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MI VENGANZA SERA CONVERTIRME EN TU MADRASTRA

MI VENGANZA SERA CONVERTIRME EN TU MADRASTRA

Status: Terminada
Genre:Edad media / Reencarnación / Villana / Completas
Popularitas:373.5k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Cristhel Auren

Morí una vez intentando salvar una vida. No pienso morir una segunda vez por culpa de unos traidores.
Cuando Saray Lagranh reencarna como Kaileris Enthal, la villana destinada a ser ejecutada en una novela que había leído, descubre que la verdadera culpable era su mejor amiga y que su prometido jamás estuvo de su lado.
Conociendo su trágico final, decide cambiar su destino de la forma más escandalosa posible.
"¿Mi ex prometido y mi ex mejor amiga me convirtieron en la villana? Perfecto. Entonces voy a convertirme en la mujer más influyente de este imperio. Y si para lograrlo termino casándome con el padre de mi ex prometido, mejor aún."
Entre intrigas nobles, planes de venganza, animales rescatados y una protagonista tan inteligente como sarcástica, Kaileris está decidida a demostrar que la mejor venganza no es destruir a tus enemigos...
Es convertirte en la persona que jamás podrán superar.

NovelToon tiene autorización de Cristhel Auren para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La tormenta que se avecina

Cuando salí del despacho del Duque, Relis estaba a punto de cavar su propia tumba en la alfombra del pasillo de tanto caminar de un lado a otro. Al verme salir ilesa, con la cabeza en alto y una sonrisa que ella conocía perfectamente como mi "sonrisa de haber ganado una cirugía difícil", soltó un suspiro tan largo que casi desinfla su corsé.

—¿Y bien? —susurró, pegándose a mi costado mientras el mayordomo ducal nos guiaba con perfecta etiqueta hacia el carruaje—. ¿La mandó a ejecutar? ¿Le prohibió volver a pisar el territorio Carsont? ¿Llamó a los guardias?

—Todo lo contrario, mi querida Relis —respondí en un murmullo juguetón, abriendo mi abanico de encaje negro para cubrir mis labios mientras avanzábamos por el pasillo de mármol—. El Duque ha demostrado tener un gusto excelente. Firmaremos los papeles del compromiso esta misma noche.

Relis se tropezó con su propia enagua. Si no la hubiera sostenido del brazo, habría terminado estampada contra una estatua de la dinastía anterior. Su rostro pasó del blanco al rojo en tres segundos.

—¡¿Qué?! —chilló en un susurro ahogado—. ¡Señorita, eso es... eso es un escándalo monumental! ¡El joven amo Selius va a quemar la ciudad con usted adentro!

—Que traiga los fósforos —dije con total ligereza mientras subíamos al carruaje de la casa Enthal—. Yo pondré la leña.

El viaje de regreso a nuestra mansión fue una mezcla de los sermones histéricos de Relis y mi mente trabajando a mil por hora. Como veterinaria, sabía que cuando alteras el orden de una manada, los miembros más débiles y ruidosos son los primeros en atacar por puro pánico. Sabell y Selius no se quedarían de brazos cruzados. Habían construido toda su felicidad futura sobre la base de humillar a Kaileris y quedarse con el patrimonio de los Enthal. Al romper el compromiso y apuntar directamente al Duque, les había cortado las patas antes de que pudieran empezar a correr.

En cuanto el carruaje se detuvo ante nuestra residencia, Jeffrey, el mayordomo, ya nos esperaba en la escalinata con una expresión que vaticinaba el fin del mundo.

—Lady Kaileris —dijo con una reverencia apresurada—. Su padre, el Marqués, la espera en el estudio. Y... me temo que no está solo. El joven amo Selius regresó hace una hora acompañado por Lady Sabell y el Barón Hart. El salón principal es un polvorín.

—Vaya, qué rápido se esparce el veneno —comenté, ajustando el escote barco de mi vestido azul noche y acomodando las ondas de mi cabello oscuro sobre mis hombros con una parsimonia que desesperó a Jeffrey—. Relis, ve a mi habitación y busca el juego de té de porcelana importada, el que tiene detalles de oro. Si vamos a presenciar un drama de alcurnia, por lo menos quiero estar bien atendida.

Caminé hacia el salón principal con un paso firme y rítmico, dejando que la seda pesada de mi falda rozara las paredes del pasillo. No sentía ni un ápice de nerviosismo. Al contrario, la adrenalina de la confrontación me hacía sentir más viva que nunca.

Al abrir las puertas del salón, el ambiente era asfixiante. El Marqués Enthal se frotaba las sienes con evidente desesperación, mientras que Selius caminaba de un lado a otro como un león enjaulado, con el rostro desencajado por la furia. Sabell estaba sentada junto a su padre, el Barón Hart, un hombre gordo y ambicioso que lucía una capa demasiado ostentosa para su rango. Sabell fingía sollozar con un pañuelo de encaje apretado contra sus ojos, pero alcancé a notar el brillo calculador en su mirada en cuanto me vio entrar.

—¡Ahí está! —rugió Selius en cuanto me divisó, dando tres pasos agresivos hacia mí—. ¡Kaileris! ¿Cómo te atreves a presentarte así después de la humillación de ayer? ¿Y de dónde demonios vienes vestida como una... una...?

Se quedó mudo a mitad de la frase. Sus ojos plateados, encendidos por la rabia, bajaron inevitablemente por la línea de mi cuello expuesto y la pronunciada curva de mi busto que el vestido azul noche enmarcaba de forma pecaminosa. El enojo en su rostro se mezcló por un segundo con esa atracción física involuntaria y posesiva que le causaba mi nuevo aspecto. Odiaba que lo hubiera dejado, pero odiaba aún más descubrir que la mujer que despreciaba se había vuelto jodidamente irresistible.

—Modera tu vocabulario en mi presencia, Selius —dije, mi voz sonando fría, calmada y arrastrada, mientras me sentaba en el sillón presidencial del salón, cruzando las piernas de un modo que dejó ver la finura de mis tobillos—. Ya no tienes ningún derecho a cuestionar mis pasos, ni mis vestidos.

—¡Kaileris! —intervino el Barón Hart, poniéndose de pie con falsa indignación—. ¡Has roto un compromiso sagrado e insultado el honor de mi hija Sabell al llamarla hiena! El nombre de la casa Hart y de la casa Carsont ha sido pisoteado por tus caprichos de niña malcriada. Exijo una disculpa pública inmediata o este asunto llegará a oídos del Emperador.

Miré al Barón con el mismo interés con el que miraba a un parásito intestinal en mi antigua clínica. Luego, desvié la mirada hacia Sabell, quien me observaba por encima de su pañuelo con una sonrisa de suficiencia oculta. Creían que me tenían acorralada entre la autoridad de mi padre y las amenazas sociales.

—¿El Emperador, Barón? —solté una risa suave, sensual y cargada de desprecio, desplegando mi abanico frente a mi rostro—. Me temo que Su Majestad tiene asuntos más importantes que atender que los amoríos clandestinos de su hija con el heredero Carsont. Todos en este salón sabemos qué hacían Selius y Sabell en el festival del norte. Si quieren hablar de honor pisoteado, sugiero que revisen las sábanas de la posada donde se hospedaron.

Sabell ahogó un grito genuino de horror y se puso de pie, perdiendo toda su fachada de víctima.

—¡Eso es una calumnia! ¡Kaileris, estás loca!

—¡Suficiente! —intervino mi padre, el Marqués, golpeando la mesa con el puño—. ¡Kaileris, has ido demasiado lejos! El compromiso con Selius no se puede romper por tus celos. El Duque Xilian jamás aceptará este deshonor para su apellido. Acabo de enviar un mensajero para solicitar una audiencia con él y enmendar esta locura antes de que...

—No es necesario, padre —lo interrumpí, cerrando el abanico con un golpe seco que resonó en todo el salón.

Me levanté del sillón, acomodando el terciopelo invisible de mi postura, y miré directamente a Selius, cuyos ojos seguían fijos en mis labios rojos con una mezcla de furia y deseo frustrado.

—¿Qué quieres decir con que no es necesario? —preguntó Selius, apretando los puños, dando un paso hacia mí como si quisiera obligarme a mirarlo con la sumisión de antes.

—Quiero decir que el Duque Xilian Carsont no necesita que le envíen mensajeros —declaré, dando un paso hacia adelante, reduciendo la distancia entre Selius y yo hasta que pudo oler el sándalo de mi piel. Le dediqué una sonrisa letal—. Vengo directamente de su despacho. Y lamento informarte, Selius, que tu padre no tiene ninguna intención de mantener nuestro compromiso.

Sabell sonrió con triunfo, dando un paso al frente.

—¡Lo sabía! El Duque te ha echado como la basura que eres...

—No me interrumpas, Sabell —la corté, mirándola de reojo con un desprecio soberbio que la hizo retroceder—. El Duque no va a mantener mi compromiso con Selius... porque ha aceptado mi propuesta de matrimonio.

El salón se quedó en un silencio tan sepulcral que el pañuelo de Sabell cayó al suelo con un eco invisible. Mi padre abrió la boca, el Barón Hart se puso pálido, y Selius retrocedió un paso, como si le hubiera dado un puñetazo directo en el estómago.

—¿Qué... qué estás diciendo? —tartamudeó Selius, el color abandonando su rostro por completo—. ¿Mi padre... y tú? ¡Eso es mentira! ¡Estás demente! ¡Él jamás...!

Antes de que pudiera terminar su berrinche, las puertas del salón se abrieron de par en par. Jeffrey entró con las piernas temblorosas, anunciando con voz quebrada:

—El... el Gran General del Imperio, el Duque Xilian Carsont, acaba de entrar a la mansión. Trae consigo a los notarios imperiales y el sello ducal de compromiso.

Miré a Selius, cuya mirada de horror absoluto se cruzó con la mía. Me incliné sutilmente hacia él, dejando que mis labios rozaran casi su oreja mientras le susurraba con una sensualidad letal:

—Te lo dije, cachorro. Me gustan los hombres de verdad. Ve practicando tu saludo... a partir de hoy, me vas a llamar mamá.

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Cruz Mejia
Xilian obvio sabía que Selius no es su hijo, pero como nació dentro de su matrimonio, lo acepto era eso o verse como cornudo. Selius lo único que tiene que perder es la vida, pero antes piensa llevarse entre las patas a Xilian y Kaeleris, eso cree él 😨🤷🏻‍♂️🤦🏻‍♂️
Cruz Mejia
Un duro pero merecido castigo para Selius /Right Bah!//Whimper//Left Bah!/
Cruz Mejia
Kaeleris todo le duele pero bien satisfecha quedo /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Pero no creo que sea un único pago que hará /Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Cruz Mejia
Kaeleris con cuerpomatic paga eso y los intereses que Xilian va a cobrarle /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Cruz Mejia
Xilian ya no quiere esperar más para cobrar su "recompensa" 👉👌 preparate Kaeleris por que te van a dar duro contra el muro /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Cruz Mejia
Ya me quedo claro, porque supieron que Kaeleris tiene el favor de la emperatriz viuda, los colores y las joyas de la corona 🤭
Cruz Mejia
Sabell dando patadas de ahogada, soltando veneno que acabó con ella misma, pues a Kaeleris ni un miligramo le importo tanta estupidez, en cambio a tí ya te llevo la fregada 😂🤣🤣😂🤣😂🤣
Cruz Mejia
Por el vestido tan hermoso, Sabell se dio cuenta qué Kaeleris tiene el favor de la emperatriz viuda 🤔 tendrá algo de especial, algo qué diga soy de la realeza 🤔
Sabell tú caída apenas empieza /Right Bah!//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Left Bah!/
Cruz Mejia
Sabell no sabe lo qué le espera en la gala 😏🤭 sí no ver a Selius la tiene nerviosa, espera qué llegue Kaeleris y caerá para tras, con lo espectacular que se ve y con el sexy general 😏🤭
Cruz Mejia
Xilian le dará como cajón qué no cierra, duro y macizo contra el piso /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/ la que debe guardar energías es ella /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Esperando la caída de la Sabell y sus cómplices 😏🤭
nelida ballesteros
yo no quiero que le haga daño a xilian el la está ayudando y protegiendo creo no sería justo
Cruz Mejia
Kaeleris descansa lo suficiente, porque después de la gala, no saldrás de esa habitación hasta que te dejen paralítica /Awkward//Awkward//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
nelida ballesteros
se comporta más como una regalada que como una mujer decente y x lo que dice la novela sólo tiene 17 años y fue de ofrecida sin respetar ni siquiera a su propio padre 🤔🤔🤔🤬
Cruz Mejia
Buena jugada la de Kaeleris, sin ensuciarse las manos, esta dejando fuera a sus enemigos, Xilian es su escudo y espada 😏
Al mejor cazador se le va la liebre, el general ni idea tiene que su mujer lo manipuló con su fragilidad fingida 🙄🤭
Sonia Yrady
me súper encantó gracias 😊😊😊 estuvo demasiado hermosa de principio a fin 😌😌
Sonia Yrady
excelente novela ❤️❤️❤️la recomiendo
Cruz Mejia
Selius encerrado no podrá ser acusado de traición por Sabell y salir bien librada, Selius sí se salva de perder la cabeza, deberá agradecerle a Kaeleris y a su padre /Grievance/ además de demostrar quien es en realidad su adorada Sabell 🤬🤬😏
Cruz Mejia
Selius estaba listo para atacar a su padre si hubiera tenido la oportunidad /Sweat/ Sabell lo tiene dominado, no piensa que es ella quien lo manipula, la que miente y lo utiliza /Grievance/ Kaeleris no mintió pero sí manipuló la situación a su favor /Shy/
Xilian cayó redondito ante la excelente actuación de ella /Slight/
Cruz Mejia
Silius aprendera a respetar a la mujer de su padre por las malas 😏
Cruz Mejia
Debe de a ver otra historia de Xilian y su hijo para que lo trate así, no solo por lo estúpido manipulable, no solo por lo que le ha hecho a Kaileris. /Right Bah!//Left Bah!/ otro talento más para ella, el de buena actriz /Facepalm//Facepalm//Facepalm/
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