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CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Reencuentro / Malentendidos / Completas
Popularitas:248.4k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Adriánex Avila

Lila se cansó de ser un eco en la vida de Abad, su esposo. Durante años, ocupó el segundo, el tercero, incluso el cuarto lugar en su mundo, siempre a la sombra de sus prioridades. Fue una situación límite, una gota que rebasó el vaso, lo que encendió en ella la chispa definitiva para desaparecer. Y se fue. Tan silenciosamente que todos la dieron por muerta. Todos, menos Abad. Él se negó a creer en su ausencia eterna, aferrado a una certeza que solo él entendía.

Cuando Lila regresó, no lo hizo sola. Traía consigo un niño, un secreto que Abad no había previsto, pero que no le importó en lo más mínimo. Sin dudarlo un segundo, Abad se lanzó a la reconquista. No solo para recuperarla a ella, sino para ganarse también al pequeño, dispuesto a aceptarlo como suyo, sin importar si la sangre lo unía o no. Porque esta vez, Abad sabía que no podía permitirse ser el último en la vida de nadie.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21 El saber. Abad había visto a Salvatore.

En el momento en que el niño salió de la casa, saltando y riendo, Abad supo que algo no encajaba. Vio a la mujer que amaba, más hermosa que nunca, y a su lado a un niño pequeño que caminaba con la confianza de quien sabe que el mundo le pertenece.

El niño se parecía a Lila. Tenía su cabello castaño, sus ojos verdes, su sonrisa amplia. Pero también tenía algo más. Algo que Abad reconocía al instante porque lo veía cada mañana en el espejo.

Esa forma de fruncir el ceño. Esa manera de caminar con la cabeza en alto y los hombros rectos. Ese aire de autoridad natural que ningún niño de cinco años debería tener.

Era suyo. Lo sabía con una certeza que le helaba la sangre. Ese niño era su hijo.

El coche de Abad se movió lentamente, deteniéndose justo al lado del de Violeta. Él bajó la ventanilla y la miró directamente.

—Buenos días, Violeta —dijo, y su voz era serena, aunque sus ojos delataban la tormenta interior—. ¿Quién es el pequeño?

Violeta sintió que el mundo se detenía. Su instinto maternal se disparó, y apretó la mano de Salvatore con más fuerza.

—No es asunto tuyo —respondió, con la voz tensa—. Vete, Abad. No tienes nada que hacer aquí.

Abad no se movió. Sus ojos se desviaron hacia Salvatore, y el niño, en lugar de esconderse, lo miró con curiosidad.

—Hola —dijo Salvatore, con su voz clara y segura—. ¿Tú eres amigo de mi mami?

Abad sintió que el corazón se le partía y se reconstruía al mismo tiempo. —Sí —respondió, y su voz era apenas un susurro—. Soy... un amigo de tu mami. ¿Cómo te llamas?

—Salvatore —respondió el niño, con orgullo—. Salvatore Lombardi. Tengo cinco años.

Abad miró a Violeta, y en sus ojos había una mezcla de asombro, de dolor y de una furia apenas contenida. —¿Lombardi? —repitió, y la palabra sonó a ácido en su boca—. ¿Le has dado tu apellido?

—No tengo por qué darte explicaciones —respondió Violeta, con frialdad—. Salvatore, sube al coche.

—Pero mami…

—¡Ahora!

Salvatore obedeció, aunque su ceño se frunció en ese gesto tan familiar. Nicoló lo ayudó a subir, y cuando ambos estuvieron dentro, Violeta se volvió hacia Abad.

—No te acerques a mi hijo —dijo, y su voz era un filo de acero—. No te acerques a él, ¿me oyes? No tienes ningún derecho.

Abad la miró, y por primera vez, su mirada era oscura, peligrosa. —¿No tengo derecho? —repitió lentamente—. Ese niño tiene mis ojos, Violeta. Mi forma de caminar. Mi carácter. No me digas que no tengo derecho, porque sé que es mío.

Violeta sintió que la sangre se le helaba. —No es tuyo —mintió, con todas sus fuerzas—. Es hijo de otro hombre.

—No me mientas —respondió Abad, y su voz era fría como el hielo—. No me mientas, porque si lo haces, haré lo que tenga que hacer para demostrar la verdad. Incluso si tengo que desaparecer al padre biológico.

Violeta dio un paso atrás, sintiendo el peso de sus palabras. Había algo en su mirada que nunca había visto antes. Algo siniestro.

—¿Qué quieres decir con eso? —susurró.

—Quiero decir —respondió Abad, inclinándose ligeramente hacia ella— que si ese niño es mío, como creo que es, nada ni nadie me va a separar de él. Ni tú, ni su supuesto padre, ni el mundo entero. Y si no es mío... —Hizo una pausa, y una sonrisa fría se dibujó en sus labios—. Me aseguraré de que lo sea.

Violeta sintió que el miedo le recorría la espalda. Abad había cambiado. Ya no era el hombre arrogante que la había ignorado; era alguien más oscuro, más peligroso. Alguien que había perdido demasiado y que estaba dispuesto a todo para recuperarlo.

—No te atrevas —dijo, y su voz temblaba ligeramente—. No te atrevas a hacerle daño a mi hijo.

—Nunca le haría daño —respondió Abad, con suavidad—. Pero haré lo que sea necesario para estar en su vida. Para estar en tu vida. —Se enderezó—. Te daré un día, Violeta. Un día para que pienses en lo que quieres. Pero mañana, voy a buscarte. Y no voy a aceptar un no por respuesta.

Dicho esto, subió la ventanilla y arrancó el coche, desapareciendo en la curva de la calle.

Violeta se quedó allí, temblando, sintiendo que el suelo se abría bajo sus pies. Había cometido un error al volver. Un error terrible.

Y ahora, las consecuencias estaban a punto de llegar.

*_*

En el coche, Salvatore observaba por la ventana cómo el coche negro se alejaba. Luego, se volvió hacia su madre.

—Mami —dijo, con su voz seria—, ese hombre es mi papá, ¿verdad?

Violeta sintió que el corazón se le rompía. —¿Por qué dices eso, mi amor?

—Porque me miró igual que me miras tú cuando me quieres abrazar —respondió Salvatore, con una lógica que aterraba—. Y porque tengo sus ojos. Los vi en el espejo del coche.

Violeta cerró los ojos y sintió que las lágrimas comenzaban a formarse. No podía mentirle. No podía seguir mintiéndole.

—Sí —susurró, y su voz se quebró—. Sí, Sal. Ese hombre es tu papá.

Salvatore asintió lentamente, procesando la información. Y luego, con su sabiduría infantil, preguntó:

—¿Y por qué no vive con nosotros?

Violeta no supo qué responder. Solo abrazó a su hijo con todas sus fuerzas, sintiendo que el mundo se derrumbaba a su alrededor.

Y en su corazón, una pregunta resonaba con fuerza: ¿cómo iba a proteger a su hijo de un hombre que estaba dispuesto a todo para recuperarlo?

1
Betsy Binance
la novela no es mala, pero repite mucho se hace tediosa
Mirla Loyo
leo y leo y puras inconsistencias 🤦‍♀️.. capitulos que no tienen nada que ver..la verdad no me gustó... poco seria la historia 😏
Mirla Loyo
🤣va pues y porqué quitarle a Salvatore?🤷‍♀️..no se supone que su hijo es Alejandro?🤦‍♀️
Mirla Loyo
demasiadas incoherencias, la tat cuñayse confeso con Lili y la versión era que el padre de Alejandro es que era un maltratador y que huyó de el y se supone que nadie sabe que Abad tiene una hermana 🤷‍♀️... todos piensan que son amantes 🤦‍♀️
Mirla Loyo
va pues con que moral el padre de Lili, le pone condiciones a Abad?..el no abandonó a Lili,ni siquiera sabía que tenía un hijo, en cambio el si abandonó a su hija por años y apenas apareció hace 5 años 🤦‍♀️
Mirla Loyo
la autora saca situaciones que no lo refleja en su narrativa..y nos deja en el limbo 🙄🤷‍♀️
Mirla Loyo
🤦‍♀️ya Sahina y Lili habían hablado, antes de la hacienda, porqué está escena, autora porqué nos confundes tanto, con ése pa' tras pa' lante?🤦‍♀️.. deberías hacer un borrador o por lo menos revisar primero, antes de publicar 🤷‍♀️
Mirla Loyo
ésta novela no aclara nada, ajá, como por ejemplo, porqué ése nombre y ése apellido, se supone que el no sabe esa parte de la historia, otra,dónde sale ése niño, si se supone abortó?...sin preguntas que se supone de eria hacer él,🤦‍♀️...no tiene coherencia la novela, ya la autora da por sentado que el sabe todo ésto 🙄..pero en qué momento lo supo?🤷‍♀️
Mirla Loyo
si no repitieran los capítulos y de paso agregaran los borradores, ésta novela hubiese terminado hace rato 🤣🤣yo diría que en el capítulo 20🤦‍♀️
Mirla Loyo
buena la novela, pero se torna complicada la lectura 🤔😏
Mirla Loyo
va pues y en qué episodio Abad se llevó a Salvatore?🤷‍♀️
Mirla Loyo
en capítulos anteriores s decía que se parecía a ella, inclusive tenía sus ojos y ahora y que son los mismos ojos de su papá?🤷‍♀️🤦‍♀️
Mirla Loyo
la lectura confunde, dice el padre de Salvatore y luego le preguntan que va hacer con Abad?🤷‍♀️
Mirla Loyo
ésa Sahina será alguna hija secreta del padre de Abad o mujer?🤔
Mirla Loyo
cuántas Lila hay pues 🙄 una está en la cafetería, la otra en un carro y la otra a punto de subir un avión 🤦‍♀️🤷‍♀️😏
Mirla Loyo
dice que tenía 16años buscándola, más sin embargo tenía comunicación con el tío 🤷‍♀️ y entonces?🤦‍♀️🤣
Martha Patricia Corozo Angulo
preciosa historia ☺️😊
Martha Patricia Corozo Angulo
preciosa historia ☺️😊
Hilda Araceli Coronel
Me encanto el trama y el desenlace
Hilda Araceli Coronel
No hay q sacar concluciónes tan presipitadas por q todo pasa aqui
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