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La Luna Rechazada Del Emperador Alfa.

La Luna Rechazada Del Emperador Alfa.

Status: En proceso
Genre:Hombre lobo
Popularitas:4.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Ella fue rechazada por su Alfa el día de su propia boda, desechada y reemplazada por su hermana, no le quedó más remedio que aceptar su destino, aceptar el rechazo y huir.

El destino la llevará ante los palacios reales, del verdadero mandatario de las tierras. En donde deberá cuidar al pequeño príncipe, hijo del emperador.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3

El repiqueteo incesante de la lluvia contra el tejado de madera fue lo primero que regresó a la conciencia de Elizabeth.

Sintió un calor denso y reconfortante, muy alejado del frío helado del bosque que la había consumido antes de que el mundo se apagara. Con lentitud, abrió los ojos. La luz tenue de una chimenea danzaba en las paredes de una pequeña y rústica habitación. A su lado, una mujer de cabellos plateados y mirada bondadosa terminaba de enjuagar un paño húmedo para volver a colocarlo sobre su frente.

—Trata de no moverte demasiado, niña —dijo la mujer con voz apacible—. Te encontré desmayada al borde del sendero, consumida por la fiebre y el agotamiento bajo esa brutal tormenta. Estuviste muy cerca de no contarlo.

Elizabeth intentó incorporarse, sintiendo un dolor sordo en los músculos. Al llevar una mano instintivamente a su pecho, un vacío helado la golpeó con crueldad: el dolor de la loba perdida seguía ahí.

—¿Dónde... dónde estoy? ¿Qué pasó? —preguntó ella con la voz temblorosa, aferrándose a las mantas.

—Estás a salvo, al menos por ahora. Estás en los límites del territorio del emperador —respondió la mujer con amabilidad—. Pero mírate, estás empapada y tus ropas de seda están arruinadas. Por cierto, soy Klarisa. ¿Cómo te llamas tú, hija?

Elizabeth parpadeó, dándose cuenta de que aún no le había dicho su nombre.

—Me llamo Elizabeth —respondió en un susurro.

Klarisa le devolvió una sonrisa cálida y comprensiva.

—Bueno, Elizabeth... Ven, levántate con calma; te prepararé un baño caliente, te daré algo de ropa limpia y comida caliente para que recuperes las fuerzas.

Minutos después, tras un baño que lavó los restos de lodo y lágrimas, Elizabeth se vistió con las sencillas prendas de algodón que Klarisa le había dejado. Mientras terminaba de secarse el cabello frente a una pequeña mesa de madera, su vista se detuvo en un pergamino oficial que reposaba sobre la superficie, sellado con los emblemas de la realeza imperial. Era un anuncio formal que convocaba a una rigurosa selección de niñeras para el cuidado del hijo del emperador.

En ese instante, Klarisa regresó a la habitación con un plato de estofado humeante y, al verla observando el documento, se detuvo un momento antes de preguntar con curiosidad:

—Dime, Elizabeth... ¿De dónde vienes? Estar sola en medio de los bosques del imperio en plena tormenta es muy peligroso.

Elizabeth sintió que el corazón le daba un vuelco, pero contuvo la compostura. No podía revelar que era una noble repudiada ni que su loba había muerto. Tenía que inventar una historia para sobrevivir.

—Vengo de un pueblo lejano —mintió Elizabeth con voz suave pero firme, sosteniendo la mirada de la anciana—. Había escuchado que la corona buscaba niñeras para el heredero, y me dirigía hacia allá para presentarme a la postulación. Pero la tormenta me alcanzó en el camino y no logré llegar a la posada donde planeaba refugiarme; por eso terminé desmayada en el bosque.

Klarisa la observó en silencio durante unos segundos, evaluando sus palabras antes de suspirar y dejar el plato sobre la mesa.

—Ya veo... Es una suerte que hayas sobrevivido —comentó Klarisa, acomodándose el delantal—. Mira la coincidencia, yo soy sirvienta en el palacio imperial. Justo mañana en la mañana se llevará a cabo la elección de las niñeras. Es un proceso pesado y será un filtro escogido muy rigurosamente por la alta servidumbre, pero si de verdad tienes la intención de postularte, al menos tendrás un techo y una oportunidad, siempre y cuando estés dispuesta a enfrentarte a las exigencias del palacio.

Elizabeth asintió lentamente, dejando que el calor del estofado le devolviera algo de fuerza a su cuerpo, mientras su mente comenzaba a trazar los hilos de su siguiente movimiento.

—Acepto —respondió con una serenidad que disimulaba la tormenta interna que aún la consumía—. Si tengo que enfrentarme a ese proceso riguroso para entrar al palacio, lo haré. No tengo a dónde más volver.

Klarisa, al ver la absoluta determinación en los ojos oscuros de la muchacha, no pudo evitar sentir una mezcla de compasión y advertencia.

—Muy bien, Elizabeth —dijo la anciana con un tono más suave, inclinando la cabeza—. Descansa lo que queda de noche. Mañana al amanecer partiremos hacia las puertas del palacio imperial. Pero te advierto: una vez que cruces esas murallas, tu pasado queda atrás y deberás estar preparada para obedecer sin cuestionar.

La noche transcurrió en un silencio tenso. Para Elizabeth, las horas pasaron entre vigilias y suspiros contenidos, sintiendo el eco vacío de su loba muerta recordándole cada segundo por qué había tenido que huir. Pero el dolor ya no era solo debilidad; ahora se había transformado en un frío caparazón de supervivencia.

Al romper el alba, los primeros rayos de sol se filtraron a través de los árboles del bosque, iluminando el camino de regreso hacia el imponente dominio de la corona. Tras un corto trayecto a pie junto a Klarisa, las siluetas de las gigantescas murallas de piedra y las torres de vigilancia del palacio imperial se alzaron imponentes ante sus ojos.

A las puertas de servicio del ala este, un grupo numeroso de jóvenes mujeres ya aguardaba en fila. Todas competían por la misma codiciada posición, murmurando entre ellas con nerviosismo y arreglando sus ropas con desesperación. El ambiente estaba cargado de tensión y olor a perfume caro mezclado con el sudor de la ansiedad.

—Quédate cerca de mí y mantén la cabeza baja —le advirtió en un susurro Klarisa, mientras se abrían las pesadas puertas de roble para dar inicio al primer filtro de la selección—. Las supervisoras de la alta servidumbre no tienen piedad con las que muestran debilidad.

Elizabeth respiró hondo, ajustó con discreción las sencillas telas de su vestido y cruzó el umbral, dispuesta a superar cada prueba sin mirar atrás.

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Lucia Del Carmen Corroy Tosca
Me gusta mucho 🥰🥰. Ya me había acostumbrado a varios capítulos diarios
Dalia. H⚔️: Gracias por leer. Me alegra que te guste, será solo hasta que logre un poco más de retención de lecture y entonces actualizaré varios diarios 🥰☺️
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Dorito
Esta novela es una locura de belleza. La verdad que siento que cada día va a pasar algo y vamos a morir
Alexys Becker
Me encantó como la defendió por dios. Debió romperle la cara pero si que lo humilló mucho 🤣🤣🤣🤣
Dalia. H⚔️: 😂😂😂 Espero que reír ahora no sea llorar después 🤭
total 1 replies
Alexys Becker
Yo no soy escritora pero te daré también un consejo. ☺️ Si subes capítulos en maratón, los lectores se van a leer los que subas de últimos porque se ha visto que cuando preguntan sobre algo es que como que no saben y es porque no leen. Si subes uno diario está genial ademas así vas a lograr que presten atención o se desesperen😂
Alexys Becker
Yo amo la relación de ellos es muy linda. El niño la quiere desde el día uno
Alexys Becker
Me parece muy bien. Y si va lento también, pero que nos deje siempre en la mejor parte 🤭
Alexys Becker
Es una historia increíble
Alexys Becker
Me encantan tus novelas son las mejores. Y es genial que dejes notas para saber que nos lees jejejeje
Alexys Becker
Me da pena con ella de verdad. Porque la ha pasado mal
Alexys Becker
Es que si fue bien duro lo que le hicieron. Como le dice que no está sola hay por dios invítala a un lugar o algo Alfa no sea malo 🥰
Alexys Becker
Jajajajajaja le agrada la obediencia aquello parece una carrera de sumisión
Alexys Becker
Que lindo eso del hilo rojo. Creo que se va viendo mucho el amor que puede empezar ya a surgir
Alexys Becker
Enamora ando de esta novela. A veces me imagino que ella es la madre del niño. Pero mi mente es tan retórica que te imaginas que ella es su madre pero algo pasó y fueron separados. Pero claro ella sabría si tuvo un hijo jajajajajaja
Alexys Becker
Yo no soporto los anuncios. Pero vale mucho la pena leer estas novelas. Por cierto el heredo accidental del Alfa me la leí y no sabia que era de la misma autora porque no te estaba siguiendo pido perdón 🤭
Alexys Becker
Imagínate yo creo que ya él calló. Yo quiero que ella haga algo muy granse por él y entonces comience a enamorarse de ella. Aunque a lo mejor ya lo está y no lo dice por orgullo
Alexys Becker
Ella tiene un poder que va a traer mucho problema de verdad
Alexys Becker
Bueno ella es la mujer que va a cambiar tu vida. Por cierto aun no se habla de la madre de Lucas ni su ex luna que será de ella. Seguro esta viva y es una desgracia
Alexys Becker
Ay mi dios.. Yo pienso que al morir su loba fue que le salio ese poder. O tal vez no está muerta
Alexys Becker
Vinicius es mucho él 🤣
Alexys Becker
Ese niño se encariño con ekka
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