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¡Su Majestad, Juro Que No Soy La Heroina!

¡Su Majestad, Juro Que No Soy La Heroina!

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Pareja destinada / Reencarnación
Popularitas:18.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosangel Pérez

Un temible asesino a sueldo reencarna por karma en el cuerpo de una noble atrapada en una novela trágica. Su destino: casarse con el volátil Emperador de Fuego para calmar su ira, ser abandonada por la protagonista real y morir de depresión.

Dispuesto a cambiar su destino (y a costa de su hombría), decide jugar el juego: curará la inestabilidad del Emperador, pero planea exigir un divorcio millonario para recorrer este nuevo mundo mágico a su antojo. Lo que no esperaba es que al Emperador de Fuego le fascinara tanto su fría y letal esposa. Entre conspiraciones, magia y un romance que no quiere aceptar, el antiguo asesino tendrá que luchar para demostrar que ella (el)... definitivamente no es la heroína de esta historia.

NovelToon tiene autorización de Rosangel Pérez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 4: Alianza inesperada

El desconocido se quedó estático en mitad de la calle, con la mano aún suspendida en el aire, donde apenas un segundo antes había sentido la firmeza de la cintura de aquella mujer. Su asistente, un hombre de rostro serio y facciones afiladas, se acercó con pasos rápidos, visiblemente sorprendido por el altercado.

__¿En serio esa mujer es mi prometida?__. Preguntó el encapuchado, bajándose un poco la capucha para revelar un rostro de rasgos afilados, pero con una expresión cargada de una molestia genuina mezclada con una curiosidad que le quema las entrañas.

Para Kaelen, el Emperador del Sur, la vida siempre ha sido una sucesión de reverencias, silencios obedientes y mujeres que se desmayan por un poco de su atención. Nadie, absolutamente nadie, se atrevía a golpearlo con un bolso y llamarlo "bruto" en plena calle. La afrenta debería haberle costado la cabeza a cualquier otro, pero la chispa de desafío en los ojos turquesas de la joven, aquel brillo de "no me importa quién seas", lo había desarmado por completo.

Ha venido al ducado de incógnito, con el deseo de descubrir la verdad. Los informes dicen que su prometida es una joven noble sumisa, una flor de invernadero cuya mayor ambición es estabilizar su maná descontrolado mediante un matrimonio de conveniencia. Le habían pintado a una "dulce paloma", una pieza de ajedrez perfectamente moldeada para su beneficio. Lo que acaba de encontrar no es una paloma, sino una fiera que, a pesar de sus ropas aristocráticas, se mueve con una eficiencia depredadora.

__Alteza, sí... es la princesa del ducado Waters, Mirelle Waters__. Respondió el asistente, aún procesando la escena.

__Según todos los informes, es educada, tímida y está dedicada casi exclusivamente a perfeccionar su magia de curación. Se supone que será quien estabilice su mana, alguien que no cuestionaría su autoridad__.

Kaelen observó la puerta de la pequeña tienda por la que Mirelle acaba de desaparecer. La curiosidad, una emoción que rara vez siente, se apoderó de él.

__Las dobles caras existen, Jail. Pero esto... esto es algo distinto. No parece una actuación__. Sentenció Kaelen, con una media sonrisa peligrosa.

__Olvida los informes. Quiero saber quién es realmente mi prometida__.

Dentro de la pequeña tienda, Mirelle respira como si hubiera salido de una celda de aislamiento. Se probó el vestido que había elegido y un suspiro de alivio se le escapó de los labios. Por fin, sus pulmones tienen espacio. Sus senos, antes aprisionados y doloridos por la estructura del corsé, ahora descansan sin sentirse como si fueran a explotar.

El corte del vestido tiene un escote corazón, profundo pero elegante, que no muestra más de lo necesario. Las mangas de encaje se ajustan a sus brazos como una segunda piel, y la falda cae con una fluidez natural, sin necesidad de crinolinas o estructuras metálicas que la hgann parecer una campana andante. El color, un azul pálido que se funde con la palidez de su piel y la intensidad de su cabello, le devuelve una imagen al espejo que no reconoce como la "tímida Mirelle", sino como una mujer que podría, al menos, sobrevivir a un combate si la situación lo requiere.

La dueña de la tienda, una mujer llamada Mara, observa a Mirelle con una mezcla de pavor y asombro. Sabe perfectamente quién es su clienta: la futura Emperatriz. Que la noble este en su pequeño establecimiento es un milagro comercial. Mirelle, con su ojo de exasesino, notó la angustia de la mujer y decidió que es momento de cerrar el trato.

__Me llevaré los tres vestidos que tienes disponibles__. Dijo Mirelle, su voz firme y profesional, muy lejos de la voz chillona de una niña rica.

__Y te voy a encargar muchos más. Quiero colores que resalten, nada de pasteles aburridos. Y quiero una tela más ligera, algo que permita movimiento pero mantenga la elegancia__.

Mara parpadeó, incapaz de articular palabra, hasta que Mirelle continuó:

__También quiero ropa interior cómoda. No esas enaguas que pesan más que una armadura completa. Quiero algo funcional. Y, sobre todo, necesito trajes de entrenamiento. Algo inspirado en la vestimenta de los caballeros, pero con una capa de tela trasera que caiga hasta el piso, para mantener la ilusión de un vestido si llego a necesitar caminar en público__.

La dueña de la tienda esta boquiabierta. Esas ideas son revolucionarias, una ruptura total con la moda estancada de la nobleza.

__Mi señora...__. Titubeó Mara, temiendo cruzar una línea peligrosa.

__¿Me permitiría recrear esos diseños para venderlos en la tienda? Sinceramente, su visión es... distinta a todo lo que he visto__.

Mirelle se quedó helada un segundo. Su cerebro, que hasta hace nada solo pensaba en contratos de asesinato, empezó a calcular márgenes de ganancia. Recordó las tiendas de su vida pasada, la comodidad de la ropa moderna, y entendió que lo que esta haciendo es, básicamente, introducir la ergonomía en un mundo medieval.

__Claro que sí__. Respondió Mirelle con una sonrisa astuta.

__Hagamos un trato. Yo pongo el capital inicial para los materiales y te daré los diseños detallados. Tú pones la mano de obra y el local. ¿Qué tal un 70% de las ganancias para ti y un 30% para mí?__.

Mara casi se desmaya. Es un trato demasiado bueno.

__No, no puedo aceptar tanto...__.

__Acepta__. Interrumpió Mirelle, cerrando el trato con la seguridad de un negociador experimentado.

__Yo solo proporciono ideas que no son realmente mías, sino de un lugar lejano en mi mente. Tú eres la que se llevará el trabajo duro de hacerlas realidad. Mañana traeré un documento formal firmado por el ducado__.

Al salir de la tienda, Mirelle siente que el mundo es un lugar un poco más habitable. No solo ha encontrado ropa que no la torture, sino que acaba de plantar la semilla de una red financiera independiente. En un mundo donde la nobleza la ve como una pieza de colección, tener su propio dinero es el arma más poderosa que puede poseer.

Mientras tanto, a la distancia, Kaelen permanece oculto tras una columna, observando cada gesto de la mujer. Se sorprendió al verla entrar en una tienda tan modesta, casi indigna para alguien de su alcurnia. Pero cuando la vio salir, con paso firme, seguridad en la mirada y luciendo un vestido sencillo que la hace destacar más que cualquier joya, el Emperador sintió un escalofrío.

__Es fascinante__. Susurró para sí mismo, más para su asistente que para nadie más.

__No solo sabe lo que quiere, sino que está creando algo nuevo__.

__¿Señor?__. Preguntó el asistente.

__Ordena a alguien de absoluta confianza que la siga desde las sombras__. Dijo Kaelen, girando sobre sus talones.

__Quiero saber quién es realmente mi prometida. Y, sobre todo, quiero ver hasta dónde es capaz de llegar antes de que nuestras vidas se crucen en el matrimonio. Quiero ver si se atreve a golpearme otra vez cuando sepa quién soy__.

Mirelle, ajena a que el hombre más poderoso del imperio la esta cazando, regresó al carruaje con la mente puesta en sus planes de negocios, sin saber que el juego de ajedrez apenas esta comenzando y que, en la partida, las piezas estan empezando a moverse por sí mismas.

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Alma Morales
Ya se está dando porvencida 🤣🤣🤣
Alma Morales
Le llegará su regla🤣🤣🤣🤣
Maria Solorzano
Bien dicho, así les cierra el pico 🤐 a esos impertinentes 👍❤️😁
Tatys Maramotti Silva 🫶💛💙❤️
lamentablemente tú cuerpo te traiciona mi querida Emperatriz aunque tú mente no quiera eso, es un verdadero conflicto interno 🤦😜
Fanny
va genial la historia, hace reír, me encanta
✨✨Esmeralda Guzman✨✨
jajajaja el cuerpo de Mirelle no más no coopera con Vance 🤦🤦🤦🤦🤦
DAISY VARGAS
cuando uno ama de verdad no le repugna nada experiencia vivida
Edwin Rodríguez
ohhh ya quiero ver qué locura hace su alma y de hombre contra su cuerpo de mujer🤣🤣🤣🤣🤣
Arely Castañeda
le dijo mi amor🥰🤭
Alma Morales
Se van a enamorar muchísimo 💞💞💞
Alma Morales
También le gustó a Vins 🤣🤣🤣🤣
Alma Morales
Osea ya se entero Kaelen de que ella era hombre en su otra vida😱😱😱😱y aun así le gusta😱😱😱
Alma Morales
En ese imperio ya están aburridos de lo mismo😤
Alma Morales
Se topo con el emperador 🤣🤣🤣y ella ni por enterada🤣🤣🤣🤣
Alma Morales
No te queda de otra ,desaser el compromiso con un emprendedor es muy difícil 😱😱😱
Limaesfra🍾🥂🌟
🤣🤣🤣 ya sos un Vance caido home🤣🤣🤣
Anonymus
Literalmente, sin palabras, Vance, te dieron, sopa, seco, plato fuerte, entremedio, postre y te empacaron un poquito para llevar 🤭🤭🤭🤣😂🤣😂🤣😂
DAISY VARGAS
la envidia es mala vence🤣🤣😅😅
DAISY VARGAS
tu dignidad quedó en el suelo🤣🤣🤣😅😅😅😅
Elena LP
😳😳🤭🤭jejjejeje
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