ha llegado a ese lugar, y él no está dispuesto a dejarla ir.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Prólogo

Alana siempre había creído que su vida era demasiado normal como para convertirse en una historia digna de contar. Tenía veintisiete años, un trabajo estable en una oficina del centro y una rutina que conocía de memoria. De lunes a viernes se levantaba temprano, tomaba café revisando sus mensajes y pasaba el día frente al ordenador, esperando el fin de la jornada. No tenía una vida llena de aventuras, no viajaba constantemente ni era rica. Era simplemente Alana.

Una joven común que había tenido la suerte de encontrar el amor desde muy temprano. O al menos eso creía. Su novio, Ethan, había sido su compañero desde la adolescencia. Crecieron juntos, atravesaron la universidad y las primeras dificultades de la vida adulta. Después de tantos años, habían decidido casarse.

Faltaban apenas dos días.

Aquella tarde, mientras organizaba unos documentos, su teléfono sonó.

—¿Mamá?

—¡Alana! Por fin contestas. Pensé que te quedarías a hacer horas extras.

Alana sonrió, apoyando el teléfono entre el hombro y la oreja mientras recogía sus cosas.

—Ya estoy guardando todo, mamá. ¿Pasó algo?

—Quería asegurarme de que llamaste a la florista. Recuerda que los arreglos de la iglesia deben confirmarse hoy sin falta. No quiero que nos cambien las hortensias a última hora.

—Sí, hablé con ella a mediodía —contestó Alana con tono paciente—. Las hortensias blancas están reservadas y llegarán el sábado a primera hora.

—¿Y tus zapatos? —insistió su madre—. ¿Te aseguraste de usar los protectores para que no se ensucie la suela antes de la ceremonia?

—También.

—¿Y la prueba final de maquillaje?

—Mamá... —Alana soltó una carcajada suave—. Todo está bajo control. El vestido está colgado en el dormitorio, el banquete tiene la lista definitiva de invitados y los recuerditos están listos.

—No me digas eso, hija. En las bodas siempre aparece un desastre a última hora. Cuando yo me casé con tu padre, el pastelero perdió la dirección del salón.

—Te prometo que todo saldrá bien.

Su madre guardó silencio unos segundos. Al otro lado de la línea se escuchó un suspiro cargado de emoción.

—Aún no puedo creer que mi niña vaya a casarse. Parece que fue ayer cuando te acompañaba a tu primer baile escolar con Ethan.

Alana miró por la ventana. El cielo se teñía de tonos anaranjados sobre los edificios.

—Yo tampoco lo creo.

—¿Estás nerviosa?

—Un poco —mintió.

En realidad estaba aterrada. No por casarse, sino por la aplastante certeza de que su vida, tal como la conocía, estaba a punto de cambiar para siempre.

—Es normal —repuso su madre con voz cálida—. Pero Ethan te quiere muchísimo. Han pasado diez años juntos; ustedes dos se conocen mejor que nadie. No hay espacio para sorpresas entre ustedes.

—Sí... lo sé.

—Por cierto, ¿Ethan sigue en la oficina?

—Me dijo que saldría temprano para recibir al repartidor con el traje. Probablemente ya esté en el departamento.

—Entonces ve a casa a descansar. Nos vemos mañana temprano para la manicura. Te quiero, hija.

—Yo también te quiero, mamá.

Una hora después, Alana giró la llave y abrió la puerta de su departamento.

—¿Ethan? —llamó desde la entrada.

El lugar estaba en penumbra y envuelto en un silencio denso. Dejó el bolso sobre la consola del recibidor y se quitó el abrigo, esperando escuchar el televisor o el agua de la ducha.

—¿Ethan? ¿Llegó el traje?

Nadie respondió. Frunció el ceño. Pensó que tal vez había bajado a comprar algo de cenar, pero al avanzar por el pasillo notó una leve luz dorada que se filtraba por la rendija del dormitorio principal.

Un murmullo apagado se escuchó desde el interior.

Alana sonrió para sí misma. Pensó que Ethan tal vez le había preparado una sorpresa, una nota dulce o un detalle previo al gran día. Con el corazón latiendo a un ritmo acelerado por la ilusión, caminó despacio y colocó la mano sobre el picaporte metálico.

—Ethan, no me digas que te dormiste con la luz prendida...

Empujó la puerta.

El aire se congeló en sus pulmones.

En la cama matrimonial, bajo las sábanas que ella misma había lavado esa mañana, estaba su prometido. Pero no estaba solo. Sobre él, envuelta en un abrazo que no dejaba lugar a dudas, había una mujer.

Alana tardó varios segundos en procesar los trazos del rostro femenino que se giró sobresaltado hacia la luz del pasillo. Cabello castaño, pecas sobre la nariz, los mismos ojos que veía cada Navidad en las fotos familiares.

Era su hermana, Alina.

El silencio que siguió fue absoluto, casi ensordecedor. Alana no gritó. Tampoco lloró. Se quedó inmóvil en el marco de la puerta, paralizada por una descarga de adrenalina que le heló la sangre.

—Alana... —alcanzó a articular Ethan. Su voz era un hilo tembloroso mientras intentaba cubrirse torpemente con la sábana—. Espera... déjame explicarte, esto no es lo que parece.

Alina no dijo nada. Se apartó de golpe, cubriéndose el pecho con las manos, pero manteniendo la mirada fija en el suelo, incapaz de sostenerle la vista a su hermana.

—¿No es lo que parece? —escuchó Alana decir a su propia voz, que sonaba extraña, lejana, como si perteneciera a otra persona—. ¿Desde cuándo, Ethan? ¿Desde cuándo están haciendo esto en mi propia cama?

—Alana, por favor, escúchame —suplicó él, poniéndose de pie apresuradamente mientras intentaba acercarse a ella—. Ha sido un error... Estábamos estresados con los preparativos, Alina vino a ayudarme con unas cosas de la boda y... una cosa llevó a la otra. Fue solo esta vez, te lo juro por Dios.

—¿Solo esta vez? —repitió Alana. Miró a su hermana, cuya culpabilidad flotaba en el aire como un veneno sutil—. ¿Alina? ¿Tú no vas a decir nada? Faltan cuarenta y ocho horas para mi boda.

Alina tragó saliva y cerró los ojos con fuerza, con la voz entrecortada:

—Lo siento... Alana, de verdad lo siento mucho... No queríamos hacerte daño.

—¿No querían hacerme daño? —Alana soltó una carcajada seca, amarga, sin un ápice de alegría—. Traicionaron a toda la familia. Me traicionaron a mí.

Ethan intentó tomarla del brazo.

—Alana, lo podemos solucionar. Han sido diez años juntos. No tiremos todo a la basura a dos días de casarnos. Te amo a ti.

Alana miró la mano de Ethan sobre su manga. Luego subió la vista hacia su rostro. En ese instante, la persona que tenía enfrente dejó de ser el chico tímido con el que había crecido. Era un desconocido. Un extraño que acababa de pulverizar su vida en cuestión de segundos.

Sus ojos se desviaron hacia la esquina de la habitación, donde el vestido de novia colgaba pulcro dentro de su funda protectora blanca.

Dio un paso hacia atrás. Luego otro.

—No te me acerques —susurró con firmeza—. No hay nada que explicar. La boda se cancela.

Dio media vuelta y caminó hacia la salida, dejando atrás los gritos de Ethan y el silencio de su hermana, sabiendo que al cruzar esa puerta jamás volvería a ser la misma.

1
Aurora
Y como en todas partes, los chismes vuelan y el concejo se entero de primero lo que pasa con Alana y ahora se complica todo 😱😱😱
Aurora
El no está muy dispuesto mentalmente a escuchar la cruda verdad 😮‍💨😮‍💨😮‍💨
Isabel Fernández
Ojalá y resuelvan todo. Me gustaría saber sobre el famoso novio y hermana que piensan de todo esto
Nadia Leonila Borjas Borjas
que hermoso el rey está muy enamorado que bellos 🤭
Nadia Leonila Borjas Borjas
dios mío está noche no duermo solo de pensar en los siguientes capítulos gracias autora 👏
Aurora
🎶🎶ay que calor, ay que calor, narananana🎶
🌙 Lunas y Alfas 🐺: 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
total 1 replies
Nadia Leonila Borjas Borjas
ojalá que no regrese Alana a su otra vida y que Azrael no muera por amor
Natalia Vasquez
muy caliente, hay que calor, oxígeno que me muero 😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥.
Nadia Leonila Borjas Borjas
querida autora no puedo con la espera necesitamos más capitulos 🙏🙏
Aurora
Bueno y aquí quede yo, vestida y alborotada, esperando el rifi rafe de estos dos , mejor dicho , cada capítulo me anda dejando🫪 🫪🫪🫪😱😱😱
Natalia Vasquez
ujum y aquí vamos 😂😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔.
keila arias
Perro
Natalia Vasquez
esa Sara es una perra maldita 😠😠😠😠😠.
Nadia Leonila Borjas Borjas
que emoción 🤭🤭🤭
Atalaya medina
Esta autora a todas sus novelas de lobos siempre le da otro toque. Lejos de lo convencional y eso es lo que la hace única
Atalaya medina
Haber porque no se tiran ellos que estúpidos son
Atalaya medina
Pero hasta cuando a esta mujer la van a manar al foso con los lobos. Horita se hace domadora de lobos qué manía de ponerle pruebas a todo,
Atalaya medina
Ese Skoll tiene nombre de caca de perro y será una muy grande y problemática
Atalaya medina
Por cierto. Creo que a Alana le dio celos 🤭
Atalaya medina
Jajajajajaja me da gracia como siempre a la villana le salen mal las cosas. Pero no sé porque creo que este banquete terminará mal
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