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Marcada Por La Venganza

Marcada Por La Venganza

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Venganza / Traiciones y engaños
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Bajo una identidad falsa, Dante se infiltra en la mansión de su mayor enemigo como el nuevo y frío guardaespaldas de su hija, Dana Smith. Dana, una hermosa mujer de veintisiete años, no sabe nada del oscuro pasado de su padre ni del monstruo que financia sus lujos. Ella solo sabe que su nuevo protector es un hombre misterioso, imponente y peligrosamente atractivo que parece odiarla sin razón.

El plan de Dante es perfecto: ganarse su confianza, descubrir los secretos del negocio y destruir a los Smith desde adentro. Pero un Alfa no puede luchar contra el destino, y cuando el instinto salvaje le revele que la hija de su enemigo es, en realidad, su Luna destinada, Dante tendrá que elegir entre la sangrienta venganza o el lazo prohibido que amenaza con consumirlo.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21

Dana sostuvo la mirada del Alfa, sintiendo que el aire dentro del habitáculo del todoterreno se volvía demasiado espeso para respirar. La advertencia de Alex no sonaba como una amenaza corporativa, sino como una verdad visceral, una fuerza de la naturaleza que ella estaba desafiando sin medir las consecuencias. Sin embargo, en lugar de retroceder, una chispa de audacia la impulsó a mantener la frente en alto.

—No estoy jugando, Mendoza —respondió ella en un susurro firme, rompiendo el hechizo visual al abrir la puerta del copiloto—. Solo intento entender al hombre que me cuida la espalda.

Salió del vehículo, dejando que la brisa fría del océano le golpeara el rostro y alborotara su cabello. Caminó hacia la barandilla de madera que delimitaba el borde del acantilado, respirando el aroma salino del mar que, por unos instantes, lograba camuflar la intensa fragancia a cedro y acero que se había instalado en sus sentidos.

Alex bajó un segundo después, cerrando la puerta con un golpe seco. Activó el cierre centralizado y se colocó a tres pasos de ella, adoptando su habitual postura de vigilancia, con los ojos recorriendo la carretera desierta y la densa arboleda que bordeaba el camino antes de fijarse en la silueta de su Luna.

El sol estaba a punto de hundirse por completo en el horizonte, tiñendo el agua de un rojo carmesí que a Alex le recordó, de forma inevitable, a la sangre derramada en su pasado.

—Mi padre cree que controla todo —habló Dana, con la mirada perdida en la inmensidad del océano—. Cree que puede comprar mi futuro, mi matrimonio, mis decisiones... Incluso pensó que al contratarte a ti, pondría a un perro guardián que reportaría cada uno de mis suspiros. Pero se equivocó.

Alex desvió los ojos grises hacia el perfil de la joven. El viento empujaba el aroma a jazmín directamente hacia él, torturando al lobo Supremo que rugía por romper la distancia y marcarla frente al mundo.

—¿Por qué cree que se equivocó? —preguntó con su barítono profundo, permitiendo que un matiz de curiosidad genuina se filtrara en su voz.

Dana se giró, apoyando la cadera contra la barandilla de madera, quedando de frente a él. La luz del crepúsculo le daba un aire místico, casi irreal.

—Porque tú no le perteneces a él, Mendoza. Lo supe desde el momento en que me defendiste de Ricardo. Un mercenario común habría pensado en su sueldo y en las consecuencias corporativas; tú actuaste por instinto. No sigues las reglas de Arthur Smith... sigues las tuyas. Y eso, en el mundo de mi padre, es lo más peligroso que existe.

Una sonrisa gélida y apenas perceptible dibujó la comisura de los labios de Alex. La perspicacia de Dana era un arma de doble filo. Estaba leyendo perfectamente su naturaleza indomable, pero seguía a ciegas respecto al verdadero motivo de su insubordinación.

—Es una deducción muy arriesgada, señorita —replicó Alex, dando un paso al frente, acortando el espacio hasta que la sombra de su enorme cuerpo la cubrió por completo—. En el submundo, la lealtad se vende al mejor postor. Debería tener más cuidado en quién deposita su confianza.

Dana no se movió. Levantó la barbilla, sosteniendo la imponente cercanía del Alfa con una valentía que terminó por desarmar la frialdad de este.

—No confío en cualquiera, Mendoza. Pero mi instinto me dice que, aunque seas un peligro para el resto del mundo... para mí eres el único lugar seguro en esta maldita ciudad.

El lazo místico dio un latigazo brutal entre ambos. El aire vibró con una tensión tan pura que Alex tuvo que apretar los puños dentro de los bolsillos de su chaqueta para no estirar la mano y acariciar la mejilla de la hija de su peor enemigo. Ella se estaba entregando por completo a la protección de su verdugo, ignorando que los hilos de la mafia ya se estaban cerrando alrededor de su imperio familiar.

El todoterreno negro atravesó las rejas de la mansión Smith a una velocidad superior a la habitual. Al detenerse frente a la escalinata principal, el panorama ya delataba la urgencia de la situación: dos berlinas de lujo con los motores aún calientes y los conductores de la familia de Ricardo apostados en la entrada confirmaban que la reunión ya había comenzado.

Dana bajó del coche con la mandíbula tensa, sintiendo que el estómago se le comprimía por los nervios. Al mirar a Alex, que ya se había colocado a su lado con su habitual paso firme, buscó una brizna de esa seguridad arrolladora que él siempre desprendía.

—Manténgase detrás de mí, señorita —le indicó Alex con un hilo de voz tan bajo que solo el oído de ella pudo captarlo—. No firme nada, no ceda. Yo me encargo del resto.

Al cruzar el umbral del gran salón, el eco de las voces tensas cesó de golpe. Sentados en los sofás de piel se encontraban Arthur Smith y su esposa Vivienne, flanqueados por el padre de Ricardo, un hombre de aspecto severo y ojos codiciosos, y el propio Ricardo, que lucía la férula en su muñeca como una medalla de victimismo.

—Por fin te dignas a llegar, Dana —sentenció Arthur, poniéndose en pie con una expresión gélida. Su mirada lobuna se desvió de inmediato hacia Alex, parpadeando con una chispa de irritación al ver que el guardaespaldas entraba al salón sin pedir permiso—. Mendoza, espera afuera. Este es un asunto estrictamente familiar.

—Mi contrato estipula protección veinticuatro siete en presencia de potenciales situaciones de riesgo, señor Smith —respondió Alex, sin dar un solo paso atrás. Mantuvo la posición junto a la puerta, con los brazos cruzados y una postura tan imponente que los dos guardaespaldas del padre de Ricardo, situados en las esquinas, tragaron saliva instintivamente—. Me quedo.

El padre de Ricardo soltó un bufido despectivo, pero decidió ignorar al empleado para concentrarse en el objetivo principal.

—No tenemos tiempo para discutir con la servidumbre, Arthur —intervino el hombre mayor, sacando un documento encuadernado en cuero de su maletín y colocándolo sobre la mesa de centro—. El escándalo de anoche en el club *Eclipse* ya está empezando a filtrarse en los pasillos de la bolsa. La única forma de frenar los rumores de una ruptura entre nuestras familias y asegurar las acciones de la licitación norte es anunciar el compromiso formal de nuestros hijos. Ahora mismo.

Al ver la acorralada, Ricardo sonrió desde su asiento, acomodándose la férula de la muñeca con una suficiencia insufrible.

—Vamos, Dana, firma —provocó Ricardo, con un tono burlón que destilaba victoria—. Tu padre tiene razón. Al final del día, los negocios son los negocios, y tú y yo estamos destinados a estar en la cima. Ahórrate el drama.

Dana sintió que la respiración se le cortaba. Miró a su alrededor buscando una salida, y de forma inevitable, sus ojos se cruzaron con los de Alex, que permanecía estático junto a la puerta principal del salón.

Alex no se movió, pero sus ojos grises tormentosos le enviaron una señal clara, un destello de absoluta calma que funcionó como un ancla para ella. Recordó las palabras que él le había dicho antes de entrar: *"No firme nada, no ceda. Yo me encargo del resto"*. Aunque no entendía cómo un guardaespaldas podría frenar a su padre, decidió confiar en el lazo ciego que los unía.

Dana respiró hondo, enderezó la espalda y miró al padre de Ricardo y a Arthur con un desprecio absoluto.

—No voy a firmar nada hoy —sentenció Dana, con la voz firme, dejando el documento sobre la mesa con un golpe seco—. Si tantas ganas tienen de fusionar sus empresas, busquen otro método. Pero a mí no me van a usar de mercancía. Me voy a mi habitación.

Antes de que Arthur pudiera levantarse hecho una furia para detenerla, Alex se movió con perfecta sincronía. Dio un paso al frente, abriendo la puerta doble del salón justo cuando Dana se acercaba, colocándose de inmediato como una imponente barrera física entre ella y el resto de los hombres de la sala.

—Señor Smith —intervino Alex, usando su barítono profundo y formal, neutralizando el ambiente con su fría educación militar—. La señorita Smith ha tenido un día largo y su pulso muestra signos de agotamiento severo. Mi recomendación profesional de seguridad es suspender cualquier presión legal hasta que esté en plenas facultades. Yo la escoltaré arriba.

El padre de Ricardo se puso en pie, indignado por la interrupción del empleado.

—¡Arthur! ¿Vas a dejar que tu perro guardián dicte las reglas de esta reunión? —exclamó el hombre, señalando a Alex con furia.

Arthur Smith miró a Alex. Su paranoia lobuna analizó la postura del guardaespaldas. Odiaba la insubordinación, pero la fría lógica de Mendoza —y el hecho de que necesitaban a Dana tranquila para no armar un escándalo que arruinara las acciones al día siguiente— lo hizo contenerse.

—Déjala ir —ordenó Arthur finalmente, volviendo a sentarse con una mueca de desagrado—. Tienes hasta mañana al mediodía para pensarlo, Dana. Mendoza, asegúrate de que nadie la moleste en su habitación. Ricardo, nosotros nos quedaremos a revisar los anexos de la licitación.

Alex inclinó levemente la cabeza, cerró las puertas del salón tras de sí y siguió a Dana escaleras arriba.

Una vez que llegaron al pasillo del segundo piso, lejos de las miradas del salón, Dana soltó todo el aire que contenía, apoyándose contra la pared de madera noble. Estaba temblando levemente por la adrenalina.

—Gracias... otra vez —susurró, mirando a Alex con una devoción que empezaba a asustarlo—. Pensé que mi padre te colgaría ahí mismo por meter la cuchara.

—Le dije que no la dejaría sola—respondió Alex con voz baja, manteniendo la distancia pero permitiendo que sus ojos reflejaran una fracción de la furia contenida que sentía por la forma en que la trataban—. Descanse, Dana. Ellos no subirán aquí esta noche. Se lo garantizo.

Dana asintió y entró a su habitación, cerrando la puerta con suavidad.

Alex se quedó parado en el pasillo sombrío, asegurándose de que la planta estuviera despejada. Luego, deslizó la mano dentro de su chaqueta, sacó su teléfono encriptado y presionó el botón de marcación rápida hacia el cuartel de su clan. Su rostro se transformó en la máscara del implacable Alfa de la mafia.

—Aquí Alex —habló en un susurro gélido—. Arthur y los de Ricardo están reunidos en el salón principal revisando los papeles de la licitación norte. Es el momento perfecto. Activen la fase dos del software de clonación ahora mismo. Quiero cada contrato, cada firma y cada desvío de fondos de esa licitación en mi servidor antes de que amanezca. Vamos a desangrarlos en silencio.

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NAT
No creo que ella lo entienda, se siente usada y traicionada
NAT
Nada que decir 😔 yo también estoy sufriendo
NAT
y crees que ella va a quedarse? lo dudo
NAT
Es un caradura
NAT
lo mas indicado para Dana seria irse lejos y sola evitando a las sanguijuelas de sus padres
NAT
Qué tal la oportunista!
NAT
Qué más se podía esperar de ese desgraciado?
NAT
Tas jodido!
NAT
eso parece 😔
NAT
pues ya tuvieron un acercamiento bastante profundo... y anudado /CoolGuy/
NAT
La cruda verdad
NAT
y no solo eso, ya tú hija está marcada y posiblemente embarazada de tu enemigo /CoolGuy/
NAT
será que ya lo reconoció? 😬
NAT
no has hecho nada? revisa tu conciencia!
NAT
Román, los domingos no se trabaja...los juzgados no abren
NAT
No, no duele...pero lo que va a doler 🙄
NAT
esta señorita va a desayunarse al Alfa 😈
NAT
Ya tenemos un 90% de probabilidades que un cachorro venga en camino 😍😍
NAT
Ay Dante, solo la usaste y esto te va a salir muy caro😔
Apolonia: X2 /Sleep//Sleep//Sleep/
total 3 replies
NAT
ah picarón 😈😈 te guardaste lo mejor para lo ultimo...te las sabes todas!🤣🤣🤣
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