NovelToon NovelToon
Entre La Culpa Y El Deseo

Entre La Culpa Y El Deseo

Status: Terminada
Genre:Posesivo / Reencuentro / Amor-odio / Completas
Popularitas:6.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna Azul

Camila lo tenía todo y usó su crueldad para doblegar a Máximiliano, un becado que se negaba a rendirse ante su vanidad.

Años después, la vida los reencuentra en la empresa de su padre, donde él trabaja y ha ganado posición, mientras ella carga con la culpa y un secreto explosivo que él desconoce.

Atrapados entre el rencor del pasado, el dolor y una atracción ineludible, ambos descubrirán que el deseo puede ser tan peligroso como la venganza.

NovelToon tiene autorización de Luna Azul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: Promesas en la oscuridad

^^^ (Narrado por Máximiliano)^^^

​Aquel enfrentamiento en el pasillo secundario dejó un eco denso y persistente que se arrastró durante el resto de la semana. Ya no éramos simplemente el depredador y la presa en la jerarquía cruel del Saint Mary’s Academy; nos habíamos convertido en dos fuerzas colisionando en silencio, chocando una y otra vez en un juego peligroso donde ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder el primer paso hacia la derrota.

​El viernes por la noche se celebró el esperado festival de otoño. El gimnasio principal de la escuela había sido decorado con luces tenues, guirnaldas artificiales y hojas de papel brillante que simulaban una estación que nuestra ciudad tropical jamás experimentaba de verdad. Para los alumnos, era la excusa perfecta para lucir atuendos costosos, beber ponche adulterado a escondidas en los baños y perderse en las esquinas oscuras al ritmo de la música estridente. Para mí, era simplemente un requisito obligatorio de asistencia extracurricular que la dirección exigía para mantener la beca.

​Llevaba puesta una camisa negra de manga larga, limpia y bien planchada por mi madre la noche anterior, aunque los zapatos seguían siendo los mismos de suela gastada que delataban mi origen cada vez que pisaba el suelo reluciente del gimnasio. Me mantenía apartado cerca de una de las salidas de emergencia, con una lata de refresco en la mano, observando desde la distancia el mar de risas falsas, vestidos de marca y rostros iluminados por la falsa alegría de la alta sociedad adolescente.

​No tardé en verla. Camila cruzó las puertas dobles acompañada por Vanessa y por Mateo, quien la tomaba de la mano con esa actitud posesiva de quien presume un trofeo de caza. Llevaba un vestido corto de terciopelo oscuro que se ceñía perfectamente a su figura, y el cabello suelto en ondas suaves que enmarcaban su rostro con una elegancia imponente. Pero había algo diferente en su postura esta vez; sus ojos no brillaban con la soberbia habitual. Mientras saludaba de manera mecánica a los grupos que la rodeaban, su mirada barrió el perímetro del salón hasta que, inevitablemente, chocó con la mía en la penumbra de la salida de emergencia.

​Nuestros ojos se mantuvieron anclados el uno en el otro a través de la distancia y el bullicio. Ninguno de los dos apartó la vista. Vi cómo su mandíbula se tensaba ligeramente y cómo soltaba la mano de Mateo con un movimiento sutil, fingiendo acomodarse el escote del vestido para alejarse un par de pasos de su círculo.

​Decidí moverme antes de que la situación se volviera insostenible. Dejé la lata de refresco sobre una mesa cercana y salí al callejón lateral que daba al patio trasero de la escuela, buscando un poco de aire fresco lejos del calor sofocante y el olor a perfume barato del gimnasio. La noche estaba fresca, envuelta en una brisa suave que mecía las ramas de los árboles del jardín.

​Me recargué contra la pared de ladrillo oscuro, cerrando los ojos por un instante para calmar el zumbido constante que tenía en la cabeza entre las exigencias de la escuela, las preocupaciones financieras en casa y la presencia magnética de Camila que parecía filtrarse en cada rincón de mi rutina.

​—¿Te estás escondiendo de la realeza, becado? —la voz melodiosa pero cargada de un retorcido desafío rompió el silencio de la noche a pocos metros de mí.

​Abrí los ojos. Camila estaba de pie junto a la puerta lateral del gimnasio, con los brazos cruzados sobre el pecho para protegerse del fresco nocturno, mirándome con esa mezcla de rabia contenida y fascinación morbosa que ya se me hacía peligrosamente familiar.

​—No me estoy escondiendo, Camila —le respondí con voz pausada, enderezando la espalda y dándome la vuelta para mirarla de frente bajo la luz parpadeante de una bombilla exterior—. Simplemente prefiero el aire libre antes que aguantar la hipocresía de tus amigos dentro de ese salón.

​Ella dio unos pasos lentos hacia mí, taconeando suavemente contra el cemento, hasta quedar a la distancia justa de una respiración. Su perfume, una mezcla de jazmín y vainilla costosa, se coló de inmediato en mis sentidos, alterándome el pulso de una manera que me molestaba admitir.

​—Eres increíblemente insolente —murmuró ella, alzando el mentón con un orgullo que ya sonaba a pura autodefensa—. Todo el mundo daría lo mismo por estar ahí dentro, codeándose con la gente que importa, y tú te la pasas mirando a todos por encima del hombro como si fueras superior a nosotros, cuando lo único que tienes es una beca de caridad.

​—La caridad no se gana estudiando dieciséis horas al día, Camila —le devolví el golpe con la misma moneda, dando un paso al frente que acortó aún más el espacio entre nosotros, obligándola a levantar la vista para sostenerme la mirada—. Si estoy aquí, no es gracias a un apellido ni a la cuenta bancaria de mi padre. Es porque me he roto la espalda para ganarme cada maldito lugar en el que pongo un pie. A diferencia tuya, que si le quitas la ropa de marca y el dinero de su familia, no queda absolutamente nada.

​El golpe fue directo al blanco. Vi cómo los ojos oscuros de Camila se dilataban de pura furia, cómo sus labios temblaban ligeramente y cómo su mano se alzaba por instinto como si fuera a abofetearme en la cara por atreverme a desnudar su vacío con tanta crudeza.

​Me quedé completamente quieto, sin apartar la vista de su rostro, esperándolo. Sabía que si me pegaba, si cruzaba esa línea, el juego cambiaría para siempre.

​Pero la bofetada nunca llegó. Su mano se quedó suspendida en el aire a pocos centímetros de mi mejilla, temblando con una mezcla de impotencia y una furia tan profunda que amenazaba con desbordarse en lágrimas. Su respiración se volvió acelerada, y en el fondo de sus pupilas ya no había desprecio; había un abismo de vulnerabilidad que intentaba ocultar desesperadamente tras su fachada de cristal.

​—Te odio, Máximiliano —susurró con la voz quebrada, un hilo de voz apenas audible por encima del ruido sordo de la música que llegaba desde el gimnasio—. Te odio con toda mi alma.

​—Lo sé, Camila —le respondí en un susurro igual de íntimo, sintiendo que el corazón me latía desbocado en el pecho, a una distancia tan peligrosa que podía ver el reflejo de mis propios ojos en los suyos—. Y yo también desearía no tenerte en la cabeza cada maldito segundo del día.

​Permanecimos allí, inmóviles en la oscuridad del callejón, suspendidos en el filo de una navaja entre el odio jurado y una atracción visceral que ninguno de los dos sabía cómo apagar. Lo que ninguno de los dos imaginaba en ese rincón apartado, mientras la música seguía sonando y el primer acto de nuestra guerra escolar llegaba lentamente a su fin, es que aquel enfrentamiento no era más que la primera chispa de un incendio que, años más tarde, terminaría reduciendo a cenizas los mundos de ambos.

1
Marianeichon
hola🥰
Manu
Hola Luna, creo que cada novela tiene una temática diferente y se escribe según nuestro ánimo. Me encantó la historia la sentí muy rica. Siempre para adelante y atrás ni para coger impulso. Toma lo bueno y desecha lo malo. Eres una gran escritora y te he visto en ranking y ganandp premios asi qué ánimos.
Judy
No es de tus mejores obras, pero valoro tu esfuerzo
Judy
Cómo valoro el esfuerzo que implica narrar una historia, que yo no soy capaz de hacer, me vos abstener de hacer una crítica negativa, solo darte un empujón para que los sigas intentando, tienes capacidad, solo la tienes que pulir, no te des por vencida.
Nancy romero
linda historia
Carola Videla 😈🇦🇷
todo se paga en la vida y a ella le va a tocar
Manu
Hay mucho orgullo entre ellos. Ella lo ama pero no ha sabido hacerlo y él, no la ama tal vez siente lastima y siento que hasta la detesta.
Manu
Voy a sacar las cuentas. Me regresé desde el capítulo 20👀
Se gradúan de la secundaria como a los 17.
En el tercero año de la universidad van a la fiesta osea de 20 años y sale panzona la Camila, más los 9 meses de panza son 21 años. Retoma la universidad y sale de 23 años. Llega a la oficina. Osea el niño anda de 2 años para 3 y ellos sobre los 24 años.
Algo así 👀👀👀👀👀
Luna Azul: Siiiiii👏
total 1 replies
Manu
Que malos son😭
Manu
Que feo este papá
Como le va a decir bastarfo al nieto
Manu
OMG se embarazó 🥺 esta chavala si que la vive pasiando a cada rato.
Manu
Entonces todo esto pasa cuando están 3er año de la carrera de ambos
Nancy romero
autora cuantos años tienen camila y maximilano
Luna Azul: 23 rondando los 24
total 2 replies
Nancy romero
esta chica hace todo mal
Nancy romero
osea la violo y ella no dijo ni hizo nada
Manu
Autora me dejaste sin palabras. Bien guapo es el Maxi... Pobre pero guapo
Manu
Ese hijo de la chingada la violó
Manu
Y hay cada estúpido. Me da rabia pero ella no ha puesto sus limites
Manu
Ya caes mal Mateo
Manu
¿Será que maxi esta calando en su corazoncito
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play