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A Tu Merced

A Tu Merced

Status: En proceso
Genre:Diferencia de edad / Amor a primera vista / Casada con el millonario / Matrimonio contratado
Popularitas:5k
Nilai: 5
nombre de autor: Fer.

Lía Aristizábal, una fotógrafa colombiana que llegó a España con el sueño de construir una nueva vida, decide convertirse en madre soltera mediante inseminación artificial después de alcanzar la estabilidad que tanto buscó. Sin embargo, todo cambia cuando descubre que los bebés que espera pertenecen al hombre más egocéntrico e insoportable que ha conocido.

Harold Veneti, dueño del imperio constructor más grande del mundo, siempre soñó con ser padre, pero jamás encontró a la mujer indicada. Lo que nunca imaginó fue que, por un error de la clínica de fertilidad, su esperma terminaría siendo utilizado para inseminar a una latina decidida a criar sola a sus hijos.

Obligados por el destino a compartir mucho más que unos bebés, Lía y Harold deberán aprender a convivir entre discusiones, diferencias y una atracción imposible de ignorar.
¿Podrá el amor surgir entre dos personas tan distintas… o sus personalidades chocarán demasiado como para estar juntos?

NovelToon tiene autorización de Fer. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte 3

Lía

Maldito Veneti, maldito y mil veces maldito. ¿Quién se creía que era? Esa fue la frase que se repetía en mi cabeza una y otra vez mientras investigaba el nombre de ese hombre. Cada palabra que leía me llenaba de indignación y miedo.

—Sagrado corazón de Jesús —exclamé, cubriendo mi boca en un gesto de sorpresa total al toparme con la reseña que había de él. No solo de él, sino de toda su familia. Era un linaje que parecía intocable, un apellido que resonaba en las élites de la sociedad. Harold Veneti no era cualquier persona; era un gigante en el mundo de los negocios, y sabía que si quería, podía quitarme a mi bebé no nato apenas naciera.

Me cubro la boca mientras mi mente repasa una y otra vez lo que podría hacer, lo que debería hacer. La desesperación se apodera de mí. ¿Qué haré? ¿Cómo voy a enfrentar a este hombre que parece tener el mundo a sus pies?

—¡Señora Aristizábal, la necesitamos! —El grito de mi asistente me saca de mi trance. Tenía un trabajo que hacer, un compromiso que no podía eludir. Por ahora, no podía permitirme caer tan fácilmente.

Respiro profundo y salgo hacia el estudio nuevamente, con la mente aún agitada por la revelación. Ya sabía que estaba embarazada; dos pruebas me lo habían confirmado. La noche de hoy me haría una última prueba y, dentro de unos días, iría al ginecólogo para tener una confirmación oficial.

Mis manos temblaban al agarrar la cámara, así que tomé otro respiro profundo para centrarme. Esta sesión debía ser perfecta; la marca lo esperaba.

—Listo, dame todo de ti —le digo a la modelo con una sonrisa, volviendo a enfocar mi mente en el trabajo. Sabía que la fotografía era mi refugio, mi escape de la tormenta emocional que se cernía sobre mí.

En ese momento, pensé que mi único problema sería decirle a mi familia que estaba embarazada por inseminación, y cómo mis padres probablemente harían un escándalo monumental por ello. Pero, a medida que la situación se complicaba, comprendí que eso no sería mi único obstáculo.

Cuando terminamos la sesión, eran alrededor de las 8 de la noche. Era temprano y perfecto para ir al apartamento. La jornada había sido agotadora; había sido pesada con las modelos, y por la mañana tuve que cambiar una a última hora. No podía trabajar con cualquiera, esa era una regla que había establecido para cada marca que me contrataba: tenía la autonomía de despedir a quien quisiera. Muy pocas veces se negaban, pero luego volvían, porque mi trabajo era impecable.

No era por egoísmo; no era porque quisiera ser la difícil. Al contrario, era tan relajada que más de una modelo intentó aprovecharse de mí, olvidando que, como latina, llevaba mi apellido en la frente y no dudaría en defenderme. Hablaban mal de mí, pero nadie en el entorno les creía, porque sabían que yo era tranquila, a menos que me provocaran.

Suspiro, mirando mi celular. Ningún mensaje personal. La distancia que había puesto entre mí y mi familia me pesaba en el corazón. Había perdido muchas cosas al venir a España tratando de abrir mis horizontes. Primero arruiné amistades, y luego mi familia se distanció un poco; cada quien estaba en su mundo. La diferencia horaria era tan grande que, cuando yo podía hablar después del trabajo, ellos ya estaban durmiendo.

Un mensaje de mi mamá iluminó un poco mi día. Mi hermano mayor se casaría en unos meses. No había tratado mucho con su prometida, y sabía que no tendría sentido acercarme a ella, pero no podía evitar pensar que tendría que viajar pronto para conocerla. Luego vi el mensaje de Veneti. Al mirar la dirección, me di cuenta de que efectivamente estaba en el gran edificio que quedaba a una cuadra de mi agencia.

Mierda, ¿qué era esto? ¿El destino jugando conmigo? Suspiré, sintiéndome abrumada. Me senté en la mesa, sirviéndome un tazón de cereal mientras revisaba toda la información que podía conseguir sobre Harold. Era muy guapo. No, era el hombre más guapo que había conocido en el mundo. Medía 1.95 metros, y su barba lo hacía ver más maduro de lo que era, aunque tenía solo 36 años. Era ingeniero industrial, había heredado la empresa de su familia y era el hermano mayor de tres.

Si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias, quizás me habría encantado. Era exactamente mi tipo de hombre, pero estaba segura de que él nunca se hubiera girado a verme. Comparada con las mujeres que debía estar acostumbrado a tratar, yo era solo una más.

Al día siguiente, me levanté a las 6 de la mañana, la determinación empujándome a limpiar la casa y a hacer todo lo que debía con tiempo. No podía perder ni un minuto; cada segundo contaba. Sabía que tenía que estar todo perfecto antes de salir. Con un profundo suspiro de satisfacción, logré organizar todo y, finalmente, salí para coger el carro. Iba a aparcar en la agencia y luego caminaría hasta el edificio de Veneti.

Así lo hice, y cuando llegué, una pregunta resonaba en mi mente: ¿cuánto costará poder estar en este lugar? Los primeros meses de la agencia fueron difíciles. Los costos se sentían abrumadores, y muchas veces, la ansiedad me mantenía despierta por las noches, dándome vueltas en la cama, insegura de si podría seguir adelante. Pero después de respirar profundo y repetirme que era capaz de todo, logré encontrar un equilibrio.

Aumenté los precios, sí, pero mis clientes fieles nunca me abandonaron. Había construido relaciones sólidas, un vínculo que iba más allá de lo profesional, y eso me dio fuerzas. Sin embargo, ahora debía enfrentar un desafío completamente diferente.

Miré mi celular; una llamada de mi mamá iluminó la pantalla. La ignoré, sintiendo que el corazón se me aceleraba. Estaba a punto de entrar a la boca del lobo, y no podía dudar ni un segundo. Sabía que este hombre podría devorarme si no estaba atenta.

—Señora Aristizábal—me llamó una voz familiar justo cuando llegaba a la recepción. Me giré, y allí estaba él: un hombre muy alto, con las manos en los bolsillos de su elegante traje. Cuando levantó la mirada hacia mí, me encontré atrapada en la profundidad de sus ojos verdes. ¡Dios! Era un verde tan puro que parecía brillar, un color que nunca había visto antes. En ese instante, un escalofrío recorrió mi espalda, y me pregunté si mi hijo podría heredar esa extraordinaria característica.

Con cada paso que daba hacia mí, la belleza de Harold se hacía más evidente. Su altura, su porte, su cuerpo esculpido; todo en él era deslumbrante. Me quedé paralizada, sintiendo cómo el aire se me escapaba. La combinación de su presencia imponente y su atractivo casi sobrehumano me dejó sin palabras.

—Hola —logré murmurar, sintiéndome pequeña e insignificante frente a él. Mi mente luchaba por procesar lo que veía, por encontrar las palabras adecuadas. Era como si el tiempo se detuviera, y en ese breve momento, su belleza me dejó sin aliento, como si todo lo que había planificado y temido se desvaneciera en un instante.

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mariela
A esa arpía de la mujer de Luca hay que darle una lección porque no se sabe si el bebe es de él asi que se ponga las pilas y solucione porque Harold no dejara que dañe su relación con Lía y a su hijo.
Todo aclarado con la rueda de prensa Harold lo dejo bien claro es su esposa y esta esperando un hijo.
Melissa Bacallao
💪👏 bravo 👌,me encanta, sigue escribiendo👏👏👏 ánimo
Nairobis Cardozo Portillo
👏👏👏❤️❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
👏👏👏👏
Nairobis Cardozo Portillo
La nefasta de la mujer de Lucas es una envidiosa de lo peor
mariela
Esa mujer de Lucas esta frustrada y envidiosa porque seguro quería cazar a Harold y se tuvo que conformar con el hermano ella filtro esa información para dañar la imagen de Lía ojala y ese bebe no sea de Lucas porque eres un ser maquiavélico haciendo daño.
nerialifer
💖💖💖💖💖💖
mariela
Y quien es ella para decir que sabe asqueroso si no te gusta no te lo tienes que comer todo porque "supuestamente" es el primer heredero hay que soportarla ubicate en tiempo y espacio bien merecido se lo tenia que Lia la puso en su sitio no deja de mirar a Harold es mas no le importa que la vean comiendose con los ojos a su cuñado.
Nairobis Cardozo Portillo
Me encantó la dosis de ubicatex que le dió a la nefasta a ver si así deja de molestar
Nairobis Cardozo Portillo
La esposa de Lucas da mala espina y es irrespetuosa
mariela
Esa mujer de Lucas es ordinaria y chabacana sin modales de educación y como comportarse es vulgar la propia putizorra que no sabe respetar al esposo y menos a su familia que asco.
Lía y Harold tan calienturentos los dos que tal hicieron el delicioso 😋😋😋🤤🤤🤤 y a Lía le dieron como timbre de ascensor en película de terror 🤣😂🤣😂🤣😂.
Yadira
Más capítulos porfavor esto cada vez se pone mejor
mariela
Algo aquí no cuadra la mujer del hermano de Harold le lanza una mirada de me gustas y Lía vio lo sintió y el hermano también que se trae esta mesera con razón le tienen distancia y adversion la suegra y la abuela.
Nairobis Cardozo Portillo
Está rara la relación del hermano de Harold y su esposa 🤔🤔
mariela
Me encanta esta pareja de Lia y Harold veremos que pasa en la cabaña con la familia Veneti.
Nairobis Cardozo Portillo
Está buenísima me encanta 👏👏❤️❤️
mariela
Será que la familia de Harold no querrá a Lía como esposa ese sueño que tuvo se hará realidad 🤔🤔🤔❓❓❓
Pero Harold ama demasiado a Lía y le importara un carajo lo que diga su familia.
Nairobis Cardozo Portillo
❤️❤️❤️❤️
Nairobis Cardozo Portillo
Harold es tú hogar, tú lugar seguro ❤️❤️
mariela
Lía así es le diste a la modelucha una bofetada con guante blanco y educación para que se ubique en tiempo y espacio.
Harold y Lía van paso a paso descubriendose con mucha confianza y sinceridad así que se construye las bases de un buen matrimonio me encanta esa complicidad.
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