NovelToon NovelToon
LA ESPOSA DESECHABLE

LA ESPOSA DESECHABLE

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Venganza de la Esposa / CEO / Reencarnación(época moderna) / Completas
Popularitas:130.3k
Nilai: 4.9
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

Elena Vargas lo entregó todo por su familia.

Construyó un imperio desde cero, sacrificó sus sueños por su esposo y creyó que el amor podía superar cualquier obstáculo. Pero una noche descubre la verdad más cruel: Rodrigo, el hombre con quien compartió su vida, nunca la amó. Junto a su amante, ha pasado años robándole su empresa, manipulando a su hijo y convirtiéndola en la mujer desechable que ambos planean abandonar cuando ya no les sirva.

Humillada, traicionada y destrozada, Elena pierde la vida en un trágico accidente.

Pero el destino le concede un milagro imposible.

Despierta diez años en el pasado, justo antes de que todo se derrumbe.

Esta vez no cometerá los mismos errores.

No pedirá explicaciones. No suplicará amor. No volverá a confiar.

Mientras Rodrigo y su amante creen seguir manipulando a la esposa perfecta, Ele

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13 Luciano Cumple

Elena seguía mirando el mensaje de Luciano cuando decidió que ya era suficiente de esperar. Le respondió con un simple “Ven a la empresa en una hora”. No quería verlo en la casa. No con Rodrigo oliendo el peligro.

Luciano llegó exactamente a tiempo. Entró a su oficina sin llamar, cerró la puerta y dejó un dossier grueso sobre el escritorio.

—Todo lo que pediste —dijo sin preámbulos—. Léelo.

Elena lo miró un segundo. Luego abrió la carpeta y empezó a revisar los papeles. Transferencias bancarias, correos viejos, contratos. Todo apuntaba a lo mismo: Héctor Salas había empezado a trabajar para Rodrigo mucho antes de que Luciano lo contratara. El notario nunca había sido leal. Solo jugaba para quien pagara más.

Ella pasó las páginas con dedos firmes, pero por dentro sentía un nudo en el estómago. Cada documento era más claro que el anterior. Luciano no mentía. Al menos no en esto.

Cuando terminó, levantó la vista. No dijo “te creo”. No iba a darle eso tan fácil.

—¿Qué quieres a cambio de esto?

Luciano se recostó en la silla frente a ella y sonrió de medio lado.

—Nada que tenga precio.

Elena soltó una risa corta y seca.

—Todo tiene precio.

Él la miró fijo. Esa mirada que parecía leerle la cabeza. Elena sintió que se le calentaba el pecho y odió la sensación.

—Entonces ya hablaremos de eso cuando esto termine —dijo Luciano.

Se levantó para irse. Elena se quedó sentada, con las manos todavía sobre la carpeta. Cuando él llegó a la puerta, se detuvo sin girarse.

—Tiene razón en no confiar fácilmente —murmuró—. Pero yo no soy Rodrigo.

Salió y cerró la puerta detrás de sí.

Elena se quedó mirando la madera cerrada más tiempo del que le hubiera gustado admitir. Tenía la garganta seca y el pulso acelerado. Le estaba gustando ese hombre. Y ya no podía seguir negándolo.

Se pasó la mano por la cara y soltó el aire con fuerza. No era el momento. No podía permitirse distracciones. No ahora que Rodrigo empezaba a sospechar.

Agarró el teléfono y marcó a Samuel.

—Los documentos de Luciano son sólidos —dijo cuando contestó—. Salas trabajaba para Rodrigo desde antes.

—Bien —respondió el abogado—. Eso nos da más munición. Pero ten cuidado. Si Luciano te dio esto tan fácil, puede que quiera algo grande a cambio.

—Lo sé.

Colgó y se quedó pensando. Tenía el dossier frente a ella y la cabeza hecha un lío. Parte de ella quería creer que Luciano era diferente. Otra parte le gritaba que no fuera idiota.

Rodrigo llegó a la casa esa noche más temprano de lo normal. Elena lo notó en cuanto entró. Tenía la mandíbula tensa y la miraba diferente.

—¿Cómo te fue hoy? —preguntó él mientras se servía un whisky.

—Normal —respondió ella desde la cocina, fingiendo que preparaba algo de cena.

Rodrigo se acercó y se quedó parado en la puerta, observándola.

—Estás rara últimamente.

Elena sintió que se le tensaba la espalda. Siguió cortando verduras sin mirarlo.

—¿Rara cómo?

—No sé —dijo él, bebiendo un trago—. Más callada. Más… segura.

Ella soltó una risa baja.

—¿Eso es malo?

Rodrigo no contestó inmediatamente. Se acercó más y le puso una mano en la cintura.

—Solo quiero que sepas que estoy aquí. Para lo que necesites.

Elena se tensó bajo su toque. Tuvo que hacer un esfuerzo enorme para no apartarse. Giró la cabeza y le sonrió.

—Lo sé.

Rodrigo la miró a los ojos un segundo más. Parecía que quería decir algo, pero al final solo asintió y se fue al salón.

Elena soltó el cuchillo y se agarró al borde de la mesada. Tenía las manos temblando. Rodrigo ya no solo sospechaba. Empezaba a tener miedo.

Y eso lo hacía más peligroso.

Esa misma noche, mientras Rodrigo dormía en la habitación principal, Elena recibió otro mensaje de Luciano.

“¿Leíste todo?”

Ella miró la pantalla un buen rato antes de responder.

“Sí.”

“¿Y?”

Elena dudó. Tenía los dedos sobre el teclado y el pecho apretado.

“Mañana hablamos en persona.”

Dejó el teléfono y se recostó en la cama. Miró el techo de la habitación de huéspedes y soltó un suspiro largo.

Estaba metiéndose cada vez más profundo. Con Luciano. Con la venganza. Con todo.

Y ya no estaba segura de poder salir ilesa.

1
Mercesan
Elena cuéntale a Mateo también, recupera la confianza de tu hijo
Mercesan
Y Mateo?
SIMARA Lamas
Bueno Elena de un tírale la bomba vamos a ver si Luciano te ayuda con el tal notario ése
Mercesan
Me parece que la condena fué muy justa. Me imaginé más años.
SIMARA Lamas
Carajo Elena qué querrá Luciano contigo en estos momento no puedes ni el más mínimo error así qué ponte dura a Rodrigo y Camila les va a llegar el karma poco a poco
SIMARA Lamas
Camila y Rodrigo se van a caer de espaldas y un buen trancazo se van a dar par de gusanos ladrones los dos
SIMARA Lamas
Jajaja Rodrigo Elena no es mujer qué no sabe no es una mujer empoderada fuerte y astuta en los negocios y tú no eres más qué un cero a la izquierda de Elena jajaja y te va a dar un ataque cuándo te den el primer golpe y no vas a saber quién te lo dió
SIMARA Lamas
A moverse Elena fría y calculadora hacer de ésos desgraciados un trapo para limpiar pisos y el abogado a trabajar para quitarle todo hasta el modo de caminar y dejarlos a los dos con una mano adelante y la otra atrás
SIMARA Lamas
Rodrigo así qué te arrodillé y le hagas cenas y baile éso no tiene perdón para lo qué le haces a Elena te acuestas con la desgraciada de Camila en tú propia casa y en tú cama adónde dormiste con tú esposa y piensas qué Elena te perdone tú si eres cara dura poco hombre y malvado
SIMARA Lamas
Vamos Elena muy bien qué moviste las piezas Luciano es un zorro astuto en los negros te va ayudar a destruir a Rodrigo y ojalá qué te enamoré poco a poco
SIMARA Lamas: En los negocios
total 1 replies
SIMARA Lamas
La venganza ya la está empezando Elena a saborear
SIMARA Lamas
Jajaja Rodrigo y Camila piensan qué están comiéndose a Elena ja y la cosa va hacer al revés cuándo vean lo qué Elena les hizo van a llorar y bastante y los dos se van a dar duro contra la pared
SIMARA Lamas
Hay diosssss éstos reptiles 🐊 quieren seguir chupando a la pobre de Elena jajaja par de muerganos los dos los muy desgraciados
Mercesan
Elena, fallaste por no ser sincera con tu hijo 😢
SIMARA Lamas
Vaya muy interesante amiga Cinvan voy por otra de tus historia la busqué y la comencé a leer
Amparo Muñoz
Kevin no es el hijo dr elena sino el de camila lo q no sabemos rs si depronto rs hijo de Rodrigo
Maria Josefa
jajajaja ya saben al final les está llegando el karma 🤣🤣🤣🤣
Graciela Garcia
Muy linda tu historia hubo de todo traición, mucho sufrimiento pero lo principal la verdad triunfó y también el respeto y el amor ❤️ felicidades y que sigan los éxitos te mando muchas bendiciones en tus próximas historias ❤️🌹🌹🌹🙏
Amparo Muñoz
menos mal q ella ya tiene quien la apoye
Mad 😍
porq fue la única qui la ayudo sinceramente
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play