NovelToon NovelToon
TU AMOR DESPUES DEL ADIÓS, NO LO QUIERO.

TU AMOR DESPUES DEL ADIÓS, NO LO QUIERO.

Status: Terminada
Genre:Embarazo no planeado / Matrimonio arreglado / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Frida Escobar

Creció entre miedo y humillaciones, aferrándose a la ilusión de que algún día él sería su salvación.
Pero la verdad fue mucho más cruel: el corazón del hombre que amaba siempre le perteneció a otra.
Un embarazo inesperado los obligó a casarse, convirtiendo su matrimonio en una jaula hecha de silencios, desprecios y heridas. Cada día a su lado era una batalla perdida… hasta que un día decidió desaparecer.
Huyó con su hijo y dejó atrás una mentira perfecta: su propia muerte.
Lejos de él reconstruyó su vida desde las cenizas. Aprendió que merecía respeto, paz… y quizá incluso amor. Pero cuando alguien aparece dispuesto a darle todo lo que nunca tuvo, su corazón vuelve a temblar ante la posibilidad de confiar otra vez.
Entonces el pasado regresa.
El hombre que la destruyó ha descubierto la verdad… y está dispuesto a recuperarla a cualquier precio.
Pero esta vez ella no es la misma.
Porque ya no es la mujer que él rompió.
Y ahora será ella quien decida quién merece quedarse en su vida.

NovelToon tiene autorización de Frida Escobar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El juego apenas comienza.

—Matías es el segundo nombre de su hijo, madre. Cecilia está cansada…

Karina habla con tanta naturalidad que por un momento hasta yo misma casi me lo creo.

Pero su madre frunce el ceño de inmediato.

—¿Quién es Cecilia?

Su pregunta cae como una piedra en medio de la sala.

Yo solo niego con la cabeza, sintiendo cómo todo se enreda más y más. No entiendo cómo pasamos de una mentira… a otra mentira peor.

Karina se ríe como si todo fuera una broma.

—Dije Aurora.

—Dijiste Cecilia —responde su madre sin apartar la mirada de mí.

Ahora las dos me observan.

Siento un ligero calor subir por mi cuello.

—Tía, vamos a jugar.

La voz de Matías rompe la tensión.

La madre de mi amiga lo llama con una sonrisa suave.

Mi hijo camina hasta colocarse frente a ella. Se queda quieto mientras la señora le acomoda el cabello con cariño, como si fuera su propio nieto.

Karina se arrodilla a su lado.

Entre las dos comienzan a hacerle preguntas.

—¿Qué te gusta comer?

—¿Cuál es tu juguete favorito?

—¿Te gustan los carros o los dinosaurios?

Matías responde con emoción, moviendo las manos mientras habla. Les cuenta sobre sus juguetes, sobre los dulces que le gustan y hasta menciona el carrito rojo que mi padre le regaló hace unos días.

Las dos lo escuchan divertidas.

En ese momento aparece Celia, la empleada.

—La comida ya está servida.

Pasamos al comedor.

El ambiente vuelve a sentirse normal.

Durante la comida hablamos de cosas simples. Karina cuenta historias absurdas que hacen reír a Matías y su madre la regaña por exagerar tanto.

Por lo que veo, Karina es muy cercana a su madre. Hay confianza, cariño… incluso cuando discuten se nota que se quieren mucho.

Algo que siempre me hace sentir un enorme vacío.

Pero lo ignoro.

Cuando terminamos de comer, pasan un rato más conversando en la sala.

Luego, por la tarde, ellas se despiden.

Karina abraza a Matías antes de irse.

—Cuídate, campeón.

—Adiós, tía Karina.

Cuando finalmente se marchan, la casa queda en silencio otra vez.

Subo con Matías a su habitación.

Es hora de bañarlo para que pueda tomar su siesta.

Después de bañarlo lo seco con cuidado y le pongo su pijama. Su cabello queda un poco húmedo y despeinado, así que lo peino suavemente con los dedos.

Él me abraza de repente.

—¿Ya va a venir mi papi?

La pregunta me toma por sorpresa.

Le sujeto el rostro con ambas manos.

Niego suavemente.

—Eres un niño muy listo… tu papá no vendrá.

Matías baja la mirada unos segundos.

—Ya lo sabía… nunca nos buscaba.

Sus palabras me atraviesan el pecho.

Lo abrazo con fuerza.

—Pero sabes que yo te amo —le digo en voz baja—. Y yo siempre estaré contigo.

Él levanta la cabeza y me mira con una pequeña sonrisa.

—Sí lo sé.

Me abraza otra vez.

—Yo también te amo… y tú y yo somos felices.

Hace una pausa antes de agregar:

—Con mi abuelo… y con mi tía Karina.

No puedo evitar reír.

—Sí.

Le doy un beso en la frente.

—También con la señora… y mi tío Dante.

Su comentario me deja inmóvil por un momento.

No digo nada.

Solo lo observo.

Pero él ya está acomodándose entre las almohadas.

Poco a poco su respiración se vuelve más lenta… hasta que finalmente se queda dormido.

Acomodo la cobija sobre su cuerpo.

Me levanto con cuidado para no despertarlo.

En ese momento mi celular comienza a sonar.

Veo la pantalla.

Papá.

Contesto.

—¿Hija, todo bien?

—Sí. Tu nieto ya se durmió, ya está bien —respondo en voz baja—. ¿Y tú cómo estás?

—Lo normal… cansado. Desde que llegué no he parado con Dante. Ninguno ha descansado.

Hace una pausa antes de continuar.

—Y eso que avanzó mucho trabajo, por eso llegó antes.

Luego agrega algo más.

Su voz baja un poco.

—Cecy… hija… la empresa de Rodrigo se tambalea.

Me quedo quieta.

—¿Qué?

Me cuesta creerlo.

—Esa empresa estaba en su punto… era la mejor del país.

—Su abuelo enfermó —explica—. Y toda la responsabilidad cayó sobre él.

Un nudo se forma en mi garganta.

El abuelo de Rodrigo siempre quiso mucho a Matías.

—¿Sabes qué tiene?

—No exactamente. Nadie lo ha visto salir de su casa. No asiste a ningún evento… pero dicen que está muy delicado.

Suspiro mientras me froto el cuello.

No puedo evitar preocuparme.

—Hay otra cosa…

Mi corazón late más rápido.

—Tu madre los está ayudando.

Parpadeo sorprendida.

—¿Cómo?

—Dio parte de tu herencia para apoyarlos —continúa—. A ese paso… en un año o menos no quedará nada que pelear.

Antes de que pueda responder, escucho voces al otro lado.

—Me llaman, hija. Luego hablamos.

La llamada termina.

Dejo el celular sobre la mesa.

Pero apenas pasan unos segundos cuando vuelve a sonar.

Contesto sin mirar la pantalla, todavía pensando en lo que dijo mi padre.

—¿Sabes algo de mi madre o de Karina?

La voz profunda de Dante llega a mis oídos.

Miro el celular.

Es su número.

—Buenas tardes, señor Dante —respondo con calma—. Su hermana y su madre se acaban de ir.

Escucho su risa ronca.

—Lo siento. Desde que llegué no he parado.

Su voz suena cansada.

—Algo así me comentó mi padre.

La línea queda en silencio unos segundos.

—¿Cómo sigue tu hijo?

—Bien. Ya mejor —respondo—. Quiere volver a comer pizza.

Escucho su risa.

Mi corazón late demasiado rápido.

No entiendo por qué.

Y eso me asusta un poco.

—Señor Dante… lo dejo para que siga trabajando.

Intento terminar la conversación.

No me gusta cómo me hace sentir.

—Cuídate… que estén bien.

La llamada termina.

Me regaño mentalmente.

Apenas lo conozco.

No debería afectarme.

De repente tocan la puerta de la casa.

Minutos después llaman a la puerta de la habitación de Matías.

Abro.

Celia está frente a mí con un pequeño cofre en las manos.

—Señora… le mandaron este paquete. Firme de recibido.

Tomo el paquete y firmo el recibo. Ella baja a entregarlo al joven que espera en la puerta y regresa corriendo por las escaleras.

Se queda mirando el paquete con emoción.

—Ábralo, señorita.

Mis manos tiemblan ligeramente cuando abro el cofre.

Dentro hay un collar cubierto de piedras brillantes.

En el centro destaca una letra A, pequeña y elegante.

Celia se tapa la boca sorprendida.

—La A… es por su nombre, señorita. Es hermoso.

Tiene razón.

Es precioso.

—¿Fue su padre? —pregunta.

Pienso en eso.

Pero muy pocas personas saben del nombre falso que uso aquí.

Entonces noto un pequeño papel dentro del cofre.

Lo saco.

Leo el mensaje.

Mis ojos se abren de golpe.

“Este collar no es nada comparado con la belleza de tu cuerpo.”

Dante.

—¿Qué dice? ¿Es su padre? —pregunta Celia curiosa.

Asiento sin saber qué más decir.

—Sí…

Ella sonríe satisfecha y se marcha.

Cierro la puerta.

Regreso a la habitación.

Dejo el cofre sobre la mesa de noche.

Comienzo a caminar de un lado a otro.

Mi mente no deja de repetir esas palabras.

Finalmente tomo el celular.

Marco el último número que aparece registrado.

No tarda en responder.

—¿Te gustó?

Su voz suena tranquila.

Como si nada.

—Gracias… pero no puedo recibirlo —respondo con firmeza—. Dígame a qué dirección lo regreso.

—Es tuyo. Haz lo que quieras con él.

Aprieto el teléfono.

—¿Qué fue ese mensaje?

—Sabes a qué me refiero.

Su tono es bajo.

Seguro.

—Soy un hombre que no se anda con rodeos. Digo las cosas directas.

Hace una pausa.

—Me gustas. Y mucho.

Mi respiración se corta.

—Está loco.

Las palabras salen de mi boca antes de pensarlas.

Escucho una pequeña risa.

—No tienes idea de lo que haría por conseguir lo que quiero.

—Suerte con eso.

—¿Me estás retando?

—Señor Dante… no sé a qué está jugando, pero ya basta.

Su voz se vuelve más grave.

—Nunca me ha gustado jugar.

Hace una pausa.

—Porque soy un mal perdedor.

La llamada se corta.

Me quedo mirando el teléfono.

Confundida.

No sé exactamente qué acaba de pasar.

Pero algo dentro de mí tiene una certeza inquietante.

Esto… apenas está empezando.

1
Ariana Cavallaro
uyyy siiii, sal corriendo de esa casa y no voltees a ver a nadie 😡
Judith Arvallo
Lo mismo pensé que no estás respetando la casa de tu padre
Judith Arvallo
Que ridícula 😂🙈
gabriela
genial
Omori
Bravo
fernanda valdez
demasiado controladores los hombres, y ella muy tonta
Judith Arvallo
No creo querido que tengas oportunidad
Judith Arvallo
Que cosas 🙈😅😅
Marta Peressotti
no,pero me encanta la novela
Marta Peressotti
bien hecho!!! ojalá nunca los encuentre
Judith Arvallo
Me encantó el capítulo mereces ser feliz
Omori
Esos no son celos es obsesión, pues no le dio motivo.
Omori
Es muy inocente, debería de alejarlo, cayó en sus brazos muy rápido, es muy celoso y muchas veces eso es malo si no se ponen límites.
Omori
Los niños son almas puras, por lo tanto no es que se equivoquen o lo hagan con mala intención, o sólo que sean pequeños actores
Judith Arvallo
Creo que sus inseguridades me artan Danten le va enseñar las grabaciones aún así se pone más intensa
Marta Peressotti
Olivia me parece tiene algo en mente
Marta Peressotti
muy buena la novela
Judith Arvallo
Creo que es exagerado
Margarita Leguizamon
bueno Dante volve rápido 🤣
Margarita Leguizamon
sí Ceci deja de chiquilina das y háblale como mujer adulta
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play