NovelToon NovelToon
Imperio De Mentiras.

Imperio De Mentiras.

Status: En proceso
Genre:Mafia / Traiciones y engaños / Atracción entre enemigos
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

El imperio más codiciado de Italia que no le pertenece a nadie… excepto a él.

Ella heredó algo que no le pertenecía y él está dispuesto a quitárselo.

Entre pasiones calculadas y verdades que amenazan con destruirlos a ambos, la pregunta no es quién ganará… sino quién caerá primero en su propia trampa.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2

El sol de la mañana comenzaba a filtrar sus primeros rayos dorados a través de las persianas de la oficina principal en el último piso del corporativo Galván. Para la mayoría de los empleados, la jornada apenas iniciaba a las ocho; para Fabiola, el día llevaba al menos dos horas en marcha.

Su escritorio de caoba, una pieza imponente que había pertenecido a su padre, estaba cubierto de carpetas de cuero, planos arquitectónicos de la nueva planta en Turín y balances financieros trimestrales. El aroma a café negro recién pasado inundaba el aire, compitiendo con el leve perfume de azucenas que el servicio colocaba cada mañana.

—Señorita Galván, el señor Bernardi del departamento legal está en la línea dos —anunció la voz modulada de su secretaria a través del intercomunicador—. Pregunta si firmará la extensión de la fianza para los terrenos de pruebas.

Fabiola ni siquiera levantó la vista del documento que leía. Con un bolígrafo de tinta líquida, tachó una cláusula en rojo con un trazo limpio y firme.

—Pásamelo, Clara —dijo, presionando el botón del altavoz.

—Señorita Galván, buenos días—la voz del abogado sonaba ligeramente fatigada—. Necesitamos su firma antes de mediodía para evitar que la municipalidad congele el acceso a la pista de pruebas del V12.

—No voy a firmar un contrato que incluye una cláusula de penalización por retrasos meteorológicos, Bernardi —respondió Fabiola con frialdad—. Si cae una granizada y los ingenieros no pueden rodar el prototipo, no voy a pagarle cincuenta mil euros a la comuna por 'inactividad del espacio'. Redacte el párrafo tres. Si no aceptan los cambios, recuérdeles que la familia Galván genera más del doce por ciento de los empleos directos de esta región. Verá cómo encuentran una solución rápida.

—Pero, señorita, la burocracia local…

—La burocracia se adapta a quien tiene el capital, Bernardi. Que esté redactado para las diez.

Sin esperar respuesta, cortó la llamada.

Se reclinó en su sillón de piel, llevándose dos dedos al puente de la nariz. Le ardían los ojos. La noche anterior, tras la amarga discusión con su familia y el desprecio a su tío Arturo, apenas había podido conciliar tres horas de sueño. La culpa no era algo que Fabiola se permitiera sentir muy a menudo, pero la imagen de su tío, silenciado y derrotado en aquella silla de ruedas, había flotado en su mente como una sombra persistente.

*No puedo flaquear*, se dijo a sí misma, enderezando la espalda. *Si muestro una sola grieta, los tiburones del consejo me devorarán viva.*

Unos suaves golpes en la puerta de madera roble la trajeron de vuelta a la realidad.

—Adelante.

Entró Giancarlo, el director del departamento de desarrollo e ingeniería. Traía los ojos entreabiertos por el cansancio y una carpeta arrugada bajo el brazo. Detrás de él, dos asistentes cargaban con maquetas de fibra de carbono y componentes de motor.

—Fabiola... perdón, señorita Galván —se corrigió Giancarlo al ver la postura rígida de su jefa—. Tenemos los resultados de la prueba de aceleración del bloque motor para el Galván-V12.

—Dame buenas noticias, Giancarlo. Hoy no tengo paciencia para matices.

Giancarlo desplegó una gráfica sobre la mesa, sorteando con cuidado las tazas de café.

—En línea recta el rendimiento es excepcional. Superamos los registros de la competencia por un cuatro por ciento. El problema radica en la inyección de combustible a altas revoluciones. El sistema térmico actual no soporta la presión constante; los inyectores de aleación estándar se deforman tras cuarenta minutos de uso extremo.

Fabiola se inclinó sobre la gráfica, analizando las curvas de rendimiento con ojo clínico. Había crecido entre motores; conocía el lenguaje de los caballos de fuerza mejor que muchos ejecutivos en corbata.

—¿Y qué aleación necesitamos? —preguntó.

—Titanios enriquecidos con recubrimiento cerámico —suspiró Giancarlo—. El problema es que la patente de esa tecnología la tiene una sola proveedora en el norte, y la empresa que nos suministraba el aluminio ligero acaba de suspender las entregas esta madrugada.

Fabiola levantó la cabeza despacio. Toda la tensión acumulada en sus hombros se transformó en una calma peligrosa.

—¿Cómo que suspendieron las entregas? Tenemos un contrato firmado hasta fin de año.

—Hubo una reestructuración de dominio esta mañana a primera hora —explicó el ingeniero con tono de disculpa—. Un holding financiero compró la participación mayoritaria y congeló los envíos a clientes sin contratos de exclusividad. Nos dejaron en el aire, Fabiola. Sin ese material y sin esa patente de inyección, el lanzamiento del coche el mes que viene es técnicamente un suicidio comercial.

Fabiola apretó el bolígrafo entre sus dedos con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. Un retraso en el lanzamiento significaría que las acciones cayeran en la bolsa de Milán, dándole a los miembros disidentes del consejo la excusa perfecta para exigir su dimisión.

—Busca a los proveedores secundarios —ordenó, poniéndose de pie y caminando hacia el ventanal que daba a los jardines corporativos—. Ofrece un diez por ciento por encima del precio de mercado si es necesario. No voy a posponer la fecha. Mi padre anunció este coche antes de morir y saldrá a la luz en tres semanas aunque tenga que ensamblar las piezas yo misma.

—Señorita Galván... —interrumpió Clara, la secretaria, entrando apresuradamente sin llamar—. Perdón por la interrupción, pero hay alguien abajo.

—Dije que no atendería a nadie sin cita hasta la junta de la tarde, Clara.

—Lo sé, pero... no es un visitante común. Trae a los abogados de la firma proveedora de aluminio y a los apoderados de la patente que Giancarlo estaba buscando. Dice que viene a resolver nuestro "pequeño inconveniente de producción".

Fabiola se giró lentamente, ajustándose los puños de la blusa con parsimonia.

—¿Nombre?

—Alejandro Santamaría —respondió la secretaria, leyendo una tarjeta de presentación de cartulina negra con letras grabadas en relieve dorado—. El presidente de Santamaría Holdings.

Giancarlo y Fabiola se cruzaron una mirada. El ingeniero parecía desconcertado; ella, en cambio, sintió una punzada de fría intuición. Nadie compraba una cadena de suministros y se presentaba en la sede de su cliente principal en la misma mañana por pura casualidad.

—Hazlo subir a la sala de juntas principal —dijo Fabiola, manteniendo la voz firme y desprovista de cualquier emoción—. Y dile que espere diez minutos. En mi empresa, nadie dicta los tiempos salvo yo.

—En seguida, señorita.

Cuando la secretaria salió, Fabiola caminó hasta el espejo de pared de su oficina. Se retocó el labial rojo, se aseguró de que ni un solo mechón de su cabello estuviera fuera de lugar y respiró hondo.

1
Isis Vargas Pinzon
Mientras actualizas me iré a leer otra de tus novelas, chica, pero por favor, no tardes mucho, ésta historia está buenísima 👏👏👏 felicidades por tu excelente redacción y gran talento para escribir, eres de las pocas escritoras que he leído sin faltas de ortografía 👏👏👏👏👏 mis respetos chica.!!!
Isis Vargas Pinzon
Alejandro y Stefano parecen gemelos y Elena es preciosa, mucho más que Fabiola que es la protagonista de ésta historia 😳😳😳
Isis Vargas Pinzon
Mmmm... me imaginé más hermosa y sensual a Fabiola, y a Alejandro más atractivo y de belleza italiana como el actor de 365 días que está woow, súper sexy.!!!
Dalia Hache: Jajajajajaja si, es que fue más o menos acorde a como serian 🤭🤭🤭🤭
total 1 replies
Isis Vargas Pinzon
Inténtalo cabron de mier...a ver quién sale perdiendo 🤣😂 y Elena ya se dió cuenta de lo bajo que a caído al haber estado con los dos hermanos, la tonta, es una mujer sin pizca de dignidad ni amor propio.
Isis Vargas Pinzon
Ándele cabrones jajajaja jajajaja jajajaja
Isis Vargas Pinzon
Por fin se está poniendo emocionante la historia, nunca debe faltar una Elena en la vida de los protagonistas 😂🤣👏👏👏
Isis Vargas Pinzon
Qué tal.??? Ella no se deja y siempre quiere tener el control 😂😂😂
Isis Vargas Pinzon
¡¡¡ Woow.!!! ¡¡¡ Qué chingoneria de mujer 😳 y Alejandro fascinado... que comience la seducción.!!! ❤️❤️
Isis Vargas Pinzon
Quiero fotos de Fabiola y Alejandro por favor Escritora, estoy muy emocionada y sumamente intrigada con lo que pasará con éstos dos, tan fuertes en su personalidad pero a la vez no dejan de ser humanos... muy interesante la trama 👏👏👏👏👏
Dalia Hache: Voy a poner fotos de los personajes, gracias por la sugerencia 🥰🥰
total 1 replies
Jessie Zurita
que falta de respeto terminar una novela así que pasa después ??
Dalia Hache: La novela no se ha terminado 🤔🙄🤣🤣🤣
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play