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Heredero Del Pecado

Heredero Del Pecado

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:678.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Saga de
_ Mis hijos hackearon al CEO

"Me entregué a un monstruo y me devolvió el desprecio. Ahora, que no se atreva a tocar a mi hijo."
Hace tres años, Damián me juró amor y me dejó hundida en la deshonra, sola y con un hijo en el vientre. Mi familia rica me echó a la calle, pero aprendí a ser una leona para proteger a mi pequeño Eithan. Ya no soy la niña ingenua que él rompió; ahora soy una guerrera que no se deja humillar por nadie.
Pero el pasado ha vuelto. El mafioso que me abandonó aparece reclamando lo que es suyo, sin saber que este Heredero del Pecado solo tiene una dueña.
Él quiere poder. Yo solo quiero que se mantenga lejos de mi sangre. ¿Podrá el deseo ganarle al odio o terminaremos destruyéndolo todo?

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: El pacto con el diablo

El frío de la noche no era nada comparado con el hielo que sentía en el pecho tras las palabras de mi madre. Me quedé ahí, atrapada entre mi auto y el cuerpo de Damián Smirnov, sintiendo cómo el calor que emanaba de él derretía mi resistencia. Su mano seguía sobre la mía, una presión posesiva que me recordaba que, aunque mi familia me despreciara, para este hombre yo era el centro del universo en este momento.

—Soltame, Damián. Ya tuve suficiente drama por una noche —susurré, aunque mis piernas no hacían el menor intento por moverse.

Él se inclinó un poco más, reduciendo el espacio hasta que pude sentir su aliento rozando mi oreja. Un escalofrío me recorrió la columna, y no era de miedo. Era algo mucho más peligroso: hambre.

—¿Suficiente? No, Alessandra. Recién estás empezando a despertar —su voz era un ronroneo oscuro—. Vi cómo te trataron ahí adentro. Vi cómo esa mujer que llamas madre te miró como si fueras un error de cálculo. Y vi a tu hermana... una sombra envidiosa intentando apagar un incendio.

Me giré para enfrentarlo, quedando a escasos centímetros de su pecho. La luz de la luna bañaba su rostro, resaltando la cicatriz de su ceja y esa mirada de cazador que nunca parpadeaba.

—No necesito tu lástima, Smirnov. Sé perfectamente quién soy y lo que valgo para ellos. Nada. Solo soy una moneda de cambio que salió defectuosa porque no sigo sus reglas.

Damián soltó una risa baja, vibrante, que sentí hasta en los huesos. Metió una mano en el bolsillo de su pantalón y sacó un cigarrillo, encendiéndolo con una elegancia letal. El humo inundó el espacio entre nosotros.

—Lástima es lo último que siento por vos, nena —dio un paso más, acorralándome contra el metal frío del coche—. Lo que siento es curiosidad. Me pregunto cuánto tiempo más vas a aguantar viviendo en esta jaula de oro donde te dicen qué comer, cómo vestir y a quién sonreír. ¿De verdad vas a dejar que te casen con un idiota para salvar los negocios de tu padre?

—No tengo opción —dije, aunque la palabra me supo a ceniza en la boca—. Soy una Valente. Mi apellido es mi cárcel.

—Las cárceles tienen llaves, Alessandra. Y yo tengo la tuya —él extendió su mano libre y rozó mi mejilla, justo donde Bianca me había golpeado. Su tacto era sorprendentemente suave, pero sus ojos prometían tormentas—. Vení conmigo esta noche. Dejá esta fiesta de hipócritas. Dejá que te muestre cómo se siente ser dueña de tus propios pecados.

Mi corazón martilleaba contra mis costillas. Era una locura. Era el enemigo de los negocios de mi padre, era un hombre cuya reputación estaba manchada de pólvora y secretos. Pero en ese momento, la idea de escapar con el diablo me parecía mucho más atractiva que volver a entrar a ese salón y pedir perdón por existir.

—¿A dónde? —pregunté, mi voz apenas un hilo de aire.

Damián sonrió, y fue la primera vez que vi algo parecido a la honestidad en su rostro. Una honestidad salvaje.

—A donde no existan las tallas, ni las etiquetas, ni los contratos. A donde solo seamos vos y yo, y lo que tengamos ganas de hacernos. Tu familia te quiere pequeña, sumisa, invisible. Yo te quiero así, explosiva y real.

Se acercó tanto que nuestras respiraciones se mezclaron. Bajó la vista a mis labios y sentí un tirón eléctrico en el vientre. Estaba jugando conmigo, lo sabía. Me estaba tentando con la libertad solo para atraparme en su propia red, pero el veneno de mi madre todavía me escocía tanto que estaba dispuesta a beber cualquier antídoto, aunque fuera mortal.

—Si me voy con vos... mi padre me va a desheredar. Mi madre no me va a dirigir la palabra nunca más —dije, más para convencerme a mí misma que a él.

—Ya te desheredaron el alma hace mucho tiempo, Alessandra. Solo falta que el papel lo confirme —él abrió la puerta del copiloto de su deportivo negro, un monstruo de metal que rugía en la oscuridad—. Subí. Matemos las ganas de saber qué pasa cuando una princesa decide que prefiere el infierno.

Miré hacia la mansión iluminada. Pude ver a Bianca a través del ventanal, fingiendo llorar mientras los invitados la consolaban. Pude ver a mi madre, perfecta y gélida, moviendo los hilos de una vida que yo ya no quería vivir.

Entonces, miré a Damián Smirnov. Sus ojos me ofrecían peligro, pero también una verdad que nadie más me había dado: él me veía. No veía mis curvas como un "problema", no veía mi carácter como una "falla". Me veía como un desafío.

Puse un pie dentro del auto.

—No me rompas el corazón, Smirnov —susurré mientras me sentaba en el cuero lujoso.

Damián cerró la puerta, rodeó el auto y se sentó al volante. Antes de arrancar, se inclinó sobre mí para abrocharme el cinturón, dejando su rostro a milímetros del mío.

—No puedo romper algo que ya está hecho pedazos, nena —murmuró contra mis labios, rozándolos apenas con los suyos—. Pero puedo enseñarte a usar esos pedazos para cortar a cualquiera que intente humillarte de nuevo.

El motor rugió y salimos disparados hacia la oscuridad, dejando atrás la jaula de cristal y empezando el camino que, tres años después, me dejaría con un hijo en brazos y el alma en guerra.

1
Natalia Martinez
eras lo que querías!
Mirna Lobo
pienso que no fué él quien le respondió el mensaje 🤔no sé /Grimace/
Gaby Ponce Guizar
la dinastía del león i la luna ya esta en emisión o aun. no
Ivonne Aguilar (Lale Eagle)
Esos ojos si cambian de color por capitulo, primero chocolate tirando a miel, después negros, después miel y ahora grises😂🤣🤣🤣
Ivonne Aguilar (Lale Eagle)
Ya está muy aburridora con esa misma cantaleta todo el tiempo, ya se sabe lo que el hizo y porqué, si va a seguir con eso mejor se va y ya, qué cansaba.
Isabel Martín
Excelente historia felicidades autora 🤗👏👏👏👏
Dach Chavez
Ya me aburre con su cantaleta, ya que lo superé
Nelida Poly Rivera
si esta es la continuidad de la anterior contando todo lo que le paso a Alessandra y Damian
Maya
Y peor que el niño aun no sabe que Damián es su padre
Maya
Talvez no fue el quien escribió ese mensaje 🤔🤔
Maya
Talvez no fue el quien escribió ese mensaje 🤔🤔
Maya
Talvez la chica no a de ser su hija biológica para que la maltraten
Belen dirazar saucedos
me encantó súper entretenida felicitaciones
Marisol Ayala Gonzalez
en.la historia de mis hijos Jackson al.ceo,dimitri es su hermano y se casa con.katy, aqu me perdí???
Sonia Yrady
no entendí este capitulo no tiene coherencia????
Sonia Yrady
me parece que la protagonista esta ligando el amor de familia con la rabia que tiene contra el protagonista, es verdad el tipo se portó como un patan pero ella tiene que saber se parar una cosa con la otra.
Antonia Pulido
se salió de contexto la novela
Antonia Pulido
ya me tiene cansada Alexandra con el cuento de los 3 años es hora de que avance
Cliente anónimo
👏
Cliente anónimo
Pero ella llama monstruo a Damián. ! Y el papá 😱
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