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Inseminada Por Venganza

Inseminada Por Venganza

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Romance / CEO
Popularitas:22.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yoisy Ticliahuanca Huaman

Una venganza despiadada cambiaron el destino de Ania para siempre. Convertida en víctima de una inseminación artificial, se descubrió embarazada de un completo desconocido, sin comprender cómo la crueldad humana había llegado tan lejos.
Rechazada y repudiada por su familia, no tuvo más opción que huir hacia las sombras.

Años después, el tiempo ha borrado a la joven indefensa: Ania regresa transformada en una mujer inquebrantable, sin saber que el destino le tiene preparado es un giro inesperado, en su camino se cruzará con el del verdadero padre de sus gemelos, un hombre de un poder inimaginable que jurará hacer arder a quienes se atrevieron a lastimarla.

Jairo Velarde jamás imaginó que la sangre de su sangre corría por las venas de dos pequeños inocentes. Sin embargo, al caer rendido ante el misterio y la belleza de Ania, descubrirá una verdad tan impactante que sacudirá los cimientos de su vida.

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CAPITULO 23: Problemas

Mientras el incendio emocional consumía el despacho presidencial, el ascensor de alta dirección anunció su llegada con un sutil timbre electrónico.

Ania Gallegos dio un paso firme hacia el pasillo. Con la elegancia natural que la caracterizaba, saludó con una sonrisa amable a la recepcionista, quien aún se reponía del amargo trago anterior

Ania avanzó con paso seguro hacia la oficina principal. Confiada en el mensaje explícito que Jairo le había enviado minutos atrás ("Te estoy esperando"), empujó la pesada puerta de roble y entró sin tomarse la molestia de tocar.

Rachel, que se encontraba de espaldas conteniendo la bilis de su humillación, sintió la vibración del aire al abrirse la puerta. Giró sobre sus tacones, con el rostro crispado por la irritación.

“¿Y tú quién demonios te crees que eres para entrar de esa manera tan confianzuda a este despacho?” escupió Rachel, barriéndola con una mirada cargada de envidia.

Ania frunció ligeramente el ceño. La escena la tomó por sorpresa y la confusión amenazó con instalarse en su mente, pero las experiencias vividas, habían forjado en el carácter le impidieron doblegarse.

Jamás en su vida permitiría que una aparecida le levantara la voz. Con una sonrisa gélida y perfecta, caminó lentamente hacia el centro de la habitación, desbordando la seguridad y el magnetismo de una auténtica diva.

“¿De verdad tienes tantas ganas de saber quién soy yo?” preguntó Ania con una calma exasperante, sosteniéndole la mirada.

Rachel se encendió en rabia al percibir aquella actitud despreocupada y soberbia que la hacía ver inferior.

“Pues claro que quiero saberlo. Aunque te aviso que la ropa cara de diseñador no te quita lo naca” atacó Rachel, recurriendo a su habitual repertorio de insultos clasistas.

Ania arqueó una ceja con un desafío silencioso. Sin regalarle una sola palabra más, desvió su rumbo directo hacia el imponente sillón ejecutivo de Jairo.

Ante la mirada atónita de la intrusa, y sin el más mínimo atisbo de duda, Ania se sentó con total naturalidad sobre el regazo del CEO.

Apoyó una mano en el hombro de Jairo y miró fijamente a Rachel con una frialdad demoledora.

“Creo que, dadas las circunstancias, no necesito perder el tiempo respondiéndote con palabras” remató Ania.

Jairo Velarde sintió que la sangre le hervía, pero esta vez de puro placer y orgullo.

Una sonrisa de absoluta satisfacción se dibujó en sus labios mientras rodeaba la estrecha cintura de Ania con sus brazos, apegándola a su pecho y disfrutando cada segundo del magnífico despliegue de posesividad de su mujer.

Rachel explotó fuera de sí. Perdiendo el último rastro de la elegancia artificial que intentaba proyectar, propinó un manotazo violento sobre el escritorio de caoba, arrojando al suelo carpetas, portalápices y organizadores que impactaron contra la alfombra con un estruendo seco.

“¡Quítate de ahí ahora mismo, maldita zorra!” gritó Rachel, con las venas del cuello marcadas por la furia “¡Él es mi esposo! ¡Me pertenece!”

Ania no se inmutó por el arranque de locura. Soltó una pequeña carcajada, un sonido impregnado de una arrogancia tan limpia que sepultó los gritos de la otra mujer.

“¿En serio? ¿Tuyo?” devolvió Ania, inclinando la cabeza con burla “Entonces hazme el favor de mostrarme los documentos de propiedad firmados”

Jairo tuvo que enterrar el rostro en el fragante cabello de Ania para ocultar la risa que le provocaba la audacia de su ángel.

Le fascinaba ver cómo la mujer se transformaba en una leona dispuesta a defender lo suyo con uñas y dientes.

Rachel se quedó completamente muda, con la boca abierta, petrificada ante la innegable complicidad y el lenguaje corporal de la pareja. Sabía que había perdido la batalla antes de empezarla.

Con movimientos fluidos y felinos, Ania se puso en pie con una elegancia impecable, tomó la carpeta de Automotriz Gallegos que traía consigo y la dejó caer sobre el espacio despejado del escritorio.

“Aquí tienes los nuevos diseños que me pediste revisar, señor Velarde” declaró con voz profesional “Me tengo que retirar a mis oficinas... y espero sinceramente que, cuando me toque volver a pisar este despacho, hayas mandado a limpiar la oficina de tanta zorra barata que se te cruza en el camino”

Antes de que Jairo pudiera reaccionar o ponerse en pie, Ania se inclinó sobre él, aproximando sus labios rosados a su oído para susurrarle en un tono peligrosamente gélido y sensual “No me gustan en lo más mínimo estos papelitos del pasado, Jairo. Voy a tomarme un tiempo muy serio para reflexionar sobre lo nuestro”

Con una sonrisa de absoluta superioridad y un movimiento de caderas provocador que dejó a Jairo sin aliento, Ania dio la vuelta y abandonó el despacho, haciendo sonar sus tacones con la marcha de una reina invicta.

Jairo maldijo entre dientes en el silencio de su mente. La maldita presencia de Rachel acababa de arruinarle el reencuentro perfecto con la mujer que amaba, sembrando dudas donde solo debía haber pasión.

Sin perder un segundo, presionó el botón del intercomunicador, con los ojos inyectados en ira.

“Seguridad, suban de inmediato” ordenó con una voz que hizo temblar la línea.

Dos hombres corpulentos en cuestión de segundos irrumpieron la oficina del CEO.

“Llévense a esta mujer inmediatamente. Y que quede registrado en el sistema: tiene prohibido volver a pisar cualquier propiedad del Grupo Velarde bajo pena de arresto” ordeno Jairo.

Rachel comenzó a gritar obscenidades, lanzando patadas y arañazos salvajes contra los uniformados mientras la levantaban en vilo.

Los custodios, profesionales e imperturbables, ni siquiera se inmutaron ante los golpes; la arrastraron por el pasillo del ala ejecutiva, la subieron al ascensor de servicio y la depositaron sin la menor delicadeza directamente sobre el asfalto de la vía pública, dándose la vuelta para retomar sus puestos.

Sola en la acera, con el labial corrido, el cabello revuelto y la respiración agitada por la humillación, Rachel se enderezó la ropa de diseñador mientras los transeúntes la miraban con burla.

La rabia mutó rápidamente en un cálculo frío y desesperado. Si Jairo se había convertido en un muro infranqueable, entonces tendría que cambiar de estrategia.

Iría directo a la mansión principal de los Velarde con el objetivo firme de ver a Mateo.

Aunque en el fondo de su alma seca no sentía un ápice de amor maternal por el pequeño, era plenamente consciente de que su hijo seguía siendo el único boleto de oro disponible para salir de la miseria y recuperar el estatus de millonaria que tanto ansiaba.

Su regreso al país no había sido una obra del azar.

Detrás de su espectacular aparición se escondía la mano de Vidal Velarde, el resentido tío de Jairo, quien buscaba desesperadamente cualquier herramienta para desestabilizar el liderazgo de su sobrino en la corporación.

Rachel ni siquiera poseía los fondos necesarios para costear un billete de avión de clase económica tras haber despilfarrado su última fortuna en el extranjero; esa carencia financiera era la única razón por la que no había regresado antes a reclamar su parte del botín.

……………..

En el ala más tranquila de la mansión Velarde, el silencio solo era interrumpido por el seco y rítmico chocar de las piezas de madera sobre el tablero.

Mateo, concentrado y analítico, se encontraba disputando una reñida partida de ajedrez con su bisabuelo Orlando cuando el estruendo del timbre de la entrada principal fracturó la paz del hogar.

Santiago, el leal y veterano mayordomo de la familia, acudió a abrir la puerta principal.

Al jalar el plomo, el hombre casi se va de espaldas por la pura impresión; las facciones se le congelaron y el aire se le atoró en los pulmones.

Hacía exactamente siete años que no veía a Rachel. Cuando aquella mujer había decidido empacar sus pertenencias y largarse sin mirar atrás, Mateo era apenas un bebé que acababa de cumplir un año de vida.

Sin el menor rastro de vergüenza o educación, Rachel empujó con rudeza el hombro de Santiago, apartándolo de su camino, e ingresó al vestíbulo con la cabeza en alto, pavoneándose como si siguiera siendo la legítima dueña y señora de la propiedad.

Orlando Velarde levantó la mirada del tablero inmediatamente al escuchar las pisadas extrañas. Al enfocar la silueta de la intrusa, las venas de sus sienes se tensaron y el color de la indignación le subió al rostro.

“¿Se puede saber qué demonios estás haciendo tú en esta casa?” bramó el anciano, con una voz trémula pero cargada de una molestia implacable.

Rachel, ignorando olímpicamente la hostilidad, caminó hasta la sala de estar, alisó los pliegues de su falda y se sentó cómodamente en el sofá de piel frente a ellos, cruzando las piernas con total desparpajo.

“Hola, abuelito. Qué gusto me da verte tan lleno de energía” soltó con una sonrisa plástica y ensayada, apoyando el bolso de marca en su regazo “No pongas esa cara. He vuelto porque vine a ver a mi querido y adorado hijo”

El patriarca, sintiendo que la presión arterial se le disparaba, se apoyó en los brazos del sillón para ponerse de pie, furioso y dispuesto a tomarla del brazo para echarla a patadas a la calle él mismo.

Sin embargo, antes de que pudiera dar un paso, la pequeña pero firme mano de Mateo se posó sobre la suya, deteniéndolo.

“Abuelito, por favor, quédate tranquilo. Yo me encargo de esto” pronunció el niño, clavando una mirada inquebrantable en el anciano “Creo que esta señora necesita recibir una muy buena lección de modales”

Orlando dudó por un segundo, conteniendo el aliento. No obstante, la madurez asombrosa y la mirada gélida y segura de su bisnieto terminaron por convencerlo.

A regañadientes, y soltando un bufido de frustración, el viejo volvió a sentarse en su sitio, cediéndole el control de la situación al pequeño de siete años.

Mateo giró el rostro lentamente hacia Rachel. La observó de arriba abajo con una frialdad y una propiedad analítica que resultaban perturbadoras e impropias para un niño de su corta edad.

“Mire, señora” comenzó Mateo, modulando una voz pausada e implacable “Sé perfectamente quién es usted, conozco la historia y, lamentablemente para mí, la genética es algo que no puedo cambiar”

Hizo una pausa, entrelazando sus pequeños dedos sobre la mesa de ajedrez, imitando inconscientemente la postura corporal de Jairo en las juntas de negocios.

“Pero quiero que le quede algo muy claro: para mí, usted es una completa desconocida. Una extraña que acaba de entrar a mi casa sin permiso. Porque madre no es la que simplemente engendra, sino la que cuida, la que protege y la que ama... y usted nunca, en toda mi vida, hizo absolutamente nada por mí. Así que no venga a actuar un papel que no le queda”

La madurez del heredero era el resultado de un proceso doloroso. Durante mucho tiempo, Mateo había tenido que aprender a marchas forzadas a procesar y soportar la ausencia emocional de su padre, quien vivía sepultado bajo el peso de un imperio corporativo.

Y la inexistencia de una figura materna, ese vacío lo había moldeado como un niño autosuficiente, un estratega en miniatura.

Rachel se quedó estupefacta, con la boca ligeramente abierta, desarmada por la arrolladora inteligencia y la seguridad aplastante del niño.

La humillación de haber sido arrastrada de la empresa seguía fresca, y que ahora su propio hijo la tratara como a una basura terminó por desatar su histeria.

“¡Escúchame bien, mocoso malcriado!” siseó Rachel, inclinándose hacia adelante con los ojos inyectados en rabia, perdiendo los papeles “A mí no me vas a hablar con esa soberbia. Yo soy tu madre biológica. Así que te aguantas y te vas acostumbrando a mi cara, porque pienso volver a vivir contigo, te guste o no”

Mateo ni siquiera pestañeó ante las amenazas de la mujer. Al contrario, la comisura de sus labios se elevó sutilmente, dibujando una sonrisa presumida y calculadora que era el vivo reflejo de la estirpe Velarde.

“Muy bien, señora. Si usted quiere jugar a las malas, juguemos” devolvió el pequeño “Puede mudarse si quiere. Pero le aseguro que yo mismo iré directo a la comisaría de la policía y diré que usted me maltrata física y psicológicamente, y que tengo miedo de estar en mi propia casa”

Rachel se congeló, sintiendo un sudor frío recorrerle la nuca.

Mateo, rematando la jugada con una frialdad demoledora "¿A quién cree usted que le va a creer la justicia y la prensa? ¿A una mujer que abandonó a su bebé por años o al hijo único del dueño del Grupo Velarde? Piénselo bien”

La mujer apretó los dientes con tanta fuerza que le dolió la mandíbula.

Derrotada, humillada y consciente de que el niño la había acorralado en un jaque mate impecable, Rachel se puso en pie de un salto, tomó su bolso de diseñador con manos temblorosas y salió furiosa de la mansión.

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ana luisa
parece que esta plataforma las dueñas son Betty Isabel Alvarado y Mariela porque nunca lo va siempre son lo mismo ahorita escribe Mariela ella la dejan de primera y de baja y yo soy de tercera eso siempre lo hacen porque ya son las dueñas de esta plataforma no respetan
ana luisa
si escribe de primera me ponen de segunda y si escribo de segunda me ponen de segunda no puede ser que esta plataforma no respete los comentarios de las demás personas no bajan sino que deja permanente a una persona desde allí no puede ser en todas las novelas me pasen todas las novelas
mariela
Están tan desesperados los Carrillos que Roberto descargo su furia con Celina cuando le reclamo que era culpa de el por andar haciendo negocios sucios y lo que recibió fue una bofetada y la indiferencia de su hija Ana.
Elena y Antonia por andar humillando a Ania Juan Gallego les tendrá su buena sorpresa 😮😮
Orlando y Jairo la traición la tienen metida en su casa Olga la marioneta de Vidal será la involucrada en todo lo que hagan.
Vidal vil, asqueroso y manipulador y Rachel una putizorra, desnaturalizada y putizorra tener relaciones con ese monstruo que asco.
ana luisa
Ya y tiene de segunda y no de primera plataforma es de mentira en vez de que su comentarios bajen no siempre tiene que ser de primera beta y saber Alvarado y Mariela no puede ser en
ana luisa
Esta plataforma siempre en todas las novelas me ponen de segunda o de última no puede ser y pero mientras que a Betty Saavedra Alvarado y a Mariela siempre la ponen de primera no pueden en todas las novelas en todas
ana luisa
Po de segunda esta plataforma no puede no no baja no baja bien es que por qué ah y Betty saber Alvarado siempre de primera no puede ser la primera soy yo no joda
ana luisa
Me encantó el capítulo está muy bueno Mateo y los niños muy inteligentes y ya fueron rescatados ya
mariela
Dicen que al que no le gusta el caldo se le dan 3 tazas Elena con tu prepotencia y arrogancia fuistes a parar a un hospital público para que se te vayan bajando los humos y sigas haciendo maldades porque el karma no perdona ay pobrecita Antonia le dieron las espalda sus supuestas amistades de sociedad 🤣😂🤣😂🤣😂 bien merecido lo tienes por haberle dado ese batido para mandarla al hospital y ser inseminada todavía no han probado la pobreza y tener que trabajar para no pasar hambre les tocará.
ana luisa
Me me encantó el capítulo está bueno que los carrillos sufran y que Juan logre todo su venganza y Jairo se vengue y descubre que su tía es una es una vendida
ana luisa
por qué de segunda porque de segunda no puede ser yo voy a comentar algo y yo siempre tengo que bajar bajar esta plataforma no no puede no puede ser correcta como otras plataformas
ana luisa
ojalá que esta vez pueda estar de primera no puede ser que Betty se adhiera Alvarado o sea de primera
Betty Saavedra Alvarado
Vidal tu vida acabará sin pena ni gloria Jairo hará justicia a su manera por sus padres b abuela el secuestro de sus hijos por todos tus delitos junto a Rachel y todos los cómplices que no se detuvieron ante nada no les importo la vida dolor sufrimiento pronto acabará parece una pesadilla Jairo sus padres y abuela descansarán para siempre en paz Su abuelo también aunque sufra por su hijo ambicioso y cruel
ana luisa
que de segunda y Betty Saavedra Alvarado de primera yo debe de ser de primera no ella con chale esta plataforma no no sirve para los comentarios para bajar las personas
ana luisa
Me encantó está buenísima Elena está pagando lo que hizo con su sobrina que pague y la hija también
ana luisa
por qué de último y María de primera no puede ser ah no puede ser que esta plataforma no puede ser como otra normal para los comentarios
ana luisa
Me encantó el capítulo está muy bueno Juan se vengó de cada uno de ellos se merecía tanto el viejo Ana y la y y la hermana de Ana tenían que vengarse
Betty Saavedra Alvarado
Yoysi un capítulo como en la vida real emocionante con la señal que Mateo envío fueron encontrados por Jairo y Ania ahora .ya están a salvó están con su madre y guardaespaldas Jairo todavía tiene una deuda pendiente con Vidal el no le perdonara nada hará justicia ahora le toca el turno a Cintia
mariela
Bien merecido lo que les está pasando y pasarán a los Carrillos porque no tienen dinero como mantenerse ya salieron huyendo las primeras ratas Roberto, Celina y Ana pero Elena con sus ínfulas de dama de sociedad casada con un banquero que le dejó las cuentas vacías y se fue como rata cuando se hunde el barco que hará afrontará a la prensa eso te pasá por haberle hecho daño a Ania pero sabrán el sabor del desprecio y la pobreza.
Betty Saavedra Alvarado
Mateo eres un niño que protege a tus hnos eres inteligente observador organizaste un plan todo salió bien con la ayuda de tus hnos ahora Jairo pronto los rescatará están en peligro por la furia de los sicario o los puede picar cualquier animal que no les pase nada Vidal fue por lana saldrá trasquilados y preso junto con sus complices
Sandra Maritza Mesa
yo sabía que esos niños no son tontos 🤣 lo hicieron pelearse
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