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A Merced Del Magnate Cruel.

A Merced Del Magnate Cruel.

Status: En proceso
Genre:Mujer despreciada / CEO / Matrimonio arreglado
Popularitas:31.5k
Nilai: 5
nombre de autor: brida cruz

En la víspera de su boda, Anastasia solo esperaba una noche de risas con sus amigas en su despedida de soltera. Sin embargo, una decisión impulsiva la lleva a cruzar la línea de lo prohibido. Embriagada por la emoción y el deseo de sentirse libre por última vez, despierta al día siguiente en la habitación de un hombre que no debería siquiera rozar en sus sueños.

Él no es un desconocido cualquiera: Damián Volkov, un magnate temido por su crueldad, un hombre sin piedad que mueve los hilos de negocios oscuros y que jamás perdona una traición. Un depredador que la ve como una presa que entró por voluntad propia a su guarida.

Lo que comenzó como un error se convierte en una obsesión peligrosa. Entre amenazas, secretos y una atracción que no debería existir, Anastasia descubrirá que una sola noche puede cambiarlo todo: su futuro, su matrimonio… y hasta su vida.

Porque en el mundo de Damián, nadie escapa sin pagar un precio.

NovelToon tiene autorización de brida cruz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lo que se avecina.

Salgo dejándolos a solas y me quedo esperando afuera, con las manos entrelazadas y el corazón golpeándome el pecho con una fuerza que me cuesta disimular.

El pasillo está casi vacío.

El zumbido constante del aire acondicionado se me mete en la cabeza, insistente, como si marcara el paso del tiempo.

Mis pensamientos no se detienen.

¿De qué habrán hablado?

¿Por qué tanto secreto?

¿Por qué esta Damián… aquí?

No pasan ni treinta minutos cuando la puerta se abre.

Damián sale primero.

No me mira.

No se despide.

Su rostro está tenso, la mandíbula apretada, los hombros rígidos.

Camina con paso firme, decidido… como si escapara de algo que jamás debió haber ocurrido.

Lo observo alejarse por el pasillo hasta que desaparece tras una esquina.

Solo entonces entro.

Mi padre está sentado frente al escritorio.

No revisa documentos.

No habla por teléfono.

No hace nada.

Mira un punto fijo, invisible, como si algo dentro de él se hubiera quebrado.

Algo es distinto.

Su respiración es pesada y cuando levanta la vista hacia mí, sus ojos ya no tienen el mismo brillo.

Hay cansancio… y algo más. Algo que me eriza la piel.

—¿Ocurrió algo? —pregunto, intentando sonar tranquila.

Mi voz me traiciona.

Niega despacio.

Ese silencio pesa más que cualquier respuesta.

Lo conozco demasiado bien.

—No quiero que se ponga mal —murmuro, forzando una sonrisa mientras me acerco—. Vamos a comer, ¿sí? Quiero la compañía de mi padre.

Me observa unos segundos.

Luego asiente, como si mis palabras le ofrecieran un pequeño respiro.

Salimos juntos.

Conduce hasta un restaurante que solía frecuentar con mamá.

El trayecto se llena de recuerdos.

Cada vez que la menciona, su voz se suaviza.

Habla de los lirios blancos que tanto le gustaban, de cómo se reía cuando él le cantaba aunque no tuviera buena voz. Yo lo escucho en silencio, con un nudo apretándome el pecho.

En cada palabra hay nostalgia.

Y una despedida que no entiendo del todo.

Durante la comida intenta sonreír.

No lo logra del todo.

De pronto deja los cubiertos a un lado y toma mis manos con firmeza. Sus dedos están fríos.

—Hija… —dice con la voz ronca—. He estado pensando… y quiero que seas la primera en saberlo.

Levanto la mirada.

—Me voy a divorciar de tu madrastra.

El mundo se detiene.

Parpadeo varias veces, como si no hubiera escuchado bien.

—¿Pasó algo que no sepa? —pregunto con cuidado—. Porque para que pienses en eso… algo serio tuvo que pasar.

Aprieta mis manos con más fuerza, evita mirarme.

—Lo solucionaré —susurra—. Te lo prometo.

Quiero creerle.

Pero hay una sombra en su rostro que nunca antes había visto.

Terminamos de comer casi en silencio y regresamos a la empresa.

Apenas entramos al vestíbulo, las vemos.

Mi madrastra y Yajaira nos esperan.

Demasiado arregladas.

Demasiado alertas.

—Tengo que hablar con las dos —dice mi padre con ese tono grave que pocas veces usa.

Yo no me quedo.

Regreso a casa con una sensación extraña, como si el aire estuviera cargado de electricidad.

Algo va a estallar.

Lo sé.

Me preparo para la cena.

Frente al espejo, el vestido luce elegante, perfecto… pero no puedo dejar de pensar en mamá.

En cómo habría querido estar conmigo ese día.

En cómo habría sabido qué decirme.

Cuando salgo, mi padre me espera en la sala.

Solo.

No pregunto por mi madrastra. Ya no me importa.

Llegamos a casa de los padres de René.

Desde el primer momento, algo se siente mal.

La música es suave, pero las risas suenan apagadas. Las miradas se esquivan.

Nada fluye de manera natural.

René me recibe con un beso en la mejilla. Está serio, más de lo habitual.

Durante la cena, las conversaciones son forzadas. Los brindis, huecos.

Sonrío por inercia, pero tengo la sensación constante de que todos saben algo… menos yo.

René evita mirarme.

Su madre no deja de observarme.

Mi padre apenas prueba la comida.

Pasada la medianoche, regresamos a casa.

El silencio dentro del auto es casi insoportable.

—Todo estuvo raro —murmuro, mirando por la ventana.

Mi padre no responde.

Su mirada se pierde en la carretera y, por primera vez en mucho tiempo, me da miedo preguntarle qué ocurre.

Esa noche no duermo.

Al amanecer, me levanto.

El día de la boda.

Mi boda.

Me pongo el vestido que trajeron ayer.

Encaje delicado en los hombros, una caída suave que parece flotar.

La maquillista trabaja en silencio.

Todo parece un sueño.

Pero no uno feliz.

Cuando termina, mi padre toca la puerta.

—¿Lista?

Su sonrisa se rompe al verme. Sus ojos se llenan de lágrimas.

—Estás hermosa —dice con la voz quebrada.

—Gracias, papá.

Salimos juntos.

El cielo está despejado, sin una sola nube, pero el aire se siente pesado.

Llegamos a la iglesia.

Los invitados se acomodan.

Veo rostros desconocidos… y una figura vestida de negro que no deja de mirarme.

René llega poco después.

Tiene ojeras, el rostro pálido.

Cuando me ve, sonríe débilmente.

Subimos al altar.

Todo parece en orden.

Entonces los tacones de mi madrastra y de mi media hermana resuenan en la entrada.

Se sientan en primera fila.

Justo frente a nosotros.

El juez se aclara la garganta.

—Nos reunimos hoy para unir en matrimonio a…

Se detiene.

Revisa unos documentos que un asistente le entrega. Frunce el ceño.

René me mira, inquieto.

—¿Qué ocurre? —pregunta.

El juez respira hondo.

—Esta boda no puede llevarse a cabo.

Un murmullo recorre la iglesia.

—¿Por qué? —exige René.

El juez me mira directamente.

—Porque la señorita Anastasia ya está casada.

El mundo se me viene encima.

—No… —niego—. Eso no es cierto. ¡Debe haber un error!

El caos estalla.

Voces.

Confusión.

René suelta mi mano.

Mi padre se pone de pie de golpe.

Y mi madrastra…

Sonríe.

—Yo no estoy casada —balbuceo, al borde del llanto—. René, te lo juro… no estoy casada con nadie.

Mi voz se quiebra.

No sé qué clase de infierno es este.

Pero sí sé algo con absoluta certeza:

mi vida acaba de cambiar para siempre.

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monita
por Dios esta buena pero no avanza ,no entiendo asta ahora que quiere Damian de ella 🙄🙄
Mary Ney
Otro capítulo por favor escritora ☺️
Ira NY
Ah! es enserio me vas a dejar así de saber que va a pasar ay que malvada eres nos vas hacer sufrir 😁 de saber que va pasar si si o no cuchi cuchi😈
Rosa Perez
escritora confío en tu responsabilidad de seguir escribiendo está excelente historia 🥰mira que me da chance es a las 3 de la madrugada. porfa no me dejes con esta incertidumbre 🙏
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
Parece que ni se bañarme, solo se cambia de ropa y ya,Damian creo que está enamorado de Anai.
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
Creo que Daría trabaja para Damian,lo despidió para que cuidará de ella.
Mary Ney
Hay Damian creo que alguien buscará a Ania esta noche 🤭🤭🤭🤭 Más capítulos por favor
Yolanda Beatriz Lagos Celarien
Los papeles que firmo sin leer ,de seguro allí estaba el acta de matrimonio con Damian.
Mary Ney
Los dos tienen sentimientos, uno por el otro que interesante capítulo gracias escritora
La tóxica: gracias 🥰
total 1 replies
Mary Ney
Aunque lo niegue Damian siente cosa,por Ania aunque lo disimula muy bien gracias por el capitulo
La tóxica: gracias por la oportunidad 🥰☺️
total 1 replies
Dana Anastasia
vas bien escritora, a mí me gusta es parte de la trama tu sigue y a quien no le gusta simplemente que deje de leer. 🙂
La tóxica: gracias por su apoyo 🥰☺️
total 1 replies
Dana Anastasia
hora si me quedé sorprendida el ya siente cosas
La tóxica: así es 🥰☺️
total 1 replies
Aracelis Durango
La verdad en mi opinión están estancados allí no avanzan en nada solo problemas y Annia y Demian no hay nada de nada ni un acercamiento.🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
La tóxica: Todo a su paso☺️
total 1 replies
monita
que orror como trata Damian a Ania 🙄 pensando lo peor de ella y el y su familia son de lo peor , no una señal que Ania le interese a Damian 🤷 ,me suena que esta novela va ser larga o me equivoco autora??
La tóxica: ☺️ todo a su tiempo tranqui 🙂
total 2 replies
Victoria Recendiz
más capitulos por favor mas🥰🥰
Ira NY
No vale se puso 😱 necesitamos más capitulos un maratón por favor no las merecemos es lo justo por la perdida de días que tuvo sin transcribir
gisella marambio
tal cual jajaja la espera es muy larga
monita
/Awkward//Awkward//Awkward/ahora a esperar un mes más para el próximo capitulo 🤣🤣🤣🤣
La tóxica: tratare de subir capitulos seguidos 🥰
total 1 replies
Anonymous
Hola, hola ojalá y pudiera subir mas capítulos, ya que en lo más interesante me quede y ya lleva días; es sin ofender… No sea mal@ ponga mas capítulos, se que a veces las circunstancias no lo permiten.. pero trate de subir más 🙏 plis…
Frida Escobar: jiji claro ☺️
total 1 replies
monita
🤔🤔🤔????????
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