En un mundo donde la magia decide tu destino, Resmi tendrá que marcar la diferencia al no despertar Una magia digna de la familia Armand
NovelToon tiene autorización de Yari-oficial para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
VERDAD 2
La luna estaba roja esa noche, las bestias no atacan cuando la luna duerme… atacan cuando recuerdan lo que es, escuché el primer rugido demasiado cerca y un segundo después, ya estaba dentro de la celda, la piedra explotó como si fuera papel, una garra atravesó la pared y arrancó media raíz del suelo, mi niña despertó llorando, y ese sonido fue una sentencia....
Corrí....
No sabía a dónde, corrí con ella en brazos, descalza, sangrando, tropezando con ramas que parecían manos, el bosque se cerraba, las bestias venían por ambos lados, olían el miedo y claro que estaba muerta de miedo, olían la sangre y de esa estaba dejando un rastro, olían lo único puro que quedaba de mi hermana...
Tropecé….
Caí sobre la tierra, mi hija salió despedida de mis brazos y rodó unos pasos, ese fue el momento, no el ataque, no el miedo, fue el instante en que vi una bestia alzar la garra sobre ella, sentí algo romperse dentro de mí, no era el dolor, fue furia, sentí una voz que no hablaba…. al contrario, ordenaba
—No —dije
Y el mundo me obedeció, frente a mí apareció otra yo, misma sangre, mismo terror en los ojos, mismo amor desesperado, la bestia se detuvo, confundida, y entonces la réplica atacó, no con fuerza física… sino con magia
Magia que yo no tenía......
Fuego, viento, un relámpago que partió el suelo, yo no estaba creando magia, la estaba replicando, cada bestia que atacaba revelaba su naturaleza, y mi poder la copiaba al instante, mis réplicas surgían una tras otra, muriendo por mí, aprendiendo por mí, peleando por mí
Grité, lloré y lo más importante fue que sobreviví, esa noche fue la noche más larga y angustiante de mi vida, al amanecer el bosque estaba en silencio, yo estaba cubierta de sangre que no era mía y mi hija dormía, ilesa sobre mi pecho y eso era lo único que me importaba, que ella siguiera respirando.
La magia no despierta para salvarte, despierta para ver si eres digna de cargarla, la Réplica no llegó como una llama constante, no, la muy desgraciada llego como al principio de mi primer despertar, llegó como espasmos, a veces aparecía… a veces me abandonaba justo cuando más la necesitaba, sentía que tenía vida propia y gozaba de ponerme a prueba la muy desgraciada.
Al principio solo podía crear una copia, duraba segundos y se desvanecía con un dolor que me partía el cráneo, como si arrancaran recuerdos que aún no había vivido, descubrí pronto el precio: cada réplica sentía lo que yo sentía, y yo sentía como ella moría... Si una era desgarrada por una bestia, mi espalda ardía como si las garras hubieran sido reales, si otra era atravesada por fuego, mis pulmones se llenaban de humo, vomité sangre más de una vez, perdí el conocimiento muchas noches, despertaba con la niña llorando… y me obligaba a levantarme, porque ella no podía verme rendirme, empecé a entrenar de forma metódica, como si mi vida fuera un experimento más del universo, pero me hacía prometer cada mañana que esto valdría la pena, que Ángela valía cada segundo que yo seguía luchando, tenía que regresar con vida por ella y por Sandy, conseguí entrenar
—Una réplica para observar
—Una para atacar
—Una para morir
Las mandaba contra las bestias pequeñas primero, aprendí sus patrones, sus reflejos, sus errores, la Réplica copiaba la magia de cada criatura, pero no la perfeccionaba, eso tenía que hacerlo yo, el fuego quemaba sin control, el viento me lanzaba contra los árboles y la electricidad me dejaba temblando durante horas. Había días en que no podía levantar a la niña, me arrastraba hasta ella, si moría… moriría abrazándola, eso me desgarraba el alma al pensar en esa posibilidad
El sexto mes fue el peor, por confiada creí haber dominado el número: tres réplicas simultáneas, cuatro si estaba desesperada, entonces el bosque me recordó que la confianza es una debilidad, apareció una bestia mayor, no cazaba: comandaba, sentí su magia antes de verla, oscura, densa, como un pantano vivo el cual estaba ansioso por tragarme entera, la Réplica reaccionó sola… y eso casi me mata, no sé como, pero copié su poder, no estaba hecha para eso, mi cuerpo colapsó, las réplicas surgieron deformadas, incompletas, gritando con voces que no eran mías, sentí cómo mi mente se fragmentaba, cómo recuerdos que no eran míos se mezclaban con los míos, vi mi muerte, vi... vi la muerte de mi hija.
Me di cuenta, tirada en el barro, de algo esencial: la Réplica no copia sin límites, copia hasta donde tu mente puede soportar ser muchas, ese bendito día establecí reglas, reglas duras, inquebrantables
Nunca copiar una magia que no comprenda primero
Nunca replicar emociones junto con el poder, eso es una pésima combinación
Nunca perder de vista quién soy, sino moriré