Otávio Martini es un mafioso y un CEO cruel, frío y calculador. Está a punto de casarse, pero su prometida huye un día antes de la boda, sin importarle que su familia podría ser asesinada si Otávio no mostrara clemencia.
Para proteger a sus padres, Bianca, dulce y amable, quien perdió la vista en un accidente a los 15 años y ahora tiene 19, se convierte en la prometida sustituta de su hermana. Todo para evitar que sus padres caigan en manos de su verdugo.
¿Podrá surgir un amor verdadero en medio de todo esto?
Será un matrimonio lleno de desafíos y superación, la prueba de que incluso alguien supuestamente sin alma ni corazón puede llegar a demostrar sentimientos.
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Capítulo 16
Él llega al club y va directo a la zona VIP aislada donde solo él y a quien él invite o las bailarinas tienen acceso, se sienta y toma un trago de whisky, cuando estaba intentando razonar, vienen tres bailarinas que siempre "jugaban" con Otávio, están con los senos descubiertos y solo en tanga, una comienza a bailar en el pole-dance y las otras bailan sensualmente restregándose una contra la otra mirando con deseo y codicia a Otávio.
Pero sorprendentemente Otávio no sintió atracción o deseo por ninguna, a quien realmente deseaba y quería no estaba allí, entonces pide que se vayan, aunque no quieren, se van frustradas pues Otávio nunca las negó, muy por el contrario siempre satisfizo a las tres con mucho placer y deseo.
Pero aunque Otávio no quisiera admitirlo, su corazón de hielo intocable, ya estaba derretido por Bianca, de una cosa Otávio está seguro, Bianca tendrá el corazón conquistado si es ser conquistada lo que ella quiere, conquistada ella será.
Entonces Otávio se levantó y regresó inmediatamente a casa, él no quería perder más tiempo.
Mientras tanto Bianca se había quedado en la habitación pensativa por un largo tiempo, ella sintió que tal vez había sido demasiado grosera con Otávio, pero ella solo quería que él entendiera su lado, cuánto sufriría si Otávio no cumpliera lo que le estaba prometiendo, lágrimas rodaron por su rostro, mezcladas con la añoranza de su padre y de su madre y la rabia porque su hermana había traicionado a su familia de esa forma.
Después de un buen tiempo, sin que Ellen u Otávio aparecieran, ella se levantó, lavó su rostro y resolvió ir a explorar la casa, tomó coraje y salió de la habitación y también porque ya tenía hambre, fue caminando lentamente por el pasillo pasando sus manos por la pared teniendo cuidado de no tropezar con nada, hasta sentir que la pared terminaba, y que había un pasamanos, fue bajando lentamente las escaleras, pero faltando 5 escalones tropezó con la correa de su sandalia que se soltó y terminó cayendo.
Sin embargo ella no sintió el suelo, muy por el contrario ella sintió los brazos fuertes y musculosos de Otávio y pudo respirar aliviada.
—Chica, si yo no hubiera regresado, ¿tienes noción de que podrías haberte lastimado gravemente?
—¿Y a ti te importa?
—Si no me importara, puedes estar segura de que yo mismo te habría empujado de la escalera.
Otávio habla con ella aún sujetándola firmemente en sus brazos.
—Puedes soltarme Otávio.
—Yo nunca voy a soltarte Bianca, siempre estaré aquí para ti, yo seré el hombre que tú deseas, yo solo te pido una oportunidad es todo lo que necesito. Y lo del tal Amor... él, lo descubrimos juntos.
—Otávi...
Antes de que ella pudiera decir algo, él la besa con intensidad, pero con cariño, Bianca no niega el paso y se entrega al beso también, ambos corazones están acelerados y solo se sueltan cuando ya les falta el aire.
—Pequeña no quiero que digas nada, deja que el tiempo hable por nosotros, yo ya te dije, no sé ser bueno pero haré de todo para descubrir junto contigo ese negocio de amor, solo deja de ser terca, pareces una mula impacata.
Bianca- ¿Juras que me llamaste mu...?
Cuando Otávio percibió que casi arruinó todo él la besó nuevamente para aplacar a la fiera, después de un tiempo ellos son interrumpidos por Ellen que sonreía alegremente viendo la escena de su hijo besando a Bianca.
—Mis queridos ¿vamos a cenar?
Bianca estaba completamente avergonzada y roja, Otávio toma su mano y la conduce a la mesa de la cena.
Otávio ayuda a Bianca a servirse, diciéndole las opciones y colocando en el plato, tanto Ellen como Bianca quedan sorprendidas por la gentileza de Otávio.