NovelToon NovelToon
La Vida Que Nos Falta

La Vida Que Nos Falta

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Traiciones y engaños / Reencuentro / Amor prohibido
Popularitas:717
Nilai: 5
nombre de autor: Y.Valeri

Victoria tenía dieciocho años cuando conoció a Stefano.
Él tenía veintidós, una sonrisa imposible de ignorar y demasiadas verdades que decidió callar.

Para ella fue su primer gran amor. Para él, una historia que nunca debió comenzar.

Victoria creyó conocer al hombre del que se estaba enamorando, hasta que descubrió que Stefano guardaba un secreto capaz de cambiarlo todo. Intentó alejarse. Volvió. Lo perdonó. Y cuando finalmente creyó haber aceptado la verdad, descubrió que apenas conocía una parte de ella.

Lo que siguió fueron años de encuentros, despedidas y decisiones que terminaron llevándolos por caminos distintos.

Victoria creció. Amó. Construyó una vida que ya no dependía de Stefano.

Pero algunas historias no terminan cuando dos personas se separan.

A veces solo esperan el momento en que ambos tengan suficiente vida encima para entender lo que realmente perdieron.

NovelToon tiene autorización de Y.Valeri para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Como si nada

Victoria no supo cuándo empezó a ser normal volver a verlo.

No ocurrió de golpe.

Tampoco hubo una conversación que pudiera señalar después y decir: fue ahí.

Stefano simplemente apareció una tarde.

No frente a la universidad.

Su carro estaba estacionado más adelante, como siempre, cerca de una calle donde había un café pequeño y varios negocios.

Él ya estaba sentado cuando Victoria llegó.

Ni siquiera sabía por qué había caminado hasta allí.

Tal vez porque lo había visto desde lejos.

Tal vez porque ya sabía que, si el carro estaba en ese lugar, él no tardaría en aparecer.

Stefano levantó la vista.

—Hola.

—Hola.

Victoria dejó el bolso en la silla.

—No tengo mucho tiempo.

—Yo tampoco.

Café Pidieron.

Y hablaron.

De cosas normales.

Una profesora que Victoria no soportaba.

Un cliente que había hecho perder toda la mañana a Stefano.

Una calle cerrada por obras.

El precio absurdo de algo que ninguno necesitaba.

Stefano trabajaba para una distribuidora y gran parte de sus días se le iba entre oficinas, entregas, documentos y visitas. Por eso andaba tanto en carro. Además estudiaba y se quejaba de que siempre tenía algo pendiente.

—Entonces deje de matricular tanto —dijo Victoria.

—Mirá quién habla.

—Yo sí tengo futuro.

Stefano se llevó una mano al pecho.

—Eso dolió.

Victoria.

Era fácil.

Demasiado fácil.

• • •

No hablaron de lo ocurrido entre ellos.

No porque lo hubieran olvidado.

Estaba ahí.

Solo que ninguno lo ponía sobre la mesa.

A veces, de manera casi automática, apareció una pregunta.

—¿Todo bien?

-Si.

—¿Vos?

—Bien.

Y continuaron.

Victoria nunca preguntó más.

Stefano tampoco.

No era un pacto.

Nadie había dicho que ciertas cosas estaban prohibidas.

Simplemente había temas que no entraban cuando estaban juntos.

• • •

Otro día él volvió a pasar cerca.

Victoria acababa de salir de clases y llevaba una carpeta abierta, intentando leer mientras caminaba.

—Te vas a matar —dijo Stefano desde el carro.

Victoria levantó la cabeza.

—¿Qué haces?

—Esperando a que una estudiante distraída se estrelle contra un poste.

—Muy gracioso.

El carro estaba a varias cuadras de la entrada principal.

Siempre lo hacía así.

Nunca se exponía más de la cuenta.

—¿Vas para algún lado? —preguntó él.

—Un estudiante.

—Qué vida más emocionante.

—Más que la tuya.

Stefano sonrió.

Victoria miró la hora.

—Tengo un rato.

Él no preguntó qué significaba.

Ella tampoco explicó.

Subió.

• • •

No fueron por café.

Stefano condujo unos minutos y dejó el carro en un parqueo que no estaba pegado al lugar al que iban.

Victoria ya había visto esa forma de hacer las cosas antes.

Caminaron.

Cinco minutos, quizás un poco menos.

No iban tomados de la mano.

Tampoco necesitaban hablar demasiado.

Stefano llegó primero al hotel.

Eso también terminó volviéndose habitual.

A veces Victoria llegaba después.

A veces él la esperaba cerca.

A veces se encontraban en otro punto y caminaban por separado.

Nada estaba escrito.

Simplemente era más seguro.

Dentro de la habitación, la ciudad parecía quedarse afuera.

Victoria dejó el bolso sobre una silla.

Stefano se acercó.

Ella lo miró.

—No significa que...

Se detuvo.

Ni siquiera sabía cómo terminar la frase.

Stefano no la ayudó.

—Ya sé.

Victoria sostiene su mirada.

—No sabes nada.

—También puede ser.

Ella soltó una risa.

Y fue eso.

No un regreso.

No una reconciliación.

No una decisión.

Solo ellos, otra vez, comportándose como si la distancia de las últimas semanas no hubiera existido.

Cuando Victoria salió del hotel, caminó sola hasta la siguiente esquina.

El carro de Stefano ya no estaba donde lo había dejado.

Ella no sabía si eso debía molestarle.

No lo hizo.

Tenía que volver a estudiar.

Y esa noche, mientras repasaba para el examen, descubrió que podía pensar en Stefano y seguir subrayando una página.

Tal vez esa era la única forma en que aquello podía continuar:

sin ocuparlo todo.

1
Yara
/Proud/
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play