NovelToon NovelToon
El Harén De Aiko

El Harén De Aiko

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Harén Inverso / Mujer poderosa
Popularitas:1.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Darianrb

Muchos hombres en un Harén. Un trono y un corazón que no sabe a quién elegir. En el Reino del Sol Naciente, las mujeres gobiernan y los hombres sirven. Aiko es una princesa destinada a convertirse en emperatriz (Jotei) y, como manda la tradición, recibirá a tres consortes para empezar a formar su futuro harén.
Cada uno es diferente. Cada uno tiene sus propios secretos. Y cada uno podría ocupar un lugar distinto en el corazón de la futura emperatriz.
Pero Aiko pronto descubrirá que elegir a quién amar puede ser mucho más difícil que elegir a un compañero con quién gobernar.

NovelToon tiene autorización de Darianrb para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El camino al paraíso

Fue Yuri quien la encontró primero, esperándola junto al portón donde la aguardaba el palanquín. Tenía los ojos ya un poco rojos.

—Vamos a vernos, seguro —dijo Yuri, secándose la cara con el dorso de la mano—. No es que te mudes al otro lado del mundo conocido.

—Se va a sentir así, Yuri-chan—murmuró Aiko con dulzura, mientras besaba su mejilla. Estaba dejando atrás prácticamente a una hermana.

Yuri sonrió entre las lágrimas y sacó con cuidado una pequeña grulla de papel. Estaba hecha con un delicado papel rosado, adornado con diminutas flores de ume.

Aiko la reconoció Al instante.

—¿No es esa... tu favorita?

Yuri asintió.

—La hice hace años. Siempre pensé que la guardaría para algo realmente importante. Le tomó la mano y dejó la grulla sobre su palma.—Y no se me ocurre nada más importante que esto.

Aiko la observó con cuidado. Las pequeñas flores dibujadas parecían hechas una por una.

—¿Por qué ume?

Yuri sonrió con dulzura.

—Porque el *ume florece cuando el invierno todavía no terminó. Les recuerda a todos que, incluso después del frío más duro, la primavera siempre encuentra el camino.

Le acarició el dorso de la mano.

—No llores tanto, Aiko-chan. La primavera nunca le pide permiso al invierno para llegar. Simplemente florece.

Aiko siguió su mirada en silencio.

—Tú también vas a florecer. Vas a enamorarte, vas a convertir ese palacio en un hogar... y, si los dioses son un poquito justos, tendrás una hermosa niña.

Aiko soltó una risa entre las lágrimas...

—¿ Y si no quiero tener hijas no hijos, Yuri-chan?

Yuri se encogió de hombros con una mueca porque lo que decía la princesa no era una opción.

—No digas tonterías Aiko-chan. ¿Por qué no querrías una hermosa niña? El Reino del Sol Naciente necesita una heredera.

Aiko ya no pudo contener las lágrimas. Guardó con cuidado la grulla dentro de la manga de su kimono y volvió a abrazar a Yuri con todas sus fuerzas.

—¡Gracias... por todo, Yuri-chan!

—¡Disfruta de tus hombres, Aiko-chan! ...¡De tus consortes! —corrigió, con una media sonrisa traviesa—. Y cuando los tengas a los tres locos por ti, iré para que me cuentes todo. Y quizás incluso puedo ayudarte a elegir al mejor para que se case contigo.

Aiko rió, a pesar de las lágrimas, y subió al carruaje real, sin animarse a mirar atrás nuevamente. Dejaba el hogar de toda su vida y se aventuraba a uno nuevo.

......................

El carruaje avanzó despacio por las calles empedradas del Reino del Sol Naciente. A través de la cortina entreabierta, Aiko vio hombres y mujeres caminando juntos por el mercado, cargando canastos, regateando precios entre puestos de té y pescado seco.

Por un instante, imaginó ser ellos, sin más preocupaciones que lo cotidiano. Cuando más tarde apareció el campo, la princesa de quedó dormida, por varias horas.

El carruaje se detuvo bajo un torii*, cuando las cortinas se abrieron, lo primero que vio Aiko fue un tejado: hileras de tejas oscuras curvadas hacia arriba en las esquinas, como si el edificio entero quisiera alzar vuelo.

Una fila de sirvientes la esperaba en el patio de piedra, con la cabeza ligeramente inclinada.

—Bienvenida a su nueva casa, mi señora Aiko-sama—dijo con el máximo respeto posible en su frase, un hombre mayor, de voz suave y gestos medidos—. Soy Hiroshi, el eunuco principal. Estaré a cargo de que todo en este palacio funcione como usted lo desee.

Detrás de él, Aiko contó una docena de sirvientes, casi todos hombres, algunos de ellos vestían como Hiroshi y asumió que eran eunucos, su madre también los tenía. Y había un pequeño grupo de mujeres vestidas con más elegancia, apartadas del resto: sedas de un verde pálido y un azul casi transparente, bordadas con hilos finos y dorados.

—Ellas son parte de su corte, mi señora —explicó Hiroshi—. No sirvientas. Damas de compañía, consejeras, y quien la asista en sus asuntos más... personales.

Una de ellas, con cabello oscuro y brilloso, dio un paso al frente e hizo una reverencia breve. Su *kanzashi tintineó apenas al moverse sobre su cabello.

— Soy Mei, Aiko-hime (mi princesa) . Para lo que necesite —.

Apenas cruzó el umbral de su nueva habitación, dos sirvientes se acercaron al mismo tiempo para quitarle el manto de viaje, chocando entre ellos y dejando caer una de las peinetas de Aiko al suelo con un ruido seco.

Otro hombre apareció con una bandeja de té de hierbas, sin que ella lo hubiese pedido, y con tazas de porcelana blanca, decoradas con un delicado dibujo de grullas en vuelo.

Luego, cuando Aiko quiso acercarse a la ventana, y no uno sino dos sirvientes se lanzaron a correr el biombo al mismo tiempo, tropezando entre sí y chocando sus cabezas torpemente.

—Emmm, jóvenes sirvientes, puedo hacerlo yo misma —dijo Aiko, mientras se aguantaba la risa; los dos hombres se enderezaban, colorados, disculpándose casi al unísono.

—Discúlpelos, Aiko-Sama. Todavía compiten por su favor, luego usted decidirá que personal prefiere que quede en el palacio y cuál sea degradado—dijo Hiroshi, con un suspiro apenas disimulado—. No están acostumbrados a que se los corrija.

—No hicieron nada mal. Es que en casa de mi madre yo abría mis propias ventanas. Y.. La verdad no quisiera tener que expulsar a ningún sirviente, la vida afuera es más dura, Hiroshi-san.

—Aquí ya no hace falta que haga nada, alteza. Para eso estamos. Y no se preocupe por los sirvientes, son reemplazables, mi señora. Usted verá con el tiempo que los eunucos somos más confiables, en todo sentido—.

Aiko no supo qué responder, ya no lo escuchaba. Se quedó mirando el jardín a través del biombo recién abierto —y fue entonces cuando lo vio, apenas cubierto, a uno de sus consortes.

Más allá del estanque, sobre una plataforma de madera rodeada de bambú, Itsuki-san se movía despacio, casi con reverencia, vestido apenas con un *fundoshi que cubría su intimidad y que dejaba ver cada línea tensa de su cuerpo, en especial su espectacular abdomen Sus movimientos eran lentos, deliberados, una serie de estiramientos que parecían casi una meditación, y su piel brillando levemente bajo el sol de la tarde.

Aiko sintió que se le cortaba el aire, y apartó la vista de golpe, con la cara ardiendo. Pero de repente, no podía dejar de pensar en él. ¿Habría besado muchas doncellas? ¿Cómo se sentiría tocar ese cuerpo?

Detrás de ella, Hiroshi carraspeó, discreto, sin comentar nada, mientras corría el biombo apenas un poco más, como si eso fuera a borrar lo que ella acababa de ver.

Glosario:

*🌸 Sakura (桜): Cerezo japonés y su flor. Símbolo de la primavera, la belleza efímera, el renacimiento y los nuevos comienzos. En el Reino del Sol Naciente representa el florecimiento de una nueva etapa.

*🌸 Ume (梅): Ciruelo japonés. Florece a finales del invierno, antes que el sakura. Simboliza la fortaleza, la perseverancia y la esperanza, recordando que incluso después del invierno más duro siempre llega la primavera.

*Torii — arco tradicional que marca la entrada a un espacio sagrado o de importancia.

*Kanzashi — adorno ornamental para el cabello.

*Fundoshi — taparrabos tradicional japonés.

*Shoji: biombos que se corren de papel de arroz

*Jotei (女帝, じょてい) :emperatriz reinante. En la novela es la madre de Aiko

*Hiroshi (博) — nombre masculino, "abundante, generoso"; eunuco a cargo del palacio de Aiko.

*Mei (芽) — "brote, capullo"; dama de la corte de Aiko.

*Sama (様): máximo respeto. "Aiko-sama". Lo usaran con aiko sirvientes, eunucos o alguien muy formal.

*Hime (姫): "Princesa". También muy respetuoso. Por ejemplo: "Aiko-hime".

*San (さん): educado y neutro. "Aiko-san". "Ren-san"

*Chan (ちゃん): afectuoso, familiar, usado entre amigos, hermanos o con alguien muy querido.

1
Eigtone
Autora espero con ansias el siguiente capítulo, todo se esta poniendo increíble....
Darian RB🌹: se vienen más capítulos pronto perdón las demoras
total 3 replies
Eigtone
Me gusta, me llena de curiosidad que es lo que pasara más adelante. Y la princesa lo tendrá muy difícil...😉 para elegir...
Darian RB🌹: Gracias por leerme🥰 y esto se pondrá picante, te aviso 🔥😏
total 1 replies
Xaomii
:)
Xaomii
🔥🔥🔥
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play